¿A dónde va el Novus Ordo?

Nada mejor para saber a dónde va el Novus Ordo que saber de dónde viene, y cómo se originó.

Sabemos que la liturgia tradicional es la elaboración de siglos de andadura de la Iglesia, que ha ido dejando el testimonio de la fe católica en las distintas partes del Misal. Sabemos que el Misal tradicional está sustentado en los firmes e inamovibles pilares de la fe católica, como son el dogma, la jerarquía y la obediencia, que han impedido que la Misa se “pervirtiera” por la acción del hombre, por la acción de aquellos mismos a quienes se les ha encomendado la responsabilidad de mantener la integridad de la santa Misa.

Pero, ¿y el Misal de Pablo VI? ¿Qué ocurre con el Novus Ordo? ¿Verdaderamente estamos ante un nuevo Ordo Missae del Misal romano que supone una liturgia eucarística renovada respecto a la tradicional? En primer lugar, nos encontramos con una Misa reformada que se ha elaborado de la noche a la mañana; añadiendo aquí, suprimiendo allí, pegando allá, inventando acullá.

En segundo lugar, qué motivación llevó a los reformadores a elaborar un Misal tan original en tan corto periodo de tiempo.  Si hay algo característico en el Misal de Pablo VI es la ambigüedad, como ambiguos son la mayoría de los documentos del Concilio Vaticano II. Ambigüedad, directamente pretendida, que se opone a la rectitud del dogma; que se opone a la autoridad que emana de la jerarquía. Ello implica que el ambiguo Misal, ambiguo en sus “rubricas”, en sus normas, en sus directrices, permite la acción “creativa” del celebrante y de los fieles.

La acción “creativa” personal del celebrante, del todo ajena a la tradición, extraña a la vida litúrgica de la Iglesia, que siempre se esforzó en unificar las ceremonias, sólo puede tener un resultado: el “caos” litúrgico. Esto es el Novus Ordo: puro y simple “caos”, imposible de suprimir porque es el “caos” es pretendido para poder demoler el valor del dogma, de la jerarquía y de la obediencia; porque así lo exige la Iglesia “dialogante” y “abierta” al mundo. No se puede “dialogar” desde posturas de dogma y autoridad, razón por la cual la Iglesia, libremente desembarazándose de sus pilares seculares y fundamentales,  se presenta ante el mundo dispuesta a amoldarse a él y aceptar sus normas.

No nos encontramos realmente ante una nueva misa, un nuevo Ordo Missae, no. Estamos ante la “misa” de fulanito o la misa de menganito. No existe un Ordo que una a todos, existe un “caos” que arrastra y en el que se sienten todos identificados. Tal es así, que difícilmente, casi imposible, los sacerdotes hablan de la Misa nueva entre ellos en sus reuniones; no hablan porque hablar del “caos” litúrgico es simplemente explosivo. Es un tema prácticamente “tabú”.

¿Qué ocurre con el Novus Ordo? Lo que ocurre es que está perfectamente sustentado por principios protestantes: separación de dogma y moral y el libre examen. Estos principios, anti dogmáticos y anti jerárquicos, son los fundamentos caóticos y demoledores del Misal de Pablo VI. Fundamentos que han venido a sustituir los solidísimos principios católicos del dogma, de la jerarquía y de la obediencia.

¿A dónde se dirige el Novus Ordo? Realmente no se dirige a ninguna parte porque tiene su origen en el error, cuyo fin es la confusión y la demolición. El Novus Ordo no hace más que girar sobre sí, dando vueltas a gran velocidad, mientras se descompone irremediablemente, como se descompone la fe católica al mismo tiempo.

Los origines protestantes de la nueva Misa conducen a la Misa conciliar a la descomposición, a una “misa” que “protesta”, que “reivindica”; a una “misa” a gusto del oficiante, que se amolda a la asamblea y es la “expresión” de esa asamblea.

El Misal de Pablo VI realmente es un convidado de piedra en el altar. Está, pero no se le hace caso. Está, pero no inspira autoridad. Está, pero pocos lo siguen fielmente. Está, y para una gran mayoría está como si no estuviese.

Los fundamentos protestantes son los cimientos arenosos o fangosos donde se sustenta el Misal conciliar. Por mucho que algunos, bien intencionados y con noble actitud, intentan “arreglar” las “paredes” o el” techo” del edificio, éste terminará desmoronándose.

El Novus Ordo no va a ninguna parte; sólo gira sobre sí, al tiempo que la fuerza centrífuga que origina lo va descomponiendo al ritmo de la descomposición de la fe católica.

La experiencia lo demuestra.


10 respuestas a «¿A dónde va el Novus Ordo?»

  1. Deberíamos entender 2 cosas:
    Una cosa es que te engañen con algo aparentemente igual –me refiero a la Misa (con especial hincapié en la CONSAGRACIÓN)- con el cambio realizado por el masón Roncalli y el masón criminal depravado de Montini y que los sucesores satánicos Wojtyla y Ratzinger continuaron, y otra muy distinta lo que está haciendo a las claras este demente-bufón de Bergoglio. A los primeros podríamos considerarlos católicos despistados, pero a los que actualmente se autodenominan católicos por estar en línea con el fraudepapa con residencia ocupa en el Vaticano, decir que son apostatas declarados de N. S. JESUCRISTO ¡que nadie se engañe!
    N. S. JESUCRISTO nos exige que le sigamos con todas las consecuencias. Es tan extraño que, con la que está cayendo, que no se oiga este cura fue encarcelado o multado por decir: esto es perversión o esto es una afrenta a N. SEÑOR y a SU y Nuestra Santísima Madre y Señora o cualquier otra aberración llena de odio y maldad hacia DIOS y la humanidad.
    «A los tibios los vomitare de mi boca» Cuidado que nos la estamos jugando.
    Nuestra actitud mínima sería: “JESUCRISTO perdóname y ayúdame a no pecar, pero SÍ ten presente que te declaro único DIOS y único SEÑOR ante los hombres, y adorarte tal como nos has enseñado y que tus apóstoles pusieron en práctica por medio de tu Santa Iglesia”.

    1. De los masones citados o del pasayo macabro que escupe blasfemias con nauseabundo acento merengoso nada debería extrañarnos pero no me puedo creer que el polaco y el alemán fueran realmente satánicos. Sus herejías son claras, muchas y graves, pero adorar a Satanás es otra cosa…

      1. Ando un poco justito de tiempo, pero te dejo una imagen que vale más que 1000 palabras.
        https://www.elmundo.es/especiales/2005/04/sociedad/papa/adios/album_ceremonia/05.html
        El féretro de Wojtyla es de forma atípica pues es de forma trapezoidal acusada y a la altura de sus pies está la simbología de un compás-escuadra y una M. Para un cristiano “light” vendría a ser un féretro y una cruz de diseño y la M pues cualquier cosa; para un masón interpretaría de forma inequívoca que el féretro trapezoidal junto el compás-escuadra y la M, que el difunto que está dentro es un masón, un adorador de Satanás. ¡Y a la vista de todos!
        Tanto Ratzinger como Wojtyla, para mí son los más peligrosos del demoledor CV II pues Montini y Bergoglio son descaradamente detectables en público –es más, no entiendo la inacción de la inmensa mayoría de los católicos con ellos-, sin embargo Wojtyla y Ratzinger tienen carisma de cara al “pueblo” pero hacían exactamente lo mismo que Montini y Bergoglio por detrás: destruir lentamente y progresivamente la Iglesia.

        1. Comprendo que detestes todo lo que sea falso pero el féretro del polaco, por más macabro que sea, no demuestra que este antipapa fuera un adorador de Satanás. Montini y Bergoglione sí han sido capaces de todo y son odiosamente repugnantes por el cinismo. No me parece justo poner a los herejes Wojtyla y Ratzinger a la altura de esos dos engendros asquerosos. Sea como sea, Eugenio, nosotros no somos jueces sino que seremos juzgados.

          1. Para no extenderme mucho y considerando lo ilustrativo que puedan ser, te paso unas visitas que tuvo Wojtyla a comienzos de su labor de engaño y demolición que por aquel entonces al católico de a píe no le llamarían la atención:
            El 18 de abril de 1983, Wojtyla concede audiencia en El Vaticano y se deja fotografiar rodeado de miembros de la Comisión Trilateral (¡aún sabiendo que estaban preparando abiertamente el Gobierno Mundial que será el reino del Anticristo y de Satanás!). Los miembros de la Comisión Trilateral estaban encabezados por Zbigniew Brzezinski y David Rockefeller (hoy en día podrían ser a nivel público Klaus Schwab y Jacob Rothschild). En el discurso de la audiencia fue criticada la lentitud con la que se desarrolla el procedimiento en dirección al «Nuevo Orden Mundial».
            El 22 de marzo de 1984, Wojtyla también recibía en audiencia a una delegación de la B’nai B’rith (secta masónica judía de talmudistas), ¡que presenta a Cristo como un demonio (por ser enemigo del Maligno) y trabaja en la destrucción de la Iglesia Católica!
            Si estas mismas visitas se realizaran hoy en día (en plena ejecución de este plan de DOMINACIÓN y EXTERMINIO global) entenderíamos mucho mejor el significado y la trascendencia que tienen. Todos lo entenderíamos muy claramente. El que no lo entendiese es que vive en la inopia.
            Seguramente te sonara similar comportamiento –trasladándolo a la esfera política española- a la del impostor Pedro Sánchez en su primera recepción en La Moncloa por Soros.
            Lo hacen a la vista de todos y nadie hace nada.
            Repito: Wojtyla y Ratzinger son satánicos.

          2. Eugenio, ciertamente cabe afirmar que estoy «en la inopia» pero no que mi ignorancia sea culpable, aunque tampoco has afirmado eso. Tú celo es encomiable pero cuidado, no sea que se convierta en temeridad. Tampoco digo que seas temerario simplemente que no puedo admitir como ciertos unos hechos de los que solo tengo indicios, no evidencia. Me temo mucho que Roncalli fuera masón puesto que habló en público ONU et orbi expresamente como un masón, y sé que en las altas esferas de la masonería se adora a Satanás. Además su aspecto de gordinflón y tontorrón me parecen la careta simpática que oculta el rostro feo de la soberbia… pero NO tengo la evidencia de que Roncalli fuera satanista. Tampoco tengo evidencia del satanismo de Wojtila y Ratzinger, aunque veo que han profesado herejías, muchas y graves. Por eso me atrevo a afirmar sin temor alguno que el último papa verdadero conocido fue Su Santidad Pio XII. Sea como sea, aun estando tú convencido y creyéndote en la certeza de lo que afirmas, incluso estando en la verdad o precisamente por eso, ten paciencia para quienes acaso no veamos tan lejos ni tan claro. Tu sabiduría es un don personal: no los puedes transmitirnosla como dando sopa a cucharones. Haces lo que puedes (eso parece); deja que Dios haga lo que Él puede y quédate en paz.

  2. Si alguna vez volvemos a tener un Vicario de Cristo en la Tierra, espero que tenga el valor necesario para arrojar al vertedero del olvido, todo el himalaya de falsedades bajo el que los pupilos de Satanás han sepultado la FE VERDADERA de la Iglesia Católica, desde la muerte del papa Pío XII.

    Y quiera Nuestro Señor que ello sea muy pronto. Amén.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad