El accidente ferroviario del Torre del Bierzo en 1944 y algunos elementos probatorios

Se cumplió este enero el LXXX aniversario de la catástrofe acaecida en el antiguo túnel de la estación del Torre del Bierzo y que causó un centenar de muertos y multitud de heridos. Pues bien, el transcurso del tiempo aún no ha podido resolver algunos interrogantes que siguen planteándose en torno al mismo[1]. Y es que, a pesar de los estudios concienzudos efectuados, todavía persisten dudas y confusiones de índole diversa, como la verosímil intencionalidad del siniestro.

Silverio Yebra

Había transcurrido un mes desde la catástrofe ferroviaria del tres de enero, concretamente el ocho de febrero, cuando un vecino labrador de la localidad berciana de Carracedo del Monasterio[2] huía de su domicilio para unirse a las partidas armadas de antifranquistas que se refugiaban en las montañas que circundan la ciudad de Ponferrada. El huido se llamaba Silverio Yebra Granja, más conocido por el apodo de El Atravesado. Tenía por entonces 33 años de edad y estaba casado con descendencia a su cargo. Curiosamente, no existía contra él ninguna orden de busca y captura, pues habiendo sido condenado por desertor en 1939, había quedado en libertad condicional en agosto de 1940, solo restándole un expediente administrativo de responsabilidades políticas incoado por el Tribunal Regional de Valladolid[3]. Con todo, no era un extremista, pues la valoración posterior que hacen los informes reservados de la Guardia Civil lo consideran como un izquierdista no destacado[4] quien, tras ser llamado a filas en plena guerra civil, no acudió, escondiéndose, como hicieron tantos otros compatriotas por temor o por meras convicciones políticas. En consecuencia ¿cuáles fueron las razones por las que este agricultor abandonó casa, mujer e hijos para enrolarse en la aventura oscura de los maquis emboscados, cuando no tenía deudas pendientes con la justicia y la represión gubernamental había descendido? Quizás nunca lo sepamos, pues Silverio Yebra falleció en 1994 en París sin haber escrito sus memorias de luchador antifranquista[5]. Lo que sí conocemos es que, por entonces, era el enlace que el agente del SOE británico[6], Alexander  Easton, tenía con la guerrilla de los alrededores montañosos y que el juez militar que investigaba el siniestro del tren había comenzado a interrogar al personal ferroviario de las estaciones del trayecto… Y estas circunstancias no dejan de tener su importancia, habida cuenta que el día anterior a la huida de Yebra, la dirigencia del SOE en Madrid y el representante británico del Ministerio de Economía habían clarificado que sus agentes no podían efectuar más sabotajes en España, limitándose a poner en conocimiento de las autoridades españolas el contrabando de volframio[7]. No en vano, el cinco de enero, la dirección del Planning Section del SOE había precisado lo siguiente:

Nuestra nueva directiva económica para España, autorizada en otoño del año pasado, excluye expresamente el uso de la violencia. Debido a dificultades personales con el ministerio de Asuntos Exteriores, solo ahora estamos en condiciones de iniciar los preparativos para nuestro trabajo en España con arreglo a la nueva directiva. Nos vemos obligados a partir de cero (…) No obstante (suponiendo que se levanten todas las restricciones y contando con la cooperación de la Embajada de España en Madrid), estamos razonablemente seguros de que en el plazo de dos meses podríamos llevar a cabo operaciones efectivas contra los intereses del Eje en España (…)[8].

Y es que los embajadores británicos en la Península (Hoare y Campbell) se habían mostrado escépticos y horrorizados con el proceder del SOE desde sus inicios en 1940, pues pensaban que sus actuaciones podrían generar un grave incidente en tierras ibéricas, lo que, necesariamente, abocaría al régimen de Franco o al de Salazar a participar en la guerra al lado de las potencias del Eje (HS7/163)[9]: mismamente, Hoare había manifestado en un informe reservado que “todos los matones y pendencieros tendrían que estar bajo control dentro de España en caso de que sus bombas o complots amenazasen su paciente política de compromiso con el régimen de Franco” (HS9/1221/3).

Imagen del tren destruido en Torre del Bierzo

Pues bien, a finales de 1940, el SOE programa desde el Reino Unido las operaciones Relator y Sconce, que pretendían situar docenas de agentes clandestinos en España con el fin de atacar las vías de comunicación de nuestro país, para el caso de que el territorio peninsular fuera invadido por las tropas alemanas.

Para el supuesto de que se produjera esa hipotética invasión, los agentes seleccionados entrarían clandestinamente en suelo español y atacarían sin solución de continuidad unos objetivos previamente fijados, aliándose, por supuesto, con las partidas de bandoleros antifranquistas y grupos políticos anti germánicos; tratando así de organizar la resistencia en el interior, pasando a cometer sabotajes contra las líneas de comunicación controladas por las tropas alemanas (NA, HS7/163). Como consecuencia de ello, se redactaron dos informes, absolutamente reservados, sobre qué objetivos atacar así cómo donde.

Labores de evacuación de los heridos y fallecidos del tren

Dando por hecho que la resistencia española únicamente recibiría el auxilio británico de la sección del SOE experta en sabotajes, se fijó de acuerdo con el Ministerio de Economía de Guerra, el primero de tales memorándums en 1941, donde puede leerse, entre otras directrices, las siguientes:

Ferrocarriles: el sistema de ferrocarriles en España es radial, con Madrid como eje central, y dada la configuración del país, las líneas poseen un gran número de túneles, puentes y viaductos, particularmente susceptibles de dañar cuando los trenes atraviesan las cadenas montañosas. Hay una escasez considerable de locomotoras y vagones y es conocido que las facilidades de reparación así como los materiales para ello están estrictamente limitados. Muchos de los puentes fueron destruidos durante la guerra civil y algunos de estos han sido remplazados con estructuras temporales (…)

Deducciones: las comunicaciones por ferrocarril son particularmente susceptibles de ser dañadas cuando cruzan las montañas. Los puentes provisionales deberían ser rápidamente destruidos. Las destrucciones o daños de locomotoras y vagones articulados serían particularmente efectivos (…)

Plan de esquema: para el propósito de esas operaciones el país se dividirá  en diez áreas, a saber: Pirineos centrales, Pirineos orientales, Oviedo Ponferrada, sierra de la Culebra, Salamanca, montañas de Gredos, Montes de Toledo, sierra de la Calderina, sierra Morena, montes del rio Tabilla (…) (HS6/977).

Apeadero y, en rojo, entrada al túnel de Torre del Bierzo

Tiempo después, en abril de 1941, el segundo informe nos revela lo que sigue:

El Apéndice A da más detalles de los objetivos en las áreas A-N, que resultan más vulnerables paras ser atacados (…)

Apéndice A

Área A  (…)

Área F

El ferrocarril cerca de Ponferrada donde hay muchos túneles (…)

NOTA: Debido a la cantidad limitada de explosivos, etc. que estará dispuesta para estas operaciones, los ataques consistirán principalmente en bloqueo de carreteras por medios improvisados o en descarrilamientos provocados que corten las vías férreas en túneles y puentes o cerca de ellos.

Impresionante entierro de las víctimas en León

Pero la puesta en práctica del plan quedaría paralizada, tras el desembarco en el norte de África de las fuerzas aliadas en otoño de 1942 y los reveses que el Ejército alemán  sufrió en el frente oriental (Stalingrado, v. g.). Ya no había, por tanto, gran peligro de invasión germánica en la Península Ibérica. En consecuencia, los planes de ataque variarían.

Así, en la primavera de 1943, el SOE decide que las operaciones de las secciones ibéricas deben ser reorganizadas en concordancia con las nuevas directrices procedentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Economía y otros departamentos gubernamentales. No obstante, parte de los nuevos planes prescriben la intensificación de los sabotajes contra los intereses político-militares y económicos del Eje; pero, dada la oposición diplomática a los sabotajes “activos”, los métodos pasivos y las actividades consiguientes deberían de ser aprobadas por los embajadores británicos de Lisboa y Madrid, así como por el consulado general de Tánger. Pues bien, en materia de actividades económicas emprendidas por iniciativa del Ministerio de Economía, se ordenaba en julio de 1943 “atacar o interferir los intereses del Eje por medio de métodos desconocidos, pero sin usar explosivos”, precisándose, a título de ejemplo, las siguientes actuaciones: sabotajes en los motores de barcos en construcción, retrasos intencionados de buques que transportasen materias primas para el Eje o retrasos provocados en el tráfico ferroviario en relación con los cargamentos de volframio, indicándose para este último cometido el “nombramiento de un representante del SOE en Vigo”…

Alexander Easton

Curiosamente, por aquel entonces, el británico Alexander Easton prestaba servicios para el consulado británico en dicha metrópoli gallega, como mensajero especial, a la par que confeccionaba muy buenos mapas sobre el territorio galaico, según reconocía el SOE en diciembre del 43; siendo su labor muy estimada, pues tiempo después iba a ocupar el cargo de cónsul en dicha ciudad[10]. De hecho, este ingeniero escocés, afincado en el Bierzo durante la II República, había sido reclutado por el SOE en el año 1942, por mor de sus buenos contactos con la izquierda radical del área de Ponferrada[11]. Y ello no deja de sorprendernos, pues hasta 1932, Easton parecía una respetable persona de orden. De hecho, se había alistado en 1915 como soldado en la Gran Guerra, terminando la campaña con el grado de teniente en un cuerpo de élite, como son los Royal Engineers[12]. Años más tarde, lo encontramos trabajando en España, como ingeniero jefe en la construcción de la línea de ferrocarril Cantábrico-Mediterráneo, con sede operativa en Soria. En 1929, pasaría a trabajar como ingeniero en la mejora del puerto de Melilla, relacionándose a menudo con las autoridades civiles y militares, dejando este trabajo hacia 1931[13] y regresando, momentáneamente, a las islas británicas. Muy pronto, a comienzos de 1932, adquiriría varias propiedades rústicas en el municipio berciano de Carracedelo, poniendo en marcha una explotación avícola, para lo que solicita la pertinente autorización al Ministerio de Justicia, obteniendo el oportuno permiso[14]. Por ende, se le puede considerar como un industrial diligente, y así parece desprenderse del carácter paternalista que infundía en los empleados de las compañías en que desarrolló funciones ejecutivas, siendo bien considerado por la prensa de provincias[15].

Casa donde vivió Alexander Easton que aún se conserva intacta

Con todo, no vuelven a tenerse noticias de él hasta, aproximadamente, la conclusión de la guerra civil, cuando dio trabajo en su granja leonesa a un huido político de las montañas galaico-leonesas de Peña Trevinca; me refiero al dirigente socialista Alfonso Ortega Prada, que se había desligado de la lucha clandestina[16], pero que moriría en el accidente ferroviario de Torre con identidad falsa[17].

En aquella época posbélica, Easton participaría en la elaboración de un plan de invasión de la Península[18] y comienza a realizar viajes habituales a la capital de España, sirviéndose para sus desplazamientos de un taxista local, quien, en cierta ocasión, lo encontraría de incógnito en las calles madrileñas[19]. Es conocido que Easton proporcionó a la guerrilla galaico-leonesa un receptor de radio, una máquina de escribir, una multicopista y hasta una enfermería, lo que no estaba en consonancia con las directrices del SOE; pues este ingeniero escocés no respetó los límites de actuación fijados desde Londres, asesorando a varios grupos de maquis por su cuenta y riesgo y hasta colaborando con ellos. Así, a mediados de 1943, Easton contactaría en la capital de España con la dirección clandestina del Partido Comunista y su nuevo instrumento subversivo, la Unión Nacional, regresando al Bierzo, con un emisario de la dirigencia comunista, José María Urquiola Iglesias, el cual es presentado al estado mayor de la guerrilla galaico-leonesa, precisamente, en la casa de Easton[20]. A partir de entonces, estos grupos de guerrilleros se adhirieron a la Junta Suprema de la citada Unión Nacional, por lo que aceptan, sin miramientos, la política de sabotajes y ataques alentados por dicha organización comunista.

Poco tiempo después, acaece el accidente de Torre del Bierzo[21], refiriendo la prensa mejicana del Partido Comunista de España, controlada por su poderoso Comité Central, que la catástrofe ferroviaria de enero de 1944 había sido provocada por los guerrilleros de la sierra[22].

Marcelino de la Parra

Obviamente, los miembros de la resistencia antifranquista sí tenían capacidad para dañar el tráfico ferroviario que transitaba por el noroeste peninsular; no en vano algunos guerrilleros locales, como Marcelino de la Parra y Victorino Nieto[23], habían pertenecido a los comandos de saboteadores del Ejército republicano que actuaron en la retaguardia enemiga hasta la conquista de la cornisa cantábrica por las tropas de Franco[24]; y de hecho los sabotajes continuaron en el sector durante los años cuarenta[25]. Estratégicamente, la rampa de Brañuelas, por su desnivel y por la desprotección policial[26], era un sitio apropiado para cometer un atentado ferroviario. No obstante, para hacer descarrilar todo un tren de viajeros, prescindiendo de dinamita y explosivos, se requerían determinados conocimientos bélicos y especialidades académicas; y el ingeniero militar Alexander Easton sí los poseía, aunque no pueda asegurarse terminantemente que los pusiera en práctica, provocando así la catástrofe de Torre del Bierzo en enero de 1944. En cualquier caso, no ha de olvidarse que los túneles de la red ferroviaria del área de Ponferrada habían sido señalados expresamente por los técnicos británicos del SOE como objetivo militar, lo que indicaba sin duda alguna los túneles de la rampa de Brañuelas[27].

Aunque se sospechó sobre la intencionalidad del accidente, el Gobierno, en principio, aludiría al carácter fortuito del mismo, si bien el ministro de Asuntos Exteriores efectuaría unas declaraciones a la prensa que referían la existencia una campaña de sabotajes[28] contra los intereses comerciales del país:

Aquellos sucesos y sabotajes que dentro de una situación de orden pueden efectuarse constituyen un mal que brota en todos los países, incluso en los beligerantes, y el daño que ocasionan a España en su comercio y en sus relaciones amistosas con otros países permite calificar a sus autores, sean quienes fueren, entre sus enemigos. Ahora bien: así como España reconoce que está dispuesta a cumplir sus deberes como país neutral, está también decidida a hacer respetar los derechos que como tal le corresponden, persiguiendo con toda dureza los propósitos de extranjeros que perturben el orden interior y su línea política…[29]

Así las cosas, Silverio Yebra, enlace de Easton con la guerrilla, decide pasar a la clandestinidad pocos días después y comienza a operar con las bandas armadas; hasta el punto que, en 1948, el servicio de información de la Guardia Civil lo incluye ya en las partidas habituales de bandoleros que recorrían los montes del occidente provincial[30], resistiendo hasta 1951, año en que se exiliaría en Francia[31]. De hecho, Atravesado sería procesado por sus fechorías como guerrillero hasta bien entrados los años cincuenta, considerando la justicia militar su participación en varios atracos y asesinatos ocurridos por entonces en las provincias de Lugo y León[32]. Mientras tanto, Alexander Easton llegaría a presidir el consulado británico de la cuidad de Vigo, una vez concluida la II Guerra Mundial; lo que no sería óbice para continuar colaborando con el maquis hasta 1948, año en que sus actividades subversivas fueron descubiertas por la Policía[33], debiendo abandonar el país[34].

ANEJO DOCUMENTAL

1936

Documento confidencial número 3. España vigila, y gracias a los poderosos medios de nuestra información, sabemos todos los movimientos de nuestros enemigos. Instrucciones y contraseñas.- Con objeto de controlar los últimos detalles del movimiento, desde el día 8 de mayo, sólo podrán cursar órdenes los agentes de enlace, que se entenderán entre sí por medio de cifrados E.L.M. 54 22. Los jefes locales deberán dar verbalmente las instrucciones al Comité.-

La contraseña general es:

12 en primero, ordene comenzar la revolución.

21en segundo, orden de comenzar el movimiento.

22 en primero, orden de asalto a los sitios determinados.

23 en 5, apresamiento general de contrarrevolucionarios.

24 en 3, movilización sindical.

25 en 4, huelga general.

26 en 5, actos de sabotaje, voladura de líneas férreas (…)[35]

1938

LECCIÓN 3ª

– Ferrocarril. Peine; esquema de colocación. Hilo entre raíles; esquemas y defectos. Cápsula con mecha detonante. Cajón de ferrocarril; su esquema; su control en detalles; su peligro; necesidad de utilizar la lamparilla de control; defectos del retardador. Combinación de cajones (…)

LECCIÓN 5ª

– Vías de comunicación: ferrocarriles, carreteras y líneas telegráficas. Colocación de cargas. Cargas concentradas y alargadas. Detalles sobre la disposición de la carga (según curso completo). Tablas de cargas[36].

1941

El que ejecutare actos encaminados (…) a causar catástrofes ferroviarias, naufragios u otros hechos análogos cuando se cometieren con el fin de atentar contra la seguridad del Estado o de alterar el orden público, serán castigados con la pena de veinte años de reclusión a muerte. Si a consecuencia del hecho falleciere alguna persona o se causaren lesiones (…) se impondrá en todo caso la pena de muerte[37].

1943

Serán considerados reos del delito de rebelión militar y penados con arreglo al Código de Justicia Militar o del Penal de la Marina de Guerra en su caso (…) Los que realicen actos con propósito de interrumpir o perturbar los servicios públicos o las vías y medios públicos o transporte. Podrán también tener este carácter los plantes, huelgas, sabotajes, uniones de productores y demás actos análogos cuando persigan un fin político y causen graves trastornos al Orden Público[38].

¡ESPAÑOLES! En criminal contubernio con el amo extranjero, un gobierno de lacayos está matando a España (…) Franco y Falange no sólo son los enemigos del pueblo español y de las organizaciones que nosotros representamos; también han traicionado y lesionado los intereses de todos aquellos a quienes lograron arrastrar a su zaga mintiéndoles con solemnes promesas de salvación nacional y de engrandecimiento patrio (…) Lo mismo habrán de hacer las Juntas o Comités de Unión Nacional provinciales y locales que nuestros afiliados deben establecer en breve plazo y que, desde el momento mismo de su constitución se pondrán públicamente a la cabeza del pueblo en las luchas diarias por su vida y la de España. Huelgas, lockouts, manifestaciones, acciones encaminadas a destruir o impedir por todos los medios las ayudas o envíos de Franco a Hitler, sabotajes en los organismos y depósitos de Falange, exterminio de los falangistas recalcitrantes y de los agentes alemanes que los dirigen, tales son las principales armas de combate del pueblo español unidos (…) Se acerca la hora de las batallas decisivas: debemos estar preparados todos los españoles y preparados quiere decir unidos, unidos no en la espera pasiva que atrofia sino la acción combativa que fortalece ¡A la lucha!¡Abajo Franco y Falange!¡Viva la Unión Nacional de todos los españoles! ¡Viva España libre e independiente! LA JUNTA SUPREMA DE UNIÓN NACIONAL.- Madrid, septiembre de 1943[39].

Hay que crear un ambiente de lucha tan violento que ahogue a Falange. Huelgas por reivindicaciones económicas deben ser puestas al orden del día; sabotajes, atentados contra los verdugos falangistas, resistencia de los campesinos a la política de Falange, todo lo que sirva para quebrantar la fuerza del falangismo debe ser puesto en ejecución al mismo tiempo que se refuerza el movimiento de unidad nacional con todos los patriotas  a través de todo el país. En el quebrantamiento del poder falangista la actividad de los guerrilleros debe jugar un papel de enorme importancia[40].

1944

Que habiendo montado como viajero a las 17 horas aproximadamente del día 31 de de Diciembre último en el departamento de segunda del tren expreso 405 en la estación del Norte de Madrid, en cuyo departamento venían  varios viajeros y al llegar sobre las 23,30 horas a la estación de Valladolid penetró en aquel departamento un ferroviario, portando una cesta, que supone servía para llevar la merienda y un capote ferroviario, teniendo aproximadamente la edad de 40 a 50 años, el que dijo a los viajeros “que en la estación de Torre y en los túneles, había ocurrido un accidente muy grave” (…) por lo que le preguntaron si en efecto estaba seguro de que había ocurrido tal siniestro, contestando que no podía asegurarlo (…)[41].

Los accidentes ferroviarios cuyo origen es el sabotaje, adquieren una profusión extraordinaria (…) Entre estos accidentes, que se producen en los ferrocarriles a consecuencia de la actividad de los antifranquistas y patriotas tienen una particular importancia los ocurridos en la primera quincena de Enero cerca de Ponferrada y Valencia[42].

¡CAMARADAS! Los acontecimientos nacionales e internacionales seguidos con serena atención por nosotros, aconsejan una estructura interna de nuestra organización, a fin de ponerla en condiciones de afrontar con éxito las contingencias próximas. Prever vale más que lamentar (…) En su consecuencia, y admitiendo las sugerencias de la Junta Suprema de Unión Nacional el pleno de GUERRILLAS DE GALICIA Y LEÓN, celebrado el día 12 del presente mes tomó las siguientes decisiones:

1º. – Constituir el Cuerpo de Guerrillas de Galicia y León (…)

4º.- Reiterar nuestra adhesión a la Junta Suprema de Unión Nacional, a cuyo programa estamos adscritos desde la constitución de la misma en septiembre de 1943 (…)

¡Vivan las guerrillas de la libertad! ¡Viva la unión del pueblo antifascista! ¡Muera Franco y su Falange! Ciudad de la Selva, 2 de octubre de 1944[43].

1945

URQUIOLA IGLESIAS, José María, (a) “Chema”, de 38 años de edad, casado, hijo de Eduardo y María. Metalúrgico, natural de Mieres, ayuntamiento de ídem (Oviedo) y vecino de esta capital (…) procesados en procedimiento sumarísimo número 390-44, como presuntos autores de un delito comprendido en la Ley de Seguridad del Estado, de 29 de marzo de 1941 y la de 2 de marzo de 1943; comparecerán en el término de diez días a partir de la publicación del de esta presente requisitoria en el Juzgado Militar Especial de E. y O.A. de la plaza de Oviedo (…)[44].

1946

León, 22.- En la comarca del Bierzo ha habido un choque entre la Guardia Civil y una partida de bandoleros que merodeaba por allí. Resultaron muertos el jefe de la banda, Severino Nieto, muy conocido por sus fechorías, y otro bandido, cuyo nombre se desconoce. También resultó muerto el brigada de la Guardia Civil don Carlos González Cartón, cuyo cadáver ha sido traído a esta capital[45].

1948

Como se nota cierta obsesión en la Fuerza por la personalidad del Girón, se amplían algunos datos para la mejor comprensión de sus movimientos. Como se dice, su habitual residencia, parece ser cobró la frontera portuguesa por la parte de Zamora (Puebla de Sanabria). Le acompaña la Adila y hace desplazamientos hacia la parte de la Cabrera y el Bierzo y su ruta para regresar. Se señaló en varias ocasiones por Brañuelas, Astorga, La Bañeza, Benavente (en una mesa de un café dejó escrito su nombre), Zamora (pasó alguna temporada en una fonda u hotel), parte de la Puebla de Sanabria, Portugal[46].

Guillermo Morán García (a) “Jefe”.- Natural de La Manigua (Oviedo) y con su última residencia en Vegalencia de la misma provincia, de 29 años en 1948. Soltero, minero, hijo de Fermín y Emilia. ANTECEDENTES.- Comunista. Iniciado el G.M.N. y hasta que se liberó Asturias actuó por esta zona persiguiendo a personas de derechas. Terminada la guerra huyó al monte uniéndose a la partida “La Mano Negra” capitaneada por un tal “Casildo”. Realizó toda clase de hechos vandálicos entre otros el asesinato del Juez Municipal de Ribera de Arriba, Oviedo, el 19-7-38. En 1945 pasó a esta provincia, uniéndose al “Girón”. Actuó en 1947-48 por los límites de Orense, Lugo, León y Asturias[47].

 1952

Yebra Granja, Silverio (a) “El Atravesado”, de 41 años de edad, casado, de profesión labrador, hijo de Ramón y Luisa, natural y con última residencia en Carracedelo de Monasterio (León), procesado en las causas sumarísimas 160-51 y 170-51, por los presuntos delitos de atraco a mano armada y asesinato, deberá comparecer ante el Comandante de Infantería D. Cesáreo Cadenas Fernández, Juez Instructor del Militar Eventual de esta Capital (…) en el plazo de quince días a partir desde la publicación de la presente requisitoria, bajo apercibimiento que de no verificarlo en el plazo señalado será declarado rebelde. León, 24 de enero de 1952[48].

(PRIMERA VERSIÓN PUBLICADA EN LA REVISTA ARGUTORIO)

[1] Consúltense los tres estudios publicados en esta revista, entre 2014 y 2020, titulados “Reflexiones en torno a la catástrofe ferroviaria de 1944 en Torre del Bierzo (causas, víctimas, normas…)”; Argutorio, números 32, 42 y 43, Asociación Cultural Monte Irago; https://dialnet.unirioja.es>.
[2] Municipio de Carracedelo.
[3] Boletín Oficial de la Provincia de León, (29.04.1940), p. 3.
[4] “Ficha del bandolero”, informe de la Guardia Civil (1948), archivo Asociación Cultural Monte Irago.
[5] Cf. Fundación Pablo Iglesias; https://fpabloiglesias.es .
[6] Special Operations Executive.
[7] Hugh Ellis-Rees estaba claramente con esta idea y enfatizó el valor del SOE como una organización recopiladora de inteligencia. En febrero de 1944, le dijo a Morris que, si bien todavía necesitaba al SOE para rastrear cualquier posible contrabando de wolfram, la organización debía abstenerse de operaciones de sabotaje y de sobornar a los funcionarios españoles. De hecho, Ellis-Rees le señaló a Morris que cuando se  tuviera información sobre  el  contrabando del  mineral,  “todo lo que tiene que hacerse es  informar de los hechos  a las autoridades [españolas], que tomarán las medidas necesarias; no se requiere ninguna acción de nuestra parte”… Cf. Messenger, D. A. (2005): “Against the Grain’: Special Operations Executive in Spain, 1941-1945’, Intelligence and National Security, volumen 20, issue 1, editor Neville Wylie, publicado en línea (07.08.2006), p. 183.
[8] O’Connor, B. (2020): Blowing Up Iberia, British, German and Italian Sabotage in Spain and Portugal, Lulu Press, Inc., Durham, USA, p. 554.
[9] Este código bibliográfico, como los siguientes, identifican fondos del The National Archives, archivo oficial británico ubicado en Kew, Richmond (Greater London).
[10] Salió para Vigo, el cónsul de Inglaterra en aquella ciudad don Alejandro Easton, acompañado de su distinguida esposa. Cf. El Correo Gallego, (25.06.1946), Santiago de Compostela, p. 4.
[11] HS 9/465/9, The National Archives (UK).
[12] WO 374/21749, The National Archives (UK).
[13] El Telegrama del Rif, (26.09.1930), Melilla, p. 4.
[14] Gaceta de la República, (17.02.1932), p. 1180.
[15] El Avisador Numantino, (12.11.1927), Soria, p. 1; Diario de Burgos, (15.11.1927), p. 1; El Cantábrico, (18.11.1927), Santander, p. 1; Noticiero de Soria, (31.12.1928), p. 3; El Mediterráneo, (15.05.1929), Almería, p. 3; El Telegrama del Rif (15.05.1930), Melilla, p. 1.
[16] Dirigente del comité local que se opuso en su zona al levantamiento militar de 1936, refugiándose en los montes circundantes y pasando a la clandestinidad. Escribió un manuscrito secreto, donde relata su actividad y la política represiva seguida en el suroeste orensano, editado recientemente. Cf. Fernández Vázquez, V. (2019), La verdad sobre el accidente ferroviario de Torre del Bierzo (1944), Instituto de Estudios Bercianos, Ayuntamiento de Torre del Bierzo, pp. 236-240; Ortega Prada, A. (2007), Memorias de un socialista perseguido por el fascismo, A Veiga (Ourense), 1936-1937, Fundación Luis Tilve, Santiago de Compostela, pp. 16 y 17.
[17] Gastaba pistola. Comunicación personal, Ponferrada, febrero de 2019.
[18] Véase Rodríguez González, J. (2015): “Los servicios secretos en el norte de España durante la II Guerra Mundial: el Abwehr alemán y el SOE inglés”, RUHM, vol. 4/8/, 2015, p. 95.
[19] El taxista, curiosamente, era el padre de Vicente Fernández Vázquez, el autor de la monografía La verdad sobre el accidente ferroviario de Torre del Bierzo (1944). Comunicación personal.
[20] Cf. Heine, H. (1982): A guerrilla antifranquista en Galicia, Edicións Xerais de Galicia, Vigo, pp. 52 y 53.
[21] Y pocos días más tarde, ocurriría el trágico choque ferroviario de Arévalo, sobre el cual pende alguna sospecha de terrorismo, siendo silenciado el siniestro por la censura, excepto breves referencias insertas en El Pensamiento Astorgano o en El Diario de Ávila. Con todo, y a diferencia de la catástrofe de Torre del Bierzo, el conductor de uno de los convoyes sí sería condenado a presidio por negligencia y la villa abulense ingresaría en la Orden Civil de Beneficencia como mérito (Decreto de 29 de diciembre de 1945, BOE del 31 de enero de 1946).
[22] Consúltense las publicaciones Nuestra Bandera y España Popular, comprendidas entre el invierno y el verano de 1944. Curiosamente, el Comité Central del PCE se había trasladado a México, D. F. tras la derrota de la guerra civil. Ya, en noviembre de 1935, el comité central era el poder más importante del partido comunista español, entre congresos (Información y Enlace, Ministerio de la Gobernación, Causa General).
[23] Victorino y su primo Leopoldo Nieto Martínez, tras la guerra civil, formaron parte de las partidas de huidos que lideraba, entre otros, Manuel Girón en el occidente leonés. Leopoldo, un antiguo saboteador del ejército republicano, moriría en 1940 en un tiroteo. Igual suerte correría su hermano Severino, un mozo de tren de mediana edad que cooperaba con el maquis y con Alexander Easton; el cual terminaría uniéndose al grupo de Girón en 1944, tras huir de su domicilio. Precisamente, la Guardia Civil le atribuía los sabotajes ferroviarios cometidos entre León y Orense, resultando muerto en febrero de 1946. Por su parte, Victorino lograría marchar del país, estableciéndose en Méjico. Fuente: Serrano, S., (1986), La Guerrilla antifranquista en León (1936-1951), pp. 151,168, 245-246; Memorias del sargento Ferreras, pp. 118 y 119; Meléndez Tercero, R. (1993), Historia de la antigua villa de Castropodame, p. 531; El monte o la muerte, Manuel Girón y la primera guerrilla antifranquista de la posguerra, pp. 133, 139, 152, 181 y 375; “Orden de la Comandancia del 19 de enero de 1948; dado, León”, Argutorio, núm. 39, pp. 43-48.
[24] En su nuevo destino Manuel Girón entró en contacto con algunos de los componentes del Batallón 206 (…) Junto a Marcelino de la Parra Casas y los primos Leopoldo y Victorino Nieto, leoneses de Villaverde de la Abadía, se especializaron en operaciones de sabotaje en las líneas franquistas. A partir de entonces, nacerían grandes lazos de amistad entre los cuatro combatientes. Cf. Macías, S. (2020): El monte o la muerte; Manuel Girón y la primera guerrilla antifranquista de la posguerra, Eolas Ediciones, León, p. 44.
[25] La 1ª [guerrilla] dirigida por el Girón estaba constituida por elementos de la partida de su nombre y desarro­llaban su acción por la orilla izquierda del Sil, des­de Bembibre hasta Puente de Domingo Flórez por el Bierzo, tierra de Maragatos y la Cabrera hasta Puebla de Sanabria en Zamora.- Era activa, audaz, tanto en atracos como en sabotajes y emboscadas a la fuerza; también se distinguió por lo sanguinario. Cf. “Orden de la Comandancia del 19 de enero de 1948; dado, León”…, p. 45.
[26] La diferencia de altitud supera los 300 metros. En la fecha del accidente, no había destacamento de vigilancia de la fuerza pública en las estaciones de la rampa, siendo preceptivo; deposición judicial del teniente de la Guardia Civil Miguel Tascón Fernández, febrero de 1944. Fuente: Fernández Vázquez, V. (2019), La verdad sobre el accidente ferroviario de Torre… pp. 531 y 532.
[27] Desde la estación de Brañuelas hasta las inmediaciones de la de Torre del Bierzo, el tren atravesaba en 1944 un total de veinte túneles en unos 22 kilómetros, ocurriendo el siniestro en el túnel número 20.
[28] Curiosamente, en enero y febrero de 1944, la tensión entre España y los Estados Unidos y Gran Bretaña alcanzaría un peligroso nivel, por mor del tráfico del volframio a Alemania, suspendiendose el suministro de petróleo a nuestro país.
[29] El Adelantado de Segovia, (27.01.1044), p. 1; El Diario de Ávila, (28.01.1944), p. 1.
[30] Por entonces, formaba parte de la partida de Victorino Nieto, Abelardo Macías, Guillermo Morán y Evaristo González, todos con pésimos antecedentes policiales. Véase Combarros García, M. (2018), “Orden de la Comandancia del 19 de enero de 1948, dado, León”…, pp. 43-48; “Ficha del bandolero”, cédulas y listado, relación inédita de la Guardia Civil, Asociación Cultural Monte Irago, Astorga.
[31] Remitiría desde Marsella una tarjeta al comandante de la Guardia Civil Miguel Arricivita Vidondo, con mando en Ponferrada y recién condecorado, rogándole que no se persiguiese a su familia. Fuente: El monte o la muerte; Manuel Girón y la primera guerrilla antifranquista de la posguerra… p. 393; BOE, (27.05.1949), p. 2414.
[32] Causa núm. 318-49, Juzgado Militar Eventual número 1 de Lugo; causa núm. 183-50, Juzgado Militar Eventual de León; causa sumarísima núm. 21-51, Juzgado Militar de León; causa número 71-53, Juzgado Militar Eventual número 1 de Lugo…
[33] “PREGUNTADO sobre quien es “Amigo” del que se habla al final de los unos de los escritos ocupados DICE: que se refiere a un súbdito inglés que vive en las Colonias de Carracedo, el cual prestó algún informe a la guerrilla, les dio propaganda inglesa y norteamericana, y con él tuvieron ciertos tratos para pasar ingleses durante la guerra, lo cual se llevó a efecto hasta que encontraron otro medio más fácil. Fue designado por César Ríos Rodríguez para relacionarse con él, como lo hacía antes, y cree el que habla que le conociera por medio de Silverio Yebra Granja Atravesado que era natural también de Las Colonias” (Interrogatorio de Marcelino de la Parra Casas); consejo de guerra, León, causa 280/48, con pena capital. Cf. Macías, S. (2020), El monte o la muerte… pp. 141, 245-246; Imperio, (09.11.1948), Zamora, p.1.
[34] Macías, S.: op. cit. pp. 141 y 142.
[35] Cf. “Un documento confidencial hallado en poder de uno de los directivos palentinos, demuestra el alcance del movimiento comunista que se preparaba en toda España”, El Día de Palencia, (03.08.1936), p. 1 [Aprox. abril de 1936].
[36] Temario de los guerrilleros izquierdistas en materia de explosivos. Cf. López García, A. (2019): Saboteadores y Guerrilleros; la pesadilla de Franco en la Guerra Civil, Espasa, Barcelona, pp. 147-151.
[37] Artículo noveno de la Ley para la seguridad del Estado, de 29 de marzo de 1941, (BOE del 11 de abril).
[38] Artículo primero de la Ley de 2 de marzo de 1943, por la que se equipara al delito de rebelión militar las transgresiones de orden jurídico que tengan una manifiesta repercusión en la vida pública (BOE del 16 de marzo).
[39] Cf. “Llamamiento de la Junta Suprema de Unión Nacional”. Cf. Aguado Sánchez, F. (1976): El Maquis en sus documentos, Editorial San Martín, Madrid, pp. 23-26.
[40] Comunicado de Radio España Independiente, 1º de diciembre de 1943. Cf. España Popular, México D. F. (10.12.1943), p. 2.
[41] Declaración del comerciante Pablo Herrero, prestada el nueve de enero de 1944 ante el jefe de la Sección de Astorga de la Comandancia de Guardia Civil. Cf. Fernández Vázquez, V. (2019), La verdad sobre el accidente ferroviario de Torre…,  pp. 263-264.
[42] Cf. “Incrementación de los sabotajes en todo el país”, España Popular, México D.F. (07.04.1944), p. 3.
[43] “Federación Nacional de Guerrillas; Cuerpo de León-Galicia; Estado Mayor; a todas las guerrillas y secciones del S.I.R.”. Cf. Aguado Sánchez, F. (1976): El Maquis en sus documentos…, pp. 389-391. La Ciudad de la Selva fue un campamento guerrillero ubicado en el entorno de Peña Trevinca (Orense).
[44] Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo, (20.01.1945), p. 2.
[45] El Adelantado de Segovia, (22.02.1946), p. 4.
[46] “Orden de la Comandancia del 19 de enero de 1948; dado, León; asunto- Exposición de la situación general del problema del bandolerismo en la provincia de León al iniciarse el año 1948”, manuscrito, folio 16, archivo Asociación Cultural Monte Irago. La localidad de Brañuelas es la última estación antes de iniciarse la fuerte pendiente ferroviaria de Torre del Bierzo y las ciudades de Astorga, La Bañeza, Benavente y Zamora acogían las estaciones de tren de la antigua línea Astorga-Plasencia, desaparecida en 1985-1996.
[47] “Ficha del bandolero”, número 27, informe de la Guardia Civil (1948), archivo Asociación Cultural Monte Irago; Causa General, Oviedo (Asturias, provincia), 1940-1941, folio 119.
[48] Boletín Oficial de la Provincia de León, (13.02.1952), p. 4.

3 respuestas a «El accidente ferroviario del Torre del Bierzo en 1944 y algunos elementos probatorios»

  1. Me pregunto si estás cosas seguirán ocurriendo hoy en día.
    El accidente del AVE en Santiago de Compostela y en día tan señalado, 24 de julio de 2013 en víspera del día de Santiago Apóstol. Un maquinista experimentado que siempre hacía esa misma línea, una fiable o supuesta fiable seguridad ferroviaria en las líneas del AVE con una tecnología de vanguardia y el tren toma una curva a poco del final de trayecto a más de 190 km/h cuando en ese tramo el límite de velocidad es
    de 80 Km/h… Parece raro.
    También hay voces que hablan (entre otros accidentes) del vuelo de Iberia Madrid-Bilbao en febrero de 1985 que acabó estrellándose en el monte Oiz, y donde parece que también hay «gato encerrado». Obviamente la prensa generalista hace el resto del «trabajo» con sus informaciones de lo sucedido.

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