España y Guinea Ecuatorial. El desencuentro

Estamos asistiendo desde hace bastante tiempo a la pérdida por Francia de influencia en el Sahel y en África central. Territorios que en su mayoría constituían sus antiguas colonias desde los tiempos del tratado de Berlín (1885), propiciado, impulsado y animado por el “canciller de hierro”, quien gracias a él se quitaba de encima la preocupación de la revancha francesa por su derrota en la guerra franco – prusiana.

Después del fin de la IIGM y del colonialismo europeo, Francia obtuvo la influencia en el continente africano y asiático gracias a su modelo de cooperación para el desarrollo y modernización de las estructuras políticas y sociales de los países emergentes, que habían sido sus colonias. Vietnam y Argelia serían los dos fracasos del proyecto.

En la forma se adoptaba el enfoque expuesto por Gunnar Myrdal, nobel de economía (1974) en su libro “reto a la pobreza”. Pero el objetivo final de esa cooperación soslayaba la recomendación esencial del economista sueco, que no era otra que impulsar las necesarias reformas económicas y sociales en el interior de estos nuevos países que iban a constituir el “tercer mundo”. El objetivo subyacente para Francia, no declarado, era la conservación de un neo colonialismo que formalmente no fuera cuestionado, sobre todo en las organizaciones internacionales. Para ello sería necesario olvidarse de reformas estructurales y moderneces para así preservar el status de los nuevos colonos que ahora se llamarían asesores. De esa manera el palacio del Elíseo podría mantener la ficción imperial y sobre todo la “grandeur” tan querida por el ciudadano medio.

Macias en primer plan, Obiang detras a la derecha de Teniente Coronel

La articulación del verdadero objetivo para Francia a despecho de las teorías de Myrdal conllevaba una dinámica perjudicial para estos países, que se estancaban en la nada, y a largo plazo para nuestro país vecino, pues para lograrlo en el tiempo era preciso generar unas élites autóctonas que colaboraran con el proyecto francés y no tuvieran en cuenta cuales eran en realidad los intereses reales de sus respectivos países. Se necesitaba montar un entramado de corrupción en el que los beneficiarios estarían a salvo de toda responsabilidad, solo se les exigía colaboración. Las herramientas para lograrlo han sido: “France Áfrique”, el “franco cefa” y el “G -5”, en la actualidad todas ellas están siendo cuestionadas a nivel global por los países que “disfrutaban” de ellas.

En 1981 fui destinado a la embajada de España en Malabo, dos años después del golpe de Estado que Teodoro Obiang había dado a su tío Francisco Macías. Allí tuve mi primer contacto con la realidad de Guinea Ecuatorial.

Nada más llegar al poder Obiang tuvo todo el apoyo del gobierno español presidido por Suarez quien inició un proyecto de cooperación con Guinea Ecuatorial, que abarcaba desde el ámbito militar hasta el judicial, pasando por el legislativo, el económico, el educativo, comunicación, tv, cultura, seguridad e infraestructuras. Este modelo de cooperación se amplió y se perfeccionó durante la corta presidencia de Calvo Sotelo.

José Luis Graunella y Obiang Ngema

Suarez nombró como embajador a José Luis Graullera, a él es a quien le corresponde el honor de haber iniciado un proyecto de cooperación ejemplar para el desarrollo y modernización de la antigua colonia. La filosofía era radicalmente diferente a la puesta en práctica por Francia y explicada más arriba. La directiva de esta cooperación era revolucionaria para lo que Francia tenía acostumbrados a los africanos. Para las reformas estructurales había que proporcionar asistencia técnica no dirección o gestión. Para la modernización se les imbuía de la necesidad de alcanzarla por ellos solos. Para lo cual era necesario que las decisiones recayeran en un guineano nunca en un español. Era necesario ir avanzando con los errores propios de los nuevos dirigentes, pero asumiendo la responsabilidad como factor inseparable de esa toma de decisiones, la directiva era clara: España quería ayudar, no mandar.

Es evidente que el modelo francés estaba en el ambiente y que algunos cooperantes españoles lo añoraban como deseable y consideraban que un asesor con mando era mejor que un simple cooperante solo con voz. Esta circunstancia ponía en evidencia dos aspectos esenciales de la cooperación española, la primera que varias personas habían llegado a Guinea sin la debida preparación en sus respectivos ministerios y la segunda que la decisión del presidente Suarez no fue planificada adecuadamente para lograr la coherencia en la acción exterior. Ello se demostraría en determinados momentos en los que las relaciones bilaterales atravesaron por momentos difíciles, como cuando la policía guineana violó la valija diplomática.

A pesar de los errores en la ejecución mencionados, el modelo inquietaba a Francia de manera notable. Tuve la confirmación cuando el responsable de la cooperación francesa para el África ecuatorial me abordó en un baile de disfraces y establecimos una larga conversación a tres: él, yo y JB. Todo su esfuerzo fue convencerme de lo dañino que representaba nuestro proyecto de cooperación para los intereses de Europa y de Francia, también para nosotros si queríamos integrarnos en la CEE y en la OTAN. Ya casi amaneciendo decía “no te das cuenta si os funciona esto aquí en Guinea puede ocasionar un efecto dominó en todo el África subsahariana y puede ocasionar graves problemas para el franco cefa y para toda la francofonía”. Para cambiar de tema, cuando JB ya se había ido le dije “Jean Pierre ¿no cambiarías toda la francofonía para que en Méjico se hablara el francés?”. Solo me dijo “absolument”.

El «Franco CFA» moneda de curso legal en Guinea Ecuatorial

Todo cambió en 1982 con la llegada al poder de Felipe González. No se, si fue la primera decisión en política exterior del nuevo gobierno, en todo caso fue de las primeras pues las nuevas directivas no tardaron en llegar a Malabo. El embajador de Francia en Malabo no había dejado de incordiar y malmeter desde 1979. A partir de entonces se convirtió en el principal “asesor” de Obiang. Teníamos en caso de duda sobre cualquier tema que consultarle y si la duda persistía había que hacer lo mismo que él hiciera. A pesar de lo cual, él siguió trabajando para abrir el abismo entre Guinea y su antigua metrópoli.

Todo empezó a deslizarse rápidamente hacia el modelo francés: cierre del banco exterior de España en Guinea, sustitución del bikuele por el franco cefa, desplazamiento cultural del español por el francés etc.

Lo más lamentable de esta historia es que los más perjudicados fueron los guineanos, años más tarde comprobarían que la tutela francesa para lo único que servía era para eternizar en el poder a Obiang, gracias a la corrupción de una clase dirigente ajena al interés general pero blindada como clan dominante.

Para España por su falta de solidez exterior y acuerdo interno en política exterior, fue otra vez incapaz de ayudar a Guinea. Fracaso que se añadía al cosechado pocos años antes en la descolonización de su última colonia, el Sahara.


5 respuestas a «España y Guinea Ecuatorial. El desencuentro»

  1. Gracias por poner luz sobre asuntos que jamás se tratarán en los medios, tal cual. Creo que, como siempre, la masonería andaría de por medio, con las lealtades a-nacionales bajo el mantel/GOF; esas que atan de pies y manos a los idealistas de una nación subyugada en la sombra. Buena intención española de partida, el espíritu que llevamos en a sangre y que nos llevó a mestizar como hermanos de un solo Padre. Pero enseguida, con el agudizamiento de la ‘Transición masona’/Felipe Brandt, se cernió de nuevo sobre la razón cristiana, la razón de la lechuza/marrana; la del sacrificio del débil/del otro.

    1. «Creo que… la masonería…» No. no, Jesús, podemos estar segurísimos. Francia es un estado dura y puramente masónico desde el siglo XVIII y observemos que el gabacho del relato hablaba de otros estados igualmente gobernados por la bestia, como ahora España. De las naciones nos queda el recuerdo, no me cansaré de decirlo, porque esto ya no es Francia ni España, como Europa tampoco es ya la Cristiandad.

      1. Lo he vuelto a releer y me reafirmo, apesta a masonería por todos lados. La masonería es la forma indirecta y muchas veces tortuosa de llegar a la sintaxis de los amos. La masonería española es deudora de la francesa; logia que lleva la voz cantante en la irregular( la antítesis revolucionaria ).
        España, ante la perspectiva de hacer sin trabas( cual Ayuso ), pues hace lo mejor posible las cosas pero, surge el interés ‘de la Orden’; o sea, el de Francia( GOF ); que en realidad es el interes de los amos( la bestia )en su forma de explotar ese continente; y se mueve toda la cadena de mando bajo el mantel para satisfacer su deseo.

        Aqui hay unos países que tienen siempre patente de corso, y son los anglos donde medra el marrano anglo sionista. También los que por su interés coyuntural, deciden que deben salirse con a suya… Así por ejemplo los de la otra antítesis, la irregular revolucionaria, que quiere su parte del pastel a costa de los que estamos en su círculo de influencia. Todo se cuece en ese caldo, por eso España no hace más que perder.

        Los españoles intentaron enseñar a caminar a esa gente, pero, tal como se dice en el artículo, lo que el sistema pretende es tenerlos sometidos y contentar tan solo a los asesores… terminando por conseguirlo en Guinea a la llegada del lacayo masón Felipe con ordenes de arriba… y como suele suceder en estos casos, al final los buenos son Bolívar y compañía y los malos los españoles, allí donde se portaron mejor que los demás con diferencia( leyenda negra ). Como digo la situación es típica, y se habrá repetido más o menos igual montones de veces respecto a España y sus provincias de ultramar.
        Francia es masona y Uropa, también; España incluida. Por eso todo se cuece en la sombra( antes y después de Franco) y beneficia siempre a los mismos, a costa de los mismos( España y sus traidores ).
        Apesta a masonería casi todo, y lo que se comenta en este artículo, también( y no poco ).

        Para los amos y sus lacayos, esto ya no es España ni Francia; para mi si; porque nadie nos ha preguntado y la política de hechos consumados es para los borregos y para los que se los comen. Por el mismo motivo, para mi esto es la Cristiandad y lo de Uropa se lo pueden meter por donde les quepa, mientras viva; lo mismo que Americavespucia. A la trágala ni con radiación electromagnética… mientras pueda.

  2. AS parte de lo mal que actuó España en en tema que es objeto de este artículo. España se lo tendría que hacer mirar que Ab-del-krim se formó en España y trabajó para España antes de que saliera traidor. Lo mismo pasó con Obiam Ngema, se formó en España, estuvo en la Academia de Zaragoza…. solos los alemanes nos ganan a tontos, por poco pero nos ganan
    Algo hace mal España que forma nuestros mayores enemigos, y durante un tiempo les paga un sueldo.

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