El mensaje europeísta de Castro-Rial en el Congreso de Dresde en 1942

La División Azul fue la mayor intervención española en la Segunda Guerra Mundial, ya que significó la entrada en combate de más de 47.000 españoles, todo un cuerpo expedicionario, en el duro frente ruso. No es comparable a otros casos de participación hispana que no pasan de excepcionales, incluso anecdóticos. Algunos de aquellos soldados aún viven.

Juan Manuel Castro-Rial Canosa

El ceense Juan Manuel Castro-Rial Canosa (*)

Cuando Europa recuerda el Desembarco de Normandía de 1944 traemos a esta página un reportaje sobre un personaje de la Costa da Morte que conoció a grandes protagonistas de aquellos hechos, como al propio Hitler, cuyas acciones desencadenaron el conflicto.

Se trata de Juan Manuel Castro-Rial Canosa, catedrático de Derecho, natural de Cee- A Coruña, que ejerció en la guerra de traductor del general Muñoz Grandes y con él se marchó en los trenes divisionarios a Novgorod. En la visita del general español, jefe de la Blau Division (División Española de Voluntarios) a Adolf Hitler en la guarida del lobo estaba el ceense.

Conocí y traté a su hermano Buenaventura (**), uno de los modernizadores de la seguridad social española, que me hizo partícipe de numerosas informaciones de tiempos pasados. Pero un aspecto poco conocido fue la destacada intervención de Castro-Rial en un gran congreso internacional, con su llamada a un nuevo europeísmo asentado en la raíz cristiana de Europa, en el humanismo español y filósofos muy estudiados en Alemania como Francisco de Vitoria o Francisco Suárez, incluso cercano a la idea de la Universitas Christiana de Carlos V (que como Napoleón precisaba implantar las ideas con las armas). Ideas, en fin, alejadas de la política nazi y sus planteamientos genocidas, sobre todo en el Este.

Más cercanas pero no semejantes a las del nacional-catolicismo imperante en España. Por ello la voz de Castro-Rial ocupó un amplio espacio en las revistas de la época aunque no alcanzó la cima política ocupada en campañas de exterminio, inmersa en la masacre de dos bandos. En el Congreso Internacional de Estudiantes Combatientes en el Frente del Este, celebrado en Dresde entre el 15 y el 20 de Abril este gallego de la Costa da Morte alcanzó un gran protagonismo.

Uno de los grandes expertos en la División Azul es Carlos Caballero Jurado. En el análisis del estado social que alumbró la creación del cuerpo militar español recuerda que el Tercer Reich intentó promocionar varios proyectos paneuropeos, que incluyeron una confederación de movimientos juveniles, una liga de escritores y periodistas. Así en octubre de 1941 había empezado a publicarse en Alemania la revista Jungles Europa, que lanzó originalmente ediciones en cuatro idiomas, a los que en enero de 1942 se añadió la edición en español: La joven Europa.

Llevaba por subtítulo el de «Hojas de los combatientes de la Juventud Estudiantil Europea», porque «aspiraba a representar a los estudiantes universitarios que, como miembros de sus ejércitos nacionales, o de las formaciones de voluntarios anticomunistas, tomaban parte en la campaña de Rusia». Esta publicación impresa en 12 idiomas publicó muchos artículos escritos por españoles, la mayor parte de ellos divisionarios.

Fue editada por la Liga de Estudiantes Universitarios alemana, organización que también convocó un Congreso Internacional de Estudiantes Combatientes en el Frente del Este, celebrado en Dresde entre el 15 y el 20 de abril. «Dado el gran peso específico que el componente de universitarios del SEU tenía en el seno de la DA, la convocatoria tuvo un eco muy alto entre los españoles. Al encuentro asistieron el jefe nacional del SEU (Guitarte) y el secretario nacional (Gutiérrez del Castillo), que servían como simples soldados en la DA, y algunos otros destacados militantes, entre ellos un joven profesor universitario, Juan Manuel Castro-Rial Canosa, catedrático de Derecho Internacional» indica Caballero.

El ceense servía en la DA como traductor del español-alemán con el rango de teniente, «y que por ello, y por sus solventes conocimientos, debía ser quién en definitiva llevara la voz cantante en aquel congreso, exponiendo el punto de vista español ante los problemas de la construcción europea que parecía estar en marcha» recalca el investigador.

Catedral católica (Dresde)

El secretario nacional del SEU anotó escuetamente sus impresiones sobre el Congreso Estudiantil en su diario: «18-20 de Abril de 1942 (estancia en Dresde). Nos vamos al congreso de Estudiantes Europeos. De la División vienen también Moro, La iglesia (…).

El Congreso está muy bien organizado. Nos ha recibido el Ministro de Educación a varios centenares de estudiantes. Guitarte está también con nosotros y ha hablado con mucha propiedad (…). La conferencia de Castro Rial estupenda. Fui a misa a la catedral de Dresde, Gran iglesia. Luego asisto a varias conferencias sobre Educación y Economía (…). En la clausura oficial del Congreso interviene Guitarte y todos los demás delegados de las 16 naciones que han participado. El tinglado funciona, pero no del todo bien; hay camaradería pero se concretan pocas cosas la Joven Europa».

Según Caballero «El movimiento paneuropeo estudiantil que se pretendió generar no resultó muy eficiente, y ello por la sencilla razón de que el proyecto carecía de concreción, como captó Gutiérrez del Castillo. Ofrecerla hubiera supuesto ofrecer plenas garantías a todas las naciones europeas, lo que chocaba con los afanes hegemónicos que en definitiva primaban entre las élites dirigentes del Tercer Reich».

Conferencia de Castro-Rial

La conferencia de Castro-Rial apareció en Aspa y también en La Joven Europa. Al planteamiento de un cierto programa «europeísta» por parte del Tercer Reich, a través de la Revista de Estudios Políticos, se elaboró una alternativa española a los planes alemanes en la que se decía que: Europa necesitaba crear una conciencia común que justificase una política solidaria, y esa conciencia sólo podía ser fruto de la tradición cultural compartida, de esa unidad cultural que suponía el cristianismo. La construcción de Europa dependía de recuperar aquella comunidad cultural perdida.

«Desde esta perspectiva, la contribución española a la idea de Europa debía de hacerse desde su propia tradición cultural y política, genuina del pensamiento conservador: el universalismo cristiano del antiguo Imperio Español» incide Caballero.

«Este fue exactamente el planteamiento que había hecho Castro-Rial en el Congreso de Dresde que, por completo ajeno a dogmas racistas y escapando a los planteamientos puramente económicos, afirmó que a Europa solo se la podría construir desde los valores culturales forjados por la España del Siglo de Oro. Nada de acatamiento a las consignas alemanas, sino reivindicación del papel histórico de España. Unos puntos de vista cercanos a la Universitas Christiana de Carlos V, y alejados de los planteamientos biologicistas del Tercer Reich» aclara el autor. Castro-Rial, con el aplauso de sus camaradas divisionarios apuntaba en esa dirección en su discurso:

-En estos instantes de conmoción y grandeza internacionales, en que combatimos alegremente por el Nuevo Orden de Europa, no nos es lícito desde el frente más que esculpir, con la sangre y la actitud operante de la milicia, el magnífico gesto de la nueva juventud española, España brinda, de nuevo su presencia a Europa (…). Todos los pueblos de Europa se encuentran hermanados en un pasado y necesitan entrelazarse para el porvenir en una comunidad graduada jerárquicamente hacia un fin distributivo y justo (…).

Esta idea de «comunitas perfecta», entrevista sagazmente por las geniales concepciones de los fundadores del Derecho Internacional, Francisco de Victoria y Francisco Suárez, mentes claras y penetrantes, que vivieron en días que estuvo a punto de cuajar prácticamente la orgánica jerarquización de Europa, intuyó sutilmente la ineludible necesidad de supeditar las desordenadas apetencias nacionales al mayor ideal de una comunidad equitativa (…). España no solo ha ofrecido y aportado a la Cultura europea unas perennes construcciones científicas, sino que en la larga proyección de su Historia continental ha sacrificado a la idea política de la comunidad europea muchas de sus energías e intereses nacionales.

No solo defendimos a Europa cuando las irrupciones orientales amenazaban a Viena, o precedentes de África nos invadían la Península Ibérica, o cuando fue asolada la quietud apacible del Mediterráneo, sino que también ofrendamos nuestros intereses concretos a la unidad continental cuando Carlos V aspiraba a ella por una Comunidad de Príncipes europeos en la que las ambiciones nacionales no pusieran en peligro la armonía de los Pueblos (…). La idea de una Europa en marcha expresa la realización de una misión específica de cada entidad nacional que vive en su seno. La juventud española que combate en Rusia representa el anhelo de toda una generación que en nuestra Patria exige para España una tarea concreta en el Mundo.

«Tan elaborados argumentos, seamos sinceros, tuvieron mucho menos eco en los oídos de los combatientes de la DA que un discurso pronunciado por Hitler ante el Reichstag, el 26 de Abril, donde dio por superada la dura batalla invernal en Rusia» reconoce Caballero, en donde el führer «Cubrió de gloria a sus soldados, pero también habló de los de otras naciones que combatían en el Frente del Este. No olvidó citar expresamente a la División Azul, de la que dijo palabras llenas de alabanza, subrayando su lealtad para con sus camaradas alemanes en los combates al sur del Ilmen (una referencia muy clara a los combates de los esquiadores en el lago)».

En España y entre los divisionarios esas palabras encontraron una calurosa acogida. «Más allá del inevitable aspecto protocolario, sabemos que Hitler -que tenía unas ideas sumamente simplistas sobre la historia de España- sin embargo apreciaba muy sinceramente el valor de los españoles, aunque compartía con la mayor parte de sus paisanos los prejuicios sobre la falta de disciplina, etc., que caracterizan la visión de los españoles por parte alemana» incide el autor.

(*) Juan Manuel Castro-Rial Canosa (Cee/La Coruña 1915- Madrid 2005). Hijo de Perfecto Castro Canosa (de Brens) y Manuela Rial Mouzo, natural de Carantoña. Durante la guerra civil fue Teniente de Infantería en las Brigadas de Navarra. En junio de 1940 se encontraba pensionado en Alemania por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Pidió la depuración para participar en las oposiciones a cátedra en 1940. Catedrático de Derecho internacional. Estuvo al servicio del Gral. Muñoz Grandes como intérprete en el cuartel general de Novgorod. Llegó a visitar a Hitler en la guarida del lobo, con su General. Ingresó en la carrera diplomática el 1 de junio de 1946. Participó en Naciones Unidas, en codificación. Fue embajador en Dinamarca (1974- 1976) y en Austria (1976-1981). Se jubiló 1985.
(**) Su hermano Buenaventura sirvió también en la Blaue en administración, Catedráticos de derecho mercantil. Primer director general del Instituto Nacional de Previsión en febrero de 1943. Mano derecha del ministro de Trabajo José A. Girón de Velasco.

Para Adiante Diario


10 respuestas a «El mensaje europeísta de Castro-Rial en el Congreso de Dresde en 1942»

  1. Buenos días Kevlar.
    Esta vez no estamos de acuerdo (cosa rara)
    Pues aunque comprendo lo que quieres decir, si analizas el sustrato del artículo verás que no es anti-alemán ni anti- tercerReich.
    Pienso que al contrario.
    Si se hubieran seguido sus directrices, se podría haber hecho realidad el “Reich de los Mil Años” que preconizaba el Nacional Socialismo. Y Alemania no habría perdido la guerra acosada por todo el Mundo movilizado en su contra por el anglo sionismo.
    Hoy la Unión Europea sería una realidad vital, sin las lacras que están en trance de acabar con el proyecto.
    Un fuerte abrazo.

    1. Cosa 1.- El autor dice:
      » como al propio Hitler, cuyas acciones desencadenaron el conflicto.»
      Hitler no desencadenó la 2ª Guerra mundial.

      La invasión de Polonia fue una acción local que no habría pasado de ser lo que era si Francia y Gran Bretaña no le hubieran declarado la guerra a Alemania. Fueron estos países los que desencadenaron la 2ª guerra mundial, bajo el pretexto de la libertad de Polonia, pretexto por cuanto Stalin atacó por el Este a Polonia a los pocos días de hacerlo Alemania por el Oeste y a Stalin nadie de los aliados le declaró la guerra. Luego Polonia quedó dentro del Telón de Acero sin que la libertad de Polonia, una vez masacrada Alemania, interesara a nadie.

      En 1940, todavía Hitler intentó la paz con Gran Bretaña permitiendo que el ejercito expedicionario inglés reembarcara en Dunkerque cuando lo podía haber aniquilado completamente. No lo hizo para no abrir una herida que hubiera hecho imposible la paz con Inglaterra. Hitler no llegó a tomar conciencia de la clase de hijos de su madre a los que se enfrentaba.
      Le ha servido de poco estas muestras de paz, al final ha quedado como que el malo y el belicista era él, y lo que es peor, los españoles que le debemos la victoria de la Guerra civil porque sin la Legión Cóndor la guerra se habría puesto muy cuesta arriba para la España Nacional, y sobre todo porque sin Alemania, Francia y otras naciones se habrían involucrado directamente en la guerra del lado del Frente Popular, y el Ejército Nacional no habría podido con todos, somos los más desagradecidos.

      Cosa 2.-
      El autor a la altura de la foto retrato dice otra «perla»:
      «Se trata de Juan Manuel Castro-Rial Canosa, catedrático de Derecho, natural de Cee- A Coruña,(…)»

      «A Coruña» no existe más que para los gangosos y para los rojos. En Español es La Coruña. Una cosa es el nombre oficial impuesto de nuevo por el PP, y que por ejemplo un funcionario se vea obligado a aceptar en el desempeño de su trabajo este cambio de denominación, llegado el caso, y otra que libremente los particulares nos sometamos a esta denominación. No es A Coruña, como no es Lleida ni Barna, ni Ourense. sino que es La Coruña, Lérida, Barcelona y Orense. Esto ya retrata al autor del artículo que está necesitado de hacer una mili de 3 años en Regulares II de Melilla, a ver si se descontamina.

      Cosa 3.-
      El autor se refiere a Carlos V (Carlos I de España y V de Alemania, que para los que no somos rojos ha sido siempre Carlo V) soltando la siguiente perla:»
      «Carlos V (que como Napoleón precisaba implantar las ideas con las armas).»

      Carlos V no pretendió jamás implantar ninguna idea, y menos por las armas. Este señor no sabe de lo que está hablando, o lo que es peor, este señor sigue el discurso antiespañol de la Casa de Orange en su relato sobre Carlos V.
      ES sabido que Carlos V se vió obligado a combatir a sus enemigos no por ansias de él de conquista sino por ansias de sus enemigos vasallos suyos que se revelaron por la codicia que los ha caracterizado y soliviantados por la judería asentada en los países Bajos tras la expulsión en 1492 por su complicidad con el avance otomano en el Mediterráneo.
      Fueron los herejes, con el pretexto de la religión quienes le impusieron una guerra no solo a Carlos V sino a sus descendientes, porque la guerra de los Países Bajos duró 80 años. Carlos V, su moral y sus intenciones se parecen a las de Napoleón, como un huevo a una castaña.

      Cosa 4.-
      El autor, justo a continuación añade:
      «Ideas, en fin, alejadas de la política nazi y sus planteamientos genocidas, sobre todo en el Este.»

      Las políticas de la Alemania no tenían planteamientos genocidas en el Este. El Este no era el Este que conocemos ahora sino que era la guarida de Stalin desde donde a través de la Komintern exportaba a todo el globo pero especialmente a Europa el terrorismo y la revolución. Desde 1917 la URSS era un enorme campo de concentración, y la tragedia del pueblo ruso, de hambre de comer desde Lenin, la guerra civil a Stalin (5 millones de ucranianos muertos de hambre por las calles, en Ucrania al obligarles Stalin a entregar las producciones de trigo y de ganado) , y la vida humana en aquella sociedad de gente tan cruel valía menos que una patata..Si Alemania hubiera tenido planes genocidas no habría dejado irse a Albert Einstein ni a la ayudante del Físico alemán Otto Hans descubridor de la fusión del átomo (Premio Nóbel 1944), Lise Meitner que fue la que pasó a través de Dinamarca a los aliados y que a los japoneses les costó el tremendo doble holocausto de Hiroshima y Nagasaki, que como lo cometieron los aliados, esto no tiene ninguna importancia, si lo hubieran hecho los alemanes qué cosas no se dirían al respecto.

      No lo ha contado Hitler ni el Doctor Goebbels, sino los soldados dela División Azul que lo vieron horrorizados con sus propios ojos: los soviets obligaban a sus soldados a combatir como en la Edad Media corriendo hacia las posiciones enemigas como una bandada gigantesca de pavos o como manada de antílopes, con los comisarios políticos detrás de ellos disparando por la espalda al que se detuviera en el avance suicida. No fue el caso de los divisionarios (que utilizaron sobre todo MG-34 porque no habían llegado todavía las MG-42), pero sí el de muchos servidores de ametralladoras alemanes que se volvieron locos por disparar a soldados rusos que venían hacia ellos como si en una batalla de la Edad media se tratara. Este hecho y lo que también vieron los soldados españoles dela División Azul de que los soviets remataban a sus propios heridos , en lugar de evacuarlos y curarlos , son dos hechos que determinaron la gran mortandad de soldados rusos en la guerra. Echarle la culpa a los alemanes de esta manera de proceder tan inhumana de los soviets con su propia gente, no parece muy justo.

      Cosa 5.-
      El autor suelta lo siguiente;
      «la voz de Castro-Rial ocupó un amplio espacio en las revistas de la época aunque no alcanzó la cima política ocupada en campañas de exterminio, inmersa en la masacre de dos bandos.»
      Campañas de exterminio, masacre de dos bandos.
      Los aliados condenaron a sus pueblos a una lucha de guerra total sin posibilidad de paz, porque el objetivo de ellos era la completa aniquilación de aquella Alemania y el genocidio de todos los que habían simpatizado con ella en el resto de los países de Europa, como de hecho así ocurrió, los mataron a todos después de la guerra.
      Ante esta realidad Alemania se vió obligada a combatir, y en ese combate trató de salvar a Europa e impedir lo que luego pasó, basta mirar a nuestro alrededor en lo que ha acabado Europa, para los que no se hayan enterado pueden ver Eurovisión, o pueden ver las imágenes de los peregrinos en la Jornada Mundial de la Juventud JMJ Madrid 2011 cómo los peregrinos cristianos y las monjas eran escupidos en Madrid, insultados y agredidos por una masa de talibanes de extrema izquierda,

      Cosa 6.-
      El autor suelta lo siguiente:
      «el proyecto carecía de concreción, como captó Gutiérrez del Castillo. Ofrecerla hubiera supuesto ofrecer plenas garantías a todas las naciones europeas, lo que chocaba con los afanes hegemónicos que en definitiva primaban entre las élites dirigentes del Tercer Reich».»

      Lleva la ONU desde 1946 sin ponerse de acuerdo en multitud de cosas, lleva el parlamento español o el europeo 40 años igual, y resulta que los alemanes en una semana de congreso tenían ya que concretar hasta el milímetro todo esto de la juventud.
      Si algo caracterizó a Alemania fue la fidelidad con la que trató a sus aliados, a pesar de que raro fue la nación aliada que no lo traicionó después, cuando las guerra se veía perdida. Hay muchos ejemplos, por ejemplo el comunicado del Cuartel General del Führer de 3 de febrero de 1943, anunciando la derrota de Stalingrado, el honor que le dieron a las unidades rumanas y croatas que sucumbieron con ellos. Otro ejemplo de la humildad de Alemania es la solución del problema del Südtirol, en manos italianas como consecuencia del Dictado de Versalles tras la Primera Guerra Mundial, Alemania podría haber recuperado este territorio en manos de Italia, que le hubieran durando medio asalto, y sin embargo optó por no agriar las relaciones con su aliado Italia.
      En cuanto a la hegemonía, Alemania donde tuvo verdadera hegemonía, dando ejemplo, es en ocupar los puestos de mayor riesgo, fatiga y sacrificio. No iba a tener la hegemonía España, que se implicó lo mínimo posible, nadando a dos aguas. Era de Justicia que Alemania fuera hegemónica en la victoria porque fue hegemonica en el sacrificio y en la derrota.

      Por eso esta mañana he puesto a la mitad de la lectura de este artículo (porque he tenido que ir a vomitar y ya no he seguido), mi primer comentario:

      Otro artículo que besa los pies y hace suya la propaganda antialemana.

      1. Siento mi anterior comentario que reconozco precipitado.
        Celebro no obstante que el mismo haya dado lugar a esta ampliación, con la que estoy absolutamente de acuerdo, del alfa al omega.
        En cuanto a «dolerse» de que el autor, Rafael Lema utilice A Coruña en vez de La Coruña, la culpa la tiene la Constitución y sus consecuencias.
        Rafael Lema es gallego, patriota español y admirador de la División Azul. Aunque como otros «divisionistas» (admiradores de la gesta de la División Azul) sin advertirlo han sido ganados por los sofismas de la propaganda «aliada» (en realidad de los verdaderos vencedores de la GM II) el anglosionismo.
        Muy oportuna la cita de «El judío internacional» que pocos han leído.
        Sin el pernicioso influjo de la Constitución de 1978, Rafael Lema, cuya lengua materna es el gallego, de haber escrito su artículo en Español hubiera puesto La Coruña y de hacerlo en gallego A Coruña pero en la situación actual es lógico que que utilice la denominación oficial.
        Finalmente, no pongamos en contra a los gallegos (cada vez menos) que se sienten al mismo tiempo gallegos y españoles. Como es el caso de Rafael Lema.
        Espero amigo Kevlar que tras aliviar el estómago te haya reconfortado saber que suscribo cuanto dices.
        Un fuerte abrazo.

  2. El III Reich quería una Europa alemana, no quería ser una Alemania europea. Y se dedicó a hacer lo posible para conseguirlo a costa de lo que fuera. El peor ejemplo lo tenemos en la política de ocupación de la Urss.

    1. No es exactamente así.
      Es cierto que la Alemania Nacional Socialista, en su doctrina, reivindicaba el derecho del pueblo alemán a un “espacio vital” (el Lebensraum) que afectaría a los territorios limítrofes en dirección al Este, pero en nada hubiera afectado a los estados europeos situados al oeste.
      Más allá de la influencia política, como la sufrieron del mundo anglosajón tras la victoria aliada.
      Alemania hubiera sido un valladar contra la expansión de la URSS.
      Lo entendieron tarde los Aliados con el “telón de acero”
      No deja de ser un sarcasmo los fastos por la “liberación de Europa” cuando el Desembarco de Normandía y la subsiguiente victoria aliada supuso la esclavitud para media Europea.
      No olvidemos que fue Stalin quien imploró el desembarco que, además de la cuantiosa ayuda americana a su esfuerzo de guerra, pidió un desembarco en el oeste que librara a la URSS del dogal sobre Moscú.
      Al final del conflicto se hubiera firmado La Paz entre Alemania y Rusia, y por supuesto la desaparición de la URSS.
      Los pueblos europeos del este, bajo la influencia alemana -incluido el pueblo ruso- hubieran sido mucho más libres que bajo la esclavitud de los regímenes comunistas.

      1. Fue erróneo no acercarse más, a, Francia y distanciar-se más, de, UK. Hitler sabia la, guerra, era entre bloques. Usa+uk por un lado. Era necesario integrar al Este (Urss/Rusia) vía, colaboración no vía explotación. Curiosamente la Joven Europa, se, editaba en muchos, idiomas pero NO en checo, en polaco, ni en serbio.

  3. La filantropía se confunde con la verdadera filosofía, el inicio hacia el espíritu femenino más puro, denominado VIRGEN. Entre el alma y el espíritu, hay un puente que cruzar, siendo la filantropía, el gregarismo de la humanidad, el apego a las malas decisiones, miedos, terror en la psique que impide cruzar el puente a lo puro del espíritu. La evidencia, es la Europa de hoy, irreconocible, mientras la filantropía la disfraza para los ingenuos.

    Saludos cordiales

  4. Quizá los estudiantes universitarios nacional-socialistas (y los combatientes del que se ha llamado movimiento de voluntarios europeos, de diferentes tendencias ideológicas, no abiertamente pronazis) se dieron cuenta de lo grande de sus aspiraciones, mientras que sus dirigentes sólo pensaban en colonizar, deportar, explotar…

  5. Las dos GM estaban planeadas( carteo entre Pike y Mazzini ). La Alemania de Hitler, fue ‘calentada’ intencionadamente por el marrano internacional. La antítesis de la superioridad racial alemana debía enfrentarse la supremacía racial ‘judía'( marrana )que el anglosionista Disraeli puso de manifiesto previamente años antes( Buhigas ).

    En ‘El judío internacional’ publicado por Henry Ford en1920( junto a los Protocolos de los Sabios de Sion ), se denunció la conspiración marrana contra Alemania, en y tras la PGM; este fue un libro que influiría decisivamente, y que se sumó a la financiación correspondiente en la preparación y desarrollo de la SGM. Si de la PGM resultó la URSS( experimento de la granja global ); de la segunda, resultaría el sistema actual NOS/M( ONU, OTAN, OMS, CEE… ) y sus consecuencias: las agendas presentes y futuras de la China global comunista esclavista.

    Siempre son las mismas tácticas en distintos conflictos. En España igual, solo que debía haber ganado el otro bando y la carambola no les salió esa vez. Los conflictos sirven para eliminar resistencias y afianzar las ‘eficientes dictaduras’. Se trata de avivar odios o crearlos, sacando partido de los conflictos.

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