Cartagena y la Real Fábrica de Artillería de La Cavada

Quién suscribe estas líneas es natural de Cantabria. Por razones que no vienen al caso, mantiene estrechos vínculos con la ciudad de Cartagena. También fue oficial del arma de Artillería (Ultima Ratio Regis). El presente artículo relaciona a Cantabria, Cartagena y la Artillería.

Entrada a la Real Fábrica en 1890

No sabemos cuándo se emplazaron las primeras piezas de artillería en Cartagena. Es probable que fuera a finales del siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos, y que se instalaran en el castillo que había allí.

En el siglo XVI, durante los reinados de Carlos I y su hijo Felipe II, se potenció mucho el papel militar y defensivo de Cartagena. Se constituyó como base de las galeras reales que combatían la piratería berberisca y turca. Se reforzaron las murallas y se construyeron nuevas fortificaciones costeras, como el Fuerte de Navidad.

El aumento de la importancia militar de Cartagena se prolongó durante el siglo XVII, a pesar de varias epidemias que asolaron la ciudad. Se convirtió en la principal base militar de la política mediterránea de los reyes de España, sobre todo por su relación con las posesiones en Italia.

En el siglo XVIII, tras la Guerra de Sucesión (1701-1714) y pese a haber apoyado a la Casa de Austria, Cartagena experimentó con Felipe V de Borbón un nuevo auge y crecimiento. En 1726 se convirtió en la capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo. En los años siguientes se construyó el Arsenal y diversos castillos que todavía hoy rodean la población.

Las fortificaciones que protegían la ciudad y los buques que se construían y reparaban en el Arsenal, requerían grandes cantidades de cañones. Pero ¿dónde se fabricaban estas piezas de artillería y las municiones necesarias?

El Arsenal de Cartagena en 1782. Ilustración adaptada de una del Ministerio de Defensa.

Entre 1622 y 1835, todos los cañones de hierro fabricados en España para la defensa del imperio, y por tanto también de Cartagena, provenían de la actual región de Cantabria, de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada. Veamos una sucinta historia.

El desarrollo de la artillería durante el siglo XV, la creación de nuevos imperios en el siglo XVI y la necesidad del dominio de los mares para defenderlos, dieron lugar a una carrera armamentística entre las potencias europeas.

En las ferrerías no se podían producir cañones de hierro, ya que en ellas era imposible alcanzar la temperatura de fusión de este elemento. Sólo se fabricaban bombardas, a base de pequeñas piezas, las duelas, que luego se unían mediante cuerdas. La producción de cañones de bronce, mucho más ligeros y resistentes, era muy cara. La creciente demanda de piezas de artillería, sobre todo para los barcos, forzó una revolución tecnológica basada en la fabricación de cañones de hierro colado en altos hornos.

Los dos primeros altos hornos de España los construyó en 1618 el industrial de Lieja, Jean Curtius (Juan Curcio) en Liérganes, localidad próxima a La Cavada. Cerca había abundantes bosques para hacer carbón vegetal, minas de mineral de hierro, el río Miera con caudal abundante y regular, ideal para el transporte de troncos y como fuente de energía, canteras de piedra refractaria, arenas y arcillas para los moldes, astilleros donde se construían buques que había que equipar con cañones y una gran bahía con un puerto por el que dar salida al resto de la producción.

Las fábricas de artillería de Líérganes y La Cavada estaban situadas en la cuenca del río Miera (en azul). Fuente: Wikipedia.

Se trajeron de Flandes a numerosos fundidores con sus familias que se instalaron en la comarca. En la comunidad de Cantabria, son muy frecuentes hoy en día los apellidos de origen flamenco.

Una Real Cédula confirmó en 1622 una serie de privilegios, con lo que la empresa de Curcio empezó por fin a funcionar. Era una empresa privada en régimen de concesión por el Estado.

Las inversiones acumuladas y el retraso de los pedidos llevaron a Curcio casi a la ruina. Pero su hábil sucesor en la dirección de las instalaciones, el luxemburgués Jorge de Bande, consiguió, sobre todo a partir de 1635, una elevada producción y rentabilidad.

Se introdujeron mejoras tecnológicas que convirtieron a los cañones de Liérganes y La Cavada en los mejores del mundo. Se redujo su peso un 30% respecto a los fabricados en otros países. Además, estos cañones no reventaban durante su uso porque antes aparecían grietas que avisaban del riesgo.

A: Capas de carbón y mineral de hierro. B: Mecanismo hidráulico para mover los fuelles e inyectar aire en el horno. C: Molde del cañón. D: Salida de la escoria (de menor densidad que el hierro). Fuente: Wikipedia

Las instalaciones fabriles sufrieron altibajos dependiendo de la suerte de España en las numerosas guerras que mantuvo con otras naciones europeas y de la situación económica del país.

Tras la Guerra de Sucesión (1701-1714), al igual que le ocurrió a Cartagena, estas fábricas pasaron por otro largo periodo de gran expansión.

Los descendientes de Jorge de Bande continuaron dirigiendo las instalaciones de Liérganes y La Cavada, hasta que en 1759 Carlos III revocó los privilegios concedidos. La fundición fue intervenida y expropiada y se convirtió en Real Fábrica en 1763. La Corona compensó a los propietarios con una importante cantidad de dinero.

Cañón fabricado a finales del siglo XVIII expuesto en el Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada. Este pequeño pero cuidado museo mantiene vivo el recuerdo de la que fue la más importante fábrica de cañones de España. El cañón es de los llamados de a 48 libras. Pesa unos 3.000 Kg y, tras una adecuada restauración, está de nuevo operativo.

La empresa nacionalizada tuvo problemas en la gestión y las directrices y los experimentos técnicos del Cuerpo de Artillería del Ejército en las instalaciones de La Cavada no tuvieron éxito. Por eso, en 1781 se encomendó al Ministerio de Marina la dirección de dicha fábrica. Se volvió a los antiguos métodos de fundición anteriores a la expropiación y se consiguieron buenos resultados. Se realizaron también numerosos ensayos para mejorar la tecnología disponible, en particular usando carbón de coque, pero no llegaron a alcanzar el éxito deseado. La fábrica de Liérganes se cerró en 1795, tras 160 años de actividad.

El declive de la Real Fábrica de Artillería coincide con el de la marina española tras la batalla de Trafalgar (1805). La Guerra de Independencia (1808-1814) agravó este declive. Una vez finalizada, se intentó volver a fundir cañones, pero por diferentes razones, sobre todo logísticas, con poco éxito.

Un fracasado intento de privatización, la guerra carlista y una gran inundación provocaron que en 1835 se cerrara definitivamente la fábrica de La Cavada. Se ponía punto final a más de dos siglos de actividad industrial que en muchos momentos fue tecnológicamente puntera.

En Filipinas, en toda América, en España y por supuesto en Cartagena, muchos de los cañones de las fortificaciones que aún hoy dan testimonio de la historia del imperio español, fueron fundidos en Liérganes y La Cavada. En el fondo del mar, en los pecios de numerosos barcos, yacen bastantes de los más de 26.000 cañones que, junto a municiones y otros elementos militares y civiles, se fundieron en Cantabria.

Arco de Carlos III. Era la entrada al recinto de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Fuente: Museo de La Cavada.
Bibliografía y enlaces
La Real Fábrica de Artillería de La Cavada. José Manuel Maza Uslé. Ediciones Estudio. Santander 2007
Orígenes y fundación de las fábricas de Liérganes y La Cavada. José Manuel Maza Uslé. Revista ASCAGEN Nº1 Primavera 2009
http://www.ascagen.es/revista/Revista_ASCAGEN_N_1.pdf
Real Fábrica de Artillería de La Cavada (Web del Museo)
http://lacavada.es/
Real Fábrica de Artillería de La Cavada (Documental de TVE Cantabria)
https://www.youtube.com/watch?v=0oGbMl74fUQ
Real Fábrica de Artillería de La Cavada (Wikipedia)
http://es.wikipedia.org/wiki/Real_F%C3%A1brica_de_Artiller%C3%ADa_de_La_Cavada
El Arsenal de Cartagena
https://haciendariquelmeblog.blogspot.com/2013/07/el-arsenal-de-cartagena.html

2 respuestas a «Cartagena y la Real Fábrica de Artillería de La Cavada»

  1. Gran artículo en todo, sí señor. Matrícula de honor. De lectura obligatoria.
    Además, y aunque ya los leí, he vuelto a bucear en lo que ha publicado este señor y no tengo palabras. Maravilloso todo, aleccionador, algo muy bien hecho.
    Deberían ser textos obligatorios en coles y en universidades.
    Aplausos al autor y a esta web por publicarlos.
    Ah, y más, por favor, más

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