«El jinete», el capitán de la Guardia Mora del Caudillo y la desmemoria histórica de Ronda

Es una figura histórica emblemática, pero en la que pocos han deparado, pasando desapercibida. Nos referimos al Capitán de Caballería D. José Luis Gavarrón Zambrano (a) «El jinete», jefe de la Guardia Mora del Caudillo que tanta seguridad como lustre y exotismo dio a Franco durante sus primeros años de gobierno; y dicha unidad hasta 1957 en que con la independencia de Marruecos fue disuelta.

El Cap. Gavarrón al frente de sus hombres

Al Capitán Gavarrón lo podemos ver junto al vehículo oficial de Franco al mando de dicha guardia mora (AQUÍ VIDEO). Podemos observar su destreza a caballo, así como en el mando de su unidad, la cual impresionaba y sigue impresionando a propios y extraños. Ambos, jefe y moros, son una de las imágenes más emblemáticas de nuestra historia reciente, así como una seña de identidad del Generalísimo.

El Cap. Gavarrón al frente de sus hombres

Pero el Capitán Gavarrón (que se retiraría del Ejército con el grado de Teniente Coronel) fue mucho más. Para no alargar esta reseña, valga un resumen de su impresionante hoja de servicios a España: unido al Alzamiento desde el primer instante, y a las órdenes del Tte. Col. D. Julián Martínez-Simancas Ximénez, encargado de declarar el «Estado de guerra» en Ceuta por mandato directo del Tte. Col. Yagüe, colaboró activamente en el triunfo de la sublevación en Xauen; en Septiembre de 1936 forma parte del profesorado de la recién creada Academia de Alféreces Provisionales de Xauen, cuyo director era el ya Coronel Martínez-Simancas, encargado de la organización de cuatro batallones, formando con todos ellos la Agrupación de Batallones del Serrallo, siendo felicitado como el resto de sus compañeros en Marzo de 1937, tras llevar impartidos cuatro cursos, por “la actividad, inteligencia, laboriosidad, entusiasmo y el esfuerzo continuo que ha demostrado al formar las promociones de alféreces provisionales”; Jefe del Escuadrón de Escolta Personal de S.E. el Jefe del Estado; Secretario General de la Federación Española de Baloncesto (fue siempre destacado deportita); Director del Patronato Militar Virgen de la Paz de Ronda; Comandante Militar y Jefe de la Caja de Reclutas de Ronda; Jefe Local del Movimiento de Ronda; Consejero Provincial del INP; Consejero Provincial del Movimiento; Presidente del grupo de la madera y corcho de la Cámara Oficial Agraria; Diputado Provincial de Málaga y Procurador en las Cortes Españolas. Fue también alcalde de Ronda de 1963 a 1966, periodo en el que demostró, como siempre, su excepcional eficacia.

Y ahora algo más, porque de alguna manera la vida del capitán Gavarrón (a) «El jinete» se vio ligada a la de un impresentable personaje rondeño, Francisco Cruz Sánchez, hoy exaltado por la desmemoria histórica en tal localidad, mientras que la memoria de D. José Luis Gavarrón Zambrano es vilipendiada, como pueden imaginarse.

El Cap. Gavarrón al frente de sus hombres

Y es que el Capitán Gavarrón se casó con Dña. Pilar Atienza Peñalver, hija mayor de las tres que tuvo el matrimonio formado por D. Francisco de Paula Atienza Reynoso y Dña. Belén Peñalver Topete, ambos de familias de gran raigambre en Ronda. Pues bien, cuando las fraudulentas elecciones legislativas de Febrero de 1936 permitieron al Frente Popular tomar el poder, en Ronda, como en gran parte de los pueblos españoles, a pesar de no haber sido elecciones municipales, se llevó a cabo un «golpe municipal» por parte de los frentepopulistas que se presentaron en la alcaldía portando un escrito del nuevo Gobernador Civil, frentepopulista, claro está, por el cual se cesaba –ilegalmente porque no tenían los gobernadores autoridad para ello– o se «admitía la dimisión» –que no se había producido, por tanto nuevo fraude–, más la consabida amenaza física, ocupando así el poder local. A partir de ahí la más que acreditada represión contra todos los que no comulgaban con una república socialista-soviética conforme a la revolución que ya se ponía en marcha y extendía por toda España, causa única del Alzamiento que nunca lo fue contra la República, sino contra la barbarie que el Frente Popular impulsaba desde el Gobierno.

Anverso de foto de Cruz Sánchez durante su servicio militar.

En Ronda, y debido a las luchas de poder internas frentepopulistas, se sucedieron entonces cuatro «alcaldes» –todos ilegales e ilegítimos porque todos se basaban, como hemos dicho, en ese «golpe municipal» de Marzo–: Salvador Badillo Jaén, (20/02/1936 – 29/04/1936); Antonio Serra Massaguer, de Izquierda Republicana (29/04/1936 – 15/05/1936); Juan Vera Palop (Elegido en «asamblea» por militantes del PSOE y PCE), (15/05/1936 – 22/05/1936) y, por fin, que es a lo que se iba, Francisco Cruz Sánchez, del PCE, además de acreditado masón (25/05/1936 – 16/09/1936). La cosa era, como fue en toda la zona frentepopulista –que no «republicana» como ahora se pretende–, la toma del poder por los comunistas.

Reverso de la foto: «el sinvergüenza del alcalde de Ronda ¡criminal! es un rojo» (de puño y letra de Dña Belén Peñalver Topete)

Y con Cruz Sánchez llegó…, bueno, se intensificó hasta lo indecible la persecución de los «enemigos», o sea, todo el que no fuera marxista. Por ejemplo, a los que se atrevían a pedir amparo a la alcaldía, se llegó a la burla de expedirles un pretendido «salvoconducto» que rezaba así: «el portador (…) es persona absolutamente afecta al régimen. Pero (…) como quiera que el texto de los expresados salvoconductos está en manifiesta contradicción con la Moción aprobada, se quiere hacer constar, (…) que se mantienen los términos de la moción y que el salvoconducto sólo tuvo el valor circunstancial de complacer por razones humanitarias a los que tan angustiosamente pedían protección a esta Alcaldía, pero que carece de todo valor administrativo y quiere que conste en acta para que en su día no pueda invocarse en contra de este acuerdo de hoy» (AA.CC. 31/07/1936, Archivo Municipal de Ronda). O sea, que se expedía un salvoconducto que en realidad señalaba aún más a quien lo portaba.

Placa en Ronda en en infame memoria a Cruz Sánchez

Y ahora el por qué del título de nuestro artículo. Hemos dicho que el Capitán Gavarrón se casó con Dña. Pilar Atienza Peñalver, hija mayor de las tres que tuvo el matrimonio formado por D. Francisco de Paula Atienza Reynoso y Dña. Belén Peñalver Topete. Pues bien, ella, Dña. Pilar, su hermana Antonia y la menor de las tres, Belén, por cierto, entonces muy joven y de una belleza excepcional reconocida por todos, fueron secuestradas por el infame «alcalde» Cruz Sánchez, quien las mantuvo cautivas hasta la liberación de Ronda por las tropas nacionales el 17 de Septiembre de 1936. Más aún, el padre, D. Francisco de Paula Atienza Reynoso, se pasó esos meses de angustia y agonía –¡se pueden imaginar!– escondiendo a su hijo pequeño, Joaquín, en en el interior de una chimenea para que el tal Cruz Sánchez no se lo llevara también. Tras la liberación, y debido a lo pasado, D. Francisco de Paula Atienza falleció al poco.

Ni que decir tiene que Cruz Sánchez fue sometido a consejo de guerra sumarísimo en Málaga, con todas las garantías procesal pertinentes, pero que dadas sus gravísimas responsabilidades, fue condenado a muerte y fusilado en dicha ciudad en 1940.

Hasta aquí la historia de «El jinete», de un hombre y una familia de bien, del por qué de un Alzamiento, hoy todos vilipendiados, y de un villano y una revolución, hoy enaltecidos. Así estamos.


3 respuestas a ««El jinete», el capitán de la Guardia Mora del Caudillo y la desmemoria histórica de Ronda»

  1. Quiero hacer una aportación …,
    Dña Belén Atienza Peñalver (bellísima), secuestrada por la «hordas del poder en Ronda» …,
    y …,
    colocada (SECUESTRADA) en un camión para llevarla junto a STALIN …, entonces
    apareció una mujer heroica, que en esos momentos de gran «confusión» …,
    y …,
    que aparentaba ser comunista …,
    la rescató diciendo que era su hija.
    En un entorno de última decisión.
    Esta mujer heroica, Q.E.P.D., se llama Maria Pepa Mengibar.
    Una vez liberada Ronda, y hasta su fallecimiento, disfrutó de casa propia y el reconocimiento de sus vecinos.

    1. Estimado seguidor: gran aportación. Y es que en los momentos difíciles, junto a la miseria humana surge siempre el heroísmo. Así pues: honor y gloria también a María Pepa Mengibar y a todos aquellos que dieron la cara por salvar a tantos perseguidos por los «luchadores por la libertad y la democracia». Saludos cordiales

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