«Érase un cuento», por Mati Díaz de San Pedro Riera

Mati Díaz

Mati Díaz de San Pedro Riera es madre de cuatro hijos, el mayor es sacerdote, y abuela de ocho nietos esperando la novena y el décimo. A pesar de su incompatibilidad manifiesta con la tecnología se ha lanzado a emprender para cubrir una carencia importante en la venta de cuentos infantiles y poner en valor el cuento como regalo material y espiritual. Intenta también promover a las buenas autoras e ilustradoras jóvenes que publican buenos cuentos. AQUÍ ENLACE

¿Por qué decidió emprender este proyecto de venta de cuentos infantiles?

La lectura y el amor a la cultura forma parte del ADN de mi familia. Cuando fui abuela me involucré en fomentar la lectura como había hecho con mis hijos. Al llegar a las librerías no encontré cuentos de calidad literaria, ni a los ilustradores que yo recordaba de mi infancia y de la de mis hijos: Richard Scarry, Jill Barklem, Stephen Cartwright, Mercedes Llimona, Helen Oxenbury…En cambio vi en los estantes cantidades de cuentos de personajes planos, colores estridentes, temas inadecuados y valores que no eran los míos. Busqué los cuentos por internet y los encontré de segunda mano a precio de coleccionista. Esto me hizo pensar que esta dificultad que tenía yo, podían tenerla también otras familias. Por eso contacté con editoriales para sacar a la luz muchos libros de magníficos autores e ilustradores, que ya no son conocidos, para que no caiga en el olvido su obra.

¿Cuáles han sido los criterios de selección de los cuentos?

Busco libros que formen parte del patrimonio universal de la literatura infantil, que tengan una buena moraleja o que transmitan un mensaje de belleza y valores que les ayuden a querer ser buenas personas, que transmitan belleza y que lo que está mal claramente se vea como malo y que tengan protagonistas contrapuestos que obren bien y sen una inspiración.

Igualmente busco que transmitan esperanza, seguridad afectiva y una visión de la vida con dificultades pero con sentido. Y procuro buscar autores clásicos e ilustradores famosos cuyos personajes sean alegres y los niños puedan empatizar con ellos, disfrutando del rato de lectura. Para que lean con provecho, la lectura ha de ser un momento de paz, alegría, y belleza e incluso humor, en solitario o en compañía de la familia. Es por último importante que el tema del cuento sea apropiado a la edad del lector para preservar la inocencia de la infancia.

¿Por qué es clave que tengan valores y una cosmovisión de acuerdo a la ley natural?

Porque los cuentos acercan a la mente de los niños distintas circunstancias y relaciones que van a conformar su horizonte vital y de afectos. Todo cuento tiene una componente pedagógica, por afirmación o por negación.

¿Por qué busca que estos cuentos sean una zona segura para la infancia?

Pienso que los niños merecen una literatura de calidad que les enriquezca como personas, que les pueda llevar a conocer a otros libros de calidad con espíritu crítico. Creo que la infancia está siendo bombardeada a través de los cuentos y de los textos escolares en temas que no les incumben por edad y que obedecen al deseo político de manipulación, que es muy grande. Me preocupa que la generación de hijos del grito de “libertad de expresión” de los años 70 se hayan convertido en la censura implacable contra libros, películas, etc. cómo si pudiéramos negar de dónde venimos.

¿Por qué es importante que a los niños se les preserve inocencia?

La inocencia en los pequeños es una etapa feliz y llena de belleza que nos lleva a recordar nuestra propia infancia y volver a ver la vida a través de los ojos de un niño: ¿Cómo va a venir la primavera si no tiene coche? me dice uno de mis nietos pequeños. Esa oportunidad de recuperar la bondad y belleza de la infancia que nos ha convertido en adultos hay que preservarla. Hablo de zona de seguridad infantil cuando reclamo que a los niños se les deje ser niños y recibir el patrimonio cultural de literatura que nos ha llegado durante siglos. La manipulación a los niños consiste en lo contrario: negarles su inocencia infantil y pretender que vean su vida infantil con los prejuicios e intereses de algunos, que vamos a llamarles adultos.

Decía el poeta Rilke que su única patria era la infancia…

La música, el arte, la poesía, la literatura, la búsqueda de la verdad es la patria espiritual del ser humano. El lugar donde deberíamos poder reconocernos sin enfrentarnos.

¿Cómo ha comprobado el bien que hace la lectura a los niños?

Las familias con mucha frecuencia me envían fotos de sus hijos leyendo los cuentos. Pero lo más entrañable es, que en estos tres años de la tienda, mis primeros lectores ya están compartiendo los cuentos con sus hermanos pequeños. Esto queda para siempre como valor y recuerdo.

¿Cómo se pueden adquirir sus cuentos?

Tengo una web: AQUÍ ENLACE

Los cuentos se envían a través de un centro logístico por un precio ajustado y con rapidez. Los interesados pueden seguirme también a través de mi cuenta de Instagram @eraseuncuento_

¿Cuáles recomendaría especialmente como fundamentales?

Me costaría mucho elegir. Tengo unos 150 títulos maravillosos catalogados por edades. También hay libros en inglés y una sección de cuentos cristianos. Todos han sido escogidos entre muchos con cariño. Lo que más me trasladan mis clientes es que les gustan todos. Quizá eso es lo que hace única a mi tienda.


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