EEUU es responsable de la muerte de Gonzalo Lira en una cárcel secreta ucraniana

Esta parodia de la justicia es importante por muchas razones, no menos importante de las cuales es que desacredita la política declarada del gobierno de EE.UU. de supuestamente siempre ayudar a aquellos de sus ciudadanos que han sido detenidos en el extranjero. Es evidente que se aplica un doble rasero en función de quiénes son, dónde han sido detenidos y el contexto de sus presuntos delitos.

Gonzalo Lira

El ciudadano chileno-estadounidense de doble nacionalidad Gonzalo Lira murió de neumonía en una prisión secreta ucraniana la semana pasada, donde se encontraba recluido tras su detención por criticar a las autoridades ucranianas, justificando supuestamente la «agresión rusa», y después de intentar huir del país el verano pasado tras ser liberado temporalmente. El gobierno de Estados Unidos es responsable de ello, ya que podría haber conseguido fácilmente su liberación si alguno de sus representantes hubiera tenido la voluntad política de hacerlo, pero en lugar de ello lo dejó languidecer y finalmente morir.

Antes de su última desaparición en verano, Lira predijo que probablemente moriría si le pillaban intentando cruzar la frontera entre Hungría y Ucrania, como finalmente ocurrió. Anteriormente había afirmado que la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, de la infamia de «EuroMaidan», le odia personalmente, y esto probablemente explica por qué los funcionarios estadounidenses no trataron de asegurar la liberación de su ciudadano detenido en el extranjero a pesar de hacerlo por otros y tener los medios si querían.

Gonzalo Lira detenido

El hecho es que la política oficial de EE.UU. es prestar apoyo a sus ciudadanos detenidos en el extranjero y hacer todo lo posible para conseguir su liberación, especialmente cuando el presunto delito está relacionado con el ejercicio de la libertad de expresión. El caso de Lira habría sido un ejemplo de libro de texto de esto si hubiera sido detenido por sus presuntos delitos en Rusia, China o Irán, pero debido a que fueron cometidos en Ucrania, el gobierno de EE.UU. se mantuvo en silencio.

Al parecer, las autoridades calcularon que era mejor dejarle languidecer y finalmente morir, mientras afirmaba que había sido torturado según el último vídeo que compartió en Twitter antes de su desaparición, que conseguir su liberación y su regreso a Estados Unidos, donde podría seguir despotricando contra Ucrania. Sin embargo, estas expectativas se volvieron en su contra después de que las personas más influyentes, desde Tucker Carlson a Elon Musk, dieran a conocer al máximo su difícil situación y, ahora, su fallecimiento definitivo como posible resultado de malos tratos.

Lira había revelado anteriormente que sufría una serie de problemas de salud, de los que el gobierno estadounidense era consciente, pero sus representantes no hicieron nada para garantizar que al menos se le tratara con el mínimo de decencia humana de acuerdo con el derecho internacional. Si hubieran querido, podrían haber velado por que sus problemas se trataran adecuadamente durante su estancia en prisión para evitar su muerte, pero a nadie pareció importarle. El resultado da credibilidad a su afirmación anterior de que Nuland le odia personalmente y probablemente le quería muerto.

Gonzalo Lira detenido

Esta parodia de la justicia es importante por muchas razones, entre ellas porque desacredita la política declarada del gobierno estadounidense de supuestamente ayudar siempre a sus ciudadanos detenidos en el extranjero. Es evidente que se aplica un doble rasero en función de quiénes son, dónde han sido detenidos y el contexto de sus presuntos delitos. En otras palabras, todo el proceso está politizado, y sólo se apoya a aquellos cuyos casos se consideran afines a los intereses del gobierno estadounidense, mientras que se ignora a todos los demás.

El segundo punto es que la animadversión personal que miembros del Gobierno de EE.UU. como Nuland tenían hacia Lira explica en parte por qué no apostaron por asegurar su liberación y regreso a EE.UU., o al menos proporcionarle un tratamiento médico adecuado, para desviar la atención de las afirmaciones de que Biden está en deuda con Kiev. Trump y sus partidarios afirmaron anteriormente que el presidente está atrapado en tal red de corrupción allí que todo lo que su administración hace hacia Ucrania debe ser visto bajo esa luz.

Biden, o más bien sus responsables políticos, podrían haber intentado desacreditar parcialmente esas afirmaciones garantizando la liberación y el regreso de Lira o al menos su tratamiento médico adecuado mientras estaba en prisión, para luego presentar esto como una supuesta prueba de que el supuesto conflicto de intereses entre él y Ucrania no existe realmente. Al fin y al cabo, si existiera (o así se diría), entonces su administración no defendería los derechos de su ciudadano detenido por ejercer su libertad de expresión, a pesar de que ello hiciera quedar mal a Zelensky.

El último punto a destacar es que la culpabilidad del gobierno estadounidense por la muerte de Lira en una prisión secreta ucraniana pretende enviar un mensaje a todos los disidentes estadounidenses en el extranjero de que sus funcionarios literalmente quieren que mueran por el falso delito de hablar en contra de sus políticas. El régimen de Kiev mantiene una creciente lista de asesinatos que irónicamente lleva el nombre de «pacificadores» («myrotvarets» en ucraniano) y que incluye a un montón de ciudadanos estadounidenses y de otros países occidentales como Lira.

Cada uno de ellos también podría ser detenido o asesinado sin que al gobierno estadounidense le importara, tras el precedente establecido por su muerte. Algunos podrían autocensurar sus opiniones en público, mientras que otros se mantendrían desafiantes, pero ninguno de ellos debería pensar que el gobierno de Estados Unidos respalda tácitamente un destino igualmente oscuro para ellos también. Es esta conciencia entre ellos y el público en general la que infligirá el mayor daño a la reputación de Estados Unidos a largo plazo, que sus funcionarios podrían haber evitado si hubieran ayudado a Lira cuando tuvieron la oportunidad.


Una respuesta a «EEUU es responsable de la muerte de Gonzalo Lira en una cárcel secreta ucraniana»

  1. Este crimen no está solo en la cuenta de ese perro innombrable hijo de la gran puta criminal de guerra y ladrón del Zeledonsky, porque lo está en primer lugar en la del cerdo apestado y rebozado en la sangre de inocentes en la que se revuelca de Budanov, y no menos en las de ese asesino medio demente y alelado cabrón que sube a gatas las escalerillas del avión de la Casa Blanca, tanto como en las de su puta zorra el orejas, majestad de mierda de toda esa piara de ladrones asesinos y piratas que son los hijos de la gran etc.
    Claro que a los que sirven como cipayos a este conjunto de malnacidos, a esas alimañas, los mierdecillas, las cagarrutas uniformadas de las «misiones en el exterior» y de las dietas de idem., debería darles vergüenza tanto lamer culos anglos a la luz pública, pero como desconocen tanto la palabra honra como carecen de aquella, se contentan con servirles como perros capones, hacerles las paellas y salir a hacer «mandaos» para tenerlos provistos de preservativos. ¡Valientes que sois unos Valientes!

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