Comunismo, el maestro del nazismo: así inspiró el terror rojo a la dictadura nazi

La palabra “fascista” es hoy en día profusamente utilizada por la extrema izquierda para etiquetar a toda clase de rivales políticos, sea cual sea su naturaleza ideológica.

Comienzos bolcheviques

El uso de la palabra «fascista» para demonizar a los enemigos de la ultraizquierda

La ultraizquierda ha utilizado históricamente esa palabra para demonizar a liberales, conservadores, democristianos e incluso socialdemócratas (a los que llamaban “social-fascistas” en la Alemania de la década de 1930, como ya expliqué aquí). Su propósito es convertir al rival político en un objetivo a batir, pues llamarte “fascista” es presentarte como alguien que quiere imponer una dictadura y acabar con la libertad. A fin de cuentas, cuando la gente escucha hablar de “fascismo” piensa automáticamente en un tirano y asesino de masas como Hitler.

La derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial permitió concentrar en ese término todas las malas connotaciones que se le pueden atribuir a una ideología, hasta el punto de que muchos ya parecen pensar que la primera y única amenaza totalitaria contra la democracia fue el fascismo. Además, la insistencia en presentar al fascismo como un extremismo de derechas contribuye a alimentar la idea de que todo derechista es un fascista en potencia. Sin embargo, la historia demuestra que ninguna de esas dos ideas son ciertas.

El origen socialista del fascismo y del nazismo

Comienzos bolcheviques

Hay que recordar que el fundador del fascismo, Benito Mussolini, procedía del Partido Socialista Italiano, del que fue expulsado en 1914, año en el que fundó un periódico titulado Il Popolo d’Italia, que mantuvo la definición de “socialista” en su cabecera hasta 1918. Ese periódico, que promulgaba un socialismo nacionalista, se convirtió en el órgano del Partido Fascista en 1921.

El fascismo alemán echó a andar en 1919 con un grupo con un significativo nombre: el Partido Obrero Alemán, que en febrero de 1920 se rebautizó como Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP), popularmente conocido como Partido Nazi. Igual que el fascismo italiano, el NSDAP promovía un socialismo nacionalista que se oponía tanto al capitalismo como al comunismo, debido al carácter internacionalista del segundo.

El odio común de comunistas y fascistas contra la democracia

Los fundadores del fascismo no tuvieron que exprimirse mucho la cabeza para encontrar las fórmulas con las que imponer sus ideas por medio del terror. En 1917, un ideólogo de la extrema izquierda llamado Lenin ya había escrito un libro, “El Estado y la revolución”, propugnando la toma del poder mediante la violencia para instaurar una dictadura. En ese libro, Lenin describió el Estado como “la aplicación organizada y sistemática de la violencia sobre los hombres”, antes siquiera de que apareciesen los partidos con los que Hitler y Mussolini llegaron al poder en Alemania e Italia. Además, el ideólogo ruso despreciaba abiertamente la democracia, que describía con estas palabras: “Decidir una vez cada cierto número de años qué miembros de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el Parlamento: he aquí la verdadera esencia del parlamentarismo burgués”propugnando abiertamente su destrucción.

El terror bolchevique

La Guardia Roja: el antecesor comunista de las SS hitlerianas

Lenin no escribió ese libro como una mera ensoñación. Unos meses antes, en marzo de 1917, se fundó la Krasnaya Gvardiya (Guardia Roja) como brazo armado de los bolcheviques, una milicia equipada con pistolas, fusiles y ametralladoras que en el momento del golpe de Estado comunista de noviembre de 1917 tenía unos 200.000 integrantes, convirtiéndose en el germen del Ejército Rojo. Faltaban dos años para la aparición del Squadrismo (la milicia fascista italiana), y cuatro años las Sturmabteilung (SA) y ocho para las Schutzstaffel (SS), las milicias del Partido Nazi. Cuando surgieron los grupos violentos de las organizaciones fascistas les bastaba con copiar la experiencia de la Guardia Roja, que ya se había convertido en un ejército.

Copiando los métodos de Lenin para conquistar el poder mediante la violencia

Lo mismo se puede decir de la toma violenta del poder. Poco después de escribir ese libro, en noviembre de 1917 los bolcheviques, liderados por Lenin, liquidaron la recién nacida democracia rusa mediante un golpe de Estado tras haber perdido las elecciones contra los social-revolucionarios. Nuevamente, la toma por el poder mediante una milicia armada partidista sirvió de ejemplo para el fascismo: cinco años después Mussolini se hizo con el poder en Italia mediante la Marcha sobre Roma de octubre de 1922, cuando decenas de miles de fascistas armados se dirigieron a la histórica capital italiana para tomar el poder bajo amenaza de iniciar una guerra civil si no se lo permitían. En noviembre de 1923 los nazis intentaron algo parecido en Baviera con el fallido Putsch de Múnich.

Cheka: la brutal policía política soviética que sirvió de modelo a la Gestapo nazi

En 1917, con la aparición de la Rusia Soviética, la bandera roja de los bolcheviques se convirtió en la bandera del nuevo Estado, lo mismo que haría el Partido Nazi en Alemania en marzo de 1933. La identificación entre un partido y el Estado nunca había llegado a estos extremos en la historia de Europa. La dictadura soviética puso en marcha rápidamente su maquinaria represiva. En diciembre de 1917 apareció en Rusia la temible Chrezvycháinaya Komíssiya (también conocida como Cheka), la policía política de la dictadura comunista, que aplicó métodos de tortura y ejecución puramente bestiales. La policía secreta zarista, la temida Ojrana, había llegado a tener 15.000 miembros. A finales de 1918 la Cheka ya tenía 40.000 agentes, y dos años más tarde ya eran 280.000. En tres años los bolcheviques había multiplicado por 18 el volumen del aparato represivo del zarismo.

El Gulaj, los campos soviéticos

La Cheka daría paso más tarde a convertirse en el NKVD bajo la dictadura de Stalin. Cuando los nazis crearon la temible Gestapo en 1933, la policía secreta soviética ya acumulaba 16 años de experiencia en torturas, persecución de disidentes, represión de huelgas, deportaciones y ejecuciones. El régimen nazi decidió aprender del régimen soviético. En “Gestapo: Instrument of Tyranny” (1956), el historiador británico Edward Crankshaw escribió: “Para los fines de supervisión general y represión, la Gestapo se inspiró en la policía secreta soviética. Himmler tiene a su disposición un oficial de policía extremadamente capaz, Heinrich Mueller… un estudiante cercano y devoto de métodos soviéticos. Mueller quedó impresionado por la eficiencia del sistema de espionaje interno que había sido perfeccionado por el gobierno soviético, cuyo efecto, idealmente, era aislar al individuo al hacer imposible que nadie confiara en nadie”.

Gulag: la red de campos de concentración comunistas 14 años antes del primer campo nazi

En “Dismantling Tyranny: Transitioning Beyond Totalitarian Regimes” (2005), Ilan Berman y J. Michael Waller señalaron: “Los nazis también estudiaron, copiaron y perfeccionaron los inventos de asesinatos en masa de la Cheka, incluida la camioneta de gas en la que personas fueron conducidas y asesinadas por monóxido de carbono, y el campo de exterminio, para que pudieran exterminar a las poblaciones de manera más eficiente”. De hecho, 14 años antes de la creación del primer campo de concentración nazi, el de Dachau, en abril de 1919 Lenin ordenó la creación del Gulag, la primera gran red de campos de concentración de la historia para encerrar, torturar y asesinar a prisioneros políticos. A finales de 1920 ya había 84 campos con unos 50.000 prisioneros políticos. En octubre de 1923 ya eran 315 campos con 70.000 prisioneros. Para 1940 ya eran 423, y por ellos llegaron a pasar 18 millones de personas.

El Gulaj

La NKVD soviética y la Gestapo nazi llegaron a compartir información y experiencias

Los parecidos entre el nazismo y el comunismo van más allá del hecho de que ambos fuesen ideologías socialistas (nacionalista en un caso, internacionalista en el otro). Nazis y soviéticos llegaron a colaborar en la invasión de Polonia en 1939, incluso haciendo un desfile conjunto en Brześć Litewski. Pero la cosa no acabó ahí: el NKVD soviético y la Gestapo nazi llevaron a cabo reuniones conjuntas entre 1939 y 1940 para compartir información y experiencia, especialmente en la represión de la resistencia polaca. Así pues, no es extraño ver ahora a comunistas actuando como fascistas, acosando, amenazando y agrediendo a quienes discrepan. Al fin y al cabo, el comunismo y el fascismo coinciden en su desprecio por la democracia, la libertad y la dignidad humana: lo más parecido que hay a un fascista es un comunista.

Para ContandoEstrelas


6 respuestas a «Comunismo, el maestro del nazismo: así inspiró el terror rojo a la dictadura nazi»

  1. Y que no se olvide nunca: los cimientos sobre los que se levantaron esos regímenes totalitarios, fueron siempre gobiernos democráticos -más o menos- pero débiles… MUUUY DÉBILES. Lección magistral de la Historia que parece haber caído en saco roto, a pesar de los numerosos ejemplos disponibles en el mismo sentido. Solo en el caso de España, Deo gratias, falló esa maquinaria infernal…

  2. ¿y quien estaba detràs de lenin?
    Buen adoctrinamiento el suyo sr.Vigo;
    ahora cójase el libro «Pawns in the Game»del coronel canadiense William Guy Carr y aprenda algo.Ya està bien de rajar de Hitler Mussolini y Franco.

  3. Lamento muchísimo que panfletos liberales como éste (aparentemente liberales pero en funciones de propaganda comunista) tengan cabida en las páginas de El Español Digital, no sé qué será lo siguiente, si un artículo de Echenique, o de Carmen Calva, o peor aún, del hijo tonto de Adolfo Suárez, o de algún otro liberal del UCD, AP, PP, de los que desde 1976 han vendido a España al Comunismo, que vengan ahora a hablar del monstruo como si ellos no fueran quienes lo han creado y que alimentan día a día con su acción y con su mediocridad.
    El colmo de la ceguera y la manipulación políticas para incautos es utilizar el pacto de no agresión entre Alemania y la URSS para poder Alemania darle una lección a la belicista Polonia asegurándose que no habría una escalada bélica en el Este, y si la había en el Oeste (como así ocurrió), no tener que combatir en dos frentes a un tiempo (como ya ocurrió en la 1ª Guerra mundial). Con este discurso en fraude de ley de la «alianza» Ribbentrop -Molotov para Polonia, se vende la moto de que la URSS y la Alemania de Hitler eran aliadas. Con esa cortina de humo para incautos se tapa la PRINCIPAL REALIDAD: las «democracias»(?) occidentales, (que de verdaderas democracias sólo tienen el nombre como se puede ver hoy en España que es una democracia solo de nombre), es decir los Estados liberales,aliados a la Rusia de Stalin le hicieron la guerra a Alemania. No fue Alemania la aliada de la URSS, sino que los fueron los Estados liberales, alabando a Stalin que era conocido en EEUU y Gran Bretaña como «Tio Joe».
    Cuando se habla de los «Aliados», la expresión está incompleta, es «Aliados de Stalin y del Estado Soviético», no lo olvidemos, porque se olvida permanentemente, para poder sostener el fraude. Todas las campañas aliadas durante la 2ª guerra mundial todas sin excepción, se hicieron y se utilizaron a los ejércitos aliados como carne de cañón para aliviar la situación de Stalin:
    – Así se planeó el ataque japonés a Pearl Harbour, para impedir que los japoneses cumplieran lo pactado por Alemania y atacaran la URSS desde la frontera de Mongolia, abriendo un segundo frente a la URSS que no solo se vería atacada por el Oeste sino también por el Sur. Para que esto no ocurriera se llevó a cabo todo el engaño de la provocación norteamericana para que los japoneses picaran el anzuelo y atacaran Pearl Harbour. EStá escrito por los propios Comandantes Norteamericanos de la Base de Pearl Harbour.
    – El desembarco de Normandía, fue otra operación militar a gran escala, cuyo principal objetivo era contentar a Stalin que exigía una acción que aliviara su situación y la presión del Ejército alemán y sus cruzados de las naciones hermanas de Europa (Voluntarios Franceses, Fineses, Suecos, Noruegos, Letones, Lituanos, Estonios, Húngaros, Ucranianos, Eslovenos, Italianos, Rumanos, etc., contra el bolchevismo, incluidos los españoles de la División Azul) sobre el Frente del Este. Y allí que los aliados mandaron a su carne de cañón para que murieran en las playas de Uta u Omaha, y así contentar a «Tio Joe».
    No tengo tiempo de detenerme en este artículo, pero el autor sufre un cacao mental tremendo que quizás se cura con «Derrota Mundial» de Salvador Borrego.

    Gracias a la Juventud alemana que diezmó a las hordas de Stalin al precio de su propia inmolación sosteniendo la bandera de la Europa libre y cristiana cuando ya no quedaba Ejército para sostenerla, la Rusia de Stalin, sufrió tales pérdidas que no pudo tomar toda Europa y clavar la cabeza del Papa en una pica.
    «Adelante, adelante
    la Juventud no teme al peligro
    por muy alta que sea la meta
    ¡la Juventud la alcanzará!
    Nuestra bandera tremola delante de nosotros
    Por el futuro caminamos hombre a hombre
    Nosotros marchamos por H. en la noche y en la necesidad
    con la bandera de la juventud por la libertad y el pan
    Nuestra bandera tremola delante de nosotros
    Nuestra bandera es la nueva era
    Y la bandera nos lleva a la eternidad.
    ¡¡Síi!!, la bandera es más importante que la Muerte».
    https://archive.org/details/HitlerjugendLiedSubtituladoEnCastellanoHimnoJuventudesHitlerianas

    En la Europa tomada por los soviets cayó el telón de acero, en la Europa tomada por los aliados de los soviets (unos y otros viejos camaradas de las Brigadas internacionales en la guerra de España), cayó otro telón todavía peor, el telón de la descristianización de Europa, y la corrupción de las costumbres por medios más sutiles pero no por ello menos efectivos. Lo podemos ver hoy a dónde han desembocado las sociedades liberales salidas de la victoria aliada.

    En cuanto a la «violencia fascista», en los actos de VOX en Vascongadas y Galicia podemos ver no hace 80 años sino en el momento presente la realidad de semejante patraña. La extrema izquierda va a provocar y a agredir (sea a los N-S alemanes en la República de Weimar, sea a los Falangistas que tienen que vender el periódico «FE» o «Arriba» ellos mismos por las calles porque los kioskos de prensa han sido amenazados de muerte por los pistoleros anarquistas y socialistas que como vendan los periódicos de Falange los coserán a tiros y a puñaladas, o sea ahora a los simpatizantes de VOX que como aquéllos han sido señalados pro la extrema izquierda como enemigo a batir). gozando de la impunidad que le otorgan las autoridades rojas, si llega el día que los que acuden a un acto se defienden, como pasó entonces con en Alemania o en las calles de España, todos los medios de comunicación al servicio de la anti-España hablarán de «violencia fascistas», presentando a las víctimas (que se defienden en inferioridad numérica) como verdugos, y a los verdugos y verdaderos violentos, como víctimas, en la típica manipulación de la extrema izquierda. Un fraude y una manipulación de la realidad a la que este artículo presta vasallaje.

    Muy buen comentario el de «dice», como siempre.

  4. «Paco», yo creo que no es eso, es más bien que la página pretende respetar al autor, o una pluralidad que en mi modesta opinión no se merecen luego quienes escriben. 80 años de lavado de cerebro a todos los niveles y hasta en la sopa, tampoco se pueden arreglar de hoy para mañana, y con leyes que en buena parte lo prohíben.
    Esta página es de lo mejor que hay, aunque de vez en cuando se cuele una cosa de estas.

  5. La pàgina es ùnica y el trabajo que realizan de investigaciòn y anàlisis ,muy muy bueno e interesante.Siento haber sido un tanto rudo y pido disculpas por ello al autor del articulo.Yo tambièn estuve dècadas hipnotizado por las versiones y confusiones oficiales por los politicamente correctos;curioso tèmino si tenemos en cuenta que la politica es crimen organizado y lo politicamente correcto su versiòn interesada.

  6. «Dice», no sé por qué dice que su comentario fue rudo y que pide disculpas, cuando fue un comentario respetuoso e impecable.
    Aportó el dato nada conocido del libro de «Peones en el juego» («Pawns in the Game») del coronel canadiense William Guy Carr, que me parece su aportación muy muy interesante.
    El libro en ingles se puede descargar gratis y sin registrarse, en pdf, aquí:
    https://www.heritage-history.com/site/hclass/secret_societies/ebooks/pdf/carr_pawns.pdf
    Y en esta página, aunque en inglés, se puede convertir al español con el traductor y hace un compendio muy interesante (de esta cuestión, y en el margen izquierdo, de otros temas como España o la Revolución Francesa):
    https://www.heritage-history.com/index.php?c=read&author=carr&book=pawns&story=_front
    o esta otra en español:
    http://www.pablodavoli.com.ar/intranet/fotosnoticulas/Las%20revelaciones%20del%20comandante%20Carr%20(Davoli).pdf
    Este autor murió en extrañas circunstancias, y existe el temor que pudiera ser asesinado. Su hijo publicó, ya fallecido su padre, otro libro que había dejado escrito, titulado: «Satanás, Príncipe de este mundo»,

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