Desvelado el misterio de los pinchazos: El feminismo y la estrategia del miedo

No vamos a negar que el feminismo ha tenido tiempos gloriosos, tiempos en los que consiguieron sacar adelante leyes sobre violencia de género en la que se derrumbaba la presunción de inocencia y el principio de igualdad entre hombres y mujeres, tiempos en los que conseguían legalizar el asesinato despenalizando el aborto, tiempos en los que consiguieron criminalizar a todas las mujeres que no optaban por una vida laboral normativa; pero esos tiempos parecen ser cosa del pasado, pues las nuevas estrategias del movimiento feminista pasan por reconocer su fracaso.

Desde julio los medios de comunicación nos han bombardeado con una falsa polémica: los famosos y misteriosos pinchazos sufridos por mujeres en locales de ocio. En un primer momento nos trataron de convencer de que dichos pinchazos pretendían la sumisión química de las mujeres para ser abusadas, sin embargo, tras la pérdida de miles horas de investigación policial la versión inicial se derrumba. Cientos de denuncias, cientos de supuestos pinchazos, pero en ningún caso existían testigos, en ningún caso los exámenes médicos arrojaban la existencia de restos de sustancias tóxicas, en ningún caso existían sospechosos, ni grabaciones, ni nada de nada. 

Tras el intento de tratar de crear una alerta de seguridad al referir que cientos de mujeres estaban siendo víctimas de sumisión química, ahora el movimiento feminista trata de salvar los trastos defendiendo otra tesis alocada. Ahora nos dicen que estamos en presencia de una estrategia de adoctrinamiento con objeto de disciplinar a las mujeres, controlarlas y ordenarlas, según el sistema patriarcal, que permanezcan en casa.

Evidentemente estamos ante un clarísimo intento de adoctrinamiento, pero el origen del mismo es el propio movimiento feminista, las destinatarias las propias mujeres, y el objetivo tratar de impedir una relación normal entre hombres y mujeres, pues que nadie se engañe, el feminismo solo cree en las relaciones patológicas, y es el principal enemigo de las mujeres.

Tània Verge

En esta estrategia del miedo el movimiento feminista cuenta con la inestimable colaboración de la administración y de algunos cargos (o cargas) públicas. Así la Consejera de Igualdad y Feminismos catalana, Tània Verge, ha llegado a afirmar que se está valorando que las discotecas registren a los hombres antes de entrar en sus establecimientos. Evidentemente, la Consejera ha actuado con los perjuicios feministas, pues no existiendo detenciones, ni sospechosos ¿por qué solo registrar a los varones, quién nos dice que los pinchazos no son ejecutados por mujeres que agreden a mujeres? En este mismo sentido, la Ministra de Justicia, doña Pilar Llop, ha afirmado igualmente que «necesitamos saber qué pasa en el fenómeno del pinchazo, no sabemos si hay sustancias en determinados casos, pero es un hecho grave porque se nos expulsa de espacios de diversión y ocio donde queremos estar», es decir, que para la ministra el objetivo del machismo es expulsar a las mujeres de los espacios de diversión y ocio. Evidentemente, la Ministra vive en un mundo paralelo, pues si algo quieren los hombres en los sitios de ocio y diversión es que haya mujeres, es más, un hombre pocas veces entrará en un local nocturno si en el mismo no hay un nutrido grupo de mujeres. ¡Pero ojo a la incoherencia!: en un primer momento nos dicen que el objetivo de los supuestos pinchazos era abusar de las mujeres, y ahora que se comprueba que no hay sumisión química el objetivo es expulsar a las mujeres de los lugares de ocio. ¿En qué quedamos, los hombres quieren abusar de las mujeres, o no quieren relacionarse con ellas?, pues está claro que no pueden querer una cosa y la contraria, y que no pueden pretender que nos creamos que los varones quieren abusar impunemente de las mujeres, pero que a la vez, quieren propiciar que las mujeres no estén en los lugares de ocio en los que supuestamente los hombres quieren abusar de ellas.

Que las víctimas de esta estrategia de terror urdida por el feminismo son las propias mujeres queda patente por las diversas informaciones aparecidas en algunos medios de información. Así el diario El País hace unos días afirmaba en un artículo que «alguna joven ha acudido al hospital creyendo haber sido víctima de un pinchazo, pero tras la exploración, los médicos lo han descartado», es decir, la estrategia del miedo ha funcionado, y algunas mujeres incluso llegan a desarrollar tal estado de miedo que creen falsamente haber sido pinchadas, y lógicamente creen que detrás de ese ficticio pinchazo está el siempre maligno patriarcado.

Por su parte el diario.es es más claro a los efectos de descubrir todo este maquiavélico plan que tiene como única misión convertir a las mujeres en ficticias víctimas de todos los varones. Así dicho periódico a pesar de reconocer que «de momento, no constan otros delitos asociados como agresiones sexuales o robos» llega a afirmar que «el fenómeno en sí y la forma de abordarlo están alimentando el relato del miedo y la sensación de inseguridad con los que las mujeres han sido socializadas desde niñas.» Otra vez nos vienen con eso de que las mujeres han sido socializadas desde la sensación de inseguridad y miedo, como si a los varones no nos hubieran educado en dicha sensación de inseguridad que nos obliga a cerrar nuestros coches cuando los dejamos aparcados, que nos obliga a cerrar nuestras casas cuando nos vamos de vacaciones, que nos obliga a vigilar la cartera cuando acudimos a lugares concurridos, que nos obliga a cambiarnos de acera cuando vemos a grupos con malas pintas, que nos obliga a no frecuentar barrios peligrosos, o que nos obliga a tomar medidas de cautela para evitar males  mayores cuando presenciamos peleas.

Alba Alfageme

El mismo periódico recoge las declaraciones de una psicóloga experta en violencia sexual, doña Alba Alfageme que manifiesta que «hay que ser muy prudentes a la hora de analizarlo, pero lo que parece que está claro es que hay un sesgo de género y es evidente que se está generando una alarma social, otra vez este fomento del terror sexual que de alguna forma hace que a las mujeres nos lleguen de nuevo los mensajes de peligro en el espacio público y se perpetúe la idea de fragilidad y vulnerabilidad». Lo que no dice la psicóloga es que precisamente el feminismo es el que alimenta esa idea de fragilidad y vulnerabilidad pues solo así pueden mantener sus falsar reivindicaciones, y solo desde el victimismo pueden seguir aprovechándose del sistema en beneficio propio, no en beneficio de las mujeres.

El diario.es concluye con un último testimonio, en esta ocasión de Ana Burgos, que afirma que «independientemente de que haya o no sumisión química, está siendo una estrategia de adoctrinamiento de las mujeres porque nos asusta y nos genera pánico. El objetivo es disciplinar a las mujeres, controlarlas y ordenarlas según el sistema patriarcal lo ha entendido: ellas en el espacio doméstico y sometidas, ellos en el espacio público y libres». Efectivamente, compartimos con doña Ana Burgos que se trata de adoctrinar a las mujeres, pero que las adoctrinadoras son las propias feministas que reconocen el fracaso de sus estrategias, que comprueban como la inmensa mayoría de las mujeres sigue queriendo a sus padres, a sus hijos, a sus esposos, y a sus novios, que a pesar de años de adoctrinamiento no han conseguido que las mujeres odien a los hombres, ni han conseguido que los hombres odian a las mujeres, pues todos somos muy mayorcitos para saber que son minoría los hombres salvajes, y son minoría las mujeres desaprensivas.

Las feministas están en retirada, pero antes de perder la batalla están dispuestas a sembrar el mundo de miedo y terror, antes de claudicar en sus inconfesables objetivos están dispuestas a manipular una vez más a las mujeres para hacerlas creer que todas ellas son víctimas, y que todos los hombres son agresores… pero señoras, esta vez no cuela, esta vez las han pillado. 

Para tradicionviva


3 respuestas a «Desvelado el misterio de los pinchazos: El feminismo y la estrategia del miedo»

  1. ¡Ya era hora de que alguién dijera la verdad!
    Totalmente de acuerdo con el autor.
    Y, por cierto, y con permiso de El Español Digital, TRADICIÓN VIVA es un diario muy recomendable, pues defiende nuestros principios religiosos, patrióticos, valores y creencias.

  2. Cierre de luces a las 22 h, cerrojo al comercio y más energía para radiar con el 5G, pagar impuestos para que te asen como a un pollo, subversión ideológica al grado 33 de la locura, fuerzas militares y policiales con un elevado tanto porciento de inoculados, algunos han muerto y otros en estados graves. Solo queda que los inmigrantes ilegales que han traído, les quiten las ayudas sociales, por quiebra económica, cabreo monumental, y los armen para darnos la estocada. ¿Nadie se da cuenta de que nos están matando y destruyendo el país?

    Dios mío, necesitamos un milagro tuyo.

  3. Soberbio artículo. No se puede hablar mejor ni más claro. Verdades como puños, de las que duelen a la chusma roja totalitaria feminazi, sectaria y criminal. ENHORABUENA.

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