Echenique hacia la “solución final”

Decía el miliciano Orwell que “El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen confiables  y el asesinato, respetable; dando la apariencia de solidez al mero viento”. Este razonamiento que se hizo verbo con el criminal aborto – legalizado bajo la ley de supuestos (violacion, peligro para la vida del feto o de la madre) – y que devino en un anticonceptivo masivo para niñas de 16 años que abortan sin el permiso paterno, nos permite imaginar en que puede derivar esta ley de eutanasia; una eugenesia normalizada como otro derecho social, si entendemos que los maravillosos niños con síndrome de Down son abortados masivamente.

Cuesta imaginar como la carrera de San Jerónimo, sede de la soberanía nacional, y en cuyas altas terrazas se adivina la sierra de Guadarrama, empiece a asemejarse al monte Taigeto, situado en el lejano Peloponeso, muy cerca de Esparta y Atenas, cuna de una lejana democracia que dicen se ejerce en cortes.

Cuentan que los ancianos espartanos de cada tribu – «los Gerontes» – decidían si los recién nacidos debían ser criados o si su salud era mala, en cuyo caso eran abandonados en la ladera del Monte Taigeto, utilizado por Esparta para la ejecución criminales y de los bebes con defectos físicos.

Ayer las cortes se transformaron, disfrazadas de “muerte digna” en una especie de reunión de Gerontes o un Wannsee NAZI, donde, haciendo uso de la cansina retahíla de eufemismos marxistas que el socialismo tiene a gala desplegar siempre que pide normalizar un crimen, se quiere ir del aborto como derecho, al suicidio legalizado.

La eliminación socialista de nuestros ancianos seria la solución al pago de las pensiones, disfrazado de derecho para eliminar a unos incomodos votantes maduros, ciudadanos a quienes la experiencia despertó del espejismo socialista.

El inviable sistema piramidal que lo sostiene esta quebrado. Los apaños aplicadas son una huida hacia adelante. Retrasar la jubilación de los españoles, nos aboca a morir trabajando para un estado socialista depredador que parásita el esfuerzo con impuestos, alimento insaciable de una elefantiasica casta política ineficiente, ególatra y privilegiada con leyes que les protegen – vía prescripción – de sus gravísimos crímenes y desafueros (véase los ERE).

Un martes de septiembre de 2016 la comunista Bescansa declaró: “Si en España sólo votase la gente menor de 45 años, Iglesias ya sería presidente del Gobierno” emulando el mismo sectarismo marxista que en la II república proclamaban falsas feministas como “Victoria Kent” o “Margarita Nelken” en contra del voto femenino:

La mujer necesita prepararse para tal responsabilidad {..} no mejorara por culpa de la iglesia católica.” La mujer ante las cortes. M. Nelken, negando el derecho al voto femenino porque estaban influidas por los curas, y claro, así no.

Expertos en retorcer la verdad y la historia, la figura de Clara Campoamor, verdadera defensora del sufragio femenino, es secuestrada por la misma izquierda que entonces la atacó. Su vida estuvo tan cerca de la “solución final” que en 1937 huyó de España ante el riesgo de que los milicianos la depuraran, como narro en sus escritos.

En Wannsee los jerarcas socialistas Heydrich y Eichmann plantearon una suerte de “eutanasia” como parte del plan liquidador del problema judío, “La solución final” busco la eliminación física de la raza defectuosa hacia la higiene racial. Era la misma “solución final” que aplico el Frente Popular en Paracuellos, el ensayo del Katyn polaco con la disidencia. Los comunistas no fueron tan refinados, aunque sí más resolutivos en Ucrania, tierra de los díscolos Cosacos del rey, donde 4 millones murieron de inanición tras el expolio del trigo que Stalin vendió en los mercados internacionales.

Paracuellos

Este falso progresismo nos lleva a aceptar con naturalidad que la multinacional “Planned Parenthood” trafique con toneladas de fetos humanos abortados, situando su ética en el mismo plano que los experimentos biológicos del doctor socialista Mengele.

Nos enfrentamos de nuevo a esa falsa moral “progre” cuyas contradicciones criminales siguen asombrando el buen juicio y el sentido común de quienes aún lo conservamos, a costa de ser estigmatizados como Fascistas.

El atrofiado comunista Echenique, miembro de este nuevo Frente Popular, eutanasico, tuvo la fortuna de no nacer en aquella Esparta de ayer sino en la Argentina cristiana de hoy, y despreciando el “paraíso” cubano, emigro a la prospera España post franquista con 13 años buscando la solidaridad de la que hoy goza.

Su “atrofia muscular espinal degenerativa” recibió el tratamiento y afecto de una sociedad altamente solidaria que después vino a criticar y hoy pretende demoler, expropiando la iniciativa privada que nos hizo prósperos, derruir la cultura judeo-cristiana en la que nacieron él y los derechos humanos, defiende la ruptura de la España que le acogió o el aborto frente a la vida y, hoy la eutanasia como “solución final” para aquellos seres humanos sin esperanza frente al mismo amor solidario con que España le acogió.

Es el relativismo moral de los nuevos derechos humanos “marxistas leninistas” que bajo un disfraz “buenista” venden a una sociedad incauta, acomplejada o amordazada… temerosa de que la llamen Fascista, en otra contradicción mas de los apologetas de Lenin, quien afirmo: “En Italia compañeros, solo hay un socialista capaz de guiar al pueblo hacia la revolución; Benito Mussolini

“La esencia de la dialéctica marxista es el fetichismo de las palabras, cuyo sentido variará según las necesidades” V. Misses


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