Comparación entre el Nazismo y el Marxismo

En muchos casos parece que se pretende dar a entender, que el Nazismo es la antítesis del Marxismo, lo cual es una afirmación errada. Por ello creo interesante hacer una comparación entre ambos.

En primer lugar, el Nazismo y el Marxismo se parecen en el nombre.  Uno dio lugar al régimen Nacional Socialista de Hitler y el otro a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y a muchas otras dictaduras marxistas que se autocalificaron de Repúblicas Socialistas.

En segundo lugar, aunque sea lo más grave, ambos el Nazismo y el Marxismo han dado lugar a un terrorífico numero de victimas en sus intentos por alcanzar o mantenerse en el poder. En el caso del Nazismo el Museo del Holocausto, inaugurado en Washington en 1993, cifra el número de víctimas en unos 17 millones. En el caso del Marxismo, aunque no se ha creado aun el Museo correspondiente, esperemos que se realice en el próximo futuro, los estudios realizados, y en particular el Libro Negro del Comunismo, publicado en 1997, cifran el número de víctimas en más de 100 millones.

Hay quienes sostienen que no todos los que apoyaron al partido Nazi pretendían que se produjera el Holocausto. Otro tanto afirman que ocurrió con quienes apoyaron a los partidos Socialistas Marxistas, lo cual es muy posible que haya sido así.

Sin embargo, la realidad Nazi es ampliamente conocida y repudiada pero la realidad Marxista lo es mucho menos. No obstante, si se aplica el método científico de observación de la realidad, es innegable que los 30 regímenes Socialistas Marxistas que ha habido en el mundo hasta hoy han sido todos dictaduras criminales, con un impacto muy superior al del Nazismo.

Por ello, damos por aceptadas esas cifras y nos vamos a centrar en el análisis sintético de la esencia sus ideologías, tomando como referencia dos documentos claves que indiscutiblemente reflejan el contenido esencial del Nazismo y del Marxismo.

En el caso del Nazismo, tomamos como referencia el Programa de 25 puntos aprobado en 1920, al crearse el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán y respecto del cual Hitler afirmó en 1925 que “era inmutable”. En el caso del Marxismo tomamos como referencia El Manifiesto Comunista de Marx y Engels de 1848, que se mantuvo en sucesivas ediciones prologado por ambos. Tras la muerte de Marx en 1883, Engels en su prólogo a la edición de 1888 decía “el Manifiesto es un documento histórico que ya no tenemos derecho a modificar” ratificando por tanto su contenido íntegro.

El programa Nazi dedica nueve de sus 25 puntos a proclamar la prioridad de derechos de la raza alemana:

  1. “exigimos la unificación de todos los alemanes en una Gran Alemania (punto 1)”
  2. “Exigimos la igualdad de derechos para el pueblo alemán con respecto hacia otras naciones” (punto 2)
  3. “Exigimos más tierras y territorios (colonias) para el sustento de nuestro pueblo y la colonización para el sustento de nuestra sobrepoblación” (punto 3)
  4. “Sólo un miembro de nuestra raza puede ser un ciudadano. Un miembro de la raza solo puede ser aquel que posee sangre alemana, sin importar su credo. En consecuencia, ningún judío puede ser miembro de la raza, y por ende, ser ciudadano alemán” (punto 4)
  5. Aquel que no posee la ciudadanía alemana puede vivir en calidad de huésped y tiene que estar bajo la autoridad de legislación para extranjeros” (punto 5)
  6. “Cada cargo público, de cualquier tipo, debe ser ocupado solamente por ciudadanos alemanes” (punto 6)
  7. “Cualquier tipo de inmigración de no-ciudadanos debe ser detenida” (punto 8) …
  8. “Todos los escritores y empleados de los diarios que aparezcan en lengua alemana deben ser miembros de la raza” (punto 23)
  9. Exigimos la libertad de culto … siempre y cuando …no se oponga a los sentidos morales de la raza aria (punto 24)

Marx y Engels en su Manifiesto Comunista no exaltan a ninguna raza en particular ni critican a ninguna otra. En su lugar subrayan la superioridad de la clase proletaria, es decir de todos aquellos que no son propietarios de los medios de producción, y dejan claro que “hay que derrocar el régimen de la burguesía, llevar al proletariado a la conquista del poder”

En cuanto a sus objetivos generales el Marxismo señala que hay que “abolir la cultura burguesa porque vuestras ideas burguesas de libertad, cultura, derecho, etc., son simplemente productos del régimen burgués de propiedad y de producción”.

“abolir la patria, la nacionalidad. Los trabajadores no tienen patria”

Además, el Marxismo es contundente y rechaza a todo socialismo no marxista, sean los socialismos utópicos, pequeñoburgueses, la socialdemocracia actual, etc. Los descalifica a unos porque “mantienen el régimen tradicional de propiedad y la sociedad tradicional” y a otros porque no están de acuerdo con “la lucha de clases” y a todos porque el cambio «solo puede alcanzarse por la vía revolucionaria». 

En lo económico, el Nazismo proponía una visión socializante

“el Estado debe encargarse de proporcionar un sustento y modo de vida para los ciudadanos (punto 7)

“la abolición de las ganancias obtenidas sin trabajo y sin esfuerzo, y la abolición de la esclavitud del interés” (punto 11).

“la nacionalización de todas las industrias asociadas al complejo militar (punto 13) 

“el reparto de beneficios de todas las industrias pesadas (punto 14)

“una expansión a gran escala del sistema de pensiones para adultos mayores” (punto 15)

“la colectivización inmediata de los grandes almacenes y su arrendamiento a bajo costo a las pequeñas empresas… (punto 16)

 una reforma agraria adecuada a nuestras necesidades, la promulgación de una ley para la expropiación gratuita de terrenos con fines de utilidad pública … la prevención de toda especulación en los terrenos. (punto 17)

El Marxismo también propugnaba, en el camino hacia el socialismo, medidas económicas tales como «Expropiación de la propiedad inmueble». «Fuerte impuesto progresivo» «Abolición del derecho de herencia». «Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco del Estado en régimen de monopolio». «Nacionalización de los transportes», etc.

Pero su meta económica principal era más radical que la del Nazismo ya que propugnaba “la abolición de la propiedad privada” y señalaba que “El proletariado se valdrá del Poder para ir despojando paulatinamente a la burguesía de todo el capital, de todos los instrumentos de la producción, centralizándolos en manos del Estado”. Trasladaba así al Estado la responsabilidad exclusiva en la organización, producción y distribución de mercancías. La aplicación práctica del Marxismo llevó a la eliminación de la propiedad privada y por tanto de la iniciativa privada, así como a la supresión del mercado libre. El Capital, un libraco de un millón de palabras, ha sido y para muchos sigue siendo, la demostración científica de las teorías del valor trabajo y de la plusvalía, así como de las tres leyes de la ciencia marxista (reducción creciente de la tasa de beneficio, acumulación de capital y empobrecimiento creciente de la población). En muchos casos les cuesta reconocer su grave falsedad, a pesar de que China Comunista se abrió desde 1978 a la propiedad privada nacional extranjera y a la economía de mercado.

En cuanto a los métodos de acción, el Nazismo creó un grupo paramilitar uniformado, llamado Camisas Pardas (SA). Después Hitler los percibió como posibles rivales ante su poder por lo que Hitler, el 30 de junio de 1934, en la llamada Noche de los Cuchillos Largos, ordenó a las SS la ejecución de sus líderes e integrar a los restos de las SA en ellas.  La aplicación del terror y de la violencia por parte de los Nazis es suficientemente conocida.

Por su parte los partidos de inspiración Marxistas siempre tuvieron sus grupos de choque para hacer realidad la lucha de clases y procuraron armarlos.

El programa marxista señala que sus objetivos requieren que se realice “una acción despótica sobre la propiedad y el régimen burgués de producción». No cabe ignorar que despótico tiene como sinónimos dictatorial, tiránico, autoritario, arbitrario y que conlleva la violencia que todos los regímenes comunistas han utilizado.

Por si no quedara claro, el catecismo marxista de 1848 concluye así: Finalmente, los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos solo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente”.

En suma, el Nazismo enfatiza la toma del poder por la raza alemana mientras que el Marxismo la propugna para el proletariado.

En planteamientos económicos el Nacional Socialismo es socializante. como se ha indicado, y “exige la formación de un fuerte poder central hacia el Reich” (punto 25).  El Marxismo lo es en mayor medida al propugnar una eliminación total de la propiedad privada.

Ambos desembocan en un totalitarismo, más intenso en el Marxismo al eliminar la posibilidad que el sector privado pueda dar lugar a una fuerza de oposición al poder central.

Ninguno de ellos es compatible con los sistemas democráticos occidentales, uno por la prioridad que otorga a la raza y el otro al proletariado.

Finalmente, sus respectivos marcos ideológicos absolutistas, hacen desembocar tanto a Nacional Socialismo como al Socialismo en terribles dictaduras basadas en el ejercicio del terror policial. Basta con mirar la realidad histórica conocida.

Enrique Sánchez Motos es además autor del libro “Historia del Comunismo. De Marx a Gorbachov el camino rojo del Marxismo”.


3 respuestas a «Comparación entre el Nazismo y el Marxismo»

  1. ¡Qué le voy a decir!
    Se parecen en lo de socialismo, pero también en eso al Psoe y a tantos otros escuerzos liberales.

    En resumen, se parecen como un huevo a una castaña.

  2. «A la democracia se la define como el gobierno del pueblo. Esto quiere decir que el pueblo tiene la posibilidad de expresar sus pensamientos o deseos.

    Al examinar este problema más de cerca vemos que el pueblo no tiene convicciones propias sino que éstas le son presentadas. Pero la pregunta capital es quién determina o fija la convicción del pueblo?.
    ¿Quién guía al pueblo?,
    ¿quién educa al pueblo?
    Realmente en estos países mal llamados democráticos (porque no son democráticos) reina el capital, es decir que unos pocos cientos de hombres que poseen riquezas incalculables disponen de las riquezas para su beneficio económico y controlar al Estado y al pueblo a través del uso y reutilización del capital, esta es en realidad su definición de libertad. Y estos capitalistas primero se crean su propia prensa, y LUEGO HABLAN DE LIBERTAD DE PRENSA, cuando en realidad estos periódicos tienen un dueño que en todos los casos es el financiero. Y es el dueño y no el redactor el que dirige la política del periódico, si el redactor intentara escribir algo que no interesa al dueño éste lo despedirá al día siguiente.
    Esta prensa es absolutamente esclava y sumisa al carácter canalla de sus propietarios. ESTA PRENSA MANIPULA LA OPINIÓN PÚBLICA y esta opinión pública se movilizará y será dividida en partidos políticos.
    ESTOS PARTIDOS NO SE DIFERENCIAN EN NADA, SON TODOS LO MISMO.”

    A. Hitler

    Supongo que este artículo es la manera “particular” que el autor tiene de “arreglar” el artículo del pasado 10 de agosto, que es insistir todavía más en el error.

    Como ha dicho la persona que ha comentado en primer lugar, comparar el Nacional-Socialismo con el marxismo o con el comunismo es como comparar un huevo con una castaña, mejor, y de una forma más gráfica, no se puede decir.

    Ya hay un error de propaganda en el propio título del artículo: “Comparación entre el Nacismo y el Marxismo”, cuando el “nazismo” no existe, ni los nacionalsocialistas alemanes se llamaban a sí mismos nazis, se llamaban a sí mismos nacionalsocialistas para enfatizar los componentes de su ideología. “Nazi” es un calificativo despectivo inventado por la propaganda antifascista para referirse a la Alemania Nacional-socialista, algo parecido a los calificativos “facha” o “comunista de mierda”, no existe la ideología “facha” ni la ideología “comunista de mierda”.
    El término «nazi» es un epíteto político cargado negativamente inventado en la década de 1920 por el periodista judío y miembro del Partido Socialdemócrata (SDP) Konrad Heiden, como propaganda contra el NSDAP y el nacionalsocialismo. La palabra es una variante del apodo de los miembros del SDP que en ese momento solían llamarse Sozi (abreviatura de Sozialisten ). El término nazi también tenía una connotación negativa añadida, ya que también en el austro-bávaro, era sinónimo de idiota, vagabundo, o campesino. En la actualidad al llamado “nazi” se le atribuyen directamente cualidades tan malvadas, al margen de sus verdadera intenciones y personalidad, sólo por razones de propaganda, lavado de cerebro y guerra psicológica, que ningún ser humano vivo podría aceptar para sí tal estereotipo fraudulento.
    El utilizar los términos “nazi” y “nazismo” es ya una muestra o bien de desconocimiento o bien de intoxicación/participación en la propaganda anti-alemana, y desde esa intoxicación no se puede hacer una valoración objetiva a imparcial.

    Es muy “bonito” sostener la versión oficial y amarilla sobre la Alemania N-S a sabiendas de que el que rebata esta versión oficial se arriesga a ser perseguido por la KGB o la Stasi de España que es la Fiscalía del odio, con su plantilla de Fiscales fanáticos que se intercambian los números de teléfono con las abogadas minifalderas de Podemos.
    Entrar en este debate dadas las circunstancias es, además de un riesgo, algo así como hacer una carrera de 400 metros vallas, pero el competidor corre con una máquina de coser de las antiguas atada al tobillo o carga con un saco de patatas de 40 kilos.

    Sentado lo anterior paso a dar mi opinión (con las limitaciones legales de que en España no hay libertad para hablar de este tema) sobre lo que dice este artículo que me parece que le falta un detalle respecto de la Alemania N-S, que como en las películas de espías, “cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia”.

    1.- En primer lugar me voy a referir a la afirmación que hace el artículo sobre similitud que según él está ya en el nombre de ambos movimientos: que socialismo marxista y nacional-socialismo, llevan ambos el nombre común de “socialista”.
    Tal argumento resulta absurdo, porque es como si el autor dijera que la Falange Española de las JONS y la ideología de José Antonio es lo mismo que la UGT y CCOO (Comisiones Obreras) porque ambas ideologías llevan el nombre de “sindicalistas” ya que la ideología falangista es Nacional-sindicalista al igual que los sindicatos UGT y CCOO.
    Este es el “rigor” del análisis.
    Aparte de que semejante argumento resulta una obviedad que no es válido, es que pierde de vista que en España el término “socialista” tiene una connotación y un significado puramente izquierdista y marxista, no así en Alemania donde el marxismo no se consideraba verdadero socialismo sino que éste lo había tergiversado y era preciso llevarse el socialismo lejos de los “socialistas”. El término tenía un significado más “social”, más “al servicio del pueblo”, del bien común, y precisamente para definir un movimiento social, es decir al servicio del pueblo, pero sin perder como hacía el marxismo, su sentido patrio y nacional ni caer en el internacionalismo de éste, el Movimiento se llamó Nacional-socialista, “Nacional” por su patriotismo y sentido de amor a Alemania, y socialista por la articulación de los poderes del Estado no al servicio de ninguna clase dominante ni de ningún interés extranjero (como es el caso de España) sino al servicio del pueblo, esto es, del bien común.
    Es decir, lejos de parecerse en el nombre es que hasta en el nombre el movimiento de Hitler expresaba las diferencias con los partidos socialistas burgueses internacionalistas y marxistas.

    2.- En segundo lugar en cuanto a que el Nacional-socialismo tiene en común con el marxismo en que ha dado lugar a un gran número de víctimas en sus intentos de alcanzar o mantenerse en el poder, y pone de ejemplo el Museo del Holocausto.
    Rebatir esta afirmación se rebate sin dificultad, pero claro, con la prohibición que hay en España de decir la verdad sobre este tema, legalmente no se puede hacer sin tener encima a la Fiscalía del odio pidiéndote 3 años mínimo de cárcel lo cual es un caso único, porque los que defienden por ejemplo a Simón Bolívar, -genocida de españoles y de todos los que fueran fiel a España-, o los que hacen apología de los crímenes del comunismo (“arderéis como en el 36”) esos no tienen nada que temer no ya por negar estos crímenes sino por defenderlos abiertamente, porque hay libertad para todo, hasta a los más criminales, menos para defender Alemania, y dentro de nada también estará prohibido defender a Franco, eso se ha tipificado como delito en fraude de ley naturalmente, este solo dato ya debería hacerle pensar al autor.
    El autor olvida que a diferencia del Liberalismo que llegó al poder mediante el Terror de Madamme Guillotina cortando cabezas por motivos raciales (es decir por el mero hecho de ser noble, de pertenecer a un grupo social basado en la sangre como era la aristocracia), o unos años antes mediante la Revolución norteamericana que se inició con el Motín de Boston y una larga guerra contra Gran Bretaña, o a diferencia del bolchevismo, con la Revolución soviética de 1917, el asesinato de los zares y de toda su familia y una larga guerra civil entre rojos y blancos, en el caso de Hitler él llegó al poder de una forma incruenta, mediante unas elecciones democráticas que a pesar de ser el enemigo a batir por todos (como hoy lo podemos ver en Francia con Marine le Pen, que en la segunda vuelta de las presidenciales todos los partidos se coaligan contra ella, o en Italia con la candidata italiana, o podemos verlo también en España con VOX) ganó por goleada. Es más, la mera participación legitima del partido de Hitler en el escenario político estuvo jalonada por toda una serie de constantes agresiones y de ataques terroristas por parte de las partidas de malhechores comunistas contra los militantes y simpatizantes del partido de Hitler, que dejó un rosario de mártires nacional-socialistas asesinados cobardemente, sin contar otros actos criminales protagonizados por los comunistas como el asesinato de policías honestos o el incendio del Reichtag. El caso más conocido es el de Horst Wessel, que dió nombre al Himno N-S (Horst Wessel Lied), asesinado en fecha tan temprana como el 23 de febrero de 1930, pero fueron muchos más: Hermann Schmidt y Otto Streibel asesinados a cuchilladas cuando asistían a un acto en la ciudad de Wöhrden el 7 de marzo de 1929 ante la pasividad de la policía roja; los mártires de Chemnitz Edgar Steinbach y Heinrich Gutsche asesinados por pistoleros comunistas el 7 de junio de 1931 cuando regresaban de asistir a un discurso de Hitler en la ciudad industrial de Chemnitz , además de ellos resultaron heridos de bala otros camaradas ; Hans Mallon miembro de las Juventudes Hitlerianas martirizado y asesinado el 3 de septiembre de 1931, Herbert Norkus miembro también de las Juventudes Hitlerianas asesinado con 15 años el 24 de enero de 1932 (cuyos asesinos huyeron a la Unión Soviética), y un larguísimo etcétera tanto en Alemania como en territorios todavía no incorporados al Reich y donde los de origen alemán eran asesinados impunemente.
    El autor del artículo al referirse a los crímenes para llegar al poder lo que está haciendo es blanquear las agresiones y los ataques terroristas que los N-S sufrieron por parte de los violentos, intolerantes y antidemocráticos grupos izquierdistas y comunistas, muchos de ellos delincuentes profesionales o a sueldo de la Kominter, cuando hoy día, en las agresiones que sufren los simpatizantes y asistentes a los actos de VOX, podemos ver la realidad de quiénes son los violentos y los que van a agredir a los contrarios, y son los comunistas y los separatistas los que van a los actos de VOX a lanzar piedras, a reventar sus actos y a agredir a sus asistentes, muchas veces ante la pasividad de la policía roja y por supuesto la Fiscalía del odio mirando para otro lado.
    Han tenido que pasar 40 años desde los actos políticos durante la Transición de Blas Piñar y Fuerza Nueva, e inventarse los teléfonos móviles que permiten grabar de un modo inmediato las imágenes y transmitirlas para que se pueda ver en los actos de VOX quién viene a agredir a quién y desmontarse la gran mentira de la Transición cuando se pintaba a los de FN como violentos, cuando esta falsa imputación era totalmente injusta, lo que ocurría es que a diferencia de los liberales de VOX, los militantes de FN repelían las agresiones, y si un grupo de comunistas atacaba un puesto de venta o una pegada de carteles de FN, con una superioridad los comunistas a su favor de 5 a 1 como mínimo y aun así salían escaldados, luego en la prensa al día siguiente, los periodistas corruptos y vendidos al comunismo que entonces eran prácticamente todos, presentaban el suceso como un “ataque fascista”, cuando la realidad era a la inversa, y allá que picaban en el engaño los jueces de la época y por supuesto la gente que era engañada y politizada con estas noticias falsas.
    Han tenido que pasar 40 años, y gracias a los posibilidades de grabación de imágenes y videos de los teléfonos móviles, para que el fraude no se pueda seguir sosteniendo respecto de las agresiones que sufre VOX. El artículo, al culpar a los N-S lo que en realidad está haciendo es blanquear a los grupos violentos comunistas QUE ENTONCES COMO AHORA eran los que venían a agredir y a asesinar a los contrarios. De nada sirve escribir un libro sobre el comunismo si luego se incurre en este tipo de trampas y de meteduras de pata y se le hace el juego a la propaganda comunista.
    Hitler ni para alcanzar el poder ni para sostenerse en él tuvo que recurrir al terror. La versión oficial del Holocausto no pertenece a está época sino a las postrimerías de la Alemania N-S, y dentro de la situación desesperada de una situación de guerra total contra Alemania, no de sus inicios ni de su desarrollo en tiempos de paz. Una cosa que prácticamente todo el mundo desconoce, los simpatizantes de la Alemania N-S incluidos, es que el recurrente tema de los judíos, en la actualidad magnificado hasta el punto que la Alemania de Hitler se identifica únicamente por esta cuestión, ocupaba una pequeñísima parte en la Alemania N-S cuya labor se centraba en promocionar el arte, las políticas sociales, (las conquistas de Franco en este punto están tomadas de la Alemania N-S), el engrandecimiento de la nación en todos los ámbitos, la regeneración de Alemania (Berlín a la llegada del poder era considerada la meca de la prostitución y de la degeneración y se la comparaba en este aspecto con la antigua Babilonia), la formación de una Juventud sana y de provecho, y un largo etc. Hoy el desconocimiento que hay de aquella realidad reduce aquella Alemania al tema de los judíos. Si Alemania hubiera tenido la mentalidad belicista que hoy se le imputa no habría dejado ir a personajes como Albert Einstein para que contribuyeran a crear la bomba atómica con la que masacrar como masacraron en Hiroshima y Nagasaki. Alemania se centraba en levantar el nivel de vida de su pueblo que tan mal lo había pasado en las etapas anteriores. Las famosas cámaras Leica no solo eran un símbolo de la técnica alemana, sino que eran también el exponente del nivel de vida de los alemanes, porque significaban capacidad adquisitiva para adquirirlas y tiempo de ocio para hacer uso de ellas y disfrutarlas. Mientras los trabajadores alemanes gozaban de vacaciones pagadas en una flota de barcos de lujo como el “Wilhelm Gustloff”, en España, en la España de la 2ª República, de la Pasionaria, Azaña y Largo Caballero, los niños se criaban en la calle, descalzos y con el culo al aire. El sueldo de los españoles no daba ni para alimentar a una familia, mucho menos para comprar una Leica. La familias españolas, salvo las clases altas, vivian hacinadas en casas de vecinos donde una familia de varios hijos se apretujaba en una o dos habitaciones, con un cuarto de baño común para todos los vecinos que con frecuencia se reducía a un lavabo sin agua corriente y a un agujero a modo de wáter- Por supuesto sin ducha, ni agua caliente ni nada de las comodidades que empezaban a ser comunes en Alemania para todas las clases sociales.
    Constante el régimen alemán, sus ciudadanos gozaban de plena libertad (a años luz de la situación que se padecía en España con la 2ª República) podían salir y entrar libremente de Alemania, cosa que no estaba permitida para los ciudadanos soviéticos o de otros regímenes comunistas. Alemania jamás construyó un muro para que sus ciudadanos no pudieran huir. Los alemanes vivían con total libertad y cuando las políticas n-s a favor del pueblo empezaron a dar sus frutos, cosa que no tardó con un Estado al servicio de su gente, el pueblo alcanzó un alto nivel de vida muy por encima de cualquier país del mundo a pesar de la situación de ruina social que se encontró y de la que partió, y que no tardó en atajar de una forma casi milagrosa. De ahí la popularidad de Hitler y cómo lo quería la gente de todas las capas sociales. También por esta razón fue destruida aquella Alemania.

    En cuanto al Holocausto el autor actúa con ventaja, porque es delito en España negar la versión oficial de este tema que está erigida como dogma de fe y Religión oficial del sistema que no admite prueba con contrario (las pruebas estás igualmente fuera de la Ley no porque sean falsas sino precisamente porque no está permitido sostener algo que contradiga la Religión oficial y entonces se prohíben), y en el que todos han de creer bajo amenaza de cárcel. A esto le llaman “democracia”, y estos son los que se llenan la boca con la palabra “tolerancia, pero la postura es totalmente dictatorial e intolerante. Esto no tiene comparación con ningún otro pueblo, sólo este goza de tal privilegio.
    Esta actitud tiene su origen en el proceso judicial que se llevó a cabo en Canadá contra Ernest Zündel por editar un libro negando el holocausto, y la prueba pericial que para tal juicio efectuó en 1988 el ingeniero norteamericano experto y fabricante de cámaras de gas Fred Leuther, que llegó a unas conclusiones de carácter científico, que plasmó en 1989 en lo que se denominó “El Informe Leuther” (del que luego haría una segunda versión más amplia, el llamado “Segundo informe Leuther”), que fueron ampliamente confirmadas y corroboradas con otro peritaje posterior efectuado en 1993 por el químico Germar Rudolf y que recibió el nombre de “Informe Rudolf”. Como reacción a estas evidencias científicas, la decisión de los imperantes y su séquito no fue la de formar un equipo de los más afamados científicos de países neutrales, como por ejemplo Suiza y otros países, y repetir ante sus ojos los peritajes de Leuther o Rudolf, sino que ante los resultados del estudio que en 1990 había llevado a cabo el Instituto Forense de Cracovia (Polonia) y que habían sido incapaces de refutar al Informe Leuther y explicar por qué en la supuestas cámaras de gas no había restos químicos de los supuestos gaseamientos, la reacción fue prohibir los informes, elevar la versión oficial del Holocausto a un dogma o religión oficial y meter en la cárcel al que se atreva a contradecirla.
    Se ha metido en la cárcel a Historiadores y personalidades muy importantes (que los medios han venido silenciando mientras engañaban a sus audiencias diciendo que en sus países no había presos políticos) no solo alemanes y austriacos sino también de países enemigos de Alemania como fue el caso del historiador inglés David Irving por su obra “Pruebas contra el Holocausto”, y en España una decena de personas son acusadas de este delito todos los años y acaban en la cárcel, y la Fiscalía del odio que sufre de sordera crónica cuando a Ortega Lara le gritan “ETA mátalo”, sin embargo para estas cuestiones está especialmente motivada y suele incluso pedir más pena que la propia acusación particular.
    ¿Es esta la forma de defender la verdad?, prohibir y no admitir ningún estudio científico, no parece que sea la forma más apropiada de hacerlo, pero es la “razón” de los poderosos.
    Es mentira que en España no haya presos políticos, y más que va a haber porque las nuevas leyes de falsificación histórica que tipifican como delito decir algo positivo de Franco llenarán las cárceles de presos que solo pueden tener la consideración de políticos, pero que la propaganda del sistema calificará a su antojo, para maquillarlo, como ocurre desde hace años con el delito de odio que injustamente se acusa de odio a los que precisamente sufren el odio.

    Mucha gente desconoce que entre los autores que han alzado la voz para negar la versión oficial del Holocausto se encuentran antiguos prisioneros de campos de concentración alemanes como el historiador socialista francés y miembro de la Resistencia, Paul Rassinier, que estuvo preso en el Campo de Buchenwald en 1944, o incluso de historiadores judíos como Arthur R. Butz. Prácticamente son estos últimos los únicos que pueden hablar sin acabar en la cárcel.
    Solo están a salvo del largo brazo de la represión los propios autores judíos, que su actitud de honestidad les honra, como Arthur R. Butz que niega el Holocausto en su libro “La Fábula del Holocausto”, o el también judío Norman G. Finkelstein que en su libro “La industria del Holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío” critica y denuncia que todo esto del Holocausto se montara para contrarrestar la mala imagen de Israel tras las guerras árabes-israelís , y que se ha convertido en un enorme negocio para obtener reparaciones de guerra, pensiones, y pingues beneficios de todo tipo.

    Yo no estaba allí en los campos de concentración, -ni el autor tampoco-, así que nosotros lo único que tenemos son opiniones formadas a través de los testimonios de otras personas, pero hay tres cosas que tengo muy claras, y son:
    • Que resulta curioso que los únicos crímenes que interesan son los que se le imputan a Alemania y sirven para politizar a la gente en propaganda antifascista. El resto de crímenes no interesan a nadie, y sobre ellos se puede decir lo que se quiera.
    • Que este tema se utiliza para desacreditar a una militancia que está en la lucha por la Civilización Cristiana y la salvación de España cuyo honor y cuyas aspiraciones son incompatibles con la imagen falsa o no falsa del abuso sobre personas cautivas en campos de concentración, que en el fondo se utiliza como un mero pretexto, y en la medida que sirve para hacer creer que esta militancia por la defensa de la Patria aspira a esa imagen estereotipada, cuando las motivaciones están en la otra punta, falsea en el momento presente porque se convierte en una forma de fraude para desacreditar a la oposición a los enemigos de España,
    • y la tercera cosa es que el testimonio de los enemigos de aquella Alemania que son los mismos que se posicionaron como enemigos de España y de la Civilización cristiana, es un testimonio no fiable, porque son los creadores de la Leyenda Negra contra España, y lo que no es de recibo es lo que hacen los “derechistas” españoles, que es decir que la Leyenda negra antiespañola es mentira pero al mismo tiempo creerse a pies juntillas de los mismos productores la Leyenda negra antialemana. No parece muy lógica ni muy congruente (ni tampoco muy fiable) esta postura. Sin que esto signifique que yo dé mi opinión al respecto, porque mi opinión podría ser contraria a la Ley, lo que sí digo es que esta versión es muy hipócrita por diversas razones:

    – la primera de las cuales porque los aliados no se preocuparon lo más mínimo de esa pobre gente (muchos de ellos) a la que los aliados manipularon y arrastraron a la guerra, internada en campos de concentración, ni durante la guerra ni después de ella. Los judíos y no judíos de los campos de concentración han interesado después para a través de ellos, instrumentalizándolos, hacer guerra psicológica y de propaganda para mantener politizada a la gente. Los judíos han sido utilizados como los negros de Norteamérica o de África, que se han utilizado para fines políticos pero no por ellos mismos sino para promover la descolonización y con ella el poner las bases de la destrucción de los pueblos europeos. Los flujos migratorios de África son prueba evidente del fracaso de la descolonización de África auspiciada por los EEUU a través dela ONU para entrar a saco sobre los recursos naturales de estos países, donde lo que se buscaba no era la libertad de esos pueblos ni su bienestar (basta ver qué ha sido de los Saharauis desde que los EEUU y Marruecos consiguieron expulsar a España del Sahara, o del África negra, Guinea Ecuatorial incluida) sino el expulsar a las Administradores de las metrópolis europeas para poder entrar los EEUU y sus grandes lobbys empresariales a saco sobre los recursos naturales de esos países sin el estorbo y las limitaciones legales que habrían impuesto tales países Europeos.
    Un ejemplo de lo que digo (que los internados en los campos de concentración no importaban lo más mínimo para los magnates de los aliados) ocurrió el 3 de abril de 1945 cuando la aviación británica bombardeó la ciudad alemana de Nordhausen, en el centro de Alemania, el 75% de la ciudad quedó arrasada y con ella también el Campo de Concentración de Mittelbau-Bora, (un subcampo de Buchenwald que en parte funcionaba como enfermería) donde murieron cerca de 2000 prisioneros.
    Después del bombardeo, los prisioneros supervivientes fueron evacuados y huyeron con los alemanes a otro subcampo cercano (el Campo de Harzungen), que estaba a una 2’5 km. de distancia.
    Una semana después las tropas estadounidenses capturaron Nordhausen, y la masacre del bombardeo aliado fue utilizada por la “inteligencia” norteamericana como prueba visual del «holocausto» en la propaganda aliada. Las imágenes de Nordhausen fueron de las primeras en transmitirse para demostrar que las personas estaban siendo «exterminadas».
    Los norteamericanos colocaron los cuerpos en fila y los fotografiaron para utilizar las imágenes con fines propagandísticos. Posteriormente se publicaron en varios periódicos estadounidenses, incluido la revista “Life” el 21 de mayo de 1945 con el titular: «Los cuerpos de casi 3.000 trabajadores esclavos en Nordhausen».
    Las personas muertas durante el bombardeo aliado en Nordhausen también se usaron más tarde como “evidencia” durante los juicios de Nuremberg. Una película fue filmada por trabajadores cinematográficos judíos de Hollywood en nombre del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Esta película documental, “Campos de concentración nazis”, se proyectó en Nuremberg el 29 de noviembre de 1945. Simultáneamente con la secuencia que muestra Nordhausen, el narrador dice: «Al menos 3.000 presos políticos murieron aquí a manos brutales de soldados de las SS”. Todo lo cual fue descubierto y denunciado por el historiador Martin Broszat (y otros investigadores) en 1970 (M. Broszat, “Studien zur Geschichte der Konzentrationslager”, 1970). En 1945 tal denuncia podría haberle costado el patíbulo. Descubrimientos como este contribuyeron a que se prohibiera cuestionar la versión oficial o aliada de la Segunda guerra mundial como modo de tapar los crímenes de guerra cometidos por los aliados, porque esta es una de las funciones que cumple el dogma de la Segunda guerra mundial, tapar un montón de crímenes cometidos por los aliados.

    Otro caso es el del barco de pasajeros alemán “Cap Arcona” ocurrido el 3 de mayo de 1945 atestado de internos que habían sido evacuados del Campo de concentración de Neuengamme huyendo del avance soviético sobre Prusia Oriental. Ese día bombarderos británicos atacaron varios barcos de pasajeros alemanes (claramente identificables como de pasajeros por su falta de armamento y por su estructura y diseño de la cubierta sus chimeneas y todo lo demás) en la bahía de Lübeck: los barcos eran el «Cap Arcona», el «Thielbek» y el buque hospital «Deutschland». A bordo del «Cap Arcona» y del «Thielbek» había miles de prisioneros que habían sido evacuados previamente del campo de concentración de Neuengamme. Los aviones británicos los atacaron en repetidas oleadas no con un bombardeo de altura sino con sus cañones y cohetes a corta distancia hundiendo al “Cap Arcona”, incendiando al «Thielbek», que no tardó en hundirse también y dañando muy gravemente al «Deutschland» a pesar de estar marcado como barco hospital. Los aviones ingleses no contentos con ello ametrallaron a la gente que trataba de nadar y mantenerse a flote en unas aguas que estaban a 5º de temperatura tan solo. Fallecieron más de 7000 prisioneros. Para tapar este crimen de guerra los ingleses se inventaron todo tipo de mentiras, incluida que los barcos habían sido hundidos por los propios alemanes, a pesar de que además de los más de 7000 prisioneros, entre los muertos también había muchos civiles y marinos alemanes, y a pesar de que el testimonio de los pilotos ingleses, como Allan Wyse , ya obraban por escrito, y admitían que no solo habían disparado contra los barcos sino también contra las personas en el agua, “que fue horrible pero que era la orden que tenían y la cumplieron, porque así era la guerra”.
    La masacre de estos barcos no fue la mayor si la comparamos con las que sufrieron los barcos también alemanes “Wilhelm Gustloff” torpedeado en las frías aguas del Báltico el 30 de enero de 1945 y donde murieron casi 10.000 refugiados alemanes, la mayoría mujeres y niños, que es la mayor catástrofe marítima de la Historia (en el Titanic que por razones de propaganda es el más conocido, perecieron 1514), el “Goya” un buque hospital atestado de refugiados alemanes que como el “Wilhelm Gustloff” huían del avance soviético, fue torpedeado por el submarino soviético comandado por el judío Vladimir Konowalow, el 16 de abril de 1945, pereciendo más de 7000 personas; y el barco de refugiados “General von Steuben” hundido el 10 de febrero de 1945 donde perecieron unas 4000 personas. Como en el caso del “Goya” y del “Wilhelm Gustloff” el ataque se hizo de madrugada para dificultar toda posibilidad de salvamento.
    Los 4 mayores desastres marítimos de la Historia, (“Wilhelm Gustloff” , “Goya”, «Cap Arcona» y “General von Steuben”), los cometieron los aliados, y no verán a nadie llamarles asesinos, ni que sea delito de odio defender a los aliados.

    Por otra parte no se podía estar machacando las redes de comunicación y de distribución de alimentos y suministros de Alemania, prácticamente las 24 horas del día, sus depósitos, sus fábricas, sus ferrocarriles, hasta colapsar por completo el país, y pretender que esto dejaría famélicos únicamente a los alemanes y no también a los prisioneros que los alemanes tenían a su cargo alimentar. Hasta ese momento los judíos y demás prisioneros de los campos de concentración alemanes sólo contaban para el alto mando aliado como “carne de cañón”, con lo cual esa imagen que se dieron así mismos los aliados como defensores de los judíos, (a los que muchos odiaban abiertamente), y de otros prisioneros de campos de concentración, fue una mera pose teatral, tremendamente falsa e hipócrita, para engañar a los incautos y dárselas de salvadores de la Humanidad, que representar este papel mientras arrojan a las naciones a la guerra y las masacran, es algo que les va de perlas a los angloamericanos, en esta guerra y en todas las demás.

    – la segunda hipocresía es que los propios altos mandos norteamericanos, entre ellos el General norteamericano Curtis LeMay, tienen reconocido que “Si nosotros hubiéramos perdido la guerra, todos nosotros hubiéramos sido juzgados como criminales de guerra”.
    Esas palabras lo que significan en la práctica es que Alemania fue culpable porque perdió la guerra, y que si los aliados no fueron juzgados por criminales de guerra no es porque no cometieran tales crímenes sino porque la victoria les garantizó la impunidad, (en un Tribunal como el de Nuremberg que era juez y parte), que es una cuestión bien diferente y que está muy lejos del discurso “moral” que se ha vendido desde 1939 de que los aliados son “los buenos” que representan a la Humanidad. El que hace la Ley hace la trampa y el que hace la trampa es un tramposo.

    – la tercera hipocresía es el trato infernal que los aliados dieron a sus prisioneros y cautivos, a los que ni siquiera les otorgaron barracones sino que los mantuvieron a la intemperie y sin una manta con la que protegerse, muriendo a miles por hipotermia o por falta de asistencia sanitaria básica. El Libro del canadiense James Bacque “Otras pérdidas”
    https://ia804603.us.archive.org/15/items/atombunker-libros/James%20Bacque%20-%20Otras%20Pe%CC%81rdidas.pdf
    puede abrirle los ojos a más de uno que en estos temas todavía no se ha enterado que los Reyes magos son los padres.

    Nadie diría al verlos acusar a los alemanes que los norteamericanos metieron en campos de concentración a su población de origen japonés solo por motivos raciales, les infringieron un trato implacable y los privaron de sus derechos por tal motivo.
    Y después de la guerra el trato que los aliados dieron a los prisioneros de guerra y a las personas encarceladas sólo por motivos ideológicos o simplemente por simpatías hacía la Europa que combatió al comunismo, fue implacable con una diferencia: cuando ya tenían la guerra ganada, y tal dureza no se podía justificar de ninguna forma.
    La orden de Eisenhower de prohibir que los prisioneros alemanes pudieran recibir ninguna clase de alimentos ni de ayuda ni de la población civil ni de los soldados americanos, prefiriendo tirar la comida sobrante el Ejército de los EEUU a la basura antes de darle estas sobras a los prisioneros alemanes que morían a cientos todos los días, como ha tenido ocasión de denunciar el historiador canadiense James Bacque en su libro “Otras pérdidas”, y el trato atroz cometido con ellos. Del trato dado por los soviéticos en los campos de Siberia, o los linchamientos públicos de “colaboracionistas” en los países “liberados” ya ni hablamos. En Gibraltar llegaron a fusilar a un estudiante por pintar una svástica en un pupitre, acusándolo de espía.
    De la violación de mujeres ni hablamos, la fama la tienen los soviets en la toma de Berlin en 1945, (donde fueron violadas entre 4 y 80 años más de un millón de mujeres y niñas alemanas) y en los territorios por ellos ocupados, pero esa fama tapa la realidad de las violaciones de ingleses, franceses y norteamericanos, en Italia, Francia, Paises Bajos y sobre todo Alemania. El Corresponsal de guerra australiano Osmar White, que acompañó a las tropas estadounidenses durante la guerra escribió: que los norteamericanos tenían prohibido confraternizar con los alemanes, pero que un famoso General norteamericano (¿Bradley, Eisenhower, Patton?) hizo el “chiste” de que “copular sin conversación no es confraternizar”, y hubo muchísimas violaciones y que no se tomaron medidas contra los culpables.
    En el teatro de operaciones del Pacífico, el General norteamericano Robert L. Eichelberger dejaba que sus tropas abusaran de las mujeres y hasta de las niñas japonesas. Todavía no he oído yo a nadie alzar la voz contra estos atropellos a mujeres cometidos por los aliados no de forma esporádica, sino violaciones en masa y con total impunidad y desprecio por las víctimas.
    Y luego las deportaciones en masa de alemanes sufriendo todo tipo de maltratos y muriendo a miles por el camino.
    https://ia801505.us.archive.org/1/items/a.-zayas-los-anglo-americanos-y-la-expulsio-n-de-los-alemanes-1944-1947/A.%20Zayas%20LOS%20ANGLO-AMERICANOS%20Y%20LA%20EXPULSI%C3%93N%20DE%20LOS%20ALEMANES-1944-1947.pdf

    Los que tanto hablan y hacen películas sobre los alemanes pero callan sobre los crímenes aliados en realidad son cómplices de los mismos porque no lo hacen para denunciar los crímenes (si fuera así denunciarían TODOS los crímenes) sino que en la medida de que con una mano exageran y magnifican los de un bando y con la otra tapan los del otro bando, su labor no es legítima sino falsaria porque pretende dar la falsa imagen de presentar un bando de criminales como puro de toda culpa, mientras que cargan las tintas sobre el otro de una forma interesada, por razones no de Justicia sino de propaganda.
    El propagandista soviético Ilia Ehremburg, judío y criminal de guerra ya en Barcelona en la guerra de España como agente de la propaganda soviética durante la guerra civil, conminaba en 1945 en sus proclamas al Ejército rojo que asediaba Berlín a entrar en Berlin y violar a las mujeres alemanas, las cuales fueron violadas y abusadas en masa.

    – La cuarta hipocresía es el fraude que supone que los crímenes no les importan a los enemigos de Alemania lo más mínimo, se utilizan hipócrita y únicamente como pretexto para manipular los sentimientos de la gente corriente y teledirigir su pensamiento político. Es como cuando el PSOE acusa de corrupción al PP, y monta hipócritamente la moción de censura contra Rajoy, no lo hace porque ellos estén en contra de la corrupción, que son ellos los reyes de la corrupción y a corrupción no hay quien les gane, sino para engañar a los 60 millones de tontos de baba que hay en España (sí, sí, somos 47 millones de habitantes y no 60 pero algunos son tan tontos que valen por 3 y por más y por eso hay que contabilizar 60 millones en total). Lo hemos visto con la moción de censura a Rajoy con este pretexto, y luego acto seguido les cae encima la condena de los EREs de Andalucía, y ya la corrupción no cuenta para nada, incluso tienen la jeta de decir que los condenados ya por sentencia firme son personas honorables. ¿Dónde quedó el paripé y el teatro de la lucha contra la corrupción?
    Los tontos son los que se dejan engañar y les hacen el juego.
    Con esto de los crímenes pasa lo mismo, los rojos ni se molestan en negar sus crímenes, a ellos el asesinato forma parte de su actividad política normal (el terrorismo es una actividad criminal de la izquierda al 99’99%), ellos nada tienen que temer ni de la Fiscalía del odio ni de un sistema judicial procomunista montado en España sólo para perseguir a los de un color.

    – la Quinta hipocresía, es que en la 2ª guerra mundial que provocaron los aliados, primero con la declaración en 1933 de que los judíos declaran la guerra a Alemania, después con el pretexto de la guerra con Polonia donde los aliados le declaran la Guerra a Alemania por la libertad de Polonia, (pero no a la Rusia de Stalin que también invade Polonia por el Este), y luego resulta que Polonia queda al final de la guerra dentro del Telón de Acero comunista, en esta guerra murieron más de 70 millones de personas, y sin embargo las únicas que cuentan son las víctimas judías, sean los 6 millones de la propaganda oficial o los 300.000 que fija la Cruz Roja Internacional, lo que está claro es que en los medios cuentan más la minoría de judíos que el resto de víctimas, lo que da idea del poder de la propaganda sobre la objetividad de las cifras. Además todos los internados en los campos alemanes son considerados unos santos, todos ellos eran inocentes y su estancia era injusta, todo ello sin tener acceso a los expedientes para ver por qué estaban allí. Todos todos no eran inocentes ni unos santos, el criminal de guerra en la Guerra de España Hans Bleimer era un canalla, ese de santo tenía poco, y escapó de un campo para venir a España a matar cristianos. Francisco Largo Caballero, el Lenin Español, asesino de José Antonio, responsable de la entrega de las reservas de oro de España a Stalin, y asesino de tantas y tantas personas en España, estuvo interno en un campo de concentración alemán hasta que fue liberado en 1945, ese muy santo no era. Esa generalización de que todos los prisioneros eran muy buenos y los alemanes muy malos, sin entrar a valorar caso por caso, es tremendamente injusta y ver los motivos por el que cada uno estaba allí, y esto rige para los prisioneros de cualquier nacionalidad y condición.

    – También habría que decir que muchísimos de los brigadistas internacionales que vinieron a España eran judíos, y nadie se ha atrevido a estudiar qué participación tuvieron estos brigadistas judíos en el tremendo holocausto de la persecución religiosa en España, porque se sabe que en ella participaron los brigadistas considerados generalizadamente, pero sin concretar si eran judíos o no. El Museo del Holocausto está muy bien pero no se puede ser hipócrita, porque un museo del holocausto cristiano en España durante la guerra civil podría dar otra imagen de los judíos, como lo da la historia de la Edad Media (cuando los judíos se acercaban a los campos de batalla para comprarle a los moros los cristianos vencidos y cogidos prisioneros, no para devolverlos a sus hogares, como habrían debido hacer si de verdad hubieran sido tan españoles como los cristianos, sino para revenderlos como esclavos en los mercados de Al-Andalus o del norte de África), o las propias conferencias que conferenciantes judíos dan para justificar la piratería contra los galeones españoles durante los siglos XVI y XVII, que son para oírlas de sus propias bocas, están publicadas en YouTube, se pueden oir. No encuentro el enlace de la que busco, pero esta puede servir:
    https://www.youtube.com/watch?v=OT3N92JsHOs&t=2500s

    Por otra parte buena parte de los medios de comunicación que arrastraron a las naciones a la guerra con sus noticias sensacionalistas, y buena parte del Gobierno de los EEUU y otros, que provocaron la guerra, que ayudaban descaradamente con la Ley de Préstamos y arriendos (Lend-Lease Program) a Gran Bretaña y a la Stalin mucho antes de provocar a Japón para que les atacara en Pearl Harbour y poderse meter en la guerra ya abiertamente, y que lanzaron las bombas atómicas contra el Japón no por razones militares (porque militarmente la guerra la tenían ganada ya y con Japón pidiendo la paz con el único requisito de no destronar al emperador) sino para experimentar sus efectos sobre la población civil, y dentro de ella, la población civil cristiana, porque las ciudades elegidas se hicieron por su presencia católica en ellas, eso no está en el Museo del Holocausto, pero es una realidad que fueron los políticos y los científicos judíos los autores del holocausto nuclear (Openheimer, Einstein, Leó Szilard, Edward Teller, Eugene Wigner, etc) , aunque el que se atreva a decirlo pueda perder su trabajo o acabar en la cárcel. El Museo del Holocausto no me sirve de ejemplo de nada, como no sea a la cara dura, mientras no incluya los crímenes que ellos han cometido a lo largo de la Historia y que están cometiendo en el momento presente por ejemplo contra la población palestina a la que les están robando sus tierras y desahuciándoles sus propias casas por la cara, aunque de esto no se hagan películas sensacionalistas, o la guerra organizada en Siria y el exterminio de sus comunidades cristianas, o en Ucrania, o la actual venta de armas a Marruecos para que con esas armas pueda Marruecos destruir las ciudades españolas y masacrar sus poblaciones, en la guerra que Marruecos viene preparando contra España.

    Y podría seguir hasta aburrir tratando este tema.

    3.- En tercer lugar, sobre la comparación entre los Marxistas y los Nacional Socialistas.
    Hombre comparar a Carlos Marx y a los marxistas con los N-S hay que tener “valor”. Carlos Marx era un vago que dejó literalmente morir a 3 de sus hijos de hambre por no trabajar. Y Lenin vivía del dinero que le daba su madre sin dar palo al agua, y como ellos todos los demás (lo podemos ver hoy mismo con los dirigentes de Podemos y del PSOE, que son alérgicos al trabajo y a ganarse la vida honradamente) con el carácter esforzado y trabajador de los nacional-socialistas, es que la cosa no tiene ni punto de comparación posible. Como no la tiene la juventud alemana de la época, pacíficos pero valientes (como después demostraron en la guerra haciendo frente a los angloamericanos en desventaja de 50 a 1 y aun así infligiéndoles las mayores pérdidas que los ejércitos aliados sufrieron en toda la guerra incluyendo todos los frentes), cuyos rostros nobles evitan cualquier comparación, con la juventud banal, materialista, vacía, drogada y degenerada de las sociedades izquierdistas.
    Hay que tener “valor” para pretender equiparar a lo uno con lo otro cuando lo otro es la antítesis moral, estética y ética de lo uno.

    4.- En cuarto lugar, los puntos programáticos están muy bien pero en política el movimiento se demuestra andando y lo que demostraron las políticas públicas que puso en marcha el Gobierno N-S es que las mismas estaban al servicio del pueblo, no de los banqueros, ni de los especuladores, ni de los potentados, ni de intereses extranjeros, como ocurre en España.
    Que los alemanes fueran para aquel gobierno lo primero, y que la nacionalidad se basara en la raza alemana y no como ocurre en España que llega una marroquí o una subsahariana embarazada en una patera y da a luz en España y ese niño se considera español cuando no tiene sangre española, podrá resultar incomprensible en España, que a tontos no hay quien nos gane, -como no sea los nuevos alemanes del momento presente-, que los pisos de VPO y las pagas de 1500 € que les negamos a los españoles se las damos a manos llenas a los moros y demás inmigrantes (pero a los que no trabajan, porque los que se esfuerzan por trabajar honradamente en el campo (a veces explotados por empresarios sin escrúpulos) y que se hacinan en cobertizos ruinosos o en tiendas de campaña, para esos no hay dinero para adecentar esos lugares y construirles unas moradas como Dios manda, y darles un lugar digno donde dormir y descansar entre jornada y jornada de trabajo, sino que a esos se les abandona a su suerte, con esto pasa como con otros extranjeros, el turista japonés educado al máximo que en su ingenuidad le roban en el metro de Madrid su pasaporte y su dinero y queda a su suerte en un pais extranjero sin hablar su lengua, sin dinero etc, ese extranjero no interesa a nadie, el que interesa a las autoridades rojas es el extranjero que sea maleante), y que metemos a los inmigrantes que el Rey de Marruecos lanza sobre las Canarias en hoteles de 4 estrellas y luego un volcán entra en erupción en esas mismas islas Canarias y a la gente que pierde su casa por la lava, la hacinamos en un polideportivo a dormir en el suelo en una colchoneta, porque para ellos no hay hoteles de 4 estrellas que valgan. Nosotros que les damos a los contrabandistas y especuladores de Gibraltar localidades como Soto Grande para que se construyan mansiones que en Gibraltar no podrían por falta de espacio, vivan en la opulencia sin la estrechez de su colonia, y con todas las infraestructuras españolas a su servicio, contribuyendo con ello a sostener nosotros la colonia que padecemos; o que les reconocemos en España a los judíos más derechos que a los propios españoles porque los delitos que ellos puedan sufrir (a pesar de que hace 70 o más años que no sufren ningún tipo de persecución) no prescriben nunca mientras que los que sufren los españoles mucho más recientemente como el fenómeno terrorista, sí, y esto ocurre en la propia España, donde te vas de vacaciones o sales a hacer la compra y en ese rato se te meten en tu casa y no solo te quedas sin ella sino que si encima le cortas el suministro de agua o electricidad para no pagarles encima los recibos de lo que despilfarran, encima el juez te me te a ti en la cárcel, porque estas son las leyes de mierda que durante 40 años los diputados han estado haciendo en España con la complicidad de los medios de comunicación que han silenciado en lugar de alertar a la población de los que se estaba gestando. En un país donde no hay Justicia, como es España, que las leyes están montadas para beneficiar a los delincuentes y perjudicar a las clases medias y al ciudadano pacífico y corriente, puede chocar que en Alemania sí la hubiera y no se toleraran los indeseables, como sí se hace en España donde solo los especuladores del suministro eléctrico se están forrando usurariamente a costa de los españoles mientras el Rey está que no sabe no contesta respecto de ningún problema de España, y el Gobierno trabaja al servicio de los especuladores, que suben los precios de la luz no una vez sino a diario y sin solución de continuidad.
    Con este panorama puede sorprender que en el Programa N-S lo primero fueran los alemanes, y los alemanes no eran los que se naturalizaban alemanes como se podían naturalizar de otro país porque en realidad ellos eran internacionalistas, sino que los alemanes eran los que tenían sangre alemana, (que no tiene nada que ver con la patochada del pelo rubio y los ojos azules que enseñaban los profesores ignorantes y politizados hasta las orejas de mi época de estudiante).

    5.- La falsa imagen de “racismo” como desprecio a otras razas no se sostiene si se tiene en cuenta el testimonio del emblemático atleta norteamericano Jesse Owens, en las Olimpiadas de Berlin de 1936, corroborado después por sus hijas y por su nieta.
    La propaganda antialemana, de la que el autor del artículo parece participar a pies juntillas, ha venido presentando durante décadas la victoria del atleta norteamericano de raza negra Jesse Owens en el triple salto de longitud, que le arrebató la medalla de oro al saltador alemán Lutz Long como una humillación de las (supuestas) “tesis raciales” alemanas (callando que Alemania ganó en estas Olimpiadas más medallas que ningún otro país). La Propaganda antialemana ha venido durante décadas vendiendo la moto absurda de que Owens “humilló las tesis raciales” de la Alemania de Hitler y que éste se negó a darle la mano porque era negro. Con estas patrañas se preparaba a la opinión pública para odiar y desacreditar a Alemania y ponerla en su contra de cara a la guerra que se estaba maquinando contra ella. Y con esta patraña se le ha estado lavando el cerebro a la gente durante décadas. La verdad es muy diferente, aunque el Sr. autor del artículo no tenga ni idea del tema.
    En las Olimpiadas de Berlín de 1936 Owens conectó e hizo una gran amistad con el atleta alemán Carl Ludwig (22 años, natural de Leipzig), más conocido como Lutz Long.

    A diferencia de lo que ocurría en los EEUU de Franklin Delano Roosevelt, donde los negros no podían subirse al mismo autobús que los blancos, ir a los mismos colegios o compartir sala de cine, en las Olimpiadas de Berlín de 1936 los deportistas de las naciones participantes, entre ellos los de EEUU, se alojaron en bungalows agrupados por países participantes, sin distinción de raza. En el caso de los norteamericanos era la primera vez que deportistas blancos, negros y mestizos se hospedaban juntos.
    Porque el racismo de la ideología N-S no se basaba en el desprecio de las otras razas, sino que dicho racismo se orientaba en el sentido de considerar que la raza es un elemento esencial de la Nación, y en consecuencia el Estado N-S tenía el afán de velar porque ese elemento racial que define al pueblo, no se perdiera ni se malograra (como está ocurriendo ahora en España, en Alemania y en media Europa), pero sin que ello significara odio o desprecio hacia los demás Pueblos (ya que los demás pueblos deberían tener este mismo afán de preservar su propia identidad). Así lo pudo comprobar el atleta norteamericano de raza negra J. Owens en las Olimpiadas de Berlín de 1936.
    Acostumbrado al racismo grosero de su país (que nada tiene que ver con el de la ideología N-S) donde los negros eran abiertamente discriminados y sufrían todo tipo de abusos (algo incompatible con el sentido ético de Honestidad y Justicia del Estado N-S), Owens se encontró en Alemania un trato de respeto, de cordialidad y de admiración, tanto por las autoridades como por los ciudadanos corrientes, como jamás había experimentado hasta entonces.
    https://www.youtube.com/watch?v=ad3k4g-CFRo
    La gente lo aclamaba, le daba la mano, le pedía autógrafos o que permitiera fotografiarse con él.
    Alojarse en un hotel de blancos, subirse a un autobús, sentarse en un restaurante o en una terraza, o sacar una entrada para un cine era algo que Owens tenía prohibido en su propio país, y que en la Alemania de Hitler podía hacer con total naturalidad, sin que nadie reparara en ello.
    La propaganda antialemana de EEUU ha querido presentar a este atleta como ejemplo de americanismo “antinazi“, que vapuleó las teorías de “superioridad racial“ (?) de la Alemania de Hitler (como si la valía de una raza se basara en su capacidad de correr o saltar, según esta propaganda entonces las liebres o los gamos tendrían superioridad racial sobre las personas), sin embargo nada más falso. Entre ambos atletas (el alemán y el americano) jamás existió dicha rivalidad, ni siquiera en el plano deportivo, ya que en la película Documental “Olimpia“, de Leni Riefenstal, sobre estas Olimpiadas, podía verse (en las versiones actuales la escena ha sido censurada), y más en los 400 kilómetros de metraje que la cineasta alemana rodó del acontecimiento deportivo, cómo el saltador alemán, en plena competición, y tras dos saltos nulos del americano que amenazaban su descalificación si fallaba el tercero, enseña al norteamericano (que todavía no es su amigo, la amistad vendrá a raiz de este gesto) cómo tenía que saltar (talonaba mal) para evitar la descalificación y mejorar su salto, sin importarle que tales enseñanzas podían costarle a él la medalla de oro como así ocurrió (lo que da idea de su generosidad). Owen era un corredor (de hecho gracias a él el equipo norteamericano ganaría la carrera de 4 x 100 metros), por sus cualidades naturales, pero técnicamente era pésimo, carecía de técnica, de modo que las indicaciones técnicas del alemán le permitieron corregir errores y mejorar mucho su salto. Cuando Owens, acto seguido, batió el record olimpico, Luz Long se abalanzó sobre él para abrazar a su amigo, con más entusiasmo que si hubiera ganado él mismo.
    Entre ambos atletas surgió una profunda amistad que perduró toda la vida.

    Owens jamás criticó a la Alemania de Hitler, al contrario, cuando se le preguntó siempre puso de manifiesto que allí lo trataron mejor que en su propio país, (incluso en sus memorias afirma que el führer le hizo un gesto amistoso con la mano desde el palco tras ganar los 100 metros del que hay constancia documental, y en una entrevista para el periódico norteamericano The Pittsburgh Press en 1936, a su vuelta a los EEUU, aclaró que las informaciones que se estaban dando no eran ciertas, que Hitler sí le había felicitado y le había estrechado la mano al coincidir en el interior del Estadio olímpico), y de hecho en ocasiones solía comentar con tristeza que mientras en Alemania había sido recibido e invitado por el propio Hitler, y había recibido además una felicitación escrita del canciller alemán, en cambio en su país su presidente Roosevelt en plena campaña electoral invitó a una recepción en la Casa Blanca, solo a los atletas blancos temeroso que si invitaba a los negros esto le restara votos, y le negó la invitación a Owens, tampoco le remitió ninguna felicitación por escrito.
    Un pequeño incidente con el Presidente del Comité Olímpico Internacional, el francés conde Baillet-Latour, que manifestó públicamente que era contrario al protocolo olímpico que Hitler hubiera felicitado y entregado las medallas a 2 atletas alemanes tras ganar sus respectivas pruebas, determinó que en lo sucesivo Hitler se ciñera al protocolo y no felicitara a ningún atleta (ni blanco ni negro), fue aprovechado por la propaganda antialemana para decir que Hitler se había negado a felicitar a Owens porque era negro y porque su victoria era una humillación(?) para Alemania. Hago notar el contenido abiertamente despreciativo y racista del argumento de la prensa antialemana metiendo permanentemente cizaña.
    En su libro autobiográfico “The Jesse Owens Story” (1970) , Jesse Owens (que murió en 1980) desmintió la versión oficial de la propaganda antialemana, y reconoció públicamente que Hitler no lo despreció (parece ser que incluso fue invitado a una comida), de lo que dan fe los titulares y las fotografías de los periódicos nacional-socialistas alemanes que se publicaron mientras discurrían las Olimpiadas, que elogiaban y eran totalmente positivos hacia Owens.

    Durante la guerra el atleta alemán resultó muerto tras el desembarco norteamericano en Sicilia. Owens, profundamente agradecido de su amigo alemán (de él dijo que: “Se podrían fundir todas las medallas y copas que gané y no valdrían nada frente a la amistad de veinticuatro quilates que hice con Lutz Long en aquel momento”) se hizo cargo de su hijo Kai una vez terminada la guerra y lo trasladó con él a EEUU donde cuidó de él durante algún tiempo. Una bonita historia de amistad y nobleza que nada tiene que ver con la falsa imagen que la propaganda cizañera antialemana ha querido imponer, manipulando y ensuciando la verdadera historia. Lamentablemente lo que llega a la opinión pública es la falsa imagen que por razones de guerra psicológica impone la propaganda antialemana y el monopolio de la industria cinematográfica y los medios de comunicación a su servicio. Y personas que se creen “nazis“ sin serlo, como los “skin head“, caen en la trampa y adoptan actitudes no de la verdadera Alemania de Hitler, sino de la caricatura falsa que sus enemigos han querido imponer de ella para calumniarla.
    En una sociedad tremendamente clasista y materialista como la de los EEUU del Presidente Roosevelt, la grandeza de una persona sólo se media por su fortuna económica, -de ahí que los banqueros judíos, los especuladores de toda índole, y otros grandes potentados fueran el vértice de la pirámide social de ese país-, para esa sociedad abominablemente mercantilista, Owens sólo era “un negro“ de una familia pobre (sus abuelos habían sido esclavos en Alabama), de modo que después de las Olimpiadas Jesse Owens volvió a su trabajo de botones en el Hotel Waldorf-Astoria de Nueva York, y a divertir a los ricos haciendo carreras en un hipódromo compitiendo corriendo a pie contra un caballo, completamente ignorado, máxime si su testimonio no contribuía a echar leña al fuego de la calumnia y de la guerra contra Alemania.
    Las familias de Owens y del alemán Lutz Long no perdieron nunca el contacto. Las hijas de Owens y su nieta Dortch Owens han mantenido la veracidad de lo ocurrido frente a la propaganda, y la amistad con el nieto de Lutz Long, Kai Long, de ahí que estas personas no aparezcan en los medios, porque en las falsas democracias, “ el que se mueve no sale en la foto“.

    Acabamos como empezamos:

    «A la democracia se la define como el gobierno del pueblo. Esto quiere decir que el pueblo tiene la posibilidad de expresar sus pensamientos o deseos.

    Al examinar este problema más de cerca vemos que el pueblo no tiene convicciones propias sino que éstas le son presentadas. Pero la pregunta capital es quién determina o fija la convicción del pueblo?.
    ¿Quién guía al pueblo?,
    ¿quién educa al pueblo?
    Realmente en estos países mal llamados democráticos (porque no son democráticos) reina el capital, es decir que unos pocos cientos de hombres que poseen riquezas incalculables disponen de las riquezas para su beneficio económico y controlar al Estado y al pueblo a través del uso y reutilización del capital, esta es en realidad su definición de libertad. Y estos capitalistas primero se crean su propia prensa, y LUEGO HABLAN DE LIBERTAD DE PRENSA, cuando en realidad estos periódicos tienen un dueño que en todos los casos es el financiero. Y es el dueño y no el redactor el que dirige la política del periódico, si el redactor intentara escribir algo que no interesa al dueño éste lo despedirá al día siguiente.
    Esta prensa es absolutamente esclava y sumisa al carácter canalla de sus propietarios. ESTA PRENSA MANIPULA LA OPINIÓN PÚBLICA y esta opinión pública se movilizará y será dividida en partidos políticos.
    ESTOS PARTIDOS NO SE DIFERENCIAN EN NADA, SON TODOS LO MISMO.”

    A. Hitler

    Conclusión: este artículo sirve a los intereses de la propaganda comunista, a través de la cual se han gestado las leyes falsarias de desmemoria y manipulación históricas, y la recientemente aprobada de represión antidemocrática, y en la medida que sirve al discurso malintencionado de la izquierda el artículo es una metedura de pata en sí mismo, es como apoyar la moción de censura de Rajoy cayendo en la trampa del discurso falsario del PSOE contra la corrupción, cuando el PSOE es el rey de la corrupción, y en cuanto llegue al poder va a hacer del despilfarro y la corrupción su seña de identidad, como así ha sido porque estaba cantado salvo para los ciegos. El autor imita al Presidente del Gobierno y se quita la corbata para ahorrar energía sin caer en la cuenta que al Presidente del Gobierno le importa un pito ahorrar energía, ni quitarse la corbata contribuye ni mínimamente a ello, y después de decir semejante tontería para engañar a los incautos coge un helicóptero para recorrer 20 kms que podría hacer perfectamente en coche si no fuera porque es un mentiroso compulsivo al que solo creen y le hacen el juego los idiotas.

    Es mi punto de vista, no pretendo sentar cátedra, pero tampoco comulgar con ruedas de molino, y esto es lo que se puede decir en las actuales circunstancias de que no hay libertad para hablar de estos temas, y por tanto hay que ceñirse para no contravenir las leyes persecutorias.

  3. Impresionante análisis del Régimen N-S y del Holocausto.
    Difícil encontrar algo mejor. Al menos yo no he conseguido hacerlo.
    De descubrirse, Herr Kevlar.
    ¡Enhorabuena!

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