Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne – Introducción (1)

ESCUCHAR NOTICIA: Me lleva a escribir este resumen de Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, el asunto de la peregrinación Nazaré-Fátima expuesto aquí y corroborado por la muy cuestionable idea sobre la historia de su país que tienen los portugueses, puesta de manifiesto en esta entrevista a uno de los organizadores de la peregrinación, quien afirmaba lo siguiente: Portugal nació de un profundo deseo de responder a la misión que le fue confiada por la Santa Sede en 1179: llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo. No puedo pensar que haya malicia; más bien, nuestros hermanos se han creído la falsa historia que les contaron de parvulitos. No, señor. Portugal nació bastante antes, en 1128, de la rebelión de un adolescente manipulado por la nobleza local contra su madre, con el deseo principal de separarse del resto de España. El rebelde se negó a casarse con una princesa hispana, para ahondar la separación. Se autoproclamó Príncipe de Portugal y después se tituló rey. Juró lealtad al papado y empezó a enviarle dinero para engrasar su reconocimiento, que no se produjo hasta 1179, la fecha citada en la entrevista. Por lo demás, es imposible, de toda imposibilidad, que Portugal pensara ya entonces en llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo. Y si ese era el deseo de los portugueses, no tenían necesidad ninguna de separarse del resto de España, que hizo eso mismo, y mucho mejor. Así que no tiene ningún sentido que nos lo digan a nosotros. Incluso resulta un tanto ridículo: como enseñarle a un padre a hacer hijos… Antes de empezar con el resumen del libro, expondré lo que pienso sobre nuestros vecinos. Los portugueses son los europeos más similares en mentalidad y comportamiento a nosotros; hay pocos malentendidos culturales entre nosotros. La principal diferencia, en mi opinión, son sus mejores modales, mucho más formales y respetuosos que los españoles. Los jóvenes están, además, mejor preparados que los nuestros. Sobre su historia, creo que se trata del hermano pequeño díscolo que se rebela contra su hermano mayor. Hay que mostrar comprensión con esa rebelión, aceptarla, pero recordársela cuando sacan pecho con excesiva jactancia. Como ha sido, en mi opinión, el caso que he contado. Tras leer el libro de Payne, me he dado cuenta de la desgracia que ha supuesto para la Hispanidad y para la Cristiandad esta separación histórica. La pregunta que hay que hacerse en estos casos es a quién ha beneficiado, y la respuesta está clarísima: al enemigo número uno de ambas, el Imperio inglés. Imperio que ha sido el agente principal de la Sinagoga de Satán hasta que esta lo dejó, cuando ya lo había agotado, para echarse al cuello del norteamericano. Lo está dejando también exhausto. Después de ello, no les veo otro camino que el gobierno mundial preapocalíptico. Pero eso es otra historia. Sirva lo indicado para mostrar el punto de vista desde el que se enjuiciará la actuación histórica de nuestros hermanos portugueses. En relación con el presente, me parece insensato el iberismo, que según las encuestas es apoyado más en Portugal que en España. Fue una idea de liberales republicanos. Por supuesto, a estas alturas, la unión de dos naciones apóstatas no serviría de nada. Y, además, viendo cómo está la España actual, no se lo recomendaría a Portugal. Y con esto estamos listos para el repaso del libro Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, del que he leído la edición de Playor, de 1987. Cuando se mencione un capítulo o una página, nos referiremos a ese libro. Ni que decir tiene: las puntualizaciones y los comentarios de los lectores portugueses son muy bienvenidos.   Pulse para escuchar el texto Me lleva a escribir este resumen de Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, el asunto de la peregrinación Nazaré-Fátima expuesto aquí y corroborado por la muy cuestionable idea sobre la historia de su país que tienen los portugueses, puesta de manifiesto en esta entrevista a uno de los organizadores de la peregrinación, quien afirmaba lo siguiente: Portugal nació de un profundo deseo de responder a la misión que le fue confiada por la Santa Sede en 1179: llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo. No puedo pensar que haya malicia; más bien, nuestros hermanos se han creído la falsa historia que les contaron de parvulitos. No, señor. Portugal nació bastante antes, en 1128, de la rebelión de un adolescente manipulado por la nobleza local contra su madre, con el deseo principal de separarse del resto de España. El rebelde se negó a casarse con una princesa hispana, para ahondar la separación. Se autoproclamó Príncipe de Portugal y después se tituló rey. Juró lealtad al papado y empezó a enviarle dinero para engrasar su reconocimiento, que no se produjo hasta 1179, la fecha citada en la entrevista. Por lo demás, es imposible, de toda imposibilidad, que Portugal pensara ya entonces en llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo. Y si ese era el deseo de los portugueses, no tenían necesidad ninguna de separarse del resto de España, que hizo eso mismo, y mucho mejor. Así que no tiene ningún sentido que nos lo digan a nosotros. Incluso resulta un tanto ridículo: como enseñarle a un padre a hacer hijos… Antes de empezar con el resumen del libro, expondré lo que pienso sobre nuestros vecinos. Los portugueses son los europeos más similares en mentalidad y comportamiento a nosotros; hay pocos malentendidos culturales entre nosotros. La principal diferencia, en mi opinión, son sus mejores modales, mucho más formales y respetuosos que los españoles. Los jóvenes están, además, mejor preparados que los nuestros. Sobre su historia, creo que se trata del hermano pequeño díscolo que se rebela contra su hermano mayor. Hay que mostrar comprensión con esa rebelión, aceptarla, pero recordársela cuando sacan pecho con excesiva jactancia. Como ha sido, en mi opinión, el caso que he contado. Tras leer el libro de Payne, me he dado cuenta de la desgracia que ha supuesto para la Hispanidad y para la Cristiandad esta separación histórica. La pregunta que hay que hacerse en estos casos es a quién ha beneficiado, y la respuesta está clarísima: al enemigo número uno de ambas, el Imperio inglés. Imperio que ha sido el agente principal de la Sinagoga de Satán hasta que esta lo dejó, cuando ya lo había agotado, para echarse al cuello del norteamericano. Lo está dejando también exhausto. Después de ello, no les veo otro camino que el gobierno mundial preapocalíptico. Pero eso es otra historia. Sirva lo indicado para mostrar el punto de vista desde el que se enjuiciará la actuación histórica de nuestros hermanos portugueses. En relación con el presente, me parece insensato el iberismo, que según las encuestas es apoyado más en Portugal que en España. Fue una idea de liberales republicanos. Por supuesto, a estas alturas, la unión de dos naciones apóstatas no serviría de nada. Y, además, viendo cómo está la España actual, no se lo recomendaría a Portugal. Y con esto estamos listos para el repaso del libro Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, del que he leído la edición de Playor, de 1987. Cuando se mencione un capítulo o una página, nos referiremos a ese libro. Ni que decir tiene: las puntualizaciones y los comentarios de los lectores portugueses son muy bienvenidos.

Me lleva a escribir este resumen de Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, el asunto de la peregrinación Nazaré-Fátima expuesto aquí y corroborado por la muy cuestionable idea sobre la historia de su país que tienen los portugueses, puesta de manifiesto en esta entrevista a uno de los organizadores de la peregrinación, quien afirmaba lo siguiente:

Portugal nació de un profundo deseo de responder a la misión que le fue confiada por la Santa Sede en 1179: llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo.

No puedo pensar que haya malicia; más bien, nuestros hermanos se han creído la falsa historia que les contaron de parvulitos. No, señor. Portugal nació bastante antes, en 1128, de la rebelión de un adolescente manipulado por la nobleza local contra su madre, con el deseo principal de separarse del resto de España. El rebelde se negó a casarse con una princesa hispana, para ahondar la separación. Se autoproclamó Príncipe de Portugal y después se tituló rey. Juró lealtad al papado y empezó a enviarle dinero para engrasar su reconocimiento, que no se produjo hasta 1179, la fecha citada en la entrevista.

Por lo demás, es imposible, de toda imposibilidad, que Portugal pensara ya entonces en llevar la Fe Católica a los cuatro rincones del mundo. Y si ese era el deseo de los portugueses, no tenían necesidad ninguna de separarse del resto de España, que hizo eso mismo, y mucho mejor. Así que no tiene ningún sentido que nos lo digan a nosotros. Incluso resulta un tanto ridículo: como enseñarle a un padre a hacer hijos…

Antes de empezar con el resumen del libro, expondré lo que pienso sobre nuestros vecinos. Los portugueses son los europeos más similares en mentalidad y comportamiento a nosotros; hay pocos malentendidos culturales entre nosotros. La principal diferencia, en mi opinión, son sus mejores modales, mucho más formales y respetuosos que los españoles. Los jóvenes están, además, mejor preparados que los nuestros.

Sobre su historia, creo que se trata del hermano pequeño díscolo que se rebela contra su hermano mayor. Hay que mostrar comprensión con esa rebelión, aceptarla, pero recordársela cuando sacan pecho con excesiva jactancia. Como ha sido, en mi opinión, el caso que he contado.

Tras leer el libro de Payne, me he dado cuenta de la desgracia que ha supuesto para la Hispanidad y para la Cristiandad esta separación histórica. La pregunta que hay que hacerse en estos casos es a quién ha beneficiado, y la respuesta está clarísima: al enemigo número uno de ambas, el Imperio inglés. Imperio que ha sido el agente principal de la Sinagoga de Satán hasta que esta lo dejó, cuando ya lo había agotado, para echarse al cuello del norteamericano. Lo está dejando también exhausto. Después de ello, no les veo otro camino que el gobierno mundial preapocalíptico. Pero eso es otra historia.

Sirva lo indicado para mostrar el punto de vista desde el que se enjuiciará la actuación histórica de nuestros hermanos portugueses. En relación con el presente, me parece insensato el iberismo, que según las encuestas es apoyado más en Portugal que en España. Fue una idea de liberales republicanos. Por supuesto, a estas alturas, la unión de dos naciones apóstatas no serviría de nada. Y, además, viendo cómo está la España actual, no se lo recomendaría a Portugal.

Y con esto estamos listos para el repaso del libro Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne, del que he leído la edición de Playor, de 1987. Cuando se mencione un capítulo o una página, nos referiremos a ese libro.

Ni que decir tiene: las puntualizaciones y los comentarios de los lectores portugueses son muy bienvenidos.


6 respuestas a «Breve Historia de Portugal, de Stanley Payne – Introducción (1)»

  1. Nada tengo contra este autor, que desconozco si sigue vivo o ya ha pasado a mejor vida, pero sigo sin entender esa costumbre de los hijos de la Gran Bretaña de pontificar sobre sociedades cuya cultura e idiosincrasia desconocen.
    Y siempre con un halo de superioridad, convencidos de que son el ombligo del mundo…

    1. Nació en 1934 pero sigue vivo que yo sepa. Es «useño», que diría D. Pío Moa, y de lo poco decente del panorama historiográfico anglo-useño «especializado» en la Historia de España, no en vano, y al igual que el señor Moa, evolucionó desde posiciones de izquierdas a una ideología conservadora. En cualquier caso, estoy totalmente de acuerdo y ha puesto usted el dedo en la llaga del problema de la abrumadora mayoría de estos juntaletras de pacotilla, que se atreven a pontificar sobre una nación con una idiosincrasia, una sociedad y una cultura absolutamente antitética a la suya que desconocen por completo.

  2. El joven Astur creció y se convirtió en León.
    Después fue devorado por Doña Castiça, que apareció no se sabe muy bien de dónde. ¡Esa mujer andaba por ahí con un hambre de locos, gente…! Se comió medio mundo, ¿sabes?
    Y ahora que se le está cayendo la máscara y ya no puede disimularlo, va por ahí haciéndose la grande, la elegante y la venerable, y trata a los demás como si fueran niñatos.
    Mírate, tío.

    Zé Carioca
    (NOTA de la redacción de EED: en esta web los comenatrios sólo y siempre en español. Gracias)

    1. España fundó en América más de 700 ciudades sólo en el siglo XVI, fundó más de 800 hospitales, cuya construcción era mandato real, 32 universidades… Portugal creó 7 ciudades y 14 villas en los primeros 150 años, llegando a 120 en el siglo XVIII, jamás fundó ninguna universidad en Brasil y los hospitales no pasaron de unas pocas decenas y siempre como iniciativa privada nunca fue mandato real. Como bien dice el autor del artículo, para evangelizar , España también lo hizo y lo hizo mucho mejor. Castilla no se comió medio mundo, se desangró para dar a luz todo un nuevo continente…

    2. Ja, Ja. Como soy leones puedo explicar que Castilla jugo mejor sus bazas históricas. Gente libre y fiera de la frontera entre León y Navarra. De Castilla principalmente surgió España que anda ahora hecha unos zorros porque está gobernada por traidores desde hace más de 200 años.

  3. Portugal lleva sometida al marrano desde su reconquista; y España está a punto ya.Precisamente su decadencia vino de la corta unión con Portugal por tema de familia; el tiempo justo para infiltrarla en el poder. Quevedo fue testigo como secretario real, de la corrupción de los validos / ministros marranos. Emparentaron con la nobleza para controlar ese poder basado en las influencias, y corrompieron poco a poco la monarquía, entreteniendo al rey mientras se hacían con las cuentas y el resto.
    El marrano siempre presta a las dos partes enfrentadas, para eliminar a una de ellas por ‘falta de liquidez’, si todo le va bien. Luego se trata de buscar el pretexto para las historias de petete. Que si gastaba mucho y ya no le prestaban más, que si tal y que si cual.

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