Contra el satanismo: exorcismo

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El aumento del satanismo en España sigue y parece no tener límite; este es otro de los penosos signos de nuestro tiempo. Tanto es así, que la Asociación Internacional de Exorcistas ha impartido el primer curso en nuestra patria; lógicamente sólo para sacerdotes.

Participaron cuarenta y cuatro de diversas diócesis españolas y de Hispanoamérica, muchos de los cuales contaban ya con adecuada formación en los aspectos doctrinales, litúrgicos y pastorales tan esenciales para tan delicado y difícil oficio como es el de exorcista.

Y es que ante la imparable difusión del esoterismo, ocultismo y satanismo, así como la brujería, en todo el mundo y también en España, la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), que tiene su sede en Roma, ha considerado urgente e imprescindible tal curso, que no será el último.

P. Gabriele Amorth

La Asociación agrupa ya a más de 800 sacerdotes de todo el mundo y sigue creciendo, lo que da una idea de la conciencia que se va teniendo sobre tal lacra. Fundada por el conocido y reputado P. Gabriele Amorth y el P. Renè Chenessau en 2014, cuenta desde 1984 con la aprobación mediante Decreto de la Congregación del Clero.

El curso se celebró los pasados días 22 al 28 de Septiembre en Guardamar del Segura (Alicante), habiendo tenido como principal finalidad formar a sacerdotes para que puedan servir en cada diócesis practicando exorcismos a personas poseídas «Con oración, disposición y un adecuado ritual, los presbíteros pueden lograr el alivio y la paz de esas personas. Muchas de ellas provienen del mundo de la droga y de la delincuencia y se ha educado en ambientes descristianizados».

El curso fue impartido por el P. Francesco Bamonte, presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, y dos sacerdotes exorcistas, el P. Piermario Burgo y el P. José María Moriano. Asimismo, se compartieron experiencias entre los exorcistas presentes.

Como recomendación a seglares, es decir, a los fieles, la Asociación aconseja que si alguna persona sospecha que un familiar o conocido puede estar poseído, lo primero que tiene que hacer es comunicárselo a su párroco o directamente al obispado del lugar «Desde las diócesis, los peritos especializados deberán dirimir si la persona afectada padece una patología psiquiátrica, o bien, se trata de una posesión diabólica. Se debe recordar que el diablo no se mete en el alma, pero sí puede afectar a  la persona».

La iniciativa que reseñamos tiene suma importancia, porque quiere decir que esta Iglesia, este clero tan dormido y echado al surco, de vez en cuando despierta ante lo que es evidente: la paganización galopante que nos anega y que proviene, y lleva, del y al Maligno, el Diablo, gran profesional de lo suyo que no sólo no descansa, sino que cada día se dedica con mayor ahínco a perder almas, en buena medida con la ayuda de la decadencia patente del clero, de los pastores, que en vez de a salvarlas se dedican a dispersarlas dejándolas inermes ante tan poderoso lobo.

Tomen nota todos, unos y otros, que el combate arrecia y nadie puede escapar a él; eso sí, tengamos la fe y seguridad de que la victoria final será de quienes perseveren.

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