De la Asunción de María y de sus títulos

De la Asunción de María

¿Podía el cuerpo virginal de María padecer la corrupción del sepulcro? Convenía que la que fue tabernáculo vivo del Dios tres veces santo, estuviera exenta de la corrupción del sepulcro, lo mismo que de la corrupción del pecado. Así lo enseña la tradición de la Iglesia, que celebra la fiesta de la Asunción desde muy remota antigüedad.

¿Era conveniente que María resucitase después de su muerte y fuese llevada al cielo? Era cosa convenientísima, porque: 1º Habiendo sido preservada del pecado, debía permanecer inmune del castigo del pecado:  “Tú eres polvo y en polvo te convertirás” (Gen., III, 19). 2° Habiendo compartido los padecimientos del Hombre-Dios, debía participar, también sin dilación de su triunfo.

¿Cómo fue recibida María en el cielo? 1° Entre las aclamaciones de los Ángeles y de los Santos  “¿Quién es ésta que sube del desierto, llena de delicias, apoyada sobre su amado?”  (Cant., VIII, 5) – “Tú eres la gloria de Jerusalén, tú la alegría de Israel, tú la honra de nuestro pueblo” (Judit XV, 10). 2° Entre las bendiciones de la Santísima Trinidad: el Padre la corona como a su hija, el Hijo como a su madre, y el Espíritu Santo como a su esposa  El rey se levantó a su encuentro y la saludó con profunda reverencia, y sentóse sobre su trono: y fue puesto un trono para la madre del rey, que se sentó a la derecha de él” (III Rey., II, 19).

De los títulos de María respecto a nosotros 

¿Cuáles son los títulos de María respecto a nosotros? María es a la vez corredentora, medianera, abogada y madre nuestra.

¿En qué sentido se dice de María Santísima que es nuestra corredentora? Aunque María Santísima haya sido también redimida, se la puede llamar corredentora puesto que ha colaborado en nuestra salvación: 1º por haber merecido, con mérito de conveniencia, la encarnación del Verbo; 2º por haberse asociado a su divino Hijo en todas las acciones que tenían por objeto nuestra redención; 3° por haber consentido en ser madre del Salvador, y sacrificado voluntariamente a Dios la vida de su Hijo para nuestro rescate “Un hombre y una mujer habían cooperado a nuestra ruina; convenía que otro hombre y otra mujer cooperasen a nuestra redención” (San Bernardo).

¿Por qué llamamos a María nuestra intermediaria? María Santísima es nuestra intermediaria, porque habiéndonos dado Dios a Jesús por su mediación, por ella también nos comunica todos los dones de la gracia. “María, dice San Fulgencio, es la escala celestial, por la cual descendió Dios a la tierra, y mereció a los hombres el subir al cielo por su medio” – San Bernardo llama a María “el canal y acueducto de las gracias”.

¿Por qué damos a María los títulos de abogada y patrona nuestra? Damos a María Santísima el título de abogada nuestra, porque intercede incesantemente por nosotros en el cielo; y el de nuestra patrona, porque cuida constantemente de nosotros. “Recurrid a María, dice San Bernardo, en la certeza de que el Hijo oirá a su Madre, y el Padre oirá al Hijo”.

¿Es María Santísima poderosa en el cielo? María, por su ruego, es todopoderosa con su Hijo. Ella es, dice San Anselmo, “la omnipotencia suplicante. Pide, madre mía: pues no es razón que yo te haga volver el rostro” (III Rey., II, 20) – “Todo lo que Dios puede con su voluntad, Maríalo puede con su súplica” (S. Agustín)

¿Por qué llamamos a María madre nuestra? Llamamos madre nuestra a María Santísima, porque somos hijos adoptivos de Dios y hermanos de Jesucristo, quien, al morir en la cruz, la dio por madre a todos los hombres en la persona de San Juan, cuando le dijo:  “Ahí tienes a tu madre” (Juan XIX, 27).

¿Por qué se la llama Nuestra Señora, Reina del cielo y de la tierra? Porque Jesucristo, su Hijo, es nuestro Señor, rey del cielo y de la tierra.


4 respuestas a «De la Asunción de María y de sus títulos»

  1. Como nos da a entender la palabra «asunción»( elevación al cielo) ,no implica necesariamente su fallecimiento.A tener en cuenta que Jesús no era hijo único y por ello lo que narra la historia de que María quedara al amparo de Juan Zebedeo tampoco cuadra.
    El sanedrín una vez asesinado a Jesus no iba a parar ahí,intentaría por todos los medios acabar con toda su familia,con cualquiera que pudiera dar testimonio de su existencia.
    Probablemente María fue elevada al cielo sí pero viva por los Ángeles del Señor…

  2. Lo importante no son los hechos mundanos, sino el Mensaje; su sustancia. Los fieles han perdido mucho el tiempo y la Fe en discutir y pelear esas cosas, dándole la vuelta al Reino al llegar al odio y la violencia, algo que sus enemigos han sembrado. Si el Padre hubiera deseado que trascendiera claramente esa información lo habría hecho, pero sin embargo la ambigüedad que siguió a las sucesivas adulteraciones (tan antiguas como el original), sirvió al Malo para hacer cuña, como de costumbre, y dividirnos. Hay que buscar en el Mensaje lo trascendente, lo atemporal… hoy enfrentado más que nunca con la implacable imposición de este cesar…; de lo demás saldremos de dudas en su momento, si llega el caso.
    Lo importante del Reino, no son los datos históricos, ni los hechos circunstanciales del momento, ni siquiera los milagros pues, ya dijo el propio Jesús que solo están ahí para respaldar la Palabra; que es lo importante con diferencia infinita, ya que es la Palabra (del Padre, lo que se espera de un hijo). La doctrina del monte con las demás enseñanzas y parábolas. Justo en lo que menos nos fijamos y lo que menos aplicamos. Quedándonos cada vez más con los superficial, lo vacuo, magnificándolo. El esperpento de la navidad comercial, la anti navidad, es un buen ejemplo.

  3. Usted da su opinión, y yo la mía. Es más, dada su respuesta, si lee atentamente, ya está contestado con lo que escribí antes al respecto, y me sirve de ejemplo. Saludos.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad