El aborto, genocidio real y crímen de lesa Humanidad (y II)

Segunda y última parte de la entrevista que nos concedió en exclusiva Dn. Jorge Benito, Presidente y fundador del Centro para la Reforma Bioética de España.

Segunda y última parte de la entrevista que nos concedió en exclusiva Dn. Jorge Benito, Presidente y fundador del Centro para la Reforma Bioética de España. (Aquí la primera parte de ella)

 

¿A dónde recurrir para evitar un aborto? Existen diversas asociaciones pro-vida dispuestas a ayudar a madres en crisis, repartidas por toda la geografía de España. Para encontrar la opción más cercana en caso de necesidad, existen algunos recursos como los siguientes:

 

¿Estás embarazada con problemas?… Te ayudan pichando aquí

http://embarazoinesperado.com

http://provida.es/feapv/contacto.html

  

También existen proyectos e iniciativas dirigidas a ayudar a superar las profundas heridas del trauma post-aborto. Una de ellas es http://www.proyecto-raquel.com/

 

   Estos recursos son útiles y necesarios para evitar algunos abortos, pero no son suficientes para abolir el aborto. Es necesario además un frente que trabaje estrategias efectivas para mostrar la verdad del aborto a un público suficientemente grande como para que sea posible impulsar un cambio político y legislativo significativo. Si ni los principales medios de comunicación ni los centros educativos, ni el resto de asociaciones pro-vida están dispuestos a ello, es necesario que otros lo hagan.

 

   Y es eso precisamente lo que tratamos de hacer: Nuestras campañas gráficas desenmascaran la verdad mostrando al público con evidencias lo que la industria del aborto y la clase política corrupta, necia y traidora ha estado ocultando durante años y siguen tratando de ocultar a los ciudadanos. Son campañas de educación pública que neutralizan la anestesia social y recuperan la conciencia perdida. Nuestras imágenes muestran las evidencias de la humanidad del bebé no nacido al tiempo que exponen el horror indescriptible del aborto. Un horror que no es posible comprender y en muchos casos difícil de creer con las meras palabras. Nos damos cuenta cómo muchos quedan asombrados ante tales imágenes como desconociendo una realidad que se les había ocultado. Incluso se dan casos de personas que eran activas partidarias del aborto y las imágenes les hacen reflexionar. Tenemos en nuestra web el breve testimonio de Julie, una estudiante de enfermería que aceptó ser entrevistada y declaró públicamente su cambio de opinión, del lado pro-abortista al lado pro-vida tras ver las imágenes que muestran la verdad. En general mucha gente tiene una idea del aborto subjetiva y abstracta en términos del menor de dos males, pero no saben cuánto de malo es el aborto hasta que no lo ven. Conozco personas que dijeron: “Estaba a favor del aborto hasta que vi uno”. Pero no conozco a nadie que dijera: “Estaba en contra del aborto hasta que vi uno”. Cuantas más personas ven la verdad del aborto, más madres en crisis recurrirán a servicios de crisis de embarazo como los que he citado antes. Por otra parte, los ciudadanos no tolerarán la implantación de legislaciones restrictivas para un determinado mal que es percibido como algo meramente abstracto o subjetivo y menos aún si dicho mal es incluso defendido por el sistema político y cultural dominante en una situación de aparente normalidad. Los ciudadanos aceptarán leyes restrictivas sólo cuando un mal sea percibido con tal gravedad que sea evidente y urgente la promulgación de leyes que establezcan restricciones prohibitivas. Y nuestras imágenes ayudan enormemente a aclarar este punto. Por eso en general los furibundos partidarios del aborto se suelen enfadar mucho esgrimiendo todo tipo de argumentos contra que se muestren tales imágenes. Pero ellos mismos dicen muchas veces que el no nacido no es un ser humano o incluso un “mero conjunto de células”. Si el bebé no nacido no fuera un ser humano, entonces mostrar las imágenes del aborto, no sería muy diferente a mostrar la de los pollos y conejos que están a la vista de todo el mundo en los mostradores de los mercados y carnicerías y por lo tanto no deberían enfadarse tanto. A fin de cuentas sólo les estaríamos mostrando ese “conjunto de células” que tanto se afanan en calificar. Y si es un ser humano, y por lo tanto se está cometiendo un horrible y espantoso genocidio, entonces realmente merece la pena denunciarlo y ponerlo a la luz para que se consiga la abolición con la fuerza de la ley.

 

Campaña de sensibilización contra el aborto del Centro de Bioética de España; unas vecs con más recursos.

¿Cómo darse cuenta de que un adolescente quiere abortar? 

 

   Es muy difícil saber que alguien quiere abortar si no lo cuenta. El problema es que muchos padres han perdido la confianza de sus hijos porque las familias son cada vez más vulnerables a la pérdida de valores y están cada vez más desestructuradas y contaminadas por el materialismo y el consumismo olvidando los valores esenciales. Es importante que los padres ejerzan con su autoridad de padres pero también que haya un ambiente de amor y cariño en las familias. En todas las familias pueden ocurrir cosas malas. Sin embargo, si una adolescente tiene un problema grave de cualquier tipo y en su familia hay calor, comprensión, amor y cariño, es más fácil que tenga la confianza de arrimarse a su familia para ser ayudada.

 

¿Quién es más culpable: adolescentes confundidos o médicos instruidos que lo perpetran? 

 

   Muchos adolescentes andan confundidos debido a que el mismo entorno que les rodea, no les ha educado con unos valores sólidos para la vida ni para evitar conductas de riesgo que conducen a diversos desastres como por ejemplo el aborto. Ellos simplemente, víctimas de su ignorancia y falta de madurez, recurren al aborto cuando ven que se sienten en una situación normalmente desesperada en la que lo habitual es que además encuentren un entorno que les incita a ello y se lo ofrece muy fácilmente. Por el contrario, los médicos instruidos que se dedican a cometer abortos saben muy bien lo que hacen y saben que en ello les va su negocio por tanto deben ser muy cuidadosos en no decir la verdad a la mujer así como ocultar las evidencias que podrían hacer peligrar su fuente de ingresos. Saben muy bien, que entre otras cosas no deben enseñar ecografías que puedan evidenciar el reconocimiento del bebé a su madre o camuflar los gritos de agonía y el zumbido de las bombas de succión en sus centros abortistas. Warren Hern, doctor en medicina, en su ampliamente utilizado texto Práctica del Aborto, advierte que “…la sala de espera no debería colocarse próxima a la sala del procedimiento: las pacientes en espera no deberían ser sometidas a los ruidos de la sala de operaciones. Si la distribución física exige tal disposición, la pared divisoria debería estar aislada para hacerla a prueba de ruidos”. Hern debe saberlo. Él ha provocado gritos por asesinatos sangrientos a incontables madres mientras aspiraba la vida de sus vientres. Camuflar el ruido es importante porque pocos oyentes tienen estómagos tan fuertes como el de los jefes ejecutivos de las empresas del aborto. Un ex-colaborador de Warren Hern relató cómo Hern acababa con la vida de los bebés en un estado de gestación tan avanzado que “salían llorando y buscando con la mirada a su madre”. El mismo colaborador afirmó sobre el bebé al que mataban con el aborto que “es mejor matarle cuando todavía está saliendo, a que nazca y esperar a que acabe en el cubo de la basura”.

 

¿Qué pena se podría imponer a un médico que cometa abortos? 

 

   Teniendo en cuenta que la vida humana comienza con la concepción, quienes han hecho del aborto su modelo de negocio incurren al menos en delitos de: asesinato con premeditación, estafa, alevosía, y profanación de cadáver. Todo ello con un afán de lucro desmedido. La ley debe definirse y aplicarse con claro rigor e imparcialidad para evitar este tipo de abusos criminales. Si cada aborto cometido implicara como consecuencia directa la pérdida de parte del poder político de la clase dirigente, muchos verían estupefactos cómo en seguida esa misma clase dirigente se apresuraría a prohibirlo con penas y sanciones, si cabe, más duras que las que corresponden a lo que acabo de exponer.

 

   Lo que no puede ser es el pitorreo y la falta de justicia de la España actual en la que un abortista culpable de múltiples abortos ilegales (Morín en Barcelona), algunos que implican la tortura y matanza de bebés casi a punto de nacer, no pise la cárcel porque sea la primera vez que es condenado con menos de 2 años de prisión y sin embargo a unas monjas clarisas de Sevilla se les imponga una multa de 170.000 euros por querer restaurar un órgano antiguo sin permiso de la Junta de Andalucía. No puede ser tampoco que al mismo tiempo que bebés están siendo torturados y asesinados con el aborto, se dicte pena de prisión contra un padre de Almería sólo por dar dos bofetadas a una hija desobediente. No puede ser que se hagan cumplir leyes o decretos de protección de la naturaleza que conceden al reino animal un derecho que niegan al ser humano, como por ejemplo el Decreto 4/1986 del 22 de Enero, donde aclaran, para que no haya dudas, que “los huevos de las aves tendrán la misma valoración, que por unidad se asigne a la especie protectora”, etc.

 

¿Realmente cuán probable es reducir la actual tasa de abortos?

 

   Mientras el movimiento pro-vida español siga dormido en los laureles confiando en alguno de los partidos del arco parlamentario y pensando que sólo con manifestaciones de globitos de colores y buenas palabras va a ser posible detener el genocidio abortista, no veo ninguna probabilidad. Sólo trabajando en serio estrategias eficaces contra el holocausto del aborto, puede reducirse significativamente e incluso abolirse. Pero del mismo modo que para ganar una contienda militar es necesario asumir ciertos riesgos, las estrategias que permiten combatir el aborto con eficacia implican también aceptar asumir algunos riesgos personales y económicos. Si los grupos que luchan contra el aborto no están dispuestos a asumir riesgos significativos, mucho me temo que no será posible lograr la victoria contra las leyes del aborto.

 

Campaña de sensibilización contra el aborto del Centro de Bioética de España; otras veces sin ellos, sólo con los del propio bolsillo.

¿Cuál es su conclusión final respecto al aborto?

 

   Nos enfrentamos a una de las mayores amenazas contra los derechos humanos y contra la humanidad en sí misma. Una perversidad que acaba por envenenar todas las dimensiones sociales, espirituales, económicas, culturales, políticas, etc. del ámbito humano y que, tal como dijo la Madre Teresa de Calcuta, es una verdadera amenaza contra la paz. Contra este mal no caben medias tintas: Es necesario luchar con valor ahora que es posible y aún estamos a tiempo antes de que sea demasiado tarde. Es necesario recuperar la conciencia social perdida y devolver los derechos humanos al grupo de personas al que le ha sido arrebatado: al de los bebés no nacidos. Y es necesario tomar un serio discernimiento sobre todo lo que ha ocurrido en la Historia a este respecto para que jamás vuelva a ocurrir de nuevo. La clase política dominante ha demostrado hasta qué punto ha sido capaz de llegar siendo connivente con el crimen y la corrupción y envenenando toda una cultura social milenaria con sutiles mentiras, tretas y artimañas a cambio de una cuota de poder. Hemos sido testigos de cómo en los países en los que los poderes y la industria del aborto tratan de legalizarlo, compran voluntades políticas y planifican incansables votaciones hasta que el aborto es finalmente aprobado y legalizado. Una vez hecho esto ya casi no hay vuelta de hoja ni se vuelven a plantear otras votaciones para revertir la ley: en cualquier caso y en general, con el tiempo se ampliarán aún más las leyes que permiten el aborto.  Entretanto, los partidarios del aborto y sus medios tratan de presentar a los pro-vida como extremistas o fanáticos, pero las imágenes del aborto dejan bien claro la horrible verdad del aborto y quiénes son verdaderamente los extremistas. Si las asociaciones o el movimiento pro-vida español siguen confiando en los políticos y no están dispuestos a centrar sus esfuerzos en desenmascarar la realidad del aborto en público, mucho me temo que sus afanes para abolir el aborto serán en vano. Las gravísimas injusticias que están siendo ocultadas a la mayoría de la población son las que más necesidad tienen de ser expuestas en público. Tal como se dice en Marcos 4, 21-34 “También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del celemín, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado finalmente; ni nada que esté escondido, que no haya de salir a luz.” Desde las Sagradas Escrituras se nos anima a mostrar la luz y la verdad. No se lucha contra los males encubriendo u ocultando las obras de la maldad, sino exponiéndolas a la luz. Y las estrategias gráficas que muestran la verdad del aborto son las que mejor resultado están dando en todas las campañas de sensibilización que se precie: La efectividad de las campañas gráficas la hemos visto hasta en las cajetillas de cigarrillos con durísimas imágenes contra el consumo de tabaco. Por último, creo que es preciso decir que no es necesario que todas las asociaciones pro-vida se dediquen a trabajar estas estrategias, pero lo que no puede ser es que no haya casi nadie dispuesto a ello. El ser humano maneja una falsa justicia sujeta a intereses moldeables, pero hay una Justicia que no es de aquí y es la que autoridades y gobernantes deberían temer. Mi mensaje final es simplemente: “Defiende la Vida, algún día podría ser la tuya”.

 


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