A Defensa le crecen los enanos

Y le creen porque no podía ser de otra forma, toda vez que al frente de dicho ministerio está Robles (a) «la mangui», una marxista-leninista desorejada, evasora de capitales (prescrita) declarada, arropada por otras como ella y por unos mandos militares superiores del JEMAD, Almirante «Memo» López Calderón, incluido abajo, todos… hasta cuando menos el nivel de Coronel.

Ya no sólo es que hace poco el gilipollas del Coronel en activo de Estonia, Janno Marck –país de la OTAN en el que además tenemos desplegado un contingente propio supuestamente para defender España de Rusia (¿?)–, se plantara en Barcelona y diera una conferencia en la separatista «Sociedad de Estudios Militares de Cataluña», cuyo lema es «Al servicio del interés nacional catalán» –dependiente de la maxiseparatista ANC–, que viene desde hace años haciendo todo lo posible por sembrar las bases de un ejército catalufo, sin que Defensa pusiera el grito en el cielo y en la embajada estonia y al citado Coronel gilipollas le pegara una patada en el culo en El Prat, además de retirar ipso facto el contingente citado, sino que de un tiempo a esta parte la indisciplina que se ha sembrado durante décadas en nuestras FFAA da sus resultados y crecen imparables como champiñones en Otoño los chat en diversas redes sociales de militares anónimos que denuncian, anónimamente, claro, todo lo que al parecer o a su parecer está mal en nuestros Ejércitos, desde los salarios hasta la falta de papel higiénico.

La primera fue «Ciudadanos de uniforme» que, como no se paró a tiempo, ha derivado en «Militares de paisano», «Militares con futuro», «La voz del uniforme», «Verdaderos ciudadanos de uniforme», «Versión militar», «Papelera militar» y otros que cuentan con no pocos miles de seguidores, según el caso, y que recogen todo tipo de quejas, denuncias, chascarrillos, rumores, infundios y demás cosas semejantes que apestan a subversión de manual frentepopulista.

Porque no se engañen, lo que está pasando en España –«eso aquí no puede pasar» decían los ingenuos–, esa vía hacia la dictadura marxista-leninista mutada y actualizada a los usos actuales, pero no por ello menos terrible, tenía que infectar a nuestras FFAA no porque estén formadas por españoles como el resto de colectivos de nuestra sociedad, sino porque la indisciplina, falta de patriotismo, espíritu de sacrificio y militar vienen aumentando desde hace décadas entre nuestros militares por la nefasta, cobarde y en definitiva traidora actitud de sus máximos responsables tanto civiles como militares; algunos de aquellos por coincidencia ideológica con dicho proceso revolucionario y otros, los peperos, por su estupidez, mientras que los militares porque se dedican a «hacer la carrera» desde Capitán, confundiendo voluntariamente, con premeditación y alevosía, obediencia y disciplina con sumisión y neutralidad con inhibición.

Tenemos unas FFAA «profesionales» sólo a la hora de cobrar, alejadas de la sociedad por mercenarias, escuálidas y mal equipadas pero que envían a Ucrania lo que aquí escasea, dedicadas al postureo en «misiones en el exterior» cuanto más lejos mejor, que han cambiado el fusil por la manga riega y el extintor, que son pura fachada, que han convertido sus desfiles en carnavales zafios y horteras, que se dejan mear por cualquier pedorro y más aún pedorra, afeminadas, renegadas de sí mismas por avergonzarse y callar ante la denigración y vilipendio de lo mejor de su historia moderna buscando glorias en los fenicios cuando las tienen en sus abuelos, que han permitido la creación de grados, organismos, ordenanzas, reformas y todo tipo de «innovaciones» manifiestamente contrarias a la esencia de cualquier ejército que se precie y quiera serlo de verdad con independencia del país, el tiempo y cualquier otra circunstancia. Unas FFAA que han olvidado, por lo inconveniente que les resulta, lo tan acertadamente definido por Calderón de la Barca hace tanto. Unas FFAA donde reinan el favor y la arbitrariedad, cuando debía ser todo lo contrario. En las que todo está al servicio de la imagen. Unas Fuerzas Armadas que caminan decididas y voluntariamente a convertirse en «populares» y ser sostén principal de la dictadura frentepopulista que cada día más, cual losa sepulcral, entierra a España, al igual que ocurrió con aquellos países que no tuvieron la suerte o las agallas de contar con ejércitos compuestos por militares patriotas de verdad que lo impidieran, caso más reciente Venezuela. Por último, unas FFAA que vienen incumpliendo sistemáticamente el mandato que el pueblo español en el Art. 8º de la Constitución les impuso directamente por… lo que hemos dicho: no ha habido ni hay agallas, ni criadillas, ni bemoles… ni patriotismo, ni fe, ni espíritu militar de verdad.


3 respuestas a «A Defensa le crecen los enanos»

  1. Magistral artículo.
    La pura y dura realidad.
    Ahora ya no hay militares, salvo honrosas excepciones.
    La mayoría, son, simplemente, funcionarios de uniforme, que trabajan en una ONG llamada Ejército español.

  2. Desde el momento que los gobierno democraticos cambiaron los planes de estudios de la Academias militares se supo que los digos de conducta, las motivaciones que mueven a un hombre a hacerse militar, cosa poco simpatica en la actualidad, se cambiarian.
    Los resultados estan a la vista

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