Cantabarnia.

El «procés» acabó como el rosario de la aurora. Ahora lo que queda es ver cómo acaban los «procesados».

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                                                     (Aquí en PDF)

Cantabarnia

¿Jorge Turull, jura usted?

¿Ser bueno de aquí adelante?

Lo prometo, señor juez,

Hablaré con buen talante.

Raúl Romeva, ¿y usted?,

¿Sacará de esto tajada?

No seré más canciller

No abriré más embajadas.

 

¿José Rull, no me dirá,

Qué ya no cree en “veguerías”?

Realmente nunca creí,

Sólo fingí que creía.

 

Meritxell Borràs, ¿y usted?,

¿Qué hará con sus funcionarios?

Enseñarles a acatar,

Las leyes y los horarios.

 

Dolores Bassa, sigamos,

¿Cataluña es un Estado?

Dije eso sin querer,

Me equivoqué en el pasado.

 

Joaquín Horno no me diga,

Qué no mandaba al Mayor…

Lo mandaba más bien poco.

Trapero es mozo, no yo.

 

¿Se nombró usted, Santi Vila,

Ministro del Conocimiento?

Nada de eso, señor Juez.

¡Por Esnupi!, no le miento.

 

¿Carlos Mundó, de injusticia,

Fue usted jefe y muñidor?

Algo hay de eso, Su Excelencia,

Pero me daba escozor.

 

¿Clara Ponsatí, promete,

Qué enseñará el castellano?

Por supuesto que lo haré,

Aunque sea idioma profano.

 

Antonio Comín, le toca,

¿Jura usted ser buena gente?

No abriré ya más la boca,

Salvo para revisar mis dientes.

 

Y usted, Meritxell Serret,

¿Se hizo con un mando en plaza?

Yo sólo fui lechuguina,

Qué a mí no me va la caza.

 

Luis Puig, nos promete entonces,

¿Qué nunca lo volverá a hacer?

Como Juancar lo hizo antes:

¡Lo siento mucho, pardiez!

 

Y las celdas van quedando,

Vacías de sediciosos,

Pronto olvidarán sus penas,

En el “Parlament”, ociosos.

 

¿Y cuál será la respuesta,

Que dará el resto de España?

Construirán una Tabarnia,

Montaran esa patraña.

 

Nombrarán a Albert Boadella,

De esa cosa, presidente.

Pues ni en broma, me hace gracia.

Ni real ni virtualmente.

 

¿Tienen tan poca memoria?

¿Se olvidan del “Telédeum”?

¿No van a misa diaria?

Pues yo lo recuerdo aún.

 

Un botellín de tómate

En aquella obra asquerosa,

Sustituía en la escena,

La sangre de Dios preciosa.

 

Si para los catolicones,

Dios está ya por debajo,

De cualesquiera intenciones,

Prefiero al otro espantajo.

 

Al flamenco de Llirona;

O al cabestro de Estremera.

Estén allá o en chirona,

Podemón o el tal Junqueras.

 

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