El crimen del aborto en la ciudad de Buenos Aires

En Buenos Aires no es distinto a casi todas las urbes del mundo, pero no por ello vamos a dejar de denunciarlo.

En Marzo de 2016 se creó en Buenos Aires la Coordinadora de Salud Sexual, Sida, ITS ppr la fusión del Programa Coordinación Sida y el Programa de Salud Sexual y Reproductiva. Los ejes de actuación de la nueva entidad son: 1) Facilitar el acceso a los anticonceptivos, especialmente a los de larga duración (DIUs e Implantes), 2) Mejorar y aumentar la respuesta a las mujeres que quieren abortar y 3) Fortalecer el trabajo en las Redes a favor del aborto. Desde entonces, según fuentes de la propia coordinadora, en 2019 facilitó el acceso a anticonceptivos a entre 74.982 de las mujeres que sólo tienen acceso al sistema público de salud, lo que representa un 73% de la población «objetivo», muy superior al 46% de 2017 y 58% de 2018.

En Buenos Aires, las mujeres que quieren abortar acuden al sistema de salud: 1) porque lo conocen porque lo utilizan por otros motivos, 2) por el consejo de una amiga, 3) por la recomendación de organizaciones sociales abortistas y 4) por el número de teléfono 0800 de la Línea de Salud Sexual del Ministerio de Salud de la Nación que toma nota de la solicitud y la gestiona convenientemente.

Hasta las 12 semanas de gestación se las atiende en los CeSAC o se les practica el aborto en ambulatorios, usando misoprostol conforme a las normas del Ministerio de Salud. A partir de las 13 semanas se practica en el hospital. En todo caso se facilita a la abortista “anticoncepción post-evento obstétrico”.

Al describir las “causales” por las que se acepta la realización de los abortos destaca que si se alega violación no se exige denuncia, pues basta con la declaración jurada de la mujer; como pueden imaginar, dicha justificación se emplea de forma masiva pues ni siquiera hace falta denunciar al violador, si es que existió, sirviendo esta «causa» como tapadera de multitud de embarazos.

Los servicios abortistas no han dejado de crecer en la ciudad. En 2014 los abortos se practicaban en 8 hospitales y un solo CeSAC, en 2019 en 16 hospitales y 44 CeSACs. Los 16 hospitales mencionados son: los once hospitales generales de la Ciudad que tienen maternidad, la Maternidad Sardá, los dos hospitales pediátricos (Gutiérrez y Elizalde) y dos hospitales que no tienen maternidad, pero hacen abortos (Tornú y Zubizarreta). En 2014 el 11% de las intervenciones se hacían en el primer nivel y en 2019 el 84%, lo que ha derivado en la practica de abortos mucho más tempranos.

De los abortos que se practicaron en hospitales el 19% se realizaron en el Piñero. Penna (18%), Santojanni (17%), Argerich (9%), Pirovano (8%) y Álvarez (7%).

Lógicamente, el incremento de abortos viene siendo exponencial: en el 2014 -cuando se comenzó a proveer de misoprostol a los centros de salud- se practicaron 91 (81 en los hospitales y 10 en el CeSAC) y en el 2019 un total de 8.388 (1.136 en hospitales y 7.052 en los CeSACs).

En cuanto a las edades de las mujeres que abortaron, en 2019, 58 abortos se practicaron en niñas menores de 14 años, 1.133 en adolescentes entre 15 y 19 años, 2.459 en jóvenes de 20 a 24 años, 2.133 en la franja de 25 a 29 años; 1.365 (30 a 34 años), 849 (35 a 39 años), 321 (40 a 44 años) y 18 en mayores de 45 años. El 86% de las mujeres que abortaron son adultas (más de 20 años) y el 14 % adolescentes.

La edad gestacional en la primera consulta es de menos de 13 semanas en el 92% de los casos. Los restantes abortos (8%) se practicaron entre la semana 13 y 24 de gestación.

Sobran las palabras. Así estamos en todas partes. El genocidio abortista no sólo no cesa, sino que se incrementa.


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