Centenario de la consagración de España

En junio de 1916 la Obra de Entronización del Divino Corazón en los Hogares, patrocinadora de la iniciativa de un MONUMENTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS en El Cerro de los Ángeles, organiza un acto para la bendición y colocación de la primera piedra, que preside el obispo de Madrid-Alcalá, don José María Salvador y Barrera. El 30 de mayo de 1919 el nuncio de Su Santidad en España puede bendecir e inaugurar el monumento en un solemne acto, al que asiste el rey Alfonso XIII, con la familia real, el Gobierno y autoridades civiles y militares. ESPAÑA ES CONSAGRADA AL SAGRADO CORAZÓN. En julio de 1936 un grupo de milicianos fusilan la imagen que corona el monumento. A principios del mes siguiente diversas cargas de dinamita logran destruir totalmente el monumento. El 6 de noviembre del mismo año el general Varela, con sus tropas, conquista el lugar e iza la bandera nacional en las ruinas, preparando el primer acto de reparación, que consistió en una misa, celebrada, en un altar improvisado, el 9 de noviembre, ante jefes, oficiales y soldados. Más de 150.000 personas presencian en el Cerro de los Ángeles la colocación de la primera piedra para el nuevo monumento, que bendice, el 18 de julio de 1939, el obispo de Madrid-Alcalá, doctor Eijo y Garay. El 30 de mayo de 1944, para conmemorar el XXV aniversario de la inauguración del monumento y consagrar oficialmente España al Sagrado Corazón de Jesús, se celebra con gran pompa un acto de REPARACIÓN NACIONAL, que preside el Jefe del Estado, don Francisco Franco, y al que asisten unas 200.000 personas. El 25 de junio de 1965 se bendice el Nuevo Monumento. El 31 de Mayo de 1969 y en cincuentenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, el Generalísimo Franco renovó la Consagración.

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One thought on “Centenario de la consagración de España”

  1. Muy opirtuno el recuerdo a las vicisitudes del «Cerro de los Ángeles» como símbolo de la consagración de España al Corazón de Jesús.
    Hecho en falta la referencia a la oposició que opuso la masonería a esa consagración por parte de Alfonso XIII así como su respuesta «Prefiero no ser Rey que serlo de una Nación que no esté amparada por el Sagrado Corazón de Jesús» y su posterior amargo lamento en su exilio en Roma: «Si me hubiera afiliado a la masonería no habría perdido el Trono»
    De todas formas muchas gracias por esta contribución a la memoria histórica de verdad, no la infame y sectaria de la ley 52/2007.

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