Comienza la “caza de brujas”

Como suponíamos, tarde o temprano iba a comenzar la “caza de brujas”. Una operación a la que recurre, de forma habitual, la izquierda y la ultraizquierda, con ocasión de ocupar el poder, para eliminar a todo aquel que no se ajuste a su ideología sectaria, aunque esta vez, a lo que se ve, va mucho más allá de lo imaginado.

Es tipo de operaciones suelen comenzar, por razones obvias, en los puestos de alta dirección del Estado y en otros de los llamados de confianza donde se coloca a amiguetes y correligionarios, circunstancia esta que no suele repetirse cada vez que llega al poder la derecha que remueve a los menos posibles.

Sin embargo, en esta ocasión, al más rancio estilo de los viejos estereotipos de la tan “loada” II República, la cosa va a ir más allá, poniendo el punto de mira sobre los integrantes de las Fuerzas Armadas y de las FF.CC. de Seguridad del Estado para tratar de detectar elementos disidentes y, en el supuesto de que sean localizados, proceder a su depuración a base de ceses, cambios de destino, postergación o separación del servicio, sino al tiempo.

Lo anunció el otro día ese catalonio izquierdoso que hace honor a su apellido -será aquello que “de casta le viene al galgo”-, quien registró en el Congreso una proposición no de ley para la creación de una comisión encargada de detectar, dentro de las Fuerzas Armadas, posturas críticas -el le llama “proclamas franquistas” y “guerracivilistas”- de los no afines a la deriva política de alta traición a la Patria que está llevando a cabo el gobierno en connivencia con este individuo y otros de su misma miserable calaña

Es el colmo que un tipejo -no tiene otro calificativo más suave- como este, que no representa a nada ni a nadie, pretenda alentar una depuración en toda regla para localizar, en cuarteles y comisarías, a todos aquellos que se muestren críticos y no estén en connivencia con sus espurios intereses que no son otros que la desmembración de España.

Es fácil colegir que no se trata de perseguir solamente a aquellos que, en público, en el transcurso de un acto oficial, manifiesten su postura crítica contra la actitud del gobierno, sino también a todos aquellos que puedan hacerlo en el ámbito privado, es decir, todos tendrán que aceptar, si o si, esos pactos traidores que, con el fin último de mantenerse en el poder, los sociatas están pergeñando con toda la escoria formada por los enemigos de España y, encima, mantenerse callados si no quieren ser, como mínimo, cesados.

Por tanto, comienza a limitarse el derecho de opinión, pero no solo al que algunos están sujetos por razón de su profesión y en el ámbito oficial, sino también en el privado ya que parece lógico pensar que “el gran hermano”, a modo de miserable delator, estará con los ojos y oídos bien abiertos para detectar el mínimo síntoma de disgusto y así llevarse por delante a quien no interese o, simplemente, moleste para ser sustituido por otros de rastrera y probada servidumbre.

El asunto es de una gravedad fuera de toda duda ya que se abre la puerta a las depuraciones, dando pie a la delación e incluso a la acusación gratuita promovida por viejos rencores y lo que es peor, a comenzar a perseguir los supuestos delitos de opinión, circunstancia extremadamente grave que pone en entredicho el Estado de derecho y que justificará, sino al tiempo, el cierre de los medios de comunicación no afines y, por ende, que la información tan solo se reciba por boca o letra de aquellos comprados por el poder con el dinero de todos.

¿Quién se atreverá, de ahora en adelante, incluso entre compañeros, a manifestar su opinión sobre la grave deriva que está conduciendo a España a su desaparición? Nadie o muy pocos, a sabiendas de que esa opinión, manifestada en un ámbito privado o en un grupo de wasap, puede llegar a oídos de quien tiene capacidad, incluso, para sentarte en un banquillo por el mero hecho de manifestar que no estás de acuerdo con que se amnistíe a corruptos golpistas, que solo tienen como objetivo la aniquilación de España, o a que nos gobiernen, desde las sombras, los asesinos de ETA, los mismos que se llevaron por delante a muchos de nuestros compañeros y amigos y a los que ahora, la indignidad socialista, les acaba de entregar Pamplona a cambio de sus votos manchados de sangre.

Así que, de ahora en adelante, mucho ojo con lo que se manifiesta, incluso en el ámbito privado, ya que siempre habrá quien, por treinta miserables monedas, te pueda vender aduciendo que eres fascista o cualquier otra burda excusa por el estilo, cuando en realidad lo único que estás haciendo, al igual que hacemos el resto de españoles de bien, es cumplir con nuestro deber más sagrado: defender a la Patria hasta las últimas consecuencias.

Confío que, más pronto que tarde, tipejos como este miserable, que tan bien hace honor a su apellido, termine ingresando en prisión, que es el sitio en el que debe de estar, al igual que el resto de sus correligionarios y la canalla proetarra que apoya con sus votos a la escoria sociata que nos está llevando a la destrucción.

Blog del autor: http://cnpjefb.blogspot.com/


Una respuesta a «Comienza la “caza de brujas”»

  1. Vamos a la suciedad del miedo…, bueno, ya estamos en ella. Pero en progresión geométrica y sin final a la vista. Es más, forma parte de su estrategia para un mejor sometimiento y humillación.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad