El Archivo de Salamanca: nueva sentencia a favor

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De nuevo una sentencia, esta vez del Tribunal Supremo, da la razón sobre los documentos del Archivo de Salamanca expoliados por la Generalidad.

Dice el fallo que los documentos entregados a la Generalidad no es para que se los quede, sino para localizar a las entidades de las que procedieran originalmente, si es que existieran, con la obligación de devolver esos documentos al Archivo General de la Guerra Civil Española, el sitio en el que tienen que estar, si en un plazo máximo de un año la Generalidad no encuentra a esas entidades.

Es exactamente lo que desde la Asociación Salvar el Archivo de Salamanca vienen reclamando a la Generalidad desde hace años: que devuelva al Archivo de Salamanca los 400.000 documentos expoliados que retiene indebidamente en su poder y que no han sido entregados, en ningún caso, a nadie (tarea imposible pues pertenecieron a entidades que llevan más de 80 años desaparecidas, como la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, y pertenecen a todos los españoles, desde que pasaron a ser propiedad del Estado).

Documentos interesantísimos e imprescindibles de nuestra Historia, que prueban las atrocidades cometidas en la guerra por la Generalidad y que ésta, a toda costa, no quiere que se conozcan.

Así, el Tribunal Supremo da la razón, como ya hicieron el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en sentencias pasadas a los que como esta asociación luchan tenaces por reparar una injusticia cometida, en esta ocasión, contra todos los españoles, pues es la historia de todos.

La parte mala de la noticia, que también la hay, es que el mismo Tribunal Supremo accede a entregar a la Generalidad una serie de documentos (23.000) custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil Española. Y ello incomprensiblemente dados los antecedentes incumplidores y desacatadores profesionales de la Generalidad.

De una ley tan mala como es la del expolio del Archivo de Salamanca, mientras no se derogue, se derivan estas atrocidades. Son 23.000 documentos que deberán hacer un viaje de ida y vuelta (Salamanca-Barcelona-Salamanca), pues son del mismo tipo que los otros 400.000 que te hablaba antes: no son de nadie en particular, pertenecen a todos los españoles y su destino final será el Archivo de Salamanca.

Y por eso, ante el evidente riesgo de desaparición de esos nuevos documentos, de que acaben perdidos en manos de personas y entidades ajenas a sus legítimos propietarios, como ya ha sucedido con decenas de miles de documentos que la Generalidad retiene indebidamente en su poder, se van a pedir medidas cautelares (estamos ya trabajando y estudiando las opciones y fórmulas legales que tenemos) para la custodia y vigilancia de esos documentos hasta tanto no sean devueltos, de nuevo, al Archivo de Salamanca.

Se van a poner en marcha esas nuevas medidas legales y, por supuesto, se mantendrán todas las reclamaciones y acciones, administrativas y judiciales, que ya están en marcha o planeadas para conseguir la restitución de los documentos expoliados.

La primera respuesta del Gobierno catalán tras la comunicación de la sentencia por parte del Tribunal Supremo fue reafirmar ¡hay que tener desfachatez! que «no tiene ninguna intención de devolver documentos al Archivo General de la Guerra Civil en Salamanca», ni los que retiene ilegalmente de anteriores transferencias, que ya debía haber devuelto, ni tampoco lo tiene previsto hacer con los que ahora reciba…

La Generalidad está desafiando a todo el Estado Español con su locura secesionista.

En buena lid, si la Generalidad exige ahora el cumplimiento de esta sentencia, tendrá que estar dispuesta ella misma a cumplir con la exigencia de devolver todos los documentos al Archivo de Salamanca (estos nuevos 23.000 en un plazo máximo de un año y de manera inmediata los 400.000 que retiene indebidamente desde hace años).

Desde luego se usará esta sentencia en próximos recursos y actuaciones judiciales, como un argumento jurídico más (y muy contundente, siendo una sentencia del Supremo) que añadir a los muchos que asisten a esta causa, que es la de todos los españoles.

Así que una Sentencia que «sonaba» muy mal (proceso judicial de la Generalidad contra el Gobierno), se convierte en la herramienta, en la puntilla, que permitirá la devolución, por fin, de los 400.000 documentos que están ilegalmente en poder de los separatistas; si es que antes no los destruyen, claro.

Y es que las sentencias hay que cumplirlas todas, las que gustan y las que no gustan, y completamente.

Algo de lo que, llegado el caso, se deberían ocupar el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional.

Del Gobierno de Pedro Sánchez no se esperan más que zancadillas.

Por la unidad del Archivo de Salamanca, por la historia y la unidad de España, ¡seguimos!

Policarpo Sánchez
Presidente de la Asociación Salvar el Archivo de Salamanca

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