El Jardin del Eden. (Sobre el dia de La Mujer)

ESCUCHAR NOTICIA: Nos encontrábamos solos en la vida, nos faltaba algo y Él lo sabía. No podía ser eso la morada perfecta, pues no había por quien luchar, hasta ese día su nombre solo era el jardín. De un costado no, fue directamente fue un trozo de nuestra alma, si, de allí cogió Dios nuestra mitad y la hizo vida. Así creo Dios a La Mujer. Ese día algo cambio para siempre, el huerto, paso a llamarse El Jardin, el Jardin del Eden, el hogar perfecto, La Sagrada obra que aún no estaba ultimada, ese día terminó, ese día acabo La Creación. Ser perfecto, Madre, Esposa e Hija, Hermana y Amiga, toda mujer es perfecta, es la última obra que hizo Dios, fue la culminación, fue su mejor milagro. Portadora de vida, de ella venimos y a ella buscamos para dejar algo, para dejar lo mejor que podemos dar de nosotros, para traer a nuestros hijos. Indispensable en nuestra vida, de bebes solo buscamos su regazo, al que imploramos vuelta en situaciones límite. Ella cobijara luego a nuestros hijos, que también buscaran una mujer; a nuestras hijas que volverán a ser artífices del milagro de la vida. – Ya abajo del Cielo, en la vida terrenal: Uno se hace mayor, nuestra madre ya partió, nuestra hija está en su nuevo y maravilloso ciclo, y por algún motivo fatal, nos quedamos de nuevo sin el jardín. La búsqueda será eterna, no necesitaremos ya del sexo, pues nuestra misión ya había sido cumplida. No necesitaremos coqueteos, no necesitaremos nada; nada más que regresar al Eden. Una nueva figura femenina, una Mujer de nuevo se cruzara en nuestro camino, sin buscarlo, sin decirlo, sin notarlo, nos entregaremos a Ella en una pleitesía no pactada, no es necesario, alabaremos su condición de Mujer. Nuestra lucha de aguerridos soldados en la vida, dará su fruto y batalla tras batalla, alzada tras caída, victoria tras derrota, acabaremos rindiendo vasallaje a nuestra Dama. Como Quijote rindió pleitesía a su Dulcinea, sin pedir nada a cambio, sin que ella lo supiera, sin necesidad de nada más que saberse de nuevo en la unión Sagrada. El placer solo será participar de su Reino; El placer será volver al fin de nuevo al jardín del Eden. ————- No sabía si lanzar esta prosa a los cuatro vientos, pero tras leer esta mierda, no he tenido mas remedio: AQUÍ Espero que a ustedes les haya gustado, y a los del ministerio del odio entre personas NO.   Pulse para escuchar el texto Nos encontrábamos solos en la vida, nos faltaba algo y Él lo sabía. No podía ser eso la morada perfecta, pues no había por quien luchar, hasta ese día su nombre solo era el jardín. De un costado no, fue directamente fue un trozo de nuestra alma, si, de allí cogió Dios nuestra mitad y la hizo vida. Así creo Dios a La Mujer. Ese día algo cambio para siempre, el huerto, paso a llamarse El Jardin, el Jardin del Eden, el hogar perfecto, La Sagrada obra que aún no estaba ultimada, ese día terminó, ese día acabo La Creación. Ser perfecto, Madre, Esposa e Hija, Hermana y Amiga, toda mujer es perfecta, es la última obra que hizo Dios, fue la culminación, fue su mejor milagro. Portadora de vida, de ella venimos y a ella buscamos para dejar algo, para dejar lo mejor que podemos dar de nosotros, para traer a nuestros hijos. Indispensable en nuestra vida, de bebes solo buscamos su regazo, al que imploramos vuelta en situaciones límite. Ella cobijara luego a nuestros hijos, que también buscaran una mujer; a nuestras hijas que volverán a ser artífices del milagro de la vida. – Ya abajo del Cielo, en la vida terrenal: Uno se hace mayor, nuestra madre ya partió, nuestra hija está en su nuevo y maravilloso ciclo, y por algún motivo fatal, nos quedamos de nuevo sin el jardín. La búsqueda será eterna, no necesitaremos ya del sexo, pues nuestra misión ya había sido cumplida. No necesitaremos coqueteos, no necesitaremos nada; nada más que regresar al Eden. Una nueva figura femenina, una Mujer de nuevo se cruzara en nuestro camino, sin buscarlo, sin decirlo, sin notarlo, nos entregaremos a Ella en una pleitesía no pactada, no es necesario, alabaremos su condición de Mujer. Nuestra lucha de aguerridos soldados en la vida, dará su fruto y batalla tras batalla, alzada tras caída, victoria tras derrota, acabaremos rindiendo vasallaje a nuestra Dama. Como Quijote rindió pleitesía a su Dulcinea, sin pedir nada a cambio, sin que ella lo supiera, sin necesidad de nada más que saberse de nuevo en la unión Sagrada. El placer solo será participar de su Reino; El placer será volver al fin de nuevo al jardín del Eden. ————- No sabía si lanzar esta prosa a los cuatro vientos, pero tras leer esta mierda, no he tenido mas remedio: AQUÍ Espero que a ustedes les haya gustado, y a los del ministerio del odio entre personas NO.

Nos encontrábamos solos en la vida, nos faltaba algo y Él lo sabía.

No podía ser eso la morada perfecta, pues no había por quien luchar, hasta ese día su nombre solo era el jardín.

De un costado no, fue directamente fue un trozo de nuestra alma, si, de allí cogió Dios nuestra mitad y la hizo vida.

Así creo Dios a La Mujer.

Ese día algo cambio para siempre, el huerto, paso a llamarse El Jardin, el Jardin del Eden, el hogar perfecto, La Sagrada obra que aún no estaba ultimada, ese día terminó, ese día acabo La Creación.

Ser perfecto, Madre, Esposa e Hija, Hermana y Amiga, toda mujer es perfecta, es la última obra que hizo Dios, fue la culminación, fue su mejor milagro.

Portadora de vida, de ella venimos y a ella buscamos para dejar algo, para dejar lo mejor que podemos dar de nosotros, para traer a nuestros hijos.

Indispensable en nuestra vida, de bebes solo buscamos su regazo, al que imploramos vuelta en situaciones límite.

Ella cobijara luego a nuestros hijos, que también buscaran una mujer; a nuestras hijas que volverán a ser artífices del milagro de la vida.

– Ya abajo del Cielo, en la vida terrenal:

Uno se hace mayor, nuestra madre ya partió, nuestra hija está en su nuevo y maravilloso ciclo, y por algún motivo fatal, nos quedamos de nuevo sin el jardín.

La búsqueda será eterna, no necesitaremos ya del sexo, pues nuestra misión ya había sido cumplida.
No necesitaremos coqueteos, no necesitaremos nada; nada más que regresar al Eden.

Una nueva figura femenina, una Mujer de nuevo se cruzara en nuestro camino, sin buscarlo, sin decirlo, sin notarlo, nos entregaremos a Ella en una pleitesía no pactada, no es necesario, alabaremos su condición de Mujer.

Nuestra lucha de aguerridos soldados en la vida, dará su fruto y batalla tras batalla, alzada tras caída, victoria tras derrota, acabaremos rindiendo vasallaje a nuestra Dama.

Como Quijote rindió pleitesía a su Dulcinea, sin pedir nada a cambio, sin que ella lo supiera, sin necesidad de nada más que saberse de nuevo en la unión Sagrada.

El placer solo será participar de su Reino; El placer será volver al fin de nuevo al jardín del Eden.

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No sabía si lanzar esta prosa a los cuatro vientos, pero tras leer esta mierda, no he tenido mas remedio: AQUÍ

Espero que a ustedes les haya gustado, y a los del ministerio del odio entre personas NO.


2 respuestas a «El Jardin del Eden. (Sobre el dia de La Mujer)»

  1. A la mujer, a la madre o a la novia se le regalan flores y caricias
    A los marimachos actuales, charos mal encaradas y mujerucas comunistoides cardos borriqueros

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