ERTEs a nuestros políticos

El pasado veintinueve de junio se hacia viral un video del alcalde de Paztriz (VER AQUÍ), José Miguel Ezquerra Calvo, elegido bajo las siglas del PAR (Partido Aragonés Regionalista), quien dirige el consistorio zaragozano en coalición con el PSOE. Tras las elecciones municipales, se hacía con el bastón del gobierno municipal con el apoyo de los cuatro ediles regionalistas y el del único concejal de partido socialista. En la oposición quedaban los otros cuatro representantes, tres de Ganar Pastriz (Podemos) y uno del Partido Popular.

Aclarado este extremo, decir que en las imágenes divulgadas, con un tono serio y una oratoria contundente, declaraba haber donado el 50% de su sueldo a las arcas municipales. De una forma, creo que honesta –de los políticos me fío muy poco- apelaba a la fuerza del ejemplo que los políticos deben trasladar, en momentos tan delicados y acuciantes, al conjunto de la ciudadanía, afectada por los mil problemas que todos estamos viviendo a diario. Más allá de las banderas y las siglas, he de decir, que la iniciativa me parece muy sensata. Sin embargo yo apuntaría los siguientes matices que les paso a comentar.

Las cuentas no cuadran, el desajuste entre gastos e ingresos es brutal a favor de la primera variable. La vulnerabilidad y la precariedad se ha instalado en amplios sectores de nuestra economía, y en amplísimos colectivos sociales. El panorama que se avecina es desalentador y el desequilibrio en términos absolutos es muy negativo. No hay dinero para afrontar tales desajustes, pese a la lluvia de millones que nos ha concedido Europa. El desierto va a ser largo y el agua muy escasa.

La depredación fiscal anunciada y el saqueo de las arcas municipales con superávit no pueden ser la respuesta que dar en momentos tan delicados. Bruselas ya nos ha aconsejado a este respecto en la dirección contraria de lo que se ha declarado por parte del Desgobierno del Reino de España. Ningún economista sensato ha apostado por la fiscalidad depredadora en tiempos de raquitismo económico. Es como cuando antaño, en el ejercicio de la Medicina, se aplicaban sangrías a pacientes muy débiles. El resultado era el fallecimiento.

Planteo, volviendo al comienzo de mi artículo, el apoyo a la iniciativa del alcalde maño. Hay que adelgazar el gasto corriente superfluo y dar ejemplo de solidaridad con una ciudadanía aquejada y azotada por el drama que estamos padeciendo. Somos el país de la Europa Comunitaria con una sobrecarga de políticos en todos los ámbitos de gobierno institucional, léase gobierno central, autonómico, municipal y supranacional (Unión Europea). No entraré a valorar su eficiencia, a todas luces dudosas, tampoco su competencia, desde luego que discutible, pero sí sobre sus retribuciones, millonarias en muchos casos. La dieta y el abrocharse el cinturón también se deben exigir a quienes predican pero no dan ejemplo, de austeridad y renuncia a ventajosos salarios, mientras a quienes sirven se encuentran con todo tipo de estrecheces.

En España necesitamos con carácter de urgencia, personal y equipamiento sanitario; fondos para garantizar pensiones a nuestros mayores ; tener liquidez para atender las prestaciones sociales de los más vulnerables ; dotaciones de todo tipo para nuestros centros educativos; asistencia a sectores maltratados ya arruinados por el cierre de sus negocios y, en definitiva, un capítulo de gastos verdaderamente voluminoso. El estado de bienestar está en quiebra y la pobreza llama a nuestra puerta.

La propuesta no va a resolver la tragedia, pero sin populismo de ninguna clase, se presenta necesaria como ejemplar por parte de aquellos que tienen que dar ejemplo. Reducir un 50% de las retribuciones parece excesivo, pero renunciar a la parte que los trabajadores aquejados por los ERTs parece razonable. Yo situaría  el recorte en un 25% de todos los conceptos por los que se ingresan sueldos por el ejercicio de funciones políticas, no me refiero a los funcionarios de carrera que han conseguido su puesto de trabajo por oposición. Concretando: parlamentarios nacionales (senadores y diputados); parlamentarios europeos; parlamentarios autonómicos; diputados provinciales y, si las cantidades superan el salario mínimo, a ediles municipales. Pero aún la lista puede crecer haciéndola extensiva a: miembros del Consejo de Ministros; secretarios y subsecretarios de estado; directores generales; gobiernos regionales; diputaciones provinciales y corporaciones locales. El ahorro va sumando ceros y restando en el platillo de la deuda.

Sigamos apuntando y tomando nota de otros candidatos a dieta de adelgazamiento salarial: miembros del Consejo del Reino; presidentes y consejeros de fundaciones o entes públicos con independencia de la naturaleza de estas; delegados y subdelegados de gobierno; delegados de gobiernos regionales; asesores externos y toda una corte de enchufados al sistema. También añadiría, como complemento indispensable, el recorte de las ayudas a la financiación de los partidos políticos y a las organizaciones patronales y sindicales. El adelgazamiento ya muestra con esta relación de clientes la pérdida de unos cuantos kilos de sobrepeso. Lo ahorrado se puede destinar a conceptos más necesarios que los de engordar a nuestros políticos, convertidos en la nueva nobleza y clase privilegiada del siglo XXI.

Muchos, los más afectados por mi propuesta, con tono burlón y descalificador, dirán que esto es el chocolate del loro. ¿Qué podían decir? Los más avergonzados no dirán nada, darán la callada por respuesta y, me temo, que la inmensa mayoría mirarán hacia otro lado. Gula en tiempo de hambruna, fasto en momentos de austeridad. El ciudadano, verdadero Señor de sirvientes, se pone al servicio de sus servidores, de aquellos que se ofrecieron a atenderle en sus necesidades. Ésta es la paradoja y la burla en la que nos encontramos en el tan cacareado estado democrático, social y de derecho. El ejercicio de la función publica, en este sentido la actividad política lo es, debe ser ejemplar y aleccionadora para el pueblo al que se dirigen sus iniciativas. Siendo absolutamente sincero, poco iluso y muy realista, creo que mi llamamiento a la responsabilidad y el respeto al interés general, no tendrá éxito entre aquellos a los que me dirijo.

Les aseguro que en esta dieta de adelgazamiento del gasto, tengo más propuestas que hacer. No se trata de gastar, se trata de ahorrar. Robarte la cartera para vivir yo  bien es absolutamente inmoral. Tú adelgaza mientras yo como. ¿Dónde está el ejemplo?


8 respuestas a «ERTEs a nuestros políticos»

  1. Totalmente de acuerdo.
    Solo una pequeña corrección, la localidad zaragozana se llama PASTRIZ, no cómo pone el articulista, sin dudas por un error mecanográfico.
    Por cierto qu ehay un refrán o dicho aragonés que dice algo así como: «Pintas menos que Pichorras en Pastriz».
    (Supongo que poniendo la frase en internet, saldrá su significado…).
    Gracias por la CALIDAD Y CALIDAD DE SU DIARIO, con unos artículistas de GRAN CATEGORÍ, con la única excepción del que suscribe, y que también tiene el ALTO HONOR DE COLABORAR CON USTEDES.

    1. Hablando de errores mecanográficos:
      Dónde digo «sin dudas por un error mecanográfico»,
      debe decir: SIN DUDA POR UN ERROR MECANOGRÁFICO.
      Mis disculpas por ello.
      (Solo los que no hacen nada, no se equivocan nunca).

  2. Más que un ERTE, habría que hacer un DESPIDO COLECTIVO – y sin indemnización – de tanto político, funcionario, asesor y parásito , que la mayoría no sabe hacer la o con un canuto, incluidos esos «asesores» , que tienen mas de amiguetes que de asesores. Pero quién y cómo pone el cascabel al gato? Hace tiempo que pienso que esto que se llama democracia es, en realidad, lun cuento chino.

  3. Como dice en Youtube «Un abogado contra la demagogia» los políticos son la nueva nobleza y sólo tienen privilegios. El votante no pinta nada.

  4. Efectivamente , Pastriz. Es un error .
    La partidocracia es el sistema implantado. No hay duda : la política se ha convertido en una de las profesiones mejores pagadas de España. Los partidos se han convertido, desde sus juventudes, en las cunas de los políticos de medio pelo que dirigen nuestros destinos . Las preguntas son :
    ¿Quienes eran antes de llegar al ejercicio político?
    ¿Dónde han ganado su primer sueldo?
    Una vez terminado su servicio ¿En qué trabajará?
    Las respuestas a estas interrogantes son fáciles de contestar. Muchas gracias a todos por sus comentarios y aportaciones.

  5. El PSOE ha sido nefasto para España en muchos aspectos. Uno de estos aspecto es la hipertrofia de políticos y de comisarios políticos, que ha inflado en las plantillas de puestos de trabajo y de puestos de libre designación aprovechando las décadas y décadas que de manera ininterrumpida ha venido detentando el poder (que no gobernando) en muchas Comunidades Autónomas, como Andalucía (40 años), Extremadura (más de 40 años), Castilla-La Mancha (más de 30 años), La Rioja, Aragón, Asturias, etc. etc., (sin olvidarnos del PNV en Vascongadas y de los catalanistas en Cataluña) creando una estructura política y administrativa en la Administración Regional de las CCAA agigantada solo para colocar a miembros del partido a costa del presupuesto. Con el resultado de que si una parte enorme del presupuesto del Estado se gasta todos los años en miembros del partido, enchufados y políticos, -valga la redundancia-, luego no queda, como hemos visto, para material de hospital, para dotar adecuadamente a nuestras Fuerzas Armadas o para pensiones adecuadas que hagan posible que los pensionistas puedan ver la tele sin tener que apagar la luz de la habitación o el brasero en invierno, o ayunar todos los meses a partir del día 20.

    Se habla de políticos, pero muchas veces no se trata de políticos sino de meros comisarios. Cuando el PSOE nombra un Delegado Provincial de la Consejería que sea (Agricultura, Obras Públicas, Cultura etc. etc) de Badajoz, Alicante, Ciudad Real o de Cuenca a una persona que no tiene ninguna capacitación en la materia, sino que está ahí para figurar, para firmar lo que le pongan por delante y para decir a todo amén de lo que se decida en los Servicios centrales de la Consejería o del Consejo de Gobierno autonómico, no estamos en presencia de un funcionario ni de un «político» sino de un comisario totalmente prescindible.

    Luego otra cosa. Se habla en el artículo de «Funcionarios de carrera que han superado unas oposiciones», esa afirmación no es pacífica, no lo digo como crítica al artículo, que me parece extraordinario, como todos los que salen de la mente y de la pluma (o del teclado de ordenador) de este autor de reciente (y en buena hora) incorporación, sino como aclaración. El PSOE ha sido maestro para colocar de funcionarios o de personal directivo y eventual a gente del partido sin pasar unas oposiciones y a crear plazas absurdas solo para agrandar las plantillas y poder colocar a más gente a costa del contribuyente.
    Por un lado cuando se crearon las CCAA (Comunidades Autónomas) en 1982 la contratación de funcionarios se hizo a «a la buena miguel» porque el ya existente y transferido personal de la Administración del Estado se consideró insuficiente para esas plantillas que crecían y crecían para establecer una red clientelar. Cuando se hicieron oposiciones, las primeras oposiciones fueron en todas las CCAA un auténtico cachondeo. Entró gente en la Administración con frecuencia con una nula cualificación, y con apenas una pequeña puntuación ya le contaban los puntos poniéndose por delante por una exorbitante fase de concurso para valorar su contratación como interinos. Con el tiempo la Jurisdicción Contencioso-Administrativa puso un poco de cordura en todo esto (tampoco sin matarse, entre otras cosas porque la cualificación técnico jurídica y la actitud frente a la desviación de poder dejaba bastante que desear), pero los Juzgados de lo C-A no se crearon sino hasta más de 10 años después que las CCAA, y hasta entonces no todo el mundo tenía dinero para litigar ante las Salas de lo C-A de los TSJ de las CCAA.
    Todo esto por no entrar en los contenidos de las pruebas selectivas, porque en televisión muchas veces se habla de «pasar una oposición», dando por hecho que tal oposición es una prueba sensata para seleccionar a los mejores funcionarios y desgraciadamente en la mayoría de los casos no es así ni de lejos. No sé qué objeto tiene un examen de aquellos de antes de máquina de escribir dando el máximo de pulsaciones, cuando yo no he visto nunca a ninguna funcionario escribiendo a esa velocidad, o las preguntas tipo test sobre determinadas cuestiones del Tribunal Constitucional cuando el TC ninguna virtualidad práctica tiene la pregunta para las funciones de ese futuro funcionario (por no tener no tiene virtualidad práctica ni para el propio TC que lleva 10 años sin resolver el Recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Aborto, o negándose todos los años a resolver el 96% del recursos de amparo de los ciudadanos), y luego ese funcionario no tiene conocimiento de cuestiones básicas que sí debería saber para desempeñar adecuadamente sus funciones.
    Por otro lado la Administración local fue o ha sido tradicionalmente un coladero, con procesos selectivos con frecuencia hechos a medida del candidato oficial. Y a través de la Administración local muchos ingresaron en la Administración Regional sin pasar por unas oposiciones. La Administración General del Estado también tiene lo suyo, y de las Universidades ya ni hablamos, sólo hay que ver a Monedero, Pablo Iglesias, Carmen Calvo, el nivel académico que tienen, o cómo los políticos obtienen presuntamente los títulos universitarios y las tesis doctorales.

    Con frecuencia se aboga por la desaparición de las CCAA, y en consecuencia de su Administración Regional. Yo estoy de acuerdo con volver a una España unida, pero ¡ojo! con la Administración General del Estado y con muchos funcionarios de la Administración General del Estado (tengo en mente por ejemplo a los Subdirectores Generales de los Ministerios). No se puede generalizar pero tampoco cerrar los ojos ante una triste realidad.
    El art. 103, 1º CE define a la Administración pública diciendo que sirve con objetividad a los intereses generales con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho. Y el art. 9, 1º consagra el principio de legalidad (sometimiento a la Ley) y el art. 9, 3º CE la garantía de interdicción de la arbitrariedad. Si todo esto se cumpliera, y los funcionarios de cierto nivel y las autoridades administrativas se sintieran vinculadas por estos principios y preceptos constitucionales los órganos judiciales de la Jurisdicción C-A no estarían colapsados por el número de asuntos, porque la Ley se cumpliría desde la 1ª instancia administrativa o en el peor de los casos en vía de recurso administrativo de alzada y no sería preciso acudir a la vía judicial Contencioso-Administrativa, al menos no en cuestiones absolutamente elementales que la Ley resuelve de forma inequívoca sin discusión posible. Tal colapso se ha resuelto de la forma más injusta, antidemocrática e inapropiada posible: mediante la inadmisiones a trámite de los recursos judiciales ante el Tribunal Supremo y de amparo ante el TC de los ciudadanos, cuando lo procedente y sin merma para el Derecho Fundamental a obtener la tutela judicial efectiva (art. 24, 1º CE) hubiera sido exigir a la Administración, (es decir a su personal y a sus autoridades) el cumplimiento de los arts. 9, 1º y 3º CE (sometimiento al principio de legalidad e interdicción de la arbitrariedad) y 103, 1º (servir con objetividad a los intereses generales son sometimiento pleno, es decir no parcial o a la carta, a la Ley y al Derecho), y en los casos más de actuación ilegal más grosera,hacer los tribunales uso del art. 40, 1º LEC (dar traslado a la Fiscalía para que proceda penalmente contra la autoridad administrativa o funcionario autor del acto groseramente ilegal).
    Por tanto ojo con salir huyendo de las CCAA como el que huye de Guatemala, para meterse en la Administración General del Estado como el que se mete en Guatepeor. Porque las declaraciones del General Santiago diciendo que la Guardia civil monitoriza las redes sociales para reducir las críticas al Gobierno, (por poner un ejemplo que todo el mundo conoce y puede recordar) es la punta del iceberg de lo que es o puede ser la Administración General del Estado y el personal al servicio de la misma, no solo militar sino también civil.
    En cuanto a los EREs a mí el que más eficaz me parece es el rumano.

    Enhorabuena al autor por el artículo y a la página por publicarlo.

  6. * Sobran las 38 diputaciones provinciales que subsisten, y que dan de comer a:
    1.000 diputados provinciales, todos con sueldo y dedicación exclusiva.
    1.000 asesores, comisarios políticos de los partidos correspondientes.
    60.000 empleados públicos, la mitad enchufados, y eso como mínimo.
    * Sobran una buena parte de los más de 8.000 Ayuntamientos que tenemos en España. ALEMANIA, con casi el doble de población, tiene menos…
    * Sobran LAS COMARCAS, VEGUERÍAS, ETC., en definitiva estructuras intermedias entre los Ayuntamientos y las Diputaciones Provinciales, CREADAS PARA ENCHUFAR A MÁS GENTE.
    (Sólo en ARAGÓN, el «invento» de las comarcas ha conseguido un pesebre PARA MÁS DE DOS NUEVOS EMPLEADOS PÚBLICOS…, y estamos hablando de una autonomía con escasamente 1.300.000 personas).

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