Comentario al artículo «Ignominia amparada, vileza cometida» (I/II)

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Este no es un artículo al uso, digamos con sustantividad propia, sino que es un comentario a un artículo previo  escrito por  B. Díaz del Castillo, titulado “Ignominia amparada, vileza cometida”,  y que fue publicado en estas mismas páginas el pasado 24 de abril.  Sin embargo el presente comentario a este artículo ha quedado un poco largo y por ello se publica (o al menos yo lo envío) como artículo mejor que como mero comentario porque para esto último,  dada su extensión y la imposibilidad de añadir fotografías,  su lectura hubiera podido ser más incómoda.

¿No ha leído el lector el artículo “Ignominia amparada, vileza cometida” que ahora pasamos a comentar?, a mí todos los artículos de esta página me parecen extraordinarios, pero este en concreto es la repera. Si por lo que sea el lector se lo ha saltado, le recomiendo que repare en él, es una ecografía, una resonancia magnética, una endoscopia, una foto de reconocimiento aéreo,  que retrata una realidad de al menos la punta del iceberg de los mandos de las Fuerzas Armadas españolas. Hacía años que no veía un diagnóstico tan valiente y tan nítido.

Pasemos al comentario.

La Revista Española de Defensa (que es una publicación institucional del Ministerio de Defensa, no confundir con la Revista “Defensa”), en su número 359, correspondiente al pasado mes de marzo de 2019, publicaba en sus páginas 17, 18 y 19 un artículo titulado (agarrarse): “Homenaje al capitán general Gutiérrez Mellado”, relativo al homenaje cometido o perpetrado en el paraninfo del CESEDEM (Centro Superior de Estudios de la Defensa) el pasado 19 de febrero (y al que ya se hacía referencia en estas páginas de el Español Digital, en el artículo “El homenaje al “Guti” y el plumero de Margarita Robles”,  publicado el 27 de febrero 2019 en estas páginas de El Español Digital).

Se puede acceder a este número de la Revista Española de Defensa en el siguiente enlace: AQUÍ

O sólo al artículo de la revista en este otro: AQUÍ

En el encabezamiento del artículo se reproduce una fotografía en la que aparecen presidiendo el acto cinco personas: la actual Ministra de Defensa Srª. Mofletes, más conocida en su casa como Margarita Robles (no confundir, no obstante su parecido físico y timbre de voz, con la actriz Gracita Morales, ya fallecida, con la que no mantiene, que sepamos, parentesco alguno), -ejemplo evidente del estado de ruina en la que se encuentra la Judicatura española si esta señora, y otras como ella, es Magistrada del Tribunal Supremo-,  a su derecha el General Jefe del JEMAD (Junta de Estado Mayor de la Defensa) D. Fernando Alejandre Martínez,  y en representación de la Armada, del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire, respectivamente, el almirante general del JEMAD D. Teodoro López Calderón, el General del JEMAD D. Francisco Javier Varela Salas, y el General del JEMAD D.  Javier Salto Martínez-Avial.

El paraninfo del CESEDEN durante el homenaje a Gutiérrez Mellado el 19 de mazro de 2019

Aunque en la fotografía no se aprecia, porque está tomada desde atrás y hacia la presidencia,  y están de espaldas, ocupando la primera fila del auditorio se encontraban presentes los actuales Secretario de Estado y Subsecretario del Ministerio de Defensa, D. Ángel Olivares y D. Alejo de la Torre, el Director del CNI el General D. Félix Sanz Roldán, y los exministros de Defensa Dñª Mª Dolores de Cospedal (PP de Rajoy), D. Eduardo Serra (PP con José Mª Aznar, aunque antes ya fue Subsecretario y Secretario de Estado de Defensa con Felipe González), y D. Alberto Oliart (Ministro de Defensa de UCD con Calvo Sotelo en 1981, pero que después, entre 2009 y 2011, también fue Director de RTVE con Zapatero).

En la fotografía también aparece parte del auditorio (desconozco la capacidad -ya que nunca he estado en el CESEDEM -, o el número de asistentes ya que la fotografía sólo recoge la cabecera) que por sus uniformes y sus insignias de rango son militares de los tres Ejércitos y de alto rango, al menos los de las primeras filas que son los que aparecen en la fotografía (que reproducimos más arriba).

Puell de la Villa

El biógrafo de Gutiérrez Mellado, el coronel D. Fernando Puell de la Villa,  (colaborador de Gutiérrez Mellado desde 1977 y segundo jefe de la seguridad de Presidencia del gobierno con Adolfo Suárez y Calvo Sotelo, y primer jefe con Felipe González, profesor de Historia en el Instituto Universitario “Gutiérrez Mellado” dependiente de la Universidad Nacional de Educación a Distancia UNED) fue el encargado de abrir el acto con una reseña histórica del homenajeado.  Naturalmente todo desde la óptica de lo políticamente correcto.

La Ministra de Defensa afirmó que Gutiérrez Mellado los hacía sentirse orgullosos de las Fuerzas Armadas, y que según ella sin él no hubiera sido posible su modernización(?).  Después fueron tomando la palabra los 4 generales del JEMAD para cantar las alabanzas del General, en la línea amarilla de lo políticamente correcto, no sabemos si creyéndoselo o como concesión de “impuesto revolucionario” para mantenerse en sus respectivos cargos.

Este es el panorama del acto, he descrito la escena para situarnos.

Pasemos ahora al extraordinario artículo de José Mª Manrique “El “asunto Gabaldón”, ¿la masonería infiltrada en la cúpula del régimen?”, publicado el 24 de enero de 2018 en estas páginas de El Español Digital, y cuyo enlace por si se quiere consultar, es: AQUÍ

Según este artículo, Gutiérrez Mellado:

1.- pudiera haber sido miembro del KGB soviético, y a tal efecto los Estados Unidos, en el Gobierno de Adolfo Suárez, habrían advertido,  en un informe de la CIA,  que tanto él (Gutiérrez Mellado) como la Secretaria Personal del Presidente del Gobierno Adolfo Suárez (Dñª Carmen Díaz de Rivera, hija natural de Serrano Suñer) eran miembros del KGB (en ese momento era Presidente de la URSS Leónidas Brezhnev del grupo duro del Kremlin). Dicha imputación que realizaban los norteamericanos, que para nosotros es “presunta” porque no poseemos tal informe, cuadra perfectamente con el testimonio que 10 años antes había dado en los años sesenta el desertor soviético Anatoliy Golitsyn alertando ya entonces de la presencia de agentes soviéticos situados en altos niveles del franquismo. Obviamente, por la propia naturaleza de su actividad,  los espías soviéticos no llevan escrito en la frente su pertenencia al KGB, ni reparten tarjetas de visita donde aparecen como tales agentes, y por tanto nosotros no podemos saber con toda certeza si Gutiérrez Mellado era o no del KGB, (o al menos no lo podemos decir para no darle el gusto a la Fiscalía en general y a la del odio en particular),  ahora, lo que sí sabemos, porque lo hemos vivido y visto con nuestros propios ojos, es que el comportamiento miserable que tuvo con los sepelios de los militares asesinados por ETA (organización marxista-leninista financiada y armada por el bloque soviético, no lo olvidemos)  es perfectamente compatible con esta posibilidad.

2.- Pudiera haber sido también el cuarto integrante (el vestido con uniforme de sargento nacional) del comando que en la noche del 29 de julio de 1939 interceptó el vehículo donde viajaba el Comandante de la Guardia civil D. Eugenio Isaac Calderón, y asesinó a todos sus ocupantes: al propio Comandante, a su hija Pilar de 17 años que viajaba con él, y al soldado conductor de 23 años D. José Luis Díez Madrigal. El Comandante Calderón tenía confiada la altísima misión de investigar el alcance de la infiltración masónica en España, y fue asesinado él y todos los demás colaboradores en esta labor (los falangistas Jacinto Alcántara al día siguiente, y Antonio Pérez Asperilla menos de 3 semanas después), y el archivo documental que había logrado reunir sobre las logias y que se custodiaba en una casa de la calle Doctor Exquerdo, de Madrid, fue asaltado y su documentación desapareció desde entonces sin que se pudiera averiguar nada).

 

3.- Ello situaría a Gutiérrez Mellado no sólo como presunto agente del KGB sino también como miembro de la Masonería.

4.- Pudiera haber sido también (siempre presuntamente) durante la guerra civil que él pasó en el Madrid rojo, agente doble del SIM rojo  (Servicio de Inteligencia Militar), organización criminal a las órdenes de Alexander Orlov enviado por Stalin a España como mandamás y con un poder omnímodo en la España roja ya que  fue enviado con plenos poderes y únicamente dependía directamente de Stalin,  lo que explicaría la libertad de movimientos de Gutiérrez Mellado por Madrid y que sobreviviera a su primer arresto y después no fuera arrestado más,  ni asesinado como a tantísimos otros militares y civiles.

5.- En quinto lugar, de lo que no hay duda es del comportamiento miserable que tuvo con los militares (y sus familias)  asesinados por ETA, FRAP,  y GRAPO. Hay que recordar que de las primeras medidas que tomó el Gobierno fue derogar la Ley antiterrorista de Franco  (Real Decreto 10/1975 de 26 de agosto, publicado en el BOE nº 205 de 27 de agosto, páginas 18117 a 18120) que con tan solo sus 21 artículos eran suficientes para dar verdadera respuesta al terrorismo, y que fue parcialmente derogada de forma casi inminente nada más morirse Franco, mediante Decreto-Ley 2/1976 de 18 de febrero 1976, (menos de 3 meses después de la muerte de Franco), pero totalmente derogada mediante Real-Decreto-Ley 3/1979 de 26 de enero siendo ya Gutiérrez Mellado Vicepresidente de aquel Gobierno.

Y hay que recordar también  aquello de: “por encima de la disciplina está el honor”, que en réplica a los humos y a la soberbia de Gutiérrez Mellado le respondió el Capitán de Navío D. Camilo Menéndez Vives, el 1 de febrero de 1977,  a las puertas del Hospital Militar Gómez Hulla, cuando se sacaban los cadáveres del Guardia civil D. José Mª Sainz, y de los policías armados D. Fernando Sánchez Hernández y D. José Mª Martínez Morales, (que en paz descansen),  asesinados cobardemente por la banda terrorista ETA (esta es la “memoria histórica”, la verdadera memoria histórica,  que Zapatero y sus cómplices nos quieren robar para no dejar vestigio de ella).  De hecho en los funerales la gente, ya harta de tanta traición, a Gutiérrez Mellado le gritaban: “Gutiérrez, Mellado, tú los has asesinado” AQUÍ VIDEO.

El extraordinario artículo de B. Díaz del Castillo (el mismo auto de este artículo que estamos comentando), titulado “El homenaje al “Guti” y el plumero de Margarita Robles”, publicado el pasado 27 de febrero 2019 en estas páginas de El Español Digital, y cuyo enlace es: AQUÍ  nos describe perfectamente el comportamiento miserable de Gutiérrez Mellado al respecto:

“Desde puesto tan importante fue el artífice de aquellos indignos, hirientes e incalificables entierros de los militares que caían vilmente asesinados por ETA, a los cuales se enterraba sacándolos literalmente por la puerta de atrás, con cuyas familias no se tuvo la mínima caridad y, en fin, para qué seguir recordando aquellos hechos tan tristes y penosos en los que el “Guti” demostró su absoluta falta de hombría, compañerismo, camaradería, honor y dignidad, a la par que su sobre abundancia de soberbia, falacia, engreimiento, insensibilidad y… no seguimos más.”

No se puede describir mejor, ni más claro, pero a este análisis habría que añadir también el reproche que merece Gutiérrez Mellado por la otra cara de esta misma moneda, porque Gutiérrez Mellado antes de enterrar a los policías de madrugada y por la puerta falsa criticaba de modo despectivo que en los concursos de traslados voluntarios no se cubrieran las vacantes en el País Vasco y que tuvieran que cubrirse de modo forzoso, y mandaba forzosamente a dichos destinos que no se cubrían voluntariamente en los concursos de traslados, y a mí personalmente me parece miserable tachar de cobardía a los policías por no pedir voluntariamente todos las plazas y tenerse que cubrir de modo forzoso para luego cuando estos Guardias, estos Policías armados, o estos militares eran asesinados,  en lugar de honrarlos institucionalmente (ya que habían muerto en el servicio a España y porque habían sido enviados a dedo del Ministerio a esos destinos donde luego encontraban la muerte) los enterraran de madrugada, con misas en Euskera -a gente y sus familias allí presentes que eran de Extremadura, Castilla, Murcia, Andalucía o Canarias-, y sacado el féretro  por la puerta de atrás. Hay que ser muy canalla (o presuntamente muy masón, valga la redundancia) para dar este trato a los subordinados de cuerpo presente, y a sus familiares rotos de dolor, aunque el “biógrafo” oficial de Gutiérrez Mellado esto se lo calle en sus clases y en sus masters, que tan pingues beneficios le deben reportar.

6.- En la lista de “méritos” del General Gutiérrez Mellado hay que referirse también al asesinato del extraordinario General de la Guardia civil D. Juan Atarés Peña,  cometido cobardemente por la espalda la víspera del día de Nochebuena de 1985 (para además de matarlo destrozarle las Navidades,  -éstas de 1985 y todas las demás-, a su mujer, a sus 8 hijos y al resto de la familia, porque así de hijos de puta son los terroristas que escogieron el día con toda la peor intención),  cuando paseaba en un parque de Pamplona a unos pocos metros de su domicilio, tan cerca que su mujer pudo bajar y abrazar a su marido en el suelo, coger sus manos  y rezar de rodillas por él con el cuerpo todavía caliente. Sus asesinos, el comando Nafarroa de ETA, y la presunta autora material de los disparos,  la etarra Mª Jesús Arriaga alias “la monja”,  fueron absueltos por falta de “pruebas”. Es la “Justicia” que hay en España, que por tirar una bandera separatista del atril al suelo y dar tres empujones sin mayor violencia para quitarse a los separatistas de encima en el incidente de la librería Blanquerna, a los falangistas que hicieron tal estupidez les caen de 4 a 8 años de cárcel. Por dispararle 3 tiros por la espalda y luego dos más en el suelo para rematarlo  a una persona de bien como era el General Atarés, te sale gratis porque no hay “pruebas”, este es el “Estado de Derecho” que tenemos, que ni es “Estado”, como podemos ver en Cataluña o Alsasua,  ni es “de Derecho”, porque las leyes además de injustas es que no tiene valor ni en sede judicial, salvo que convenga para algo.

El General D. Juan Atarés había sido pasado a la reserva inmediatamente después de un incidente con Gutiérrez Mellado que había tenido lugar el 17 de noviembre de 1978 en Cartagena, cuando D. Juan Atarés era el Jefe de la VIª Zona de la Guardia civil (Valencia). El General Gutiérrez Mellado, entonces Vicepresidente Primero del Gobierno y Ministro de Defensa, en funciones de Comisario político había decidido con el apoyo del presidente del Gobierno Adolfo Suárez, girar una serie de visitas por las diferentes guarniciones de España para explicar la Constitución a los militares, y “resolver” cualquier duda que tuvieran sobre ella (¿dónde queda eso de que los militares no deben mostrar preferencias políticas Srª Ministra?). En esta ocasión se desplazó a Cartagena para hablar de las excelencias de la Constitución Española que se sometería a referéndum el 6 de diciembre de 1978, y a tal efecto convocó en el Centro de Instrucción de Marinería de Cartagena (hoy Facultad de Ciencias de la Empresa, de la Universidad Politécnica de Cartagena), al personal militar profesional de toda la región militar. Tras su disertación, Gutiérrez Mellado aparentando un sentido democrático del que carecía por completo porque poseía un carácter envanecido y soberbio (no sé de dónde se saca el biógrafo “oficial” que Gutiérrez Mellado era “cercano, educadísimo y de gran nobleza”,  cuando era un borde y un malasombra, yo creo que el  amarillismo para estar a favor del viento tiene un límite, si no ético porque la ética para los rojos tiene escaso valor, y para los militares rojos que pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino mejor nos guardamos nuestra opinión, pero por lo menos estético por mucho bienestar material que ser un apologista de lo que políticamente conviene decir le pueda procurar, con el chollo de los cursos, de los masters que le reporta el ser un “bien queda” con el poder, pero hasta para esto debería haber un límite, ya digo, si no moral por lo menos estético), dio la palabra para abrir un coloquio con el que pretendía ganarse a la oficialidad. Tomó la palabra el Capitán de corbeta  Casado de la Puerta (en unas fuentes su nombre de pila aparece como Gonzalo y en otras como José) que de modo respetuoso y educado (como no podía ser de otra manera digiriéndose a un General que además era el Ministro de Defensa y el Vicepresidente 1º del Gobierno, y en presencia de otros mandos militares con mucho mayor rango que él), manifestó su pesar por los atentados terroristas que estaban desangrando a las Fuerzas Armadas y expresó sus dudas sobre el texto constitucional, sobre todo en lo relativo a la unidad de España y a su carácter ateo.  No perdamos de vista que España se ha escorado tanto tanto a la izquierda desde entonces (a la ultraizquierda, para ser más exactos),  que hoy día, 40 años después,  la Constitución se ha quedado “a la derecha”, como algo defendible para defender a España (así estamos), -como lo demuestra además el hecho de que los más rojos de entonces como Alfonso Guerra o el ministro Corcuera ahora parezcan de derechas defendiendo en las tertulias la unidad de España y el texto constitucional, no es que ahora sea de derechas, es que España ha virado tanto a la ultraizquierda que es que da esa impresión, lo que da idea de cuánto nos hemos escorado y a dónde hemos ido a parar y nos encontramos-, pero entonces que todavía la lluvia ácida de la propaganda roja y masónica (valga la redundancia) no había hecho todo su efecto de envilecer almas y lavar cerebros, la Constitución se veía en toda su cruda realidad: el separatismo que hoy padecemos que se puso en marcha entonces con el régimen de las autonomías, la descristianización de España, con el pretexto de la aconfesionalidad y la libertad religiosa para luego prohibir la religión cristiana, y todo lo demás, de modo que no es de extrañar que entonces, todavía no tan corrompidos como ahora tras 40 años de lluvia ácida de propaganda roja en régimen de monopolio cultural y con la Iglesia coadyuvando a ello en lugar de servir de contrapeso, la Constitución se viera, con nítida sensatez, como volver a los males del siglo XIX, con 5 guerras civiles y un atraso monumental, máxime además en Cartagena, donde al inicio de la guerra civil los oficiales de la Armada en su integridad fueron pasados a cuchillo por la marinería y el populacho comunistas que ahora volvían y eran legalizados con todo lujo de atenciones.

General Atarés

No tenemos la prueba evidente de que Gutiérrez Mellado fuera masón o trabajara para el KGB, pero lo cierto es que saltó como un resorte al oir hablar de defender la Religión Católica y la unidad de España y el barniz de demócrata con el que se había disfrazado se le cayó,  y en lugar de contestar o razonar lo que hizo fue quitarle la palabra al Capitán, manifestar que la Constitución era lo que quería el pueblo (él ya lo había decidido así ya por su cuenta antes del referéndum),  y dar por concluido el coloquio. El General Atarés, que se había mantenido al margen,  intervino entonces para reprochar su actitud, y le dijo que la Constitución era un camelo (en concreto dijo que “la Constitución era la mayor mentira”). Hoy sabemos (posiblemente el general Atarés ya lo supiera entonces) que el proceso de Transición se decidió en los círculos de poder de EEUU y otras logias, que Carrero Blanco fue asesinado para dejar expedito el camino, en cuyo asesinato pudo estar implicado Henry Kissinger que causalmente estaba en Madrid y el día anterior a su asesinato se había entrevistado con él, y que el candidato de la CIA era Felipe González, el pueblo español no pintó nada, más allá de que fue dirigido como una marioneta para que fuera dando los pasos que ya estaban previamente marcados por quienes lo habían decidido de antemano y dominan las naciones a su antojo desde sus despachos, si es por la buenas pues por la buenas,  y si te resistes te matan o te montan una guerra. Recordemos lo que el político italiano Aldo Moro (luego asesinado oficialmente por las Brigadas Rojas, como Carrero Blanco oficialmente lo fue por ETA) le dijo a su esposa pocas semanas antes de ser secuestrado y asesinado, descompuesto y entre pucheros contenidos para no llorar,  que en la entrevista con Henry Kissinger, éste lo había amenazado con matarlo si no hacía lo que le pedía. De esto no se hacen películas.

Según el testimonio del hijo de Carrero Blanco (D. Luis Carrero-Blanco Pichot), presente como militar en el acto de Cartagena, Gutiérrez Mellado le gritó al General Atarés que quedaba arrestado y que lo iba a meter en un castillo (obviamente no turístico,  sino en alusión a una prisión militar). Y añadió, refiriéndose (hipócritamente) al General Atarés: que era indigno de su uniforme. Esta frase, por lo que tiene de injusta y de parábola de viga en el ojo,   hizo  que Atarés le respondiera  replicándole  que el uniforme lo llevaba con honor y dignidad desde hacía más de 40 años,  y entonces le llamó masón y espía a Gutiérrez Mellado, y gritó “Arriba España”.

El Gobierno rojo de UCD hizo lo único que saben hacer los distintos gobiernos con los militares que no son unos traidores a España, que es cesarlo inmediatamente como General Jefe de la VIª Zona de la Guardia civil, y pasarlo a la reserva (el idiota de Suárez Illana, que no se entera de nada, va presumiendo de padre, y más le valiera callarse y cambiarse el apellido), en esta circunstancia regresó a su Pamplona natal y fue asesinado.

Con el General Atarés o uno de su valía, lo de la Cruz de Callosa del Segura, en la provincia de Alicante,  no se habría cometido, precisamente por ello los gobiernos rojos de España (y los gobiernos del PP han sido también y sin excepción gobiernos rojos porque lo de Callosa pasó con Rajoy) quieren en la VIª Zona (y en todas las demás) Generales de la Guardia civil que no tengan escrúpulos de prestar su fuerza para arrancar la Cruz de Callosa del Segura, como ha ocurrido en 2017,  o para abrir expediente disciplinario y suspender en funciones  como hizo en 2015, también con el PP (el famoso voto útil) el General de la IVª Zona de la Guardia civil (Sevilla) D. Laurentino Ceña Coro (nombrado luego Director Adjunto Operativo por el Ministro socialisto Marlasca en julio de 2018 en el actual Gobierno de Perro Sánchez) a un Brigada de la Guardia civil de la provincia de Cádiz que fue denunciado en el programa de la Sexta “El Intermedio”,  del “Gran”(?) Wyoming,   por un guardia civil en activo que como portavoz de la AUGC (Asociación Unificada de Guardias civiles) venía viviendo del cuento y que apenas 2 semanas después de su aparición televisiva contra el Brigada aparecía en la prensa como el candidato de Podemos por Cádiz al Congreso de los diputados (Juan Antonio Delgado Ramos, portavoz de la AUGC, Asociación Unificada de Guardias Civiles, actual diputado de Podemos por Cádiz), acusando al Brigada de poseer en su página particular de Twitter unos supuestos tuits “franquistas” y criticando a Pablo Iglesias.

Al General D. Laurentino Ceña Coro le faltó tiempo para ordenar la apertura de expediente disciplinario contra el Brigada “franquista” y suspenderlo en funciones por el periodo máximo y obedecer en todo lo que exigía el guardia de Podemos, o incluso más allá porque Delgado Ramos exigió sólo que se remitiera a la fiscalía por si los tuits pudieran tener relevancia penal, pero al General Jefe de la IVª Zona  (hoy Director Adjunto Operativo en el actual Gobierno de Perro Sánchez) le debió parecer mejor cumplir la orden de su superior el guardia de Podemos enviando el asunto directamente al Juzgado, que es todavía peor. Además de obtener con ello su propio certificado de pureza de sangre, quizás pensó, no lo sé,  que ello le reportaría más “puntos” de cara al rojerío, y no debía ir muy descaminado cuando 3 años después ha sido nombrado en el Gobierno ultraizquierdista de Perro Sánchez como Director Adjunto Operativo por el Ministro Marlasca. En cambio por los posibles ilícitos penales en los que podría haber incurrido el guardia podemita con su actuación (arts. 173, 1º, art. 197, 4º y 5º, art. 556, 2º y art. 390,1º 4 Código Penal) no hizo lo mismo, como hubiera sido lo procedente por un elemental principio de igualdad de todos ante la Ley, y de sometimiento pleno a la Ley y al Derecho. Es más, dispone el art. 103, 1º de la Constitución Española (CE) que el sometimiento de la Administración (en este caso del general de la IVª Zona) a la Ley y al Derecho ha de ser objetivo y pleno, sin embargo tal sometimiento lejos de ser “pleno” y objetivo fue “a la carta”, ya que contra el Guardia de Podemos, en activo todavía entonces (hoy es Diputado de Podemos por Cádiz,  y aunque por los pelos ha revalidado su acta de diputado en las elecciones de anteayer 28 de abril, donde el exguardia civil ha hecho muy buenas migas con su compañero de partido el “asalta supermercados” Diego Cañamero a quien no se acercaría un verdadero guardia civil como no fuera para detenerlo), no se adoptó la más mínima medida por las 7 faltas disciplinarias presuntamente cometidas en su actuación televisiva: 2 de carácter Muy Grave  (arts. 7, 2º y 7, 3º Ley Org. 12/2007 Disciplinaria de la Guardia civil en relación con los arts. 16 y 18 Ley Org. 11/2007 de Derechos y Deberes de la Guardia civil),  4 de carácter Grave (arts. 8, 1º, art. 8, 5º por falta de subordinación y respeto una sobre el Ministro y otra sobre el Brigada,   y una cuarta en el art. 8, 22º por hacer una denuncia a través de un medio de comunicación), y 1 de carácter leve (art. 9, 8º Ley Org. 12/2007 Disciplinaria de la GC, por no hacer la denuncia por conducto).

Faltas que,  por evidentes y groseras, no podía decirse que hubieran podido pasar desapercibidas al General D. Laurentino Ceña Coro (y su séquito de pelotas y cooperadores necesarios) o alegarse ignorancia de ninguna clase, cuando, precisamente a la vista de las mismas, se actuaba contra el Brigada.

Ex-guardia civil candidato de Podemos

Es más, desarrollando el guardia de Pablo Iglesias desde julio de 2015 las actividades propias como candidato al Congreso estando todavía en activo como guardia, (dando mítines etc), lo cual era falta de carácter muy grave tipificada en el art. 7, 3º Ley Org. 12/2007 Disciplinaria de la GC que puede conllevar la sanción de separación del servicio: art. 11, 1º de dicha Ley Orgánica, parece ser que la Dirección General de la Guardia civil abrió una información reservada (como si lo que se perpetraba a la vista de todos en actos públicos precisara ninguna investigación previa, cuando lo procedente hubiera sido la incoación de expediente sin más trámites y sin perjuicio luego de lo que resultara de la instrucción de dicho expediente) que se dilató en el tiempo sin que sepamos el motivo,  pero que nos lo imaginamos y que no debió ser el principio de igualdad de todos los españoles ante la Ley,  (y que contrastaba con la celeridad de lo que habían corrido en el caso del Brigada “franquista” para crucificarle), y que no fue obstáculo para cuando ya por fin el guardia de Podemos solicitó su pase a la situación de servicios especiales, que se le autorizara sin ningún problema a pesar de que no se le podía autorizar a pasar a una situación administrativa que le permitiera eludir su responsabilidad disciplinaria ya cometida (art. 10 RD 1429/1997 vigente entonces) y de modo tan flagrante,  estando como estaba en vigor una información reservada para aclarar lo sucedido de su actividad política estando en activo. Ya que la posibilidad de pase a la situación de servicios especiales no está establecida en el Ordenamiento jurídico para eludir la responsabilidad disciplinaria ya cometida (sobre todo cuando ésta es de la máxima entidad al tratarse presuntamente de faltas Muy graves, -arts. 7, 2º y 7, 3º-, y la comisión era continuada), sino para el ejercicio legítimo por quien no esté incurso en faltas disciplinarias que son de la máxima gravedad y que podían conllevar la separación del servicio. Aflora por aquí también la diferente vara de medir dependiendo del color político del sujeto al que aplicar la norma.

El tema fundamental de este punto 6 es hablar de la contribución, aunque fuera indirecta y no pretendida, o la incidencia,  del General Gutiérrez Mellado en el asesinato del General Atarés, pero como estamos comentando este artículo de “Ignominia amparada, vileza cometida” relativo a los expedientes disciplinarios abiertos a los militares que firmaron el manifiesto a favor de Franco como soldado de España, y las sanciones impuestas a los mismos, me ha parecido oportuno hacer referencia,  aunque sea de forma muy sucinta,  a este caso,  poco conocido y cuyos detalles darían para un trabajo completo, para poner de manifiesto la falta de equidad y de Justicia que hay en la Administración Militar, que a estos militares al igual que al Brigada de Cádiz, se les ha expedientado, mientras que con el Guardia de Podemos, de un partido que defiende abiertamente la destrucción de España y su Jefatura del Estado, aliado de los bilduetarras y los separatistas, lo que se hizo de modo continuado fue mirar para otro lado, (porque las sanciones a los militares que han firmado el manifiesto a favor de Franco como soldado de España se han cometido con el actual Gobierno del PSOE pero lo de aquél Brigada de Cádiz se cometió gobernando el PP y el nefasto Jorge Fernández Díez en el ministerio del Interior y la Srª Cospedal en el de Defensa, y todavía se extrañan de que en las elecciones de anteayer 28 de abril el PP haya pasado de 137 a 66 diputados, cuando lo que debería sorprender es que todavía haya gente de buena fe que los vote cuando vienen siendo el Caballo de Troya al servicio de la ultraizquierda desde hace 40 años).

Gral. Fernández Ortega

Volviendo al tema de este punto 6 el incidente de Cartagena de Gutiérrez Mellado con el General D. Juan Atarés Peña sirvió para que ETA se fijara en él y fuera señalado como objetivo,  (porque en otro caso habría sido un militar más), y el hecho de cesarle y quitarle el mando sabiendo que era natural de Pamplona y que volvería a su casa, lo condenaba a situarlo en una posición muy vulnerable frente a la amenaza terrorista y su potencial asesinato, porque pasaba de vivir en Valencia a hacerlo en la zona de influencia de ETA (País Vasco y Navarra) y además al haberle quitado el mando quedaba completamente indefenso. Yo no digo que el Gobierno o Gutiérrez Mellado lo señalaran para que fuera asesinado, porque sólo faltaría,  (otra cosa es que se alegraran de su muerte, posibilidad que no descarto),  pero los etarras serán unos hijos de puta pero no eran tontos, puestos a asesinar preferían eliminar a un general fiel al Régimen del 18 de julio al que odiaban y que además como militar y como persona valía su peso en oro (que como organización terrorista comunista es matar dos pájaros de un tiro, porque es vengarse contra el régimen y es privar a España de uno de sus mejores generales), que no a otro cualquiera como podría haber sido el caso de generales del tipo del General D. José Fernández Ortega (en la fotografía) que nada hubiera conseguido ETA matándolos porque son generales simpatizantes de la clase política,  y como militares mejor que me reserve mi opinión.

Resulta evidente que el incidente de Cartagena, al que se le dio mucha publicidad en los medios, determinó que la figura del General Juan Atarés sobresaliera como blanco a batir, y ETA reparó en él por este motivo, lo marcó como objetivo,  y lo asesinó calculadamente, tan calculadamente que eligió la víspera de Nochebuena para no sólo matar a la persona sino para matar en vida también a su viuda y provocar en su familia el mayor dolor posible, esa Navidad y todas las demás que siguieran. Este asesinato, y tantos otros ha quedado impune, y mientras se distrae la atención hablando del Holocausto, de este holocausto que nos toca y nos afecta, no se habla nunca.

Parte I de II

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