Comentarios a la encíclica “Fratelli Tutti”

Hoy quiero comentarla tercera encíclica y última de Bergoglio. A esto no se le puede llamar encíclica, de hecho la ha titulado “Fratelli Tutti”, en italiano y no en latín, como norma habitual, para terminar con cualquier rastro de lo que ha sido siempre la Iglesia católica.

      Pero más que “Fratelli Tutti” realmente es un “Tutti Frutti”, nunca mejor dicho, puesto que no es una encíclica sino un manifiesto social, es un panfleto basado en la masonería y en la fraternidad universal, sin rastro de nada católico, sin rastro de Jesús.

       La fraternidad debe promoverse y debe promoverse de esta manera, afirma Bergoglio, y la lectura que les digo en un ejercicio de tribulación, de piedad y en aplicación de un cilicio espiritual he podido llevar adelante.

       Es absolutamente dantesca, para un católico es bochornosa, realmente abominable, Y haciendo un resumen rápido, les comento después de su lectura; y si así les ahorra su pérdida de tiempo en su lectura, podrán emplearlo mejor en leer cosas de piedad, lean tradición católica, lean sana doctrina, lean las encíclicas y magisterio papal y no lean esta bazofia.

       Esta “encíclica” habla de los problemas globales, de la globalidad del mundo, de que los problemas globales requieren acciones globales; de que hay que acabar con los muros, con la cultura de los muros. Habla de la labor que tiende puentes para todos, sean como sean, crean en lo que crean; habla de que los derechos no tienen fronteras, de que las fronteras tiendan a unirse; de se necesita una nueva ética de relaciones internacionales, basada en la fraternidad universal; Una sociedad universal fraterna, una sociedad en que la misión educativa haga establecer un nuevo orden global y sea lo fundamental; habla de los emigrantes, habla de la gobernanza global y de su establecimiento. Insisto, Bergoglio habla del establecimiento de un gobierno mundial, que tenga un corazón abierto a todo el mundo. Habla que los países ya no tienen que ser países sino pensar como una sola familia humana fraternal.

       Habla, más que como encíclica, como un panfleto político, masón izquierdista, globalista y relativista: Habla de que la mejor política es la que protege una dimensión indispensable de la vida social en la globalidad. Habla de que lo mejor que tenemos que hacer es trabajar para encontrar una solución a los verdaderos problemas que sean verdaderos problemas realmente son la exclusión social, el tráfico de órganos, el tráfico de tejidos, la esclavitud en el trabajo y el crimen organizado.

       Hace después un manifiesto marxista, absolutamente basado en las teorías comunistas. Habla de que el mercado no resuelve nada, la libertad de empresa y de mercado hay que abolirlas, como bien dijeron Engels, Marx, Stalin y otros líderes comunistas.

       La política que se necesita, afirma Bergoglio, es una política que no esté sujeta a la financiación de los mercados, porque lo que provoca todas las masacres en el mundo son las especulaciones financieras. Habla de lo que realmente tiene que adquirir importancia son los movimientos populares, porque ellos son los poemas sociales y los torrentes de energía morales, es decir, la energía moral a la sociedad ya no es el catolicismo, ya no es el mensaje de Cristo, ya n o es el evangelio, son los movimientos populares, que se tienen que coordinar; y, habla de que hay que pasar a una política global hacia los pobres con los pobres y de los pobres, y esto lo dice Bergoglio, a quien se le ha descubierto estos días una cuenta multimillonaria  a su nombre y a su disposición en el Vaticano.      

Francisco I firmando la encíclica en Asís

La esperanza máxima a nivel político a la que se refiere y a la que apoya Bergoglio en esta encíclica, es pues la encíclica de la que habla reforma de la ONU ante el predominio de los empresarios y de las políticas económicas, es necesario que las naciones unidas, definitivamente lideren una familia de naciones en las que los Estados desaparecen y la ONU trabajen por el bien común y la protección de los derechos humanos; para nada los derechos de índole natural, la familia, los derechos tradicionales, el catolicismo, la dimensión  espiritual de Cristo, la espiritualidad basada en la civilización cristiana, nada, nada de eso. Después sigue hablando en una multitud de tópicos absolutamente bochornosos en los que parece un absoluto prólogo a una modificación del reglamento de las Naciones Unidas, o bien una manifestación dictada por la masonería, de la artesanía de la paz, de la misericordia, del fracaso de la humanidad, de la necesidad de abolir la pena de muerte en todo el mundo, de que hay que garantizar la libertad religiosa y ya estableciendo las bases definitivas en este resumen de su abyecto ocupado pontificado nos habla del derecho fundamental a la libertad religiosa poniéndose absolutamente en frente del mensaje de Cristo, de la sana doctrina, de la Santa tradición y del magisterio bimilenario; habla de que todas las religiones están al servicio de la fraternidad en el mundo, luego el Bien Supremo es la fraternidad del mundo, todas las religiones son iguales y coadyuva por igual al mismo; no hemos de basarnos en las convicciones religiosas sino evitar sus deformaciones e interpretar a la luz de este texto los textos religiosos y el papel de la Iglesia, para Bergoglio, es atender el bien común y preocuparse del desarrollo humano  integral. Ninguna mención al papel de las Iglesia en la salvación de las almas y lo que tiene que hacer un católico y una Jerarquía católica nada, nada, nada. Recuerda a los líderes religiosos poniendo él al frente de todos ellos su papel de auténticos mediadores parta construir la paz y como inspiración de esta encíclica papal católica, cita en documentos sobre la hermandad humana para la paz y la convivencia mundial y cita como inspiración al gran Imán de Al-Azhar, Ahmed al Tayyeb.          

      Esta es la enclica ultima del Papa Francisco en la pone en resumen a ocho de pontificado, que son una pesadilla para los católicos, la que establece definitivamente el nuevo orden mundial, la religión mundial única, las Naciones Unidas, como órgano de gobernanza y la religión de todas las religiones con Bergoglio a la cabeza, como coordinación religiosa de acuerdo a la política junto a la ONU de todo el globalismo uy en donde la dimensión sobrenatural está totalmente ausente”. Hasta aquí el análisis a la encíclica “Fratelli Tutti” que hace Vicente Montesinos en Adoración y Liberación.

Es verdad que las 80 páginas de la encíclica firmada en Asís el pasado día 3 ha provocado extrañas reacciones y silencios llamativos, lo que muestra el grado de polarización y tensión política que ha generado en toda España.

Hay opiniones para todos los gustos y tendencias. Para unos tiene el beneplácito de la masonería mientras que para otros, más tradicionales, la tachan de comunista.

A continuación alguna de los comentarios más sobresalientes que están en las redes sociales:

Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno español: “Comparto con el Papa el llamamiento a construir un mundo más justo y solidario”. Y le da “gracias por alzar su voz en defensa de los más vulnerables y clamar contra los efectos del neoliberalismo y el populismo

Lorenzo Bernardo de Quirós, director de la Fundación para la libertad: “El Papa considera el derecho a la propiedad ‘un derecho natural secundario y derivado del principio del destino universal de los bienes creados’. Fantástica declaración que asumiría un comunista”.

Juan Carlos Girauta, ex-eurodiputado de Ciudadanos: “Como nadie sostiene que el mercado solo lo resuelva todo, el Papa incurre en la falacia del hombre de paja”.

El Catholic Women’s Council, una coalición de redes de mujeres católicas de todo el mundo, movilizadas para el pleno reconocimiento de la dignidad e igualdad de la mujer en la Iglesia, han escrito: «Entendemos que el título viene de una cita de San Francisco, y sabemos que su intención es incluir a toda la humanidad. Sin embargo, el sustantivo masculino alienará a muchos, en un momento en el que las mujeres en muchos idiomas y culturas diferentes se resisten a que se les diga que el masculino está pensado genéricamente».

El historiador César Vidal: “El Papa respalda encarnizadamente la agenda global”.

José Ramón Bauzá, eurodiputado de Ciudadanos y expresidente de Baleares: “La encíclica, como alegato comunista, es una falta de respeto a millones de católicos que cada día mejoran el mundo de manera altruista gracias a la riqueza que genera la libertad económica. Es mejor que hable de Dios y deje la economía a un lado”

Juan Manuel de Prada: “Nunca encíclica papal había sido acogida con tanta olímpica indiferencia por la llamada «opinión pública» como la reciente Fratelli tutti de Francisco”.

Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia en el Perú afirma: “La Encíclica Fratelli Tutti del Santo Padre Francisco, nos pone directamente ante el problema más álgido de la humanidad de hoy, existe una fraternidad, pero es cerrada y excluyente. Y él enfrenta ese problema urgente, diciéndonos que estamos en búsqueda y es posible realizar, una fraternidad abierta que nos envuelva a todos en un proceso amplio de ir más allá de las barreras que el amor puede realmente superarlas”

Paola Lazzarini, socióloga que es presidenta de Mujeres para la Iglesia ha sentenciado: “Ningún hombre puede decirnos si debemos sentirnos incluidas o no en el título “Fratelli Tutti”.

Padre Santiago Martin, Franciscanos de María: «Los masones están encantados con la encíclica. Con razón o sin ella, los masones opinan que la encíclica viene a darlos la razón a sus tesis de fraternidad universal sin creador”.

Diego Barceló Larran escribe en la Tribuna: “Es triste ver que el texto está basado en conceptos económicos errados”.

En el semanario de la Gran Logia de España se destacaba que la encíclica “abraza la Fraternidad universal, el gran principio de la Masonería moderna”.

Al general de los jesuitas Arturo Sosa, le ha sorprendido de la encíclica «la capacidad para describir las sombras del mundo en el que vivimos con un realismo que conmueve y al mismo tiempo señala la esperanza y el camino por el que podemos hermanarnos».

El ministro Alberto Garzón (Izquierda Unida) lo ve como “una lúcida reflexión muy oportuna en tiempos de crisis, desigualdad y ola reaccionaria global”.

Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso, replicó: “Tiempos extraños en los que PP, Ciudadanos y Vox piensan que una encíclica papal es un peligroso manifiesto socialcomunista y narcobolivariano”.

Manos Unidas dice: “La Carta Encíclica Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social, que nos ha entregado hace unos días el papa Francisco, es de una profunda riqueza. Es tan amplia y profunda que requiere ser leída, saboreada y reflexionada, acercándola a la vida de cada uno de nosotros para apreciar su importancia y valorar los cambios que puede generar”.

A la superiora de las misioneras claretianas, Yolanda Kafka, lo que le ha sorprendido es «que el Papa diga ‘me he inspirado en San Francisco, pero me ha estimulado el imán Ahmed’.

Carlo M. Vigano, ex-nuncio apostólico en EE.UU., ha afirmado textualmente que la encíclica es “Una dimensión sobrenatural totalmente ausente. La falsificación de San Francisco es vergonzosa. El aplanamiento del pensamiento único globalista, es desconcertante. Da la impresión de que fue escrita por un masón”.

Víctor Codina S.J., nos avanza que “muchos se escandalizarán y pensarán que son sueños irreales y utópicos, pero está en perfecta coherencia con el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia”

El País es el periódico español que más ha valorado la encíclica “Fratelli Tutti” y ha publicado: “El Papa arremete contra el neoliberalismo y el populismo en su documento más político”.

Vatican News ha publicado: “La fraternidad y la amistad social son las vías indicadas por el Pontífice para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con el compromiso de todos: pueblo e instituciones. Reafirmado con fuerza el no a la guerra y la globalización de la indiferencia”.

La Dialéctica Nacional ha publicado: “Francisco empieza su carta encíclica Fratelli Tutti diciendo que se ha sentido “especialmente estimulado por el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb, con quien [se encontró] en Abu Dabi”. Algo que solo puede inquietarnos: el Papa es el responsable del dogma católico, ¿por qué siempre tiene que referirse a fuentes extra católicas?”.

Cardenal Pietro Parolín, Secretario de Estado de la Santa sede ha dicho: “La fraternidad no es una moda, son actos concretos”.

Xavi Casanovas, director del Centre d’Estudis Cristianisme i Justícia, señala que “reencuentra el pensamiento social cristiano” y que en la encíclica hay “un programa político claro, que va de abajo hacia arriba, recuperando la pasión por construir comunidad”.

Obispo David M. O’Connell, C.M.: La “fraternidad y amistad social”, los temas centrales de este documento del papa, son un mandato del Evangelio – la ‘alegría del Evangelio’ – y la voluntad de Dios por el pueblo que ha creado y hecho suyo”.

Andrea Riccardi, fundador de la comunidad de San Egidio y próximo al Papa, ha señalado que “apuntaba a una tercera vía entre el liberalismo y el populismo”.

Y el diputado de Más País, Íñigo Errejón, saltaba a la yugular: “Algunos dicen ser cristianos pero cuando el Papa critica la desigualdad resultan ser devotos solo del neoliberalismo”.

Todo el mundo puede creer, tras de la lectura de este estúpido Tutti Frutti, que esto ha sido escrito por un masón, nunca por el Vicario de Cristo. Todo lo que contiene está inspirado en un deísmo vago, un filantropismo que no tiene nada de católico, algo que no hacen incluso los paganos; falsificación histórica del encuentro de San Francisco con el sultán como ya ha manifestado monseñor Vigano tras la lectura de esta carta.

No hay dimensión sobrenatural alguna en esta encíclica, no hay ninguna necesidad a la pertenencia al Cuerpo Místico de Cristo, que es la Santa Iglesia para alcanzar la salvación eterna. Todo ha sido borrado. Lo que hay es una distorsión grandísima del concepto de hermandad, un concepto que para un católico solo es posible en Cristo, pero para Bergoglio solo se realiza por el mero hecho de pertenecer a la humanidad, a la fraternidad universal, confirma la esclavitud al pensamiento único de la élite globalista, el concepto católico de libertad religiosa se remplaza el concepto masón de libertad religiosa, etc., etc., etc.

En fin, un fiasco de encíclica, que intercambia el derecho divino de la Iglesia a la libertad de culto, predicación y gobierno, con el reconocimiento al derecho de error.


9 respuestas a «Comentarios a la encíclica “Fratelli Tutti”»

  1. Tengo por norma no hacer ni caso a lo que diga el Antipapa reinante, por lo que me las trae al pairo lo que haga o diga…
    Solo espero que pronto podamos tener un Papa de verdad, antes de que la Barca de Pedro acabe hundida del todo.

  2. El humo de Satanás ha entrado en la Iglesia, ya no hay duda.
    El Papa Paco me recuerda a aquel Cura Paco (Francisco García Salve) que tanto dio que hablar cuando aquello de la transición.

    1. Estimado seguidor: muy bueno. Así es. El humo entró, y lo dijo Pablo VI que debió verlo, pero que no hizo nada por sacarlo, así es que pasado el tiempo detrás del humo ha entrado… Saludos cordiales

  3. Que Bergoglio sea un masón, prosodomita, procomunista al servicio del nuevo Orden, es algo completamente conocido hace años y desde luego no me sorprende… Lo que si me sorprende es que aquellos que quieren seguir siendo católicos consideran a Bergoglio un falso papa pero siguen confundiendo la secta que encabeza como la Iglesia católica, cuando de católica no tiene nada: ni la doctrina, ni el sacerdocio (perfectamente identificado con el tal Bergoglio) ni los sacramentos… ¡Por favor, reaccionar y daros cuenta que donde no existe ni l doctrina, ni el sacerdocio, ni los sacramentos católicos, eso no puede ser la Iglesia católica!

    [Apocalipsis 18:3] porque del vino de la cólera de su fornicación bebieron todas las naciones, y con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los comerciantes de toda la tierra con el poder de su lujo se enriquecieron.
    [Apocalipsis 18:4] Oí otra voz del cielo que decía: Sal de ella, pueblo mío, para que no os contaminéis con sus pecados y para que no os alcance parte de sus plagas;»

  4. El Papá Francisco sigue en su línea de liarla, pero no debemos de salir de la barca aunque haya tempestad, la Iglesia tiene lo más preciado la EUCARISTÍA y con la ayuda también de la Virgen llegaremos a la orilla

    1. Estimado seguidor: magnífico. Entre otra cosas porque Francisco I es perecedero y paasará, mientras que Ntro. Señor es eterno y la mediación de la Virgen también. Saludos cordiales

  5. <>

    Esto es lo preocupante. Lo que afirma del documento papal el ya octogenario Víctor Codona, hermano en religión de Jorge Mario Bergoglio, no ofrece lugaer a duda alguna: el documento de Francisco es bueno, loable, nítidamente evangélico.

    Justo lo contrario de lo que afirma el autor de este artículo (José Luis Díez Jiménez). Entonces, no cabe buscar una verdad de consenso, una verdad intermedia: o dice la verdad el jesuita y misionero Víctor Codina o dice la verdad el comentarista y apologeta de la fe católica Díez Jiménez.

    Me temo que, para desgracia y drama de la vida de la Iglesia, proclama mucho más la verdad católica en su escrito el seglar José Luis Díez Jiménez que el clérigo Víctor Codina.

    Saludos.

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