Breves apuntes sobre el cardenal Isidro Gomá: referente para España y la Iglesia

Cardenal Gomá

El cardenal Isidro Gomá y Tomás (La Riba 1869 – Toledo 1940), fue en su día el máximo exponente de nuestra Santa Fe, de la Iglesia española y de España, pastor preclaro de increíble valentía, impulsor de la Carta Colectiva de los obispos de 1937, y todo ello cuando España y la Iglesia más lo necesitaban; y es que Dios nunca nos abandona, aunque a veces se haga el remolón… para ponernos a prueba.

Como sencillo homenaje a tan enorme figura, a tan gran español y católico que, como tantos otros, ha sido relegado por los españoles, empecinados como siempre en desechar a quienes fueron sus mejores héroes, reproducimos algunas piezas de su pensamiento y testimonio público, con la intención y esperanza de que sirvan para conocerle, reconocerle, profundizar en su vida, pensamiento y obras, difundirlas y no olvidarle.

  • «…en el fondo de la contienda española son Dios y sus enemigos, la justicia y sus caricaturistas los que ha luchado a brazo partido… Si España no es católica, francamente católica, romperá con su pasado; y la historia enseña que fenecen los pueblos que rompen el hilo sagrado que trasmitió a las generaciones pasadas el vigor y la identidad espiritual de la raza. Si España no es católica, añadimos, si no hace un esfuerzo máximo para rehacerse en católico, habrá cometido un pecado de ilogismo histórico, y estas claudicaciones… tuvieron siempre sanciones más duras que las de la inconsecuencia puramente mental…». («La Gaceta del Norte», Bilbao, Junio de 1939)

De su obra fundamental «Catolicismo y Patria» (1939):

«…patriotismo es el complejo de las virtudes que se condensan en el amor y servicio a la Patria… sin Dios no existiría el hombre… sin hombres no podría existir la Patria… que no es más que una prolongación y una ampliación del hogar paterno… Dios y Patria… están profundamente vinculados en el orden objetivo y en el de nuestros afectos… La Patria es no sólo la tierra en que nacimos o el conjunto de familias o ciudades… Es más bien una asociación de orden espiritual y moral que, por ley natural y bajo la providencia de Dios, se ha formado, bajo la fuerza unitiva de unos mismos lazos de Historia, de cultura, de aspiraciones, de religión y raza, de tierra y de lengua…». Gomá definía a la nación como «…sustancia humana del Estado…», y al Estado como «…la nación políticamente organizada…»; ambos, nación y Estado, debían ser instrumentos para vencer «…toda resistencia de los egoísmos particularistas… debiendo estar ordenados al bien común…».«…la persona humana tiene derechos inalienables que el Estado no puede desconocer… La conciencia… el pensamiento… la ley suprema de Dios son cosas inaccesibles al poder del Estado… la sociedad es hecha para el hombre, no el hombre para la sociedad…». Era cierto que la guerra había traído consigo «…un verdadero estallido de patriotismo…», pero para el cardenal tal vigor «…nos ha venido de algo sobrehumano… en el fondo estaba Dios, y la fuerza que Él comunica…».«…Os hemos de prevenir contra un peligro que ha surgido en nuestros tiempos, por reacción natural contra la revolución llamada liberal o democrática. Tal vez apunte, en algunos pueblos de Europa, una nueva forma de atentar contra la persona humana, tal como la quiere la doctrina cristiana. Nos referimos a la tendencia de algunos Estados a absorber toda actividad social. El liberalismo fue el ácido corrosivo que deshizo la contextura social cristiana por la pulverización de sus elementos al separarlos de Dios. Los lemas de libertad, igualdad y fraternidad, y la proclamación de los Derechos de los Hombres, fueron el señuelo que engañó a los hombres haciéndoles creer la fábula de su soberanía; y los pueblos se convirtieron, desgajados de Dios, en masas de individuos sin relieve, en rebaños humanos explotados por sus conductores… Tan temible es la reducción de los valores humanos, la disminución de la personalidad humana hecha desde abajo como desde arriba; y sería lamentable que, en vez de buscar la fuerza social y la grandeza de la Patria en la dignificación espiritual del ciudadano  y en la trabazón armónica y natural de todos los elementos que integran un pueblo, se formara un artificio de fuerza, más o menos brillante, que regulara, en cuadrícula inflexible, el pensamiento y las actividades de todos. Busquemos todos y cada uno el reino de Dios dentro de nosotros –intra vos est– para que obtengamos el dominio sobre cuanto nos es interior; pongámoslo en el acervo común de la Patria; que los poderes humanos que moderan la actividad de la nación lo hagan según el orden establecido por Dios y lo demás se nos dará por añadidura: la paz, el orden, el bienestar social y el esplendor de la gloria de la patria…»; así pues, ni liberalismo, ni totalitarismo de ninguna clase, ni, por supuesto marxismo, fuera socialista o comunista «…el catolicismo ha de ser el nervio de la España futura…».Ni «…un Estado panteísta… que tuviese derecho al dominio sobre los hombres… (totalitarismo), como de un pueblo pulverizado por la soberana libertad individual…(democracia liberal, parlamentaria y de partidos)«.

Para Gomá, la Patria, la nación y el Estado debían asentarse sobre

    • La familia, establecida sobre el matrimonio indisoluble, y respetuosa de la patria potestad.
    • Una estrecha colaboración, sin confusiones, entre la Iglesia y el Estado, que en España compartían súbditos comunes en proporción casi unánime.
    • Sometimiento de toda la legislación a los principios morales y sociales que constituyen el entramado de los derechos naturales humanos que proclama la Iglesia y son fundamento de la sociedad.
    • Y sentido de la justicia y del amor al prójimo, sin los cuales resultaría imposible la paz social.

4 respuestas a «Breves apuntes sobre el cardenal Isidro Gomá: referente para España y la Iglesia»

  1. Interesante artículo, pero tener en cuenta también que este señor y las jerarquías españolas, estaban en contra que las mujeres y los hombres se bañaran juntos en las mismas zonas en playas y piscinas y pedían delimitar zonas separadas, que las mujeres hicieran gimnasia, censuraban libros como «La fiel infantería» de Rafael García Serrano en 1943 (después de ser Premio Nacional de Literatura) en una frase de este mismo autor, «…nos ahogamos [¿o era «nos ahogaron»?] en glóbulos blancos» si no recuerdo mal del libro «La gran esperanza» que fue Premio Espejo de España en algún momento de los lejanos años 80. Creo que esas recomendaciones/exigencias no eran propia de carcas sino de idiotas.

    1. Toda persona está sujeta a equivocarse en algunas cosas, y acertar en otras. Si se percibe que lo de fuera va a atacar, por ejemplo, a la familia, se reacciona en sentido contrario; y puede suceder que si la amenaza de corrupción exterior es muy extrema( el cine y la televisión dan una imagen fiel de lo que está por venir ), se reaccione en la misma medida. No hay más que ver que, a pesar de sus advertencias, hemos llegado a donde hemos llegado. A él no le lee nadie, más que en páginas como esta y el resto está hasta en la sopa y aumentando.

  2. Toda obra u opinión puramente humana es siempre discutible, pero don Isidro Gomá tenía BASTANTE de razón y de buen sentido cristiano en sus afirmaciones.

  3. Gomá falleció en 1940, es posible que quien actuó contra el baño, la gimnasia etc fuera otro obispo, ¿el cardenal Segura? Desde luego creo que la frase «nos ahogaron en glóbulos blancos» es muy descriptiva! Los 4 fundamentos que aparecen en el último párrafo coinciden con los principios inmutables de Benedicto XVI: VIDA, FAMILIA, BIEN COMÚN.

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