Algo increíble les quiero contar

Tengo que contaros algo que nos ha pasado esta mañana.

En la empresa que tenemos en Benissa, tenemos 4 repartidores y del que más me fío para algunas cosas, semanalmente, lo envío al banco a por cambio.

Cuando salía del banco (Caixabank-Benissa), hay una esquina un poco peligrosa y nuestro repartidor (Jorge) iba, por la acera, detrás de una chica, la chica iba a cruzar la calle por un paso de cebra y un coche pequeño, de la marca Chevrolet, ha faltado unos centímetros para atropellar a la chica.

Jorge le ha dicho a la mujer que conducía el automóvil: ¡Señora! ¡Que hay un paso de cebra!

La mujer conductora, que tendría unos 30 – 35 años. ha bajado del coche y sin que Jorge tuviera tiempo de reaccionar, le ha dado un puñetazo en toda la cara, al tiempo que gritando: ¡Hijo de puta! ¿Tú quién eres para decirme lo que tengo que hacer? ¡Moro de mierda!

Varias cosas: Jorge ha salido en defensa de la chica a la que casi la atropellan, del guantazo le han roto las gafas y Jorge es rumano, más blanquito que yo, lleva 20 años en nuestra empresa y habla perfecto español.

Jorge ha llamado a la Policía Local y les ha explicado lo que acababa de ocurrir, la chica (a la que casi atropellan) se ha quedado para explicar lo ocurrido, a Jorge le sangraba la nariz y varias personas han salido del banco para dar su testimonio. La mujer conductora, «por suerte», se ve que buscaba sitio para aparcar, ha aparecido nuevamente y les dice. ¡Estoy aquí! ¡No me he ido a ningún sitio! ¡He venido a dar la cara! Les ha contado que Jorge le quería pegar y por eso ella había reaccionado así…

Los dos agentes de la Policía Local le han dicho a nuestro repartidor que podía denunciarla, pero a través de la Guardia Civil.

Hasta hace poco, la Guardia Civil tenía cuartel en Benissa, pero como se ve (no me crean) que no hay un duro, lo han quitado y lo han unificado con el de Moraira, que está a unos 10 km de Benissa.

Como Jorge tenía que ir a Moraira a repartir, ha aprovechado para ir a poner una denuncia. Al llegar al cuartel, lo primero que ha dicho es que le había pegado una mujer, y llevando las gafas rotas (reparadas con celofán), la nariz con heridas recientes y restos de sangre, dice que se han puesto a reír (o a sonreír, a los efectos nos da igual y nos lo podemos imaginar).

El Guardia Civil, portavoz, le ha dicho que sin un parte médico no podía poner la denuncia. Y eso después de hacer todo lo posible para evitar la denuncia: «¿Pero te ha hecho daño? ¿Las gafas? Eso se arregla hombre…». Jorge les insistió: me ha pegado (sin motivo ninguno) en público, me ha insultado, me ha roto las gafas y psicológicamente pues… no sigo porque nos lo imaginamos.

Jorge vive en Calpe y dice que su médico estaba allí, que hasta mediodía no podía ir. La benemérita ha insistido que sin el parte médico no podían hacer nada.

Jorge me ha preguntado ¿Qué hago? Yo le he dicho que llegara hasta el final, que tenía todo el apoyo de la empresa para hacer todos los movimientos, desplazamientos y ausencias que necesitara, que si algún pedido no llegaba a tiempo, yo les justificaría el motivo a los clientes.

Pues a estas horas ya tiene el parte médico y esta tarde volverá al cuartel para ver qué más necesita…

¿Policía Local? ¿Guardia Civil? ¿Agresiones de una mujer a un hombre? ¿Algo de esto es normal?

La agresora le propina un guantazo sin más, a este pobre hombre que tiene más de 60 años, que vino hace más de 20 años a España para ganarse el pan, que se ha integrado perfectamente y la Policía no le hace, aunque sea, un test de alcoholemía o de drogas…

Como decía el célebre grupo ÑU, hace más de 30 años: «… en una sociedad que siempre ha estado enferma…»

Pónganse en la piel de Jorge, juzguen por ustedes mismos y muchas gracias por la atención prestada.


8 respuestas a «Algo increíble les quiero contar»

  1. Si hubiera sido al revés, un hombre agrediendo a una pelandusca, porque eso es lso que es esa individua, HOY ESTARÍA EN LA CÁRCEL.
    Así es la «justicia» española, muchas veces, realmente, INJUSTICIA.

  2. He cometido el error de acudir a la poli local, que no valen para nada, y a la GC que está más vendida que un esclavo de Cleopatra
    Hoy debemos recuperar la defensa propia
    Dejar pasar la cosa un par de meses y…. ya me entienden
    Acudir a gc o juzgados es absurdo

  3. Esto es lo que pasa…ahora, que parece que «la sociedad» se empieza a dar cuenta del problema que hay con según qué inmigración, resulta que los energúmenos y las energúmenas (sí, en este caso voy a señalar que afecta a ambos) encuentran su justificación para convertirse en gentuza de la peor calaña.
    No sé si Jorge leerá esto, pero le mando un gran abrazo y le pido disculpas por lo que haya tenido que pasar a consecuencia de gente envenenada e ineptos. Particularmente me duelen esas risitas estúpidas que parten el corazón.
    Y a los españoles, nos queda hacer un GRAN ejercicio, un profundo ejercicio de discernimiento, de sentido de la justicia y de la caridad. Es justo que protejamos nuestras fronteras y es justo que expulsemos a quien no viene sino a delinquir y dañar, a quien está al servicio de fuerzas que los harán levantarse como un sólo hombre cuando llega el momento, contra nosotros. Pero no olvidemos que lo que aquí está en juego, son las almas. El enemigo sabe que poniendo este panorama AHOGARÍA LA CARIDAD.
    Recemos por los malvados, para que se conviertan y cambien, o para que no puedan hacer más daño.
    Recemos por nosotros, para que no perdamos la humanidad, y el rechazo y el hartazgo no nos dominen.
    Que Dios proteja, convierta y salve a España.

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