Comentario al artículo «Ignominia amparada, vileza cometida» (II/II)

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Segunda y última parte.

7.- Por último hay que referirse a Gutiérrez Mellado en lo relativo a su supuesta “modernización” de las Fuerzas Armadas, de la que tanto hablan los que están becados para que lo digan.

“Modernización” es un eufemismo, para encubrir una realidad no tan brillante como los imperantes y su séquito -y su cohorte de becados-,  pretenden hacer creer, en realidad hace referencia a  que con Gutiérrez Mellado empieza la caída en picado del Ejército como institución y pilar fundamental en la estructura social de España, cuyo papel queda reducido desde entonces a guardar silencio salvo amenaza de cese fulminante, -aquí no hay libertad de expresión que valga, bonitos son los rojos para esto-, a acercarles en las reuniones el sillón a los políticos (hay incluso fotos de ello),  a escuchar inmutables las pitadas al Himno nacional y al Jefe del Estado en las finales de futbol, y a ser carne de cañón en las misiones internacionales en las que España participa en cuestiones ajenas a nuestros intereses a modo de mamporreros o “seguratas” del poder mundial, por supuesto con estatus de mera carne de cañón como se demostró en Bosnia o en el morterazo alevoso de Israel a nuestra Base de la ONU en la frontera del Líbano que nos produjo la muerte del Cabo Soria, pero que como era Israel, nos achantamos y los medios de comunicación se encargaron de pasar página.

La modernización significa que los militares no saben no contestan ante la grave situación del separatismo que amenaza de forma cierta la propia existencia de España, porque ellos están en Lituania o en Líbano o Malí, mientras el destino de España se decide en las calles de Barcelona. Y pobre del que hable, porque siempre habrá una ministra mofletes o algún general del tipo de D. Laurentino Ceña Coro, para ordenar la apertura de parte disciplinario contra el que se atreva a afear la conducta de los políticos, o como el Teniente General también de la GC, D. José Luis Ulla Rega que fue quien en abril de 2017,  entonces Subdirector General de Personal de la Dirección General de la GC,  todavía firmó la Propuesta para que sin estar previsto en la norma y sin ni tan siquiera otorgar al interesado trámite de audiencia que le hubiera permitido alegar en su defensa,  fuera sacado del proceso de ascenso por antigüedad a Subteniente, cuando éste ya había sido superado,  al Brigada de Cádiz antes referido. La famosa Constitución del 78 que los militares rojos suelen tener siempre en la boca pero que rara vez la respetan en cuestiones tan elementales como el derecho a no sufrir indefensión, el principio de tipicidad, de legalidad, interdicción de la arbitrariedad,  o de presunción de inocencia.

La “modernización” de FFAA hace referencia también a que desde Gutiérrez Mellado nunca más el Ministerio de Defensa ha tenido como titular a un militar, sino que éstos pintan tan poco que desde la muerte de Franco han quedado relegados a la nada.

El ninguneo a los militares llega a extremos como el de nombramiento de ministras de Defensa de la “talla”(?) como la Srª Carmen Chacón, ya fallecida, de ideología abiertamente separatista y cuya idoneidad para el cargo no hubiera podido ser peor ni queriéndolo, porque en este punto se había alcanzado el cénit del despropósito.  Las imágenes pasando revista con una barriga de 7 meses debieron de enfervorizar en Afganistán a los talibanes, “si los que vienen tienen como jefa a ésta,  nos los vamos a comer crudos”,  debieron pensar esos barbudos.

No me extraña que el contingente español recibiera los ataques que recibió, aquellas imágenes de la “modernización” fueron una invitación a ello. Aquellos “caribúes” se frotarían las manos, sólo de pensarlo. Menos mal que Alejandro Farnesio o el Gran Capitán no han vivido para ver esto, porque si levantaran la cabeza, la verdad, se volverían a morir del disgusto.

Almirante Cervera

La “modernización” de las FFAA significa que una alcaldesa de mierda como la de Barcelona, que hizo quitar la calle en memoria al Almirante Cervera héroe de la guerra de 1898, para ponérsela al actor Pepe Rubianes que su único “mérito” era haber dicho aquello de la “puta España” que tantas risas provocó entre los becados del auditorio de TV3 para reír las “gracias” contra España,  pueda ningunear con todo descaro  el estand de las Fuerzas Armadas en el Salón de la Enseñanza de Barcelona, y exigirles que se vayan, sin ninguna consecuencia jurídica ni de ninguna otra clase para ella. Y sin que la cúpula militar se atreviera a decir nada no los vayan a cesar y a perder el pabellón con piscina que les gusta a su mujer y que tanto les ha costado obtener, y que parece ser el norte que presuntamente parece presidir las conductas de muchos (lo de “todo por la patria” huele ya a “franquista” y está desfasado, mejor  la “modernización”).

Pactos del Majestic

La “modernización” también significa la desaparición del servicio militar obligatorio (que vino precedida por la indefensión de los reclutas en los cuarteles y del estado de ruina moral de los mismos, las novatadas que eran vejaciones mientras los mandos estaban a su bola, con cuasi barra libre para el consumo y tráfico drogas,  y nulo espíritu militar que lo invadía todo, incluido en los servicios de armas, la ropa inadecuada e insuficiente para las inclemencias del tiempo, y un largo etc.),  que no es incompatible con la existencia de un ejército profesional como  primer contingente para hacer frente a una situación de crisis, pero que es totalmente insuficiente para sostener el esfuerzo de guerra después de los primeros  4 meses de campaña.

La medida posiblemente orquestada por la masonería y adoptada por Aznar a exigencias de Jordi Pujol, y aplaudida, acto seguido, por todos los demás,  supuso dos cosas: una mayor indefensión y debilidad para España desde el punto de vista militar si su población renunciaba a capacitarse para el caso de guerra (hoy en día los menores de 45 años no saben ni cargar o accionar un simple fúsil) -en un mundo cada vez más convulso y violento y con más guerras, donde la necesidad de estar preparados es más precisa que nunca-, y un mayor divorcio entre sociedad civil y Ejército, por cuanto el Servicio militar cumplía una función de acercar los valores de la vida militar a jóvenes de todas las clases sociales y todos los puntos geográficos de España, hasta los más remotos, que confluían en los cuarteles y se enriquecían mutuamente los unos de los otros, con el efecto educador que ello tenía en valores y vida que sólo en la mili, y con esta amalgama de lugares y clases sociales,   se podía adquirir.

Todo esto se ha perdido con la “modernización”, más aún si se tiene en cuenta que un porcentaje nada desdeñable de este pequeño ejército profesional está compuesto en la actualidad por extranjeros, porque el divorcio y la politización en la anti-España, que como lluvia ácida cae sobre la sociedad moldeando su forma de pensar,  es de tal calibre que si no fuera por los extranjeros no se cubrirían las plazas, consecuencia natural del odio a España  que se ha inculcado a la sociedad e impulsado desde los propios gobiernos sin excepción desde que fuera asesinado el Presidente del Gobierno D. Luis Carrero Blanco, aprovechando el monopolio cultural y de los medios de comunicación en manos de la anti-España.

Pobre destino el de una nación que confía su defensa en extranjeros, mientras los nacionales están en el botellón y en el orgullo gay.

Todo esto no ocurre porque sí, sino que se ha buscado este objetivo y se ha obtenido ante la complacencia de quienes habían jurado defender a España, empezando por el Jefe del Estado, y de ahí para bajo por muchos más.

La “modernización”  de las Fuerzas armadas consiste también en que las Academias militares ya no son academias M-I-L-I-TA-R-E-S, sino más bien parecen centros de enseñanza civiles, donde el espíritu militar ha sido sustituido por el B2 de inglés y por los cálculos matemáticos y de la Física, y las cualidades de un ejército nacional han cedido en favor del culto por las carreras universitarias inoperantes en la vida militar,  a la capacidad de memorizar (que no de inteligencia) aunque se sea un merluzo (como desgraciadamente luego es el caso), y al lavado de cerebro de la ultraizquierda, a lo que contribuye toda una legión de “historiadores” militares rojos que han encontrado en la “enseñanza” y en alabar a la República con sus patrañas,  el chollo padre. Para defender el blocao de Tifaruín de 1923 hacía falta menos B2, menos carreras y máster por la UNED, y más de lo que no hay: doctrina, Fe,  afán de mejor servicio y voluntad de vencer, es decir Moral, Honor, Justicia, y amor a la Patria.

José Julio Rodríguez

Consecuencia de lo anterior, la “modernización” también significa que ante una operación contra los piratas somalíes (como fue el caso del Alakran), el General JEMAD de Zapatero José Julio Rodríguez (luego fichaje de Podemos) y la ministra de Defensa Carmen Chacón (¿o debería de decir Carma Chacón?) dejaron escapar a propósito a los piratas, en lugar de aniquilarlos y haber arrasado acto seguido sus bases, si el ejército  en lugar de politiqueo rojo tuvieran doctrina, porque tanto mamoneo con los piratas somalíes sólo se explica porque ellos son sólo el último eslabón del viejo pero ahora modernizado negocio de la piratería, que se gestiona en los despachos de ciertos abogados de Londres, testaferros de otros poderes muy por encima, y sobre esto nadie se atreve a decir nada y menos a exigir una solución, y tanto silencio en lugar de atajar el problema en su cúspide o centro de mando hace pensar que detrás de este negocio están lo que están detrás de todos los demás negocios criminales y que son intocables.  Porque si no fuera por los negocios criminales que se gestionan desde el blanqueo de Gibraltar, ¿cuánto años no haría que lo habríamos recuperado?.

España, cuando no había sucumbido a la masonería y no estaban tan “modernizadas” sus Fuerzas armadas, cogía a los piratas y los hacía colgar, que es lo que merecen esa caterva de animales, que torturan a los tripulantes de la marina mercante,  violan a sus hijas,  y hacen verdaderas barbaridades mientras se mira para otro lado. Un militar tiene que exigir autonomía en el campo de batalla, y si no que vayan los políticos con sus queridas y su séquito de aduladores a hacerlo ellos.

Maniobras Div. Acorazada en 1964 en el Campo de Gibraltar

La “modernización” también significa que el Ejército Español ha dejado de ser un Ejército Nacional, al servicio de España, y se ha convertido en una especie de compañía de “seguratas” que sólo está al servicio de los intereses del gobierno mundial,  que acude allí donde a España no se le ha perdido nada pero sí interesa a los que mueven el cotarro y se hinchan con las desgracias de las naciones. El servilismo en esta labor ha llegado al extremo de por hacerle el juego a los angloamericanos hemos malogrado en contra de nuestros propios intereses nacionales un acuerdo con Rusia que habría revitalizado el Campo de Gibraltar, que se ha malogrado por nuestra participación en Lituania, y luego los ingleses, nuestros supuestos “aliados” encima nos lo agradecieron amenazándonos, aunque sólo fuera en la prensa, con ir a la guerra por Gibraltar. En el corazón y en los uniformes el escudo de España (el verdadero, no el capado que hay ahora sucumbiendo a la Leyenda negra y a la propaganda rojas, valga la redundancia) ha sido sustituido por el de la OTAN, es decir por los que nos han quitado y ocupan Gibraltar que son tan aliados nuestros como Abd-El-Krim, por los que nos robaron Cuba,  Filipinas y el Sahara Occidental no fuéramos a hacer pruebas nucleares allí,  y por los que hay serias sospechas que están detrás del atentado del 11-M (Francia y Marruecos, pero me refiero a Francia). Y mientras le hace el juego a los intereses extranjeros, arriesgando la vida de nuestros soldados, gastando recursos que luego no hay para otros cometidos y ofreciendo nuestras unidades como carne de cañón,  permanece apático ante los peligros que de verdad y de modo cierto amenazan a la Nación española, y asiste con indiferencia mientras España se resquebraja y se desmorona por el efecto de las acciones calculadamente ejecutadas por los enemigos interiores y exteriores  de España, que gozan del monopolio de la violencia y de todo lo demás, y de la total impunidad. Es un Ejército de mandos politizados en el discurso de la Anti-España, que asumen y adoptan como propio, sin ningún criterio nacional y que repiten como papagayos, recordando en la Unión soviética cómo en el Kremlin todos aplaudían de la misma forma y al mismo compás. Si Franco viviera entonces competirían entre ellos para ver quien tenía el cuadro de Franco más grande en su despacho, y el brazalete con la bandera de España de colores más brillantes en el brazo, bonitos son esta gente para saber mejor que nadie cómo “hacer la carrera”,  y promocionarse, si es posible, pisoteando al de al lado, que así les alimenta más.

Desde 1808 no se había visto nada remotamente parecido. Se entiende ahora que en el Parque de Artillería de Monteleón su defensa la capitanearan los tenientes Daóiz y Velarde, porque por encima del rango de teniente no se podía contar con nadie para defender a España, y lo tuvieron que hacer dos simples tenientes, -como si en España no hubiera habido empleos superiores-, los paisanos, y la mujeres de España, porque los mandos militares estaban tomando champan y contemporizando con los franceses. Y lo raro es que no hayan prohibido todavía el cuadro que en 1884 pintó Joaquin Sorolla sobre este hecho histórico, o la Fiscalía del odio no haya abierto diligencias porque lo mismo este es un cuadro “fascista” y hay que prohibirlo y quemarlo.

Y por último la “modernización” ha significado que como los militares tienen prohibido protestar, y además ya se encargan los políticos de elegir a los más reverentes, los presupuestos para la defensa son la hermana pobre de los ministerios. Primero están las dotaciones presupuestarias para las políticas públicas que a los gobiernos rojos les interesa,  incluyendo los porcentajes que ellos se reservan “pa asar una vaca”, y después están las subvenciones a todo pasto para las actividades más absurdas incluida la de Zapatero de indemnizar a los descendientes moros de Abd-El-Krim que masacraron a los españoles en el desastre de Annual. Hasta este punto llega la malversación y el odio a España.

El despilfarro, lo hemos podido ver incluso en el juicio al golpe de estado separatista cómo se subvencionan organismos como Diplocat para traer a España, a  cuerpo de rey, a enemigos de España y  financiar producciones audiovisuales con las que politizar a los ciudadanos de la unión Europea en el odio a España y a su unidad. Mientras para Extremadura nunca hay dinero para solucionar el problema de no estar debidamente comunicada por tren, el dinero de las infraestructuras se gasta en países que son enemigos de España, aunque los becados digan eso de “la tradicional amistad hipano-marroquí”. Qué pronto hemos olvidado a nuestros caídos en el Rif, y más recientemente en el Sahara. De qué poco sirven los molinillos con el cetme si nos olvidamos de los que dieron su vida en aquellas tierras.  Recordemos la masacre de Monte Arruit, 30 kilómetros al sur de Melilla,  donde unos 3000 supervivientes de la primera matanza de Annual, resistieron durante 12 días infernales (del 29 de julio al 8 de agosto de 1921) hasta que sin agua ni comida, con 2600 heridos, y sin esperanza de refuerzos,  los españoles se rindieron ante la promesa de Abd-El-Krim de respetar sus vidas. Sin embargo el moro no cumplió su palabra y salvo el General Navarro y unos pocos oficiales y soldados, el resto fueron degollados a sangre fría. Todos los pueblos entre Annual y la costa fueron saqueados y sus habitantes pasados a cuchillo. Informes de la Cruz Roja hablan de salvajes torturas a quienes presentaron bandera blanca, fusilamientos en masa tras rendiciones pactadas, oficiales quemados vivos y algunos casos de canibalismo documentados. Este triste suceso en su conjunto es el que pasaría a la historia como “El desastre de Annual”,  del que ya no nos acordamos, ni de él ni de sus mártires.

 

En el juicio de los ERE de Andalucía hemos podido saber también que el dinero que no hay para tantas cosas, (incluido para renovar el equipo y armamento de las unidades, o para mejorar las casas cuartel que den dignidad de vida a los guardias civiles y a sus familias), se lo han gastado los jerifaltes socialistas en putas y cocaína.

En esta bacanal de despilfarro satánico, los presupuestos militares son los que se resienten más que ninguno. Se posponen proyectos o directamente se abandonan por una supuesta falta de financiación que sin embargo no falta para otras cosas.  Las capacidades están bajo mínimos y eso lo saben los Generales del JEMAD y todos y cada uno de los militares de alto rango sentados en el acto de homenaje a Gutiérrez Mellado en el CESEDEM. Lo saben pero callan y consienten, a sabiendas de lo que ello supone para la capacidad de defensa de España, que ya no es “capacidad” sino incapacidad, que se trata de enmascarar a la plebe con los molinillos con el cetme de la Legión en Semana Santa, como si haciendo molinillos se pudiera ganar ninguna guerra.  Si en lugar andar distraídos con el mundial de fútbol de España 1982 hubiéramos asumido en esos mismo días las conclusiones de la Guerra de las Malvinas de la importancia que tiene tener el armamento y las capacidades que hay que tener cuando llega el momento, y marcan la diferencia entre perder o ganar una guerra, no estaríamos en la complacencia de los homenajes a Gutiérrez Mellado ni en abrir expedientes disciplinarios contra los que se atreven a defender a los héroes de España, pero para eso hay que estar en lo que hay que estar.

Le guste o no al pedante biógrafo oficial (el coronel D. Fernando Puell de la Villa) que con la petulancia que caracteriza a estos cortesanos califica a Gutiérrez Mellado como el último “príncipe de la milicia” (menuda gilipollez) por su rango honorífico de Capitán General,  y aunque lo omita en sus conferencias a favor de la corriente y de los beneficios que ello reporta en todo régimen, lo cierto es que a Gutiérrez Mellado le cabe el dudoso honor de ser uno de los cuatro más desleales a Franco tras su muerte:

  • El rey Juan Calos y Adolfo Suárez, como los más desleales políticos (el primero como Sucesor de Franco a título de Rey, y el segundo porque era el Secretario General del Movimiento recién nombrado en abril de 1975),
  • Gutiérrez Mellado el mayor desleal militar (hay otros muchos como el General Saénz de Santa María o el General Aramburu Topete, pero Gutiérrez Mellado se lleva la palma),
  • y el Cardenal Tarancón el mayor desleal religioso.

Y de cada una de estas deslealtades ha venido una ruina propia o específica para España: la ruina política, la ruina militar y la ruina religiosa (espiritual y moral).

Esta es la realidad de lo que pasó, todo lo demás son cuentos, por eso el interés de promulgar e impulsar la Ley de Desmemoria, Falsificación y Manipulación históricas, para poder reescribir la Historia a lo que ellos le conviene, aunque no tenga nada que ver con la realidad de los hechos.

Llegados a este punto,  donde hemos dado una retrospectiva de lo que Gutiérrez Mellado representa como mito e icono de lo que nunca debe ser un modelo a seguir como no sea para los que procuran la destrucción de España, o para los aspirantes agentes del KGB,  volvamos de nuevo al paraninfo del CESEDEM donde se homenajeaba a este personaje.

Se lamenta en su artículo el autor del mismo que comentamos “Ignominia amparada, vileza cometida”,  que la sanción de 8 días sin sueldo impuesta a los militares que se han atrevido a firmar el manifiesto a favor de Franco ha sido posible no sólo por el sectarismo y la falta de democracia de la Srª ministra de Defensa,  sino sobre todo por el vasallaje de la cúpula militar de ni rechistar contra la medida. Todo el artículo es para enmarcarlo, pero este trozo no tiene desperdicio:

“Nos referimos a ellos, que a fuer de bajarse los pantalones, lo han hecho también con los calzoncillos; a los que caminan  en pelota picada, pero sin pelotas por los pasillos de los cuarteles generales; a los que con sus zapatos manchados de heces, lustran las alfombras; a los que, si alguna vez tuvieron honor, que lo dudamos, lo perdieron con el primer ascenso; a los que visten el uniforme militar, con la misma indignidad que lo harían con el mono; a los que hace mucho que interesadamente confunden obediencia con sumisión; a los que creen que la disciplina es sinónimo de complicidad; a los que no quieren saber que lealtad es sinceridad; a los que se les supuso valor, pero sólo demuestran su cobardía; a los que miran desde Afganistán o Líbano cuánto crecen sus cuentas bancarias con las dietas que cobran; a los que se hartan de hacerse fotos de postureo, sin darse cuenta de que enseñan y se les ve el plumero; a los que se ven cada mañana al espejo y no son capaces de aguantarse la mirada; a los que se atragantan al hablar de España porque tienen el alma seca; a los que reniegan de nuestros héroes, porque se les cae la cara de vergüenza; a los que se han pasado la vida mirando el BOD y los puntos que podrían obtener; a los que han vigilado a sus compañeros para ver la forma de pasar por encima de ellos; a los que tienen más tragaderas que un socavón de la M30; a los que echan discursos pletóricos de… vaciedad y falsedades; a los que se alimentan de su propia ruindad; a los que siempre sólo han pensado en cómo “hacer la carrera”; a los que se atiborran de prebendas y pernadas. En fin, a los que amparando la ignominia de la Robles, la han hecho posible, y con ello se han hecho cómplices necesarios de la iniquidad, a los que por todo lo dicho tienen más culpa que ella y han mostrado su vileza.”

Sin embargo ante este lamento del autor del artículo de la complicidad o de la complacencia de la cúpula militar con los expedientes y con las sanciones,  yo creo que debemos reparar en el significado que tiene en toda su crudeza un acto como el del paraninfo del CESEDEM, con toda la cúpula militar de una Nación en el estrado, y el resto sentados como auditorio, para prestarse sin pedir una bolsa para vomitar, a homenajear a una persona que desde el punto de vista de la Defensa Nacional de España, que es lo que debe tener en mente toda cúpula militar que se precie, existe la sospecha de que fuera agente doble durante la guerra civil, miembro de la Masonería, posible integrante del comando que asesinó a un comandante de la guardia civil en misión vital y secreta y a su hija,  posible topo del KGB señalado no por cualquiera sino por alguien tan cualificado para ello como la CIA norteamericana, nada sospechosa de tratar con ello de boicotear la transición cuando ellos estaban empeñados como el que más, pero en la Transición, no en el bloque soviético. Sospechas de este calibre, por su naturaleza, deberían determinar dejarse de homenajes. Un general que enterraba a los militares y policías víctimas del terrorismo de forma indigna, y que puso en marcha el actual estado de cosas donde las necesidades de la Defensa nacional han quedado relegadas a la cola de las prioridades, y donde molinillos con el cetme y descensos en paracaídas con una gran banderola de España  a parte, el Ejército como grupo social y como pilar fundamental de toda nación del mundo Occidental que se precie,  no pinta nada en este sistema que se apoya en los separatistas y en los bilduetarras. Quién le iba a decir a  Alexander Orlov cuando subía al avión con la Pasionaria y todo su séquito para salir huyendo de España al final de la guerra, que 70 años después toda la cúpula militar de España iba a estar reunida para homenajear a Gutiérrez Mellado. Ni en sus mejores sueños.

Para estar allí y prestarse a esa farsa, sin vomitar,  -no sé,  tan farsa como si el día de mañana vienen a dar una conferencia sobre la belleza física de la Pasionaria o de Cristina Almeida, o de la ministra mofletes, y una de dos,  o no han visto en su vida a estas mujeres que como comunistas todo lo que se quiera pero que de belleza nada de nada, o es que estos tíos son capaces de tragarse, atravesado, un poste de teléfonos sin arañarse la garganta, otra explicación no tiene-,   o hay que estar muy intoxicado por el lavado de cerebro si es que se lo creen, o hay que tener tragaderas para prestarse al paripé con tal de no señalarse para no verse perjudicado.

Esto último recuerda a los representantes soviéticos en el Kremlin que cuando tocaba aplaudir a ver quién era el guapo que no aplaude como si le fuera la vida en ello (en realidad es que les iba la vida en ello),  sabiendo que están siendo observados. En este sentido España es un mini estado soviético en según qué cuestiones, las cuestiones del pensamiento único, con una agencia inquisitorial creada al efecto para imponer este pensamiento único: La fiscalía del odio.

Ya hubo un acto en 2011 organizado por Gallardón y la Ministra Chacón para colocar una placa en su casa, y después un acto de homenaje en 2012 en el Congreso de los diputados, a iniciativa de la diputada del Partido Popular (el famoso voto “útil” al PP aflora una y otra vez) Dñª Beatriz Rodríguez-Salmones (entonces portavoz adjunta del Grupo Popular) y el diputado socialisto José Enrique Serrano, y donde tomaron la palabra el ministro de Exteriores del PP José Manuel García Margallo (qué boda sin la tía juana), el líder del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba, Alberto Aza (ex jefe de la Casa del rey) y el biógrafo el coronel D. Fernando Puell que está enchufado en todos los homenajes, (también en el que tuvo lugar ese año en la sede de la Fundación Carlos de Amberes), y los Ministros de Defensa Pedro Morenés y Carmen Chacón. Pero se trató entonces de un acto en el Congreso de los diputados y perpetrado por la clase política que padecemos en España que nada bueno puede esperarse de ella como no sea por error. Los del CESEDEM se supone que son militares.

Alguien podrá replicarme que los del CESEDEM también son clase política, aunque lleven uniforme, y contra tal argumento tengo poco que replicar, pero aún así son militares o deberían serlo porque algo les debe quedar de cuando eran simples oficiales.

Con este cuadro de mandos militares,  tan sometido y entregado a la corriente de pensamiento único imperante de lo políticamente correcto,  incluso en cuestiones como la de Gutiérrez Mellado que es seguro que a muchos de los asistentes a ese acto en el CESEDEM les consta que el discurso oficial es una patraña que no se la creen ni los que la dan, porque ellos como nosotros la han vivido y lo han visto con sus propios ojos, qué podemos esperar en todo lo demás, ¿qué den la cara por Franco?, o por la gente de bien que se ha atrevido a firmar para que se respete la figura de Franco?. Está gente es incapaz de tal cosa, están tan metidos en el sistema y tan imbuidos de todo el cotarro político que hay en España que no se puede esperar nada de ellos.

Por tanto no nos queda otra que asumir la realidad y viéndolos a ellos perseverar nosotros para no acabar hechos unos sepulcros blanqueados que es a lo que conduce cuando uno sustituye los ideales de servicio a la patria, cada uno desde su puesto,  por el interés de los privilegios sociales y de otras clases, el pabellón con piscina y las cenas de gala, versión moderna de las famosas 30 monedas.

Que Dios, en su infinita misericordia y Recta Justicia, demande lo que tenga que demandar cuando corresponda. Ante Él ya se acabaron los mamoneos.

Parte II de II    Aquí parte I

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2 thoughts on “Comentario al artículo «Ignominia amparada, vileza cometida» (II/II)”

  1. Artículo extenso.
    Vitriólico en la forma… pero certero en el fondo. Su extensión obliga a comentarios parciales.
    Efectivamente, al general Gutierrez Mellado le cabe el dudoso honor de ser uno e los artífices de la destrucción de España. ¿Fue un «durmiente» que guardó celosamente el mandíl desde 1936?
    Impulsor del Ministerio de Defensa como procedimiento para manipular a los tres ejércitos, ya en su tiempo corrió un chiste sobre la pretendida «uniformidad única para las FAS» (que se hizo realidad en los llamados «Órganos Comunes de la Defensa»)
    según la cual el pantalón sería Kaki por el ET, la guerrera azul por el EA…. y como prenda de cabeza para todos el «lepanto» de la Armada con la leyenda en la nesga: «DESTRUCTOR GUTIERREZ MELLADO»
    La cacareada «modernización» del ET se ha «vendido» como reducción para incrementar la operatividad. En realidad su esencia ha sido transformar el ET en un «ejército bonsay» en el que mediante sucesivos y permanentes recortes lo que se pretende es que «no se salga del tiesto».
    Admitiendo que en no pocos casos, la pasividad de los cuadros de mando ante hechos inadmisibles como es la promulgación de la infame ley 52/2007 y su aplicación torticera -que la hace todavía más abyecta- puede ser debida a las poco dignas razones que se exponen en el articulo, debe admitirse que también pueda ser debida en muchos casos al sentido de la disciplina…. sin pensar que la disciplina -la obediencia- al enemigo se llama traición.
    Lo tuvieron muy claro los CAPITANES Daoiz y Velarde y el teniente Ruíz.
    Por otro lado no sabía nada de ese poco digno homenaje a Gutierrez Mellado que tuvo lugar en el CESEDEN y al que era obligado haber escusado la asistencia.
    Un saludo.

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