El beso a la futbolista y el feminismo impostado

Según cuentan los periodistas deportivos, hay miles de irregularidades cometidas por el hasta hace unos pocos días presidente de la federación española del fútbol, señor Rubiales, que justifican sobradamente que hubiera sido cesado hace mucho tiempo. Sin embargo, ni los organismos internacionales que controlan las competiciones futbolísticas, ni mucho menos la secretaría de estado para el deporte español (controlada al cien por cien por el gobierno) han movido un dedo para, al menos, haber sancionado esas irregularidades. Sólo han actuado esos organismos cuando la mafia española que controla el feminismo hipócrita e impostado, controlada y dirigida por lo que antes era Podemos y hoy es Sumar, ha puesto en marcha una campaña publicitaria a nivel mundial contra el señor Rubiales por el terrible delito de haber dado un beso en la boca a una de las futbolistas que han conquistado el campeonato mundial del fútbol femenino.

Un beso dado en un contexto de loca euforia, como es la entrega de las correspondientes medallas y de la propia copa. Un contexto en el que la reina consorte de España saltaba, abrazaba y besaba a todas las futbolistas de la selección española, y lo mismo hacía el señor Rubiales. En aquel emotivo acto, en el que todas las autoridades daban la impresión de haber perdido la razón, sólo hubo una persona que fue capaz de mantener la calma, envuelta en la bandera española: la hija menor de los reyes. Contemplando las fotos de aquel acto, la impresión que yo saqué es que esa adolescente parecía preguntarse a sí misma: ¿Pero cómo es posible que estos adultos puedan comportarse de forma tan zafia e irresponsable?

No voy a tratar de explicar los mecanismos psicológicos incontrolables que explican esos comportamientos irracionales. Lo único que me limitaré a afirmar es que yo mismo los he sufrido en situaciones futbolísticas mucho menos emotivas que las de la entrega de trofeos a las ganadoras del campeonato mundial del fútbol. Como todos los hombres de mi edad que nos hemos criado en pueblos, soy bastante futbolero. Por eso, cuando el Real Zaragoza estaba en la primera división del fútbol español ganando importantes trofeos, me hice socio y acudía al estadio de la Romareda en compañía de mi hijo. El destino hizo que, junto a los asientos que nos asignaron, coincidiéramos con dos colegas, serios y reputados profesores universitarios. Nunca hubiera podido imaginar que esas dos personas llegaran al paroxismo de perder el pudor y la razón ante acciones discutibles de los equipos contrarios, o ante sanciones arbitrales contra el equipo zaragocista. Los tacos y disparates que salían de la boca de esos dos amigos y colegas todavía me taladran mis tímpanos a pesar del tiempo transcurrido. Como entendí que ese ambiente festivo era muy perjudicial para la educación social de mi hijo, me di de baja como socio.

Viendo una y otra vez las fotos del momento en que el señor Rubiales propinó el terrible beso en la boca de la jugadora española, llegué a la conclusión de que en dicho beso no hubo ninguna actitud libidinosa ni nada que se le parezca. Primero, la chica abrazó al pervertido presidente de la federación española del fútbol y lo subió en volandas. Luego se produjo la escena del púdico beso, teniendo el pervertido y machista Rubiales cogida entre sus manos la cara de la futbolista, en tanto que ella lo abrazaba por la cintura. Eso fue todo lo que pasó. Es más que evidente que si la mafia que controla el hipócrita e impostado feminismo gubernativo español no hubiera puesto en funcionamiento todo su potencial destructivo, nadie habría condenado dicha acción porque, como ya he dicho varias veces, en ese tipo de situaciones extremas se pierde el pudor y la conciencia del ridículo. Un ejemplo de que el supuesto pecado no existió es que cuando esa mafia comenzó a bramar, la propia afectada confesó públicamente que no había razón alguna para tratar de buscarle tres pies al gato y que, por tanto, la polémica debía de acabar.

Pero, como suele ser habitual en el modo de comportarse este tipo de mafias mediáticas, siguieron erre que erre, obligando a la futbolista a desdecirse y a tener que confesar públicamente que no fue un beso consentido por ella. Y, por si fuera poco, el señor Rubiales la cagó declarando a los medios de comunicación que sí hubo consentimiento, ya que él le preguntó si le permitía que le diera un beso en la boca y ella le respondió: ¡Vale! No creo que haya que ser muy inteligente para darse cuenta de que el “machista Rubiales” mintió descaradamente, pues en los escasos segundos que transcurrieron y en el contexto emocional en que se produjo la acción era radicalmente imposible, aparte de que no tenía ningún sentido, que se produjera ese diálogo. Una vez que la mafia del feminismo hipócrita logró que los medios de comunicación entraran en esa estéril polémica de si hubo, o no, consentimiento de la futbolista, todos los palos del sombrajo se vinieron abajo y la bola comenzó a rodar.

Como es lógico, la bola se hizo más grande y acabó introduciendo en ese infernal giro de la bola a la chica afectada. Que ello es así lo demuestra el hecho de que la futbolista, por boca de un extraño sindicato (yo, al menos, no sabía que existía), entrara en ese maléfico juego integrado por la contradicción moralista entre machismo y feminismo, pidiendo la cabeza del terrible y perverso macho alfa que la mancilló delante de todo el mundo mediático. Como es bien sabido, el ministro español del deporte, aconsejado y dirigido por el presidente del gobierno, forzó al perverso machista para que dimitiera, con lo cual el gobierno conseguía quedar bien a nivel internacional sin mojarse. Lo que pasa es que el señor Rubiales, a pesar de ser de la misma cuerda política e ideológica del presidente del gobierno, se negó a dimitir, con lo cual el hábil plan gubernamental se quedó en agua de borrajas. Pero hete aquí que entonces hizo su aparición pública la FIFA, que se atrevió a poner de patitas en la calle al libidinoso Rubiales, evitando así que el gobierno español tuviera que cesar a uno de los suyos. A partir de ese momento, todas y todos los que habían apoyado al presidente del fútbol español emitieron comunicados públicos apoyando el cese.

Personalmente, me importa un bledo cual pueda ser el futuro del señor Rubiales. Lo único que me importa es el futuro de esa joven futbolista que sin comerlo ni beberlo se ha metido en un lío morrocotudo, debido a haberse dejado envolver por la devastadora tela de araña promovida por la mafia del feminismo hipócrita. En estos días, todo son homenajes públicos en favor  de la joven, basándose en que ha sido víctima del machismo más perverso que existe, concretado en una agresión sexual no consentida. Un machismo, además, agravado por el hecho de que quien causó la agresión sexual era el jefe supremo de la futbolista. No soy ningún experto jurista y, por tanto, no sé el recorrido penal que pueda tener este asunto, aunque me temo que no tendrá recorrido alguno. Sin embargo, estoy completamente seguro de que dentro de unos pocos meses, quienes ahora la homenajean se olvidarán absolutamente de ella, dejándola desamparada ante una sociedad tan cainita como es la humanoide. Y lo que es peor todavía, no pasará a la historia por haber ganado el campeonato mundial del fútbol femenino, sino por haber sido la víctima del peligroso y malvado machismo heteropatriarcal futbolístico, cuyo presidente se atrevió a propinarle un beso en la boca ante las televisiones de todo el mundo, quedando en el aire la malévola duda de si el beso fue, o no, consentido por la joven.

Otro aspecto de la cuestión que me tiene muy preocupado es entender cómo este movimiento feminista histérico y emocional ha podido arrastrar a la práctica totalidad de las políticas del mundo occidental hacia el delirio y la irracionalidad que supone la interiorización intelectual de la maldad intrínseca que conlleva el simple hecho de ser hombre, lo cual ha dado lugar a una homofobia descontrolada, a los escraches y al boicot en los medios de comunicación contra los intelectuales que se atreven a cuestionar las políticas identitarias de género, o a las polémicas delirantes sobre la apropiación cultural. Esta preocupación concentra mis lecturas actuales, lo cual me impide ofrecer aquí y ahora una explicación razonable de dicho fenómeno sociológico.


12 respuestas a «El beso a la futbolista y el feminismo impostado»

  1. Tomadura de pelo woke-progresista, que busca la división, el enfrentamiento, el conflicto: la nueva lucha de clases para arrastrar a la masa, masa cada vez más aborregada y embrutecida. Ya no buscan la Dictadura del Proletariado sino la Dictadura del Puterío, televisivo y amarillento, con el beneplácito del poder económico, convirtiéndose en sus perrillos falderos, sus caniches rojos. Miel sobre hojuelas en una nación camino del pudridero y un Estado semifallido donde sólo funcionan AEAT sableando, la DGT multando y el SEPE en las provincias con muy poca población. He escuchado hablar sobre este asunto -y sobre muchos más- a gente con estudios, con formación y experiencia -no veinteañeros sino cuarentones y cincuentones- decir auténticas estupideces que avergonzarían a un bachiller de los 60…¡o de los primeros 80 como es mi caso! increíble pero cierto. Todo esto me produce cada vez maor desafección, mayor hartazgo.

  2. el rojerío ha sustítuido la LUCHA DE CLASES por la LUCHA DE GÉNERO …para lograrlo han de manipular y tergiversas hechos como los vistos en vivo y en directo ,televidentes con personalidad ,no los cambia chaquetas como la jugadora,que participando en una venganza contra la Federación ,su presidente y entrenador cambió la versioón vista y dada de forma coloquiale informal IN SITU y a posteriori en el avión….

    para manipular necesitan la colaboración de los medios ,en mucha gran parte subvencionados de una u otra forma por el ROJERÍO ,o bien comprados ,por lo tanto no se puede esperar objetividad ,imparcialidad de ellos ,los opinadores se han convertido en juzgadores y sentenciadores del caso violando la PRESUNCIÓN DE INOCENCIA de este hombre o de quién se tercie ,mañana te puede tocar a ti ……

    primero tendría que haber una SENTENCIA DEFINITIVA ,tras esta proceder a actuar ,destituyéndole de todos sus cargos y prebendas ,no antes …..aunque el daño a su imagen y honor ya está hecho ….

    hoy los hombres están siendo perseguidos por el mero hecho de serlo ,lo que más me pasma es que muchos de ellos al frente de medios comunicativos generalista ,satanizan a Rubiales por un acto de euforia colectiva ,máxime cuando el es un hombre efusivo ,impulsivo,no sabiendo contenerse por respeto al cargo que ocupa …,como el esa situación le podría pasar a otros muchos ,mucho más tras las tiranteces habidas en esa selección bullaca ,que no han dado más que problemas……

    los hombres de no espabilar ante LA NUEVA INQUISICIÓN verán pisoteados sus derechos ,el honor e imagen por actos parecidos en momentos en que la palabra de la mujer vale más que la suya ,basta decir que la FIFA inhabilitó a Rubiales tras pedirle la versión a la jugadora ,enviada esta procedió a la inhabilitación ,privándole de sueldo y derechos inherentes
    a su empleo……….hasta la ONU se ha pronunciado sobre el tema ….inaudito !!!!

    los hechos acontecidos deberían valer para que los hombres se hagan más reivindicativos y no sigan cediendo derechos

    a modo de ejmplo …trabajo en una Admón Pública donde la mayoría con mucho son mujeres ..dónde está la pariedad ?¿?no deberían convocarse al 50% por géneros para lograrlo ….

    y…la discriminación positiva ?¿? en caso de empate pasa la mujer opositora en perjuicio de un hombre que pueda sea padre de familia ?¿?….

    cuantos hombres conviviendo con una mujer son maltratados psicológicamente ,incluso vejados ,insultados ,despreciados ,no denunciándo por honor y orgullo ?¿?…….

    es momento de hacerlo y denunciar ,victimizándose como hacen ellas ..llegados los nuevos tiempos

    ….

    1. En serio, estimado contertulio y lector del EED, ni siquiera es necesario llegar a porcentajes o paridades porque aquí de lo que se trata es directamente de paridas, paridas globalistas por supuesto, paridas destinadas a hacer desaparecer cualquier rastro de tradición, sentimientos propios de la condición humana como el amor al padre a la madre y a los hijos, y como resumen de todo eso, a la Patria que las madres decentes desde que tenemos memoria nos enseñaron a amar con su ejemplo, etc.
      No, ahora de lo que se trata es de una reducida cuadrilla de delincuentes tan ricos como soberbios que viven en los círculos de poder anglos, es decir Washington y Londres, seguidos por la auténtica piara de agentes que han criado con su mala leche y en sus putas universidades de prestigio, siempre o casi siempre dominadas por la casta de los cerdos innombrables, que han decidido que solo ellos tienen derecho a vivir una vida que para ellos será vidorra y para el resto del género humano, al que ellos odian y desprecian, mierda de vida en medio de la barbarie y formando parte de un revoltijo de gentuza que ni sepa lo que es, ni de donde es, ni a donde coño va, mientras obedezca ciegamente a quien le eche de comer…insectos y carne de plástico, vegetando encerrada en pocilgas y sin asomo de nada propio, excuso decir derechos, además de controlados cada uno de ellos las veinticuatro horas del día los siete días de la semana.
      Herramientas para imponer su dominio tienen de sobra, y ahí están las infoputas (en feliz hallazgo del col. M.A.Aguilar) que nos lo demuestran cada día difundiendo sus patrañas (y sus chorradas interesadas, como en el caso del fulano este del fútbol al que le ha tocado la lotería, una especie de gordo eso si, aunque la pedrea le esté tocando diariamente a muchos hombres españoles y europeos); pero, como digo, aquí se trata dominio y quien lo quiere imponer tiene herramientas de sobra para hacerlo, las infoputas, si, pero sobre todo tienen a mano la amenaza, siguiendo por la muerte social, para continuar llegado el caso por el asesinato y la desaparición forzada de los réprobos, y como último recurso, tal como nos están demostrando, la guerra. En realidad cosas todas ellas que, basta observar para verlo, están ya presentes especialmente en Europa donde toda esta carroña ideológica forma parte ya de la dieta diaria que nos estamos comiendo y comerán los que sigan.
      De momento, ha desaparecido la igualdad ante la ley y a nadie le importa un rábano que así haya sido. ¡Y eso que es el principal fruto de aquella salvajada seguida de carnicería orquestada por los putos mandilones que tuvo lugar en el París de 1789! Pues ni por esas. Cualquier fin de semana, una zorra desorejada, por ejemplo la mujer del planchabragas ese, el «Jeta» antes del «mundo» y hoy del «español», desde el bufete de mierda que regenta puede enchiquerar, previa fabricación de cualquier historieta que previo pago solicite una clienta y que a ningún juez -pero ninguno quiere decir ninguno- cuestionará, a cualquier incauto que se le pase por ahí a la zorra con tal de que el enchiquerado sea hombre. ¿Qué tal?
      No digamos ya esos juntones de toda clase de degenerados, entre los que priman jotitos y camioneras, a los que como se te ocurra criticar puede costarte un ojo de la cara y parte del otro. Ni hablar de la «enseñanza» que a semejante desecho social se les permite impartir ¡en las escuelas y a los niños! cosa que al parecer a nadie le importa un comino. Es más, hasta la conferencia episcopal planea introducir en la doctrina el cuidado de la tierra porque cuidadín, según estos funcionarios de la patraña y la crucecita, se está calentando ¡en la doctrina! Por no aludir al aborto, cosa ante la que disimulan sin recato por cierto los antes aludidos funcionarios, como forma prácticamente deportiva de entender esta mierda de sociedad: ¡matando niños! Y así, suma y sigue.
      Por supuesto que cualquiera con dos dedos de frente sabe lo que todo esto significa: BARBARIE. Especialmente en la Europa que una vez fue la Cristiandad, donde a las claras está que es en eso en lo que se traduce el ansia de dominio y de poder que tienen los que siempre han sido unos cabrones asesinos y ladrones. En román paladino: Las putas élites anglófilas en unión con sus compadres los putos innombrables; ambos en coyunda, como siempre, empeñados en prevalecer solo ellos imponiendo la barbarie para no dejar ni rastro de las antiguas naciones cuya cultura, que odian, desaparecerá para siempre de la faz de la tierra.
      ¿Qué otra cosa sino barbarie es todo esto?: El imperio de la ley del embudo, «el mundo regido por reglas», matraca que repiten los cerdos gerifaltes de la UE lacayos de los anglos a los que nadie ha elegido; la guerra «hasta el último ucraniano», contra una antigua nación cristiana como Rusia, a cuyos habitantes se califica abiertamente de subhumanos y por lo tanto perfectamente aniquilables, a los que se puede y es deseable matar hasta hacerlos desaparecer de la tierra. ¿Qué esto es una exageración? Muy bien, quien así lo crea que se lo pregunte a ese hijo de la grandísima puta, el mismo que se permitió torear a un millón de españoles que, con banderas de España, gritaban indignados en Barcelona: «Pusdemón a prisión», encaramándose el cabronazo a la tribuna por su puta cara y diciéndoles a ese millón de españoles que: «¡Esto no es un circo romano!». Con lo que desde ese mismo instante aquella rebelión cívica quedó esterilizada, y muerta en realidad desde el momento en que nadie se atrevió a contestar como debía a ese hijo de puta agente anglo. Porque todo el mundo se calló y aceptó el exabrupto de ese cerdo chulo arrogante que ahora manda en exteriores de la mierda la Comisión mientras azuza a una guerra contra Rusia que puede perfectamente costarles la vida a cien o doscientos millones de europeos. ¡Que esa es toda la verdad que se esconde tras la arrogancia de semejante cabronazo! Entonces en Barcelona, aquel día, que en vez de indignación fue al final estéril acto de impotencia, nadie se atrevió a encararse con ese arrogante sociata ladrón chulo y malnacido, para acto seguido haberle partido la bocaza y finalmente echarlo a patadas en los huevos de aquel escenario que él, ese puerco agente anglo, convirtió en comedia bufa de la que sacaría luego provecho su puto partido de ladrones y asesinos, maldición de España, que siempre han sido esos asquerosos.
      Tenemos pues lo que merecemos por cobardes y es un hecho, por mucho que nos neguemos a reconocerlo o lo revistamos con todos los sofismas que se nos ocurran, que vivimos ya sumidos de hoz y coz ¡en la BARBARIE! Donde la piedad por el ser humano se ha convertido en motivo de escarnio y befa, donde se desprecia a cualquiera que recuerda a la divinidad creadora de su espíritu y donde se insulta y es objeto de mofa sin el menor decoro aquél que tenga la ocurrencia de recordar que hubo un tiempo en el que se decía que todos los seres humanos somos hijos de Dios y por lo tanto hermanos en este breve paso por este mundo. Y breve es, en efecto, por mucho que los cabrones globalistas crean que van a vivir mil años. Porque morirán como esa zorra de la Madeleine Albright que justificó el haber asesinado a medio millón de niños iraquíes, o como esa zorra asesina de la Nuland que igualmente morirá, o como el cabrón criminal de guerra de Kisinger por muchos cien años que haya cumplido, o ese perro imbécil solanesco, asesino de civiles serbios, que igualmente morirán por muy implados que estén o hayan estado de soberbia esos hijos de Satanás.
      Pues bien, esta es la realidad en España como en Europa donde hay más tontos que botellines, gente a la que creías formada que de pronto y en cualquier banal conversación se revelan como los imbéciles alienados que en realidad son, y te recitan las soplapolleces del telediario como si fueran las verdades del barquero y te dicen que Putin está loco o es un asesino con toda la pachorra del que se cree que está en posesión de la verdad cuando solo es un pobre gilipollas. O hablas con un magistrado del Supremo, jubilado hace nada, y el muy tontolculo te suelta cosas como esta: «Es cierto, lo de la ley de violencia de género yo también la veo a veces como cuestionable» y luego como si tal cosa apura el café que se está tomando. Por supuesto que en la sala 2ª no hizo la menor mención a calificarla como la barbarie que significa y por supuesto el mierda con puñetas era de «mierdas y mierdos para la memocracia» y vivió tan ricamente de su profesión comunista invitado lo mismo por el foro de San Pablo, llevándose a la mujer de vacaciones gratis total, que haciendo «el milagro de los panes y los peces», es decir, yéndose a la Argentina con cien euros en el bolsillo, viaje ida y vuelta en busines, turismo a tutiplén con la mujer y volviendo no solo con los cien euracos de salida intactos, porque el menda es encima de la cofradía del puño, sino echo un «honoris causa» por la facultad del ramo de la universidad de Buenos Aires, donde como se sabe y es natural mandan los asesinos, que si una vez implantaron el terror matando indiscriminadamente en esa nación hoy son los dueños del cotarro; piara de criminales asesinos, raqueteros y secuestradores, que a él, por supuesto, al «prestigioso jurista», le conceden honores a granel, porque ¡qué menos con un ex-magistrado comunista español comemierda!
      Así que este es el muladar social en que vivimos y este es el panorama del que en realidad nadie quiere saber nada… mientras pueda seguir voceando al camarero, tal como se acostumbra en el Garrulistán: «Otra de gambas y unas cañas «pa’ estos».

  3. Imposible aportar nada al artículo o a los comentarios. Tristes y siniestros tiempos nos ha tocado sufrir, con una sociedad decadente, tarada, inmunda y descompuesta, manipulada a su total antojo y alborozo por la escoria roja totalitaria y degenerada que nos lleva de cabeza al abismo aberración tras aberración. Ver para (no) creer.

  4. En primer lugar, felicitar al autor por tan brillante exposición. Poco más que añadir; salvo una pregunta, con bastante sesera, todo hay que decirlo, escuchada a una señora dotada de gran inteligencia natural. La cual a continuación les traslado: ¿No creen que la condena y repulsa de tan polémico y zafio personaje, haya sido más, por haber realizado en una tribuna presidencial, a la vista de todo el mundo, un gesto impropio, burdo, grosero y soez? Cada lector tendrá su propia respuesta.

    1. RUBIALES ES UNA CORTINA DE HUMO para ocultar las «negociaciones» (en realidad, bajada de pantalones) de Pedro Sánchez con los separatistas catalanes y vascos, los terroristas, etc.
      Pan y fútbol para la plebe.

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