Corpus en Toledo. ¿Dónde está la bandera?

«Desearía saber qué disposición se opone a que la Bandera participe en la procesión del Corpus de Toledo y quién o quiénes son los que tienen interés en que se mantenga la prohibición»

Cuando la Bandera de la Academia de Infantería llevaba más de ciento cincuenta años interviniendo en la Procesión del Corpus sin que a nadie pareciese molestarle su presencia, antes al contrario, siendo recibida con grandes aplausos a su paso tras la Custodia y finalmente durante el desfile en la Plaza de Zocodover, en 2010 se vio alterada esta tradición y prohibida su presencia, circunstancia que se ha mantenido hasta ahora sin que nunca hayan transcendido los motivos que hubo, y hay, para ello.

Analizando a fondo cuanto sucedió en aquel entonces, he llegado a las siguientes conclusiones:

Bajo un gobierno socialista, días antes de la Procesión del Corpus de 2010 aparecía publicado en el Boletín de Defensa un real decreto por el que se aprobaba un nuevo Reglamento de Honores Militares.

En el anterior, aparecido en 1984, también durante un mandato socialista, se había aplicado una doctrina que había sido usual en la II República, aunque en ese momento más benigna, al eliminarse los honores que se rendían en actos de carácter religioso, permaneciendo tan solo el que se hacía al Santísimo Sacramento, pero reduciendo su nivel, que de arma rendida había pasado a ser arma presentada, con el acompañamiento del Himno Nacional.

El Reglamento recién aprobado se limitó a no recoger el nombre del Santísimo en sus artículos, con lo cual quedaban con toda claridad prohibidos los honores que hasta entonces se le habían hecho.

La proximidad del Corpus provocó en las autoridades civiles y militares la consiguiente perturbación. ¿Cómo aplicar el Reglamento sin dañar a la Procesión? Si se aplicaba a rajatabla, no cabía duda de que la llamada Compañía de Honores que esperaba la salida de la Custodia en la Puerta Llana habría tenido que desaparecer y con ella la Bandera y la Banda de Música, que dejaría de tocar el Himno Nacional. Pero como con ello se hubiese deslucido el acto religioso, hubo reuniones mixtas y consultas al Ministerio de Defensa para evitarlo. La prensa recogió claramente que la Ministro de Defensa había garantizado al Presidente de la Junta que la Procesión sería igual que siempre y que, por lo tanto, se seguirían pudiendo rendir honores, lo cual constituiría una excepción entre el resto de las procesiones del Corpus.

No debía de estar muy ducha la Ministro en asuntos militares, aunque para ello tenía sus asesores, o le resultó muy cómoda la respuesta dada, pero por encima de sus palabras estaba el cumplimiento del Reglamento, obligación que recaía en el Director de la Academia de Infantería. La Compañía de Honores debería desaparecer como tal, pues ya no tenía utilidad alguna.

Las autoridades civiles trataron de que se llegase a un consenso, que, en mi modesta opinión, terminó en una gran chapuza.

Lo más sencillo hubiese sido que la que había sido Compañía de Honores, compuesta por los alumnos de la Academia, con Bandera, Banda y Música, se hubiese trasladado a la Plaza del Ayuntamiento a la espera de la salida de la Custodia, a la que evidentemente no le podría rendir honores por no estar a la vista, iniciando su marcha al final de la Procesión, como se había hecho siempre.

Pero eso no debió de gustar a las autoridades civiles y ahí empezó el cambalache. Se pretendió mantener a los alumnos de la Academia en el lugar de costumbre, pero se creyó que para que la formación no fuese considerada una Compañía de Honores bastaría con privarla de la Bandera y de la Banda y Música. No he conseguido encontrar ninguna disposición oficial en la que se recoja esta suposición. Para refrendar más aún este cambio, a los alumnos se les despojó de su fusil, que fue sustituido por el sable, que debía mantenerse en su funda. Tampoco sé en qué influía el cambio, pero así fue.

Pero, claro, la salida de la Custodia sin el Himno Nacional iba a desmerecer mucho, y al no poder interpretarlo una Banda militar se optó en ese año porque lo hiciese la Municipal… al fin y al cabo, ¿qué más daba? Poco importó la Bandera. En unos tiempos en que la Enseña Patria era mancillada y quemada por unos y molestaba a otros, se presentó la oportunidad de quitarla de la circulación. Ni siquiera se quiso mantener durante el desfile final, cuando en esa ocasión no se trataba de rendir honores al Santísimo sino de desfilar ante las autoridades civiles y militares, acompañada de los aplausos y vítores de los toledanos y forasteros que llenaban la Cuesta de Carlos V y la Plaza de Zocodover.

Que aquello fue un burdo tejemaneje pronto se demostró. Al año siguiente sí pudo ya intervenir la Banda y Música académica, que volvió a interpretar el Himno Nacional. ¿Pero, no habíamos quedado en que estaban prohibidos los honores al Santísimo? ¿Es que el Himno Nacional no es un honor? ¿Tampoco lo es hacerle el saludo con el sable e inclinar los guiones y banderines, tal y como hoy se hace? Por otra parte, el sable dejó paso de nuevo al fusil ¿en qué quedamos? ¿A qué venían estos cambios? Al final, todos contentos a costa de renunciar a la Bandera.

No hay ninguna prescripción o, mejor dicho, no la conozco, que impida a la Bandera participar en la Procesión y en el desfile final, como lo prueba que haya habido Directores de la Academia que se hayan dirigido a la autoridad militar pidiendo que se permitiese su retorno, algo que no habrían hecho si hubiese alguna disposición que lo impidiese.

Para más inri, esa embustera «excepción» con la que la Ministro pretendió dar importancia a la Procesión toledana, diciendo que iba a ser la única en la que se rindieran honores al Santísimo, no fue tal, pues hubo Procesiones del Corpus en otros lugares de España en las que siguió interviniendo la Bandera, como la de Sevilla, y así lo atestiguan los documentales en los que aparece portada por el Abanderado y con su escolta, sin descartar que haya otras ciudades que en éste o en otro tipo de actos religiosos hayan seguido o sigan utilizando la Bandera.

Para terminar, como militar y toledano de adopción, desearía saber qué disposición se opone a que la Bandera participe en la Procesión del Corpus de Toledo y quién o quiénes son los que tienen interés en que se mantenga la prohibición. Más que nada para poder dar razones a quienes me preguntan: ¿Dónde está la Bandera?

Para ABC Castilla-La Mancha


5 respuestas a «Corpus en Toledo. ¿Dónde está la bandera?»

  1. ¿Y qué esperaba de la masona, y millonaria (seis millones de euros en el extranjera, que se sepa) delincuente fiscal, la mofletes Robles…?
    Claro que cualquiera de nosotros tiene seis millones de euros en efectivo. Total, unos ahorrillos de nada.

  2. Vamos a ver, esto NO pasa porque quiera la Ministra. Esto pasa porque hay una serie de coleccionistas de chapas que le asesoran. Y esperan plaza en algún consejo de administración de esas empresas que fabrican trastos que no sirven para nada pero pagan muy bien.

    1. Don Rafael, nada que añadir !!! si acaso …cualquier extraterrestre
      que aterrizase hoy en España después de un viaje de 5/6 años
      y creyera lo que dice la prensa de hoy en día pensaría que antes de la “mofletes” el ejército español era “el ejército español”
      De memoria? los españoles andamos más o menos como en el resto de las cosas

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