El retorno: Semiramis

Muerto Estalin, cuatro zapadores que habían sido capturados[1] el 11 de febrero de 1943 en Krasny Bor, avistan el puerto de Barcelona el 2 de abril de 1954 a bordo del Buque Semíramis, fletado por la Cruz Roja francesa:

– de la 1ª Compañía, los Soldados José Antonio Fernández Domenech y Desiderio Morán Novillo, citado por el capitán Palacios en el grupo de los resistentes que <<no claudicaron jamás ante el hambre, el frío, los golpes, las cárceles, la adulación o el soborno[2]>>.

– de la 2ª Compañía, los soldados Francisco Jiménez Garrido y Ricardo Insa Hernández, llegando el último a entrar en los grupos “Antifá” de los campos, sin que le sirviera para librarse de los horrores de los Gulag de Cherepovietz y Solomov, donde eran sometidos a un agotamiento mortal, y diría: <<En Rusia no se fusila, se aniquila poco a poco>>[3]. Los “Antifa” eran un grupo heterogéneo, desde comunistas acérrimos a quienes en un momento de debilidad y grandes presiones consideraron que era más probable sobrevivir congeniándose con sus captores aun delatando y perjudicando a sus compatriotas. Para el capitán Oroquieta <<fueron mucho peores para nosotros estos traidores y merecieron más desprecio que los propios soviets, nuestros enemigos naturales.[4]>>.

La mayor parte de los prisioneros españoles fue hecha en los combates de Krasny Bor, pero la situación de las compañías del BZAP explica un porcentaje tan escaso de zapadores: la 1ª Cía fue arrollada y los soviéticos que entraron en la posición se dedicaron a rematar a los heridos (dieron por muerto al capitán Nadal después de dispararle a la cabeza), la 2ª Cía entró a reforzar la zona en la que estaba el Puesto de Mando y las líneas de defensa improvisadas que lograron alcanzar el bosque de Sablino, la 3ª Cía pudo romper el cerco de madrugada junto a los restos de la 6ª,7ª y 8ª Cías del II/262; la Cía de Zapadores Esquiadores sufrió un cincuenta por ciento de bajas antes de poder replegarse los supervivientes tras agotar munición y granadas, y la Columna Ligera Motorizada permaneció en sus trabajos en Waigamysa.

Los prisioneros se encontraron compartiendo cautividad con republicanos a los que el final de la Guerra Civil española les había sorprendido en la Unión Soviética condenados a trabajos forzados sin juicio previo, bajo sospecha de espionaje: 19 marinos de la nave “Cabo San Agustín” en el puerto de Odesa (llevando allí oro del Banco de España) y 12 alumnos de la Escuela de Aviación de Kirovavad que no quisieron renunciar a la nacionalidad española.

Más sorprendente resultó para los dos zapadores de ideología comunista que desertaron, encontrarse en el mismo lado de la alambrada que los falangistas, aunque pronto se integraron en los grupos “Antifá” haciendo todos los méritos que pudieran frente a sus guardianes y finalmente decidieron quedarse en la Unión Soviética:

– Victoriano Alario Barrigón, afiliado al partido comunista en 1936 y a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), llegó a completar su aprendizaje como piloto en la Unión Soviética para combatir en la “Gloriosa” aviación republicana, fue detenido al finalizar la Guerra Civil y aunque se alistó ya en 1941 en la División Azul se incorporó en el 21 Batallón de Marcha el 3.3.43. Según se lee en las memorias el capitán Oroquieta, con quien coincidió en el Cautiverio, supuso que al pasarse sería oficial del Aire en el Ejército Rojo. Se dedicó al servicio de propaganda por radio, animando a desertar, fue ordenanza de la MVD (Ministerio del interior, sucesores del NKVD desde 1946) y liberado el 10.12.49 tras firmar la <<Declaración de permanencia voluntaria en la URSS>>, quedándose a vivir en Tashkent (Uzbekistán) y trabajando como obrero en Kokand y Zaporozhye. Falleció de cáncer en 1982[5].

– José Gutiérrez Pérez, desertor a finales de 1941. No se encuentra en la revista de Comisario del BZAP 250 de agosto de 1941 por lo que debió incorporarse de otra unidad antes de los combates de Possad. Prácticamente desde la entrada en línea de la División era frecuente el lanzamiento de panfletos invitando a los guripas a pasarse al “paraíso soviético”:

<<[…]¡PASAOS A NUESTRO LADO! ¡SALVOCONDUCTO!

¡Soldados de la división azul! Todo aquel que se pase voluntariamente con este salvoconducto a nuestras filas será acogido como amigo; el mando del ejército rojo le asegura la vida, el buen trato y el regreso inmediato al fin de la guerra, a su país>>[6].

Es posible que esos días participara con otros desertores en la firma de una carta fechada el 22.12.41 inserta en el periódico “La verdad” lanzado en enero de 1942 sobre las líneas españolas, o en los mensajes mediante altavoces que eran respondidos espontáneamente con himnos, insultos o ráfagas.

[1]Cautivos en Rusia: los últimos combatientes de la División Azul. Francisco Torres García. Páginas 750,751,756,757,760-763,768,769,778,779.
[2]Embajador en el Infierno. Torcuato Luca de Tena. CAPÍTULO III «YO SOY MASÓN».
[3]https://elseisdoble.blogia.com/temas/alzira-y-su-pasado/ Artículo del 1.5.2007 recogiendo el 53 aniversario de la llegada de 2 repatriados Alcireños Joaquín Muñoz Nieto y Ricardo Insa Fernández [sic, Hernández].
[4]De Leningrado a Odesa. Gerardo Oroquieta Arbiol.
[5]Listado de Prisioneros y desertores elaborado por Fernando Oriente Coromina a partir de la Relación de Residentes Españoles en Rusia.1986.Centro Español de Moscú. http://memoriablau.es/viewtopic.php?t=15105#p103019
[6] AGMAV C.2205,16/2. Octavilla de propaganda soviética en español.

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