Defensa potencia aún más, ahora subvencionándola, la corrosión de las FFAA

«Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras» Y también «¡Qué cosas se ven, don Pero! ¡Qué cosas se ven, don Nuño!».

Robles (a) «La mofletes» y «La mangui»

Ya no sólo es que Defensa permitiera en su día la existencia de «asociaciones» en el seno de las FFAA (léase pseudosindicatos o mejor sindicatos a secas y con toda su carga «sindical»), gérmenes contra natura a las esencias más profundas de todo ejército, de la milicia como religión, del espíritu militar, de la disciplina, de la unidad y cohesión férrea, del compañerismo y la camaradería. No.

Ya no es sólo que los mandos superiores del momento y los posteriores hasta los actuales –y los que te rondaré, morena–, lo admitieran, admitan y admitirán con lo que supone de degradación pública y privada de sus grados, de pérdida de autoridad y de mando, de fomento de la indisciplina. No.

Ya no es sólo que dichas «asociaciones» tengan sillón, voz y voto –y encima al mismo nivel que los mandos superiores– en el Consejo de Personal, ese ente tan novedoso como absurdo e innecesario, suplantador de las atribuciones más importantes inherentes al Mando. No.

Ya no es sólo todo lo dicho, que cual cáncer corroe a nuestras FFAA cada día más por la insidia de unos y la estupidez de los otros. No.

Ya no es sólo que dichas «asociaciones» sean émulas de aquellos soviet de soldados, herramienta predilecta de la revolución marxista-leninista para derrocar un régimen e implantar otro incomparablemente más tiránico. No.

Ahora, y como tenía que ocurrir, y era uno de los objetivos encubiertos de dichas «asociaciones», Defensa –donde apesta a chamusquina como en todo el Gobierno– va a subvencionarlas, o sea, lo mismito que viene ocurriendo desde hace medio siglo con los sindicatos; y es que a los amigos, además, hay que dejarles bien colocados para… más adelante. Bien es verdad que, al menos, con este gesto quedan en evidencia la dos partes: Defensa, con su empeño en desperdiciar fondos que, ojo, salen de nuestros bolsillos, y engrasar a los suyos para el futuro inmediato, y las «asociaciones», es decir, los sindicatos militares, que demuestran que sin dinero público no subsisten y que se quitan la careta y dejan ver su naturaleza sindical a pesar de que la niegan.

Defensa ha publicado hace poco la normativa por la cual va a destinar este año, y venideros, 100.000 € a repartir, según el número de afiliados que demuestren tener (¿?), entre los sindicatos con representación en el citado Consejo de Personal; sólo a ellos, que conste, porque los que debido a su baja afiliación no tienen esa posibilidad, no verán ni un «pavo». De esta forma, el sindicalismo militar, aberrante en una institución como las FFAA, si es que lo son de verdad, consigue lo que venía buscando desde sus inicios: financiarse a cargo del erario, o sea, del dinero público que, como «no es de nadie», mejor que sea de ellos. Y el mando, calladito y sí bwana. Lo único positivo es, como hemos apuntado, repetimos y ya no podrán negar, que las asociaciones, todas, incluso las ahora no subvencionadas, que no dejan de aspirar a ello, son SINDICATOS a todas luces, no sólo por su demostrada carga ideológica desde su nacimiento –unas de una forma, otras de otra, unas más y otras no menos, unas escoradas por aquí y otras por allí, unas con sus fines y otras con los suyos–, sino que también, como los sindicatos –con todos los cuales comen unos u otros día sí y día también para recibir instrucciones– sólo pueden subsistir del erario, porque de los afiliados no, sobre todo sus dirigentes que viven Y muy bien) de «representarlos», aunque en realidad no se representan nada más que a ellos mismos y a sus «liberados». Sindicalismo al más puro y duro estilo «democrático» español.

En la actualidad, los sindicatos militares que van a comer del pesebre nacional por tener representación en el Consejo de Personal serán:

  • «Sindicato» (Asoc.) Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO)
  • «Sindicato» (Asoc.) Unificada de Militares Españoles (AUME)
  • «Sindicato» (Asoc.) de Tropa y Marinería Española (ATME)
  • «Sindicato» (Asoc.) Unión de Militares de Tropa (UMT)
  • «Sindicato» (Asoc.) Profesional de Oficiales de Carrera de las Fuerzas Armadas (APROFAS)
Cap. Fdez. Galindo
Teresa Franco

De alguno de ellos se conoce, desde su fundación, su desbarre ideológico, como es caso muy significativo AUME, algunas de cuyas «hazañas», así como de su líder, el Brigada Jorge Bravo, han hecho historia por su sectarismo, injusticia y ridículo, como fue el tremendo caso en el que dicho sindicato (AQUÍ) se alió a la Cabo Teresa Franco en su inquina persecutoria durante una década contra el honorable Cap. Fernández Galindo, llegando a nombrarla su representante en el Consejo de Personal para evitar que el Ejército del Aire la expulsara, con todas las de la ley, ganando tiempo in extremis hasta que la Cabo pudo presentarse a las elecciones por el PSOE  -vaya, vaya neutralidad– en Murcia y así agenciarse la puerta giratoria oportuna; para qué hablar de las pataletas, exhibiciones y demás salidas de tono del propio Brigada que de militar tiene sólo… bueno, ni eso siquiera realmente.

Lo peor de todo, con ser todo nefasto, es la abulia, la pasividad, el pasotismo, la rendición y autodegradación del Mando, de los mandos superiores que vienen desde hace décadas acomodándose a todo, hasta a lo más aberrante y destructivo para las FFAA como son los sindicatos militares, con tal de… «hacer la carrera», de lo cual, el enemigo, que no sólo no es tonto, sino que además está dentro, se dio cuenta hace mucho y se aprovecha, vaya que se aprovecha.


3 respuestas a «Defensa potencia aún más, ahora subvencionándola, la corrosión de las FFAA»

  1. Surge una duda a colación sobre la nueva denominación …
    «Ejército del Aire y Despacio»
    ¿no hay que tener prisa?
    ¿es para volar a ralentí y ahorrar queroseno?
    ¿será la canción «despacito» el nuevo himno?
    ¿será el gran Toni Leblanc nombrado miembro honorífico a titulo pòstumo?
    ¿no había presupuesto o se encontraba èste en un paraiso fiscal para la denominación «Aeroespacial»?
    ¿obedece esto al pròximo pufo de la invasiòn bluebeam de EBE’s?

    1. Estimado seguidor: pues lo suyo menos aún, a lo que parece; lo sentimos. Y es que no se puede pretender afirmar algo sin justificarlo, sin argumentarlo. «Castillo» da sus razones, usted ninguna. Así es que queda en evidencia. Qué pena. Saludos cordiales

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