24 de Octubre: día de la gran infamia

Hoy, 24 de octubre de este nefasto 2020, se cumple un año de una gran infamia. La profanación de la sepultura de Francisco Franco.

Y es muy posible que esta nueva versión de las diez plagas de Egipto, que son el Covid-19 -con sus efectos colaterales- sea el castigo del cielo a tal infamia. Alguien puede alegar que la pandemia no solamente está afectando a España, que es mundial, pero es lo cierto que España es el país donde con más virulencia está afectando. Y también que la canallada cometida es de ámbito planetario, y por ello nada tendría de extraño que la Justicia Divina esté haciendo pagar, a la humanidad toda, el pecado cometido por una nación que antaño expandió por el Orbe la doctrina cristiana.  Es más, pudiera ser que como en el castigo de las diez plagas, la pandemia del Covid-19 no desaparezca de la faz de la tierra hasta que los restos mortales del Caudillo regresen al Valle de los Caídos.

La exhumación de los restos de Francisco Franco fue una profanación stricto sensu. Efectivamente, no solamente se hizo sin el consentimiento de sus familiares, sino violentando de forma expresa su deseo. Y a mayor abundamiento, se les impidió que la nueva inhumación fuera en el lugar por ellos elegido. Y a todo ello debe añadirse que el infame Gobierno que cometió la felonía, mantiene secuestrados los restos mortales de quien fuera Jefe el Estado.

Por eso tal canallada pasará a los anales de la peor historia de España, como una más de otras señaladas ignominias: el “tributo de las cien doncellas”, las cartas de Fernando VII felicitando a Napoleón por sus victorias sobre los ejércitos españoles y la deserción de un rey abandonando la nave ante el inminente naufragio, antes que las mujeres y los niños.

Así lo ha descrito certeramente Jaime Alonso:

Consumada la felonía a la historia, la vileza con un héroe muerto, la inquina con el mejor estadista que tuvo España desde los Reyes Católicos, la legalización de una profanación física y sacra, y el consentimiento tácito de quienes le debemos todo, pues él y su generación no sólo murió para salvarnos del comunismo, sino que combatió, en la paz, para alejarnos definitivamente de la pobreza, la incultura, la división social y la corrupción política. Por ello, los acontecimientos del 24 de octubre de 2019, pasarán a los anales de la peor historia de España como el día en que un “gobierno en funciones”, “profanó, valiéndose de unos jueces prevaricadores, la tumba de un héroe, un sabio, un santo y un estadista, sin que ninguna institución moviera un dedo para denunciarlo o impedirlo”.

Por ello tal vergüenza ha pasado a ser, para oprobio del pueblo español antaño viril, uno de los episodios más ignominiosos de su historia. Y esta vergüenza, este auténtico baldón nacional, sólo podrá lavarse cuando los restos mortales del general Franco vuelvan, de grado o por fuerza, a su enterramiento en el Valle de los Caídos. De no ser así España habrá dejado de ser España. Y los españoles habrán trocado su glorioso pasado por la miseria de un pueblo cobarde si consienten que esta afrenta quede sin reparación.

Ya se dijo en su día -cuando a modo de “globo sonda” los medios de comunicación comenzaron a hablar de la exhumación de Franco- que tal infamia podría ser “casus belli”  pero lamentablemente se produjo la infamia sin que el pueblo español se alzara en un nuevo DOS DE MAYO. Y sin que surgieran en el Ejército cuadros de mando como los capitanes Daoiz, Velarde y el teniente Ruiz. Tampoco hubo un alcalde de Móstoles. Pero debemos confiar en que ello no sea debido a que el pueblo español haya perdido definitivamente el honor, sino que lo ha olvidado tras cuarenta y cuatro años sin referentes.

Como ya se ha dicho, la historia de España recoge junto a gestas heroicas, algunas infamias que luego el pueblo español tuvo que lavar en sangre. Entre ellas el ya citado “tributo de las cien doncellas”, la venta de España a Napoleón por sus propios reyes, el fusilamiento y posterior demolición del monumento al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles… y la profanación de la sepultura del Caudillo.

Y esta última infamia no sólo alcanza a los enemigos de España y de su gloriosa historia que la han cometido, sino también, en igual o mayor medida, a la cobarde pasividad de quienes todo se lo deben a Franco. Dice el viejo refrán que “es de ser bien nacidos el ser agradecidos”. Por ello en esa relación de malnacidos -instituciones o personas que las encarnan- debemos incluir a todas las que por acción u omisión han sido responsables de la profanación.

Y en el ánimo de todos está que esas instituciones son LA IGLESIA CATÓLICA, LOS EJÉRCITOS DE ESPAÑA Y LA CORONA.

Aunque por razón del tiempo disponible, para que esto pueda aparecer el día de la infamia, sólo se haga ahora referencia a la Iglesia Católica, que debe a Franco y a su Cruzada el no haber desaparecido. Y que luego en la paz fue el jefe de un Estado que implementó la Doctrina Social de la Iglesia y cuya legislación estuvo inspirada siempre por esos valores supremos. En su vida personal, fue también un modelo de hijo devoto de esa Iglesia que ha consentido y facilitado la profanación de su sepultura. Su mensaje póstumo comienza con estas palabras:

“Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable Juicio, pido a Dios que me acoja benigno a Su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante el ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir”

¿Recordando estas palabras no se les caería la cara de vergüenza a la “Jerarquía” eclesiástica? Resulta evidente que no fue así, porque hace tiempo que la han perdido. Pero consignemos sus nombres, por lo menos para que los católicos españoles sepan que quienes los “pastorean” cuando llega el caso, están dispuestos a entregarlos a lobos y chacales. Los responsables de esta infamia fueron:

El Cardenal Arzobispo de Madrid EMMO., RVDMO. y COBDSMO. D. Carlos Osoro Sierra.

El Arzobispo D. Ricardo Blázquez Sierra, presidente de la Conferencia Episcopal Española

El secretario del Estado Vaticano, Prieto Parolín

Y por supuesto el gran responsable, que en una organización jerarquizada como es la Iglesia Católica, es su cabeza visible: El Papa Francisco.

Nada tiene de extraño, pues ya lo advirtió el Papa Pablo VI el 20 de junio de 1972 a la vista de los efectos que empezaba a tener el Concilio Vaticano II: “El humo de Satanás ha penetrado en la Iglesia”. Lo que no deja de ser un lamento tardío de quien le había abierto de par en par las puertas. Así las cosas, el Espíritu Santo quiso enmendar la “infernal fumata” que se infiltraba por las grietas de la Iglesia y puso en la Silla de San Pedro a Joseph Ratzinger, el Papa Benedicto XVI, que por conocer bien de donde procedía ese humo satánico, se propuso ir sellando las grietas. Y en ese empeño se hallaba, cuando el 28 de febrero del 2013, mediante un golpe de Estado Vaticano -nunca satisfactoriamente explicado al igual que el del 23 de febrero de 1981 en España- okupó la silla de San Pedro Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, que acaba de publicar la encíclica “Fratelli Tutti”, un canto a la fraternidad universal… Pero no a la que debe unir a todos los hombres, como hijos de Dios y herederos de su Gloria, sino a la que preconizan las diferentes “obediencias” y “franquicias” del NOM.

Judas vendió al Justo por treinta monedas de plata. Y dos mil años después sus epígonos han repetido la infamia entregando los restos de otro Justo a un nuevo Sanedrín ideológico. A cambio de la revisión del IBI y de las inmatriculaciones de los bienes de la Iglesia. En febrero del 2019 la vicepresidente Carmen Calvo se desplazó al Vaticano con el fin de pactar con el cardenal Pietro “Pangolini” la promesa vaticana de la “no injerencia” de la Iglesia en la exhumación de Franco. Es decir, en la violación del recinto sagrado de la Basílica del Valle de los Caídos y de la profanación de los restos mortales de un ferviente católico, adalid en la defensa de la Fe, allí enterrado. De nada servía que en 1953 el Papa Pio XII hubiera distinguido a Franco con la máxima distinción pontificia, la Suprema Orden de Cristo, por los singularísimos servicios prestados a la Iglesia ni que tal distinción siga vigente. Este cambio resulta ciertamente inaudito y pone de manifiesto que la Curia de Roma ha cambiado sus ropas talares por el mandil. Y las llaves de San Pedro por la escuadra y el compás.

Según parece, el día 24, cuando se cumplirá el primer año de la ignominiosa profanación de la sepultura de Franco, el Papa Francisco va a recibir en audiencia a Pedro Sánchez. A la infamia se quiere añadir ahora la mofa y el escarnio. Es sabido que la diplomacia vaticana “hila muy fino”, así pues no puede pensarse en que sea una simple coincidencia. Por el contrario, pone de manifiesto que se trata de respaldar la felonía cometida. Y puede incluso que tenga por objeto poner de manifiesto la voluntad de seguir apoyando al Gobierno iconoclasta y cainita en su proyecto de expulsar a la comunidad benedictina del Valle de los Caídos. Paso previo a profanar la Basílica.  Que eso, y no otra cosa, será el convertir el Sacro Complejo en un parque temático, según el deseo de los mortales enemigos de España y de la Iglesia. Ante esto es secundario el que se derribe o se mantenga la Cruz. La pretensión de convertir el Valle de los Caídos en un “Centro de Interpretación del Franquismo” es algo así como pretender “resignificar” alguna de nuestras catedrales transformándolas en “meubles”

La profanación de recintos sagrados, y de sepulturas, es una obsesión de la izquierda y fue practicada con dedicación visceral por los ancestros del actual Frente Popular que actualmente okupa el Gobierno. Pero lo que era inédito, es que tales aberraciones recibieran las “bendiciones apostólicas” de la Santa Sede. Ello pone en evidencia que el humo de Satanás, no es que ha penetrado en la Iglesia, sino que ya sale, en negros torbellinos, por todas sus ventanas. Expandiendo la pestilencia por todo el Orbe.

En tales circunstancias, solamente la heroica resistencia del prior de la Abadía del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, sirvió de contrapunto a la bochornosa actitud de la jerarquía eclesiástica. Dios y la historia de España se lo agradecerán.

Finalmente, recordar que nada más okupar el poder Pedro Sánchez, tuvo una entrevista “discreta” con George Soros en la cual este le recordó que el precio de su apoyo para llegar a la Moncloa era la exhumación de Franco. ¿Esta nueva entrevista del Papa Francisco con Pedro Sánchez cierra acuerdos trilaterales? A ver si es que al final resulta que no sólo Pedro Sánchez tiene una hipoteca contraída con Soros, sino que también la tiene el Papa Francisco.

Finalmente conviene no olvidar la advertencia con que se concluye “La profanación del Valle de los Caídos y otros casus belli”

Las canalladas históricas no siempre tienen consecuencias inmediatas. A veces son diferidas o con retardo. Como suele suceder con las más devastadoras cargas explosivas. Pero nunca dejan de tenerlas.

Sólo pues resta decir Amén.

EPÍLOGO:

El día 24 de octubre, de aquí en adelante, mientras exista España -y aún cuando España dejara de existir- deberá ser recordado por los españoles como EL DÍA DE LA GRAN INFAMIA y así conmemorarlo año tras año por los siglos de los siglos. Para que la vergüenza y el oprobio se transmitan de generación en generación.

Por ello tal día será el de la vergüenza nacional. Y puesto que la felonía tuvo lugar bajo un determinado régimen político, ese día 24 de octubre las banderas que se exhiban en ventanas y balcones habrán de ponerse invertidas. Permaneciendo en tal posición veinticuatro horas como testimonio imperecedero de LA GRAN INFAMIA cometida.

Y esta tradición deberá mantenerse hasta que los restos mortales del Caudillo regresen al Valle de los Caídos.

Y con ello el pueblo español recupere el honor perdido.


36 respuestas a «24 de Octubre: día de la gran infamia»

    1. Muchas gracias.
      Espero que Dios me lo pague en esta vida, permitiendo que vuelva a ver el retorno del Caudillo al Valle de los Caídos y en los mástiles de toda España ondear la Enseña Nacional que representó a Una España Grande y Libre.
      No tengo ninguna prisa porque me lo recompense en la Vida Eterna…que aún tengo mucho que hacer en esta para recuperar la victoria de nuestros mayores, malograda por el perjurio y la traición.
      Un cordial saludo.

  1. Totalmente de acuerdo con mi compañero y amigo, el coronel Lorenzo Navarro. Tengo la esperanza de que nuestro Señor Jesucristo haga justicia y les envíe a los profanadores el castigo que merecen por tamaña cobardía y por desgracia la Iglesia católica no estuvo a la altura de las circunstancias. Que la sangre de nuestros mártires caiga sobre todos que permitieron tamaña Felonía. Un fuerte abrazo Lorenzo

    1. Muchas gracias amigo Fernando.
      Ya puedes imaginar cuanto me ha dolido incluir a nuestro querido Ejército entre “los malnacidos” pero lo hago con la esperanza de remover conciencias.
      Nuestra promoción, la XXX de la AGM es la última que tiene sus primeros despachos de oficial firmados por Franco, por eso viendo la infamia sentí en mi corazón que sus restos, cual nuevo Crucificado decían ¿por qué me habéis abandonado?
      Un abrazo.

    1. Gracias por la primera parte de su comentario.
      La Segunda no la entiendo aunque me ha obligado a buscar en el diccionario de la RAE -infructuosamente- plandemia.
      ¿Se me escapa algo?
      Un saludo.

      1. A lo que se refiere * (bonito nombre) es que, lo que se conoce como Pandemia, está renombrado como Plandemia en el sentido de considerarse, por unos cuantos (entre los que me incluyo), como un monumental montaje de GENOCIDIO orquestado por los seguidores de Satán.
        Estos seguidores de Satán, son el mismo grupo que profanaron los restos de FRANCISCO FRANCO y demoledores de la Civilización Cristiana, con la intención de imponer la adoración a Satanás a toda la humanidad. Evidentemente estos planes no los va a encontrar en un diccionario de la RAE, pero sí en el Talmud y todo su origen, desarrollo y desenlace en la BIBLIA.

    1. Para oponerse a esta infamia no hace falta ser “franquista”
      Profanar una sepultura es la mayor cobardía e infamia que puede cometerse.
      Ningún franquista profanaría la tumba De Santiago Carrillo.
      Esa es la gran diferencia entre ellos y nosotros.
      Un saludo.

      1. Evidentemente, don Lorenzo. Sin embargo, el tenor de su comentario me hace sospechar que no ha captado propiamente el sentido del mío. Es decir, de que vienen a por todos los que no sean de su tribu y Franco solo es el primero de la lista. Los del grupo mayoritario (¡como yo no soy franquista, nada me puede pasar!) también están apuntados y les llegará su turno, aunque piensen lo contrario.

        Por otra parte, lo que me resulta más difícil de digerir de todas las infamias que estamos viviendo en España desde la época de Rodríguez Zapatero, es el que se estén llevando a efecto por completos mindundis intelectuales. Eso ya dice bastante de la talla humana y/o política de sus contrarios, así como de la anormalidad de esta democracia «que nos hemos dado».

        1. Gracias Jesús por la aclaración que comparto.
          Es más, tal reflexión debería ser muy meditada por SM. Felipe VI
          De su Augusto padre no es posible pensar que tenga reflexión alguna. Lo ha demostrado sobradamente durante toda su trayectoria vital.
          Un cordial saludo.

      2. * Totalmente de acuerdo con Usía, mi Coronel.
        * Dicen que algunos Príncipes alemanes le «ofrecieron» al Emperador CARLOS V la posibilidad de profanar la tumba de LUTERO, pero nuestro gran Emperador dijo que no, que había que respetar a los muertos, y dejarles descansar en paz.
        ESA ES LA DIFERENCIA ENTRE NOSOTROS, LOS CRISTIANOS, Y ELLOS…

  2. Un gran artículo vuecencia mi coronel, retratado con pelos y señales
    Lastima que les caiga una maldición divina a ésta chusma que tenemos al frente del gobierno con enfermedades difíciles de explicar
    Sería un gran gozo

    1. Gracias amigo.
      No está en mi mano el que Dios castigue a los responsables de esta infamia, pero trataré que reciban el castigo en la historia de España por la canallada cometida.
      Un cordial saludo.

  3. A mi entender la culpa la tuvieron sobre todo la iglesia (católica, claro) y los militares por no defender el honor de su jefe. También tuvo la culpa el resto de la gente por no hacer nada. No creo que toda la gente que vivió (y bien) durante la época de Franco estuviese muerta hace un año.

    1. Me ha producido un gran dolor el tener que incluir entre esos mal nacidos -por desagradecidos- a los Ejércitos de España, por los que sigo dispuesto a dar la vida.
      La inhibición de muchos militares es debida a un mal entendido sentido de la disciplina.
      Cuando es el enemigo quien da las órdenes, obedecerle es cobardía y traición.
      Y se impone un Alzamiento Nacional. Así lo comprendieron los héroes del 2 de Mayo y del 18 de Julio.
      Espero haber removido conciencias entre mis compañeros.
      Un saludo.

  4. Que Dios te siga iluminando compañero y que les de la luz verdadera a quienes odian a Cristo. La verdadera, no la que refleja no se qué extraño arquitecto . Un abrazo.

    1. Muchas gracias Felipe.
      Eso pido a Dios, que me de salud y claridad de mente para seguir dando la batalla.
      El año pasado el 20 de noviembre, ante la tumba ya profanada, reiteré
      El juramento empeñado en diciembre de 1971: obedecer y respetar siempre a mis jefes y no abandonarlos nunca.
      Y ese primer jefe era Franco, por cuya Cruzada había combatido mi padre.
      Y yo cumplo mis juramentos.
      Soy un hidalgo español, no un Borbón francés.
      Un fuerte abrazo.

  5. Querido amigo y compañero, como siempre totalmente de acuerdo contigo, para esta felonía se pusieron de lado, sin embargo buena prisa se dieron para reconocer el matrimonio gay. Un fuerte abrazo. VIVA ESPAÑA

    1. Muchas gracias comandante.
      Tu y yo sabemos lo que es la lealtad debida al jefe.
      Y somos fieles a esa lealtad. Porque somos hombres de honor.
      Te deseo muchas singladuras navegando en bonanza.
      Siempre a tus órdenes.

  6. Todo esto empezó antes de que Franco se muriera, cuando Tarancón (y posiblemente su mano derecha el jesuita Martín Patino, que Satanás los tenga a ambos en su seno como dos de sus más fieles discípulos) no fueron juzgados y ejecutados en aplicación de la Ley antiterrorista por su presunta complicidad con los curas que en las sacristías de las parroquias les guardaban las metralletas a los dde la ETA (libro «Mi replica al Cardenal Tarancón», de Blas Piñar).
    Era entonces cuando se tenía que haber parado esta traición de la cúpula de la Iglesia, pero para eso Franco no tendría que haber estado rodeado de traidores, empezando por su sucesor, por buena parte de su propio Gobierno, y hasta por sus propios Procuradores en Cortes o los profesores rojos que impartían la asignatura de «formación del espíritu nacional» sin ninguna formación y con todavía menos convicción, con muy pocas excepciones.

    Me sabe mal la cobardía del Gobierno, porque esto entre los años 1977- 1980 no son capaces de hacerlo porque habría habido muchos muertos de los suyos en la explanada, y al teniente chuleta ese de la Guardia civil se lo habrían llevado con las punteras para arriba, o habría acabado colgado de un pino por tunante, y en ropa interior porque le habría sido arrancado el uniforme. Se han esperado a que pasen 40 años para que aquella generación de españoles se muera o esté envejecida, para atreverse a esta ignominia.
    Pero me sabe peor que todo esto cómo el enemigo ha conseguido lavarle el cerebro a la gente respecto de Franco. Ni Abascal, en su desconocimiento, se ha atrevido a defender el franquismo, y el Presidente del Gobierno ha cometido la desfachatez de decir que con Franco el despido era libre, cuando el despido no solo no era libre sino que además, si no recuerdo mal, estaba tipificado como delito en el Código Penal. Lo cual da idea del desconocimiento que hay de la realidad y de cuestiones elementales.
    La propaganda mentirosa en la Educación oficial y en los medios de desinformación ha conseguido que para la mayoría de la gente Franco sea considerado un «dictador» y solo provoque indiferencia o rechazo en los más. Es la victoria una vez más de la Leyenda Negra sobre la Verdad.
    Y por supuesto me sabe fatal cómo todos los Poderes del Estado, quizás como consecuencia de lo anterior, Poder Judicial y la policía y ex-Guardia civil no tienen ni idea de nada y se han pasado al Frente Popular, y sirven al Maligno. Esto es lo más ignominioso de todo, porque se supone que el primero tendría que estar al Servicio del ideal de la Justicia, y los otros al servicio de España, y la Justicia como ideal y el servicio a España si alguien lo representa son los que se oponen a la profanación del Jefe del Estado más noble de la Historia de España, y no los que promueven tal profanación desde su fanatismo y su odio talibán.

    Pasando a lo que es el artículo en sí, destaco:
    -su contenido profundamente ético, (me ha gustado mucho eso de que Franco no sólo nos salvó del Comunismo, sino que después en la paz siguió combatiendo esta vez para «alejarnos definitivamente de la pobreza, la incultura, la división social y la corrupción política». Quizás por todo ello es tan odiado Franco en este sistema que trabaja precisamente para implantar en España todo lo que Franco quiso combatir en la paz.
    – su conocimiento de la Historia (sabía lo de las 100 doncellas anuales que el reino de Asturias entrega a los moros, y lo de Fernando VII felicitando a Napoleón sobre sus éxitos militares sobre los españoles, pero lo del naufragio del monarca por delante de las mujeres y los niños, no),
    – el análisis moral de los prelados, que alcanza la excelencia literaria con la objetividad fáctica y la precisión ética. Espero que San Pedro haya tomado nota y lo tenga en cuenta a la hora de redactar los Pliegos de cargos de estos 4 cuervos, porque más que «pájaros», son cuervos.
    – y lo ingenioso de la efemérides del día de la ignominia y colocar la bandera no a media asta, sino directamente boca abajo.

    Esta guerra entre España y los satanistas, por encima de la política, es sobre todo una guerra moral, y este artículo demuestra la grandeza moral de su autor y la miseria moral del Gobierno y sus cómplices en todo este tema de la profanación de la tumba de Franco.

    Enhorabuena al autor por el testimonio ético de su trabajo y a la página por publicarlo.

      1. De que no hubiera contrapartida se ha venido encargando el PP desde que era AP. Son las consecuencias de la imbecilidad social y el llamado voto «útil» al PP que se ha demostrado hasta la saciedad cuán INÚTIL es ese voto mal llamado «útil». Mal llamado para nosotros, para el Comunismo, el separatismo y la masonería no ha podido ser más útil.

    1. Muchas gracias Kevlar por sus palabras.
      La extensión del comentario no me permite glosarlo.
      Tampoco es necesario, porque supone una certera ampliación de lo que he escrito.
      Si quiero aclarar su duda sobre la similitud del abandono del barco antes que las mujeres y los niños.
      SM. Alfonso XIII “abandonó el barco” (desertó) en la tarde del 14 de abril de 1931.
      Quedaron en Madrid la Reina y los Infantes, que salieron al día siguiente por ferrocarril desde el Escorial para dirigirse a la frontera francesa.
      Hoy sabemos que los revolucionarios querían dar muerte a toda la Familia Real (cómo habían hecho con el Zar) pero la masonería inglesa impuso a su feudataria, la masonería española que se respetara la vida de las “Reales Personas” (la Reina Victoria Eugenia era inglesa)
      Detrás del destronamiento de Alfonso XIII estuvieron las logias, por no haberse querido afiliar a la masonería y haber consagrado España al Corazón de Jesús.
      Tal vez ahí radique la clave de que actualmente La Corona no haya movido un dedo, nunca, en defensa de Franco.
      Un cordial saludo.

  7. Y parece que no es casualidad la fecha elegida paa el encuentro entre EL OKUPA DEL VATICANO, y EL OKUPA DE LA MONCLOA, ambos esclavos del NOM.
    ¿De qué han hablado realmente…?
    ¿Ha pedido el visto bueno para derruir la gigantesca CRUZ DEL VALLE DE LOS CAÍDOS, la mayor del Mundo, según dicen, y EXPULSAR A LOS BENEMÉRITOS MONJES BENEDICTINOS DEL SANTUARIO, BASÍLICA Y MONASTERIO…?
    Estoy seguro de que EL OKUPA DE ROMA le habrá dado su bendición, urbi et orbi.

  8. Me gustaría pensar que mi modesto trabajo llega a ser leído por la Curia y se lo hacen llegar al Papa Francisco.
    Porque está claro que este infame Gobierno persistirá en su intención de profanar también la Basílica.
    Los hechos dirán si el Espíritu Santo ilumina a Bergoglio, para que no consienta tamaño sacrilegio, o el espíritu inmundo gana la batalla.
    Porque será la última batalla planteada entre la Iglesia y las fuerzas del Averno.
    Para que venza la Iglesia, tengo más confianza en rezarle Franco que al Papa.
    Gracias por su comentario y reciba un cordial saludo.

    1. Estimado Coronel: pues al menos enviado el artículo a todos los obispos está, por lo que no sabemos si todos, pero seguro, seguro que al menos un tercio de ellos lo leen. Siempre a sus órdenes en esta que es su casa. saludos cordiales

      1. Muchas gracias a la editorial de El Español Digital.
        No tengo mucha esperanza en que la lectura remueva conciencias en la Curia, pero la esperanza es lo último que se pierde.
        Pronto veremos si ha servido para algo en la actitud que muestre la Iglesia ante el intento de profanar también la Basílica Pontificia Del Valle de los Caídos para transformarla de lugar de oración por los mártires, en un memorial a mayor gloria de sus verdugos.
        Algo así como erigir en la arena del Coliseo un monumento a Nerón.
        Y Dios me libre de dar ideas….

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