Estado primitivo de nuestros primeros padres 

Dones sobrenaturales

¿En qué estado fueron criados Adán y Eva? En estado de justicia y santidad, es decir, en la posesión de la gracia santificante, juntamente con las virtudes infusas de fe, esperanza y caridad, las virtudes morales y los dones del Espíritu Santo. “Revestíos del hombre nuevo, que ha sido criado conforme a la imagen de Dios en justicia y santidad verdadera” (Efes., IV, 24).

¿Qué ventajas les proporcionaba este estado? En este estado eran agradables a Dios, justos y santos, hijos adoptivos de Dios, herederos de la gloria celestial, y capaces de merecer por sus buenas obras.

Este estado, ¿era natural o sobrenatural? Era sobrenatural porque la naturaleza creada no puede elevarse a él por sus propias fuerzas, ni tiene derecho a él en virtud de su creación.

Dones preternaturales

A los dones sobrenaturales, ¿no añadió Dios otros dones? Sí: añadió privilegios extraordinarios, dones preternaturales, que hacían su naturaleza integra.

¿Cuáles eran estos dones? La ciencia, el dominio de la voluntad sobre el apetito sensitivo, 1a incorruptibilidad y la inmortalidad del cuerpo.

¿Por qué dichos dones se llaman preternaturales? Porque, rigurosamente hablando, no son ni naturales ni sobrenaturales. No son naturales, porque si bien es cierto que Dios hubiera podido crear al hombre sin pecado, no lo es menos que podía haberlo dejado sujeto a la ignorancia, a la concupiscencia, al dolor y a la muerte. No son sobrenaturales, porque no tienen nInguna relación esencial con la visión beatifica, y además, porque en el estado de naturaleza caída puede poseer el hombre la gracia santificante y el derecho a la visión beatífica, sin los dones preternaturales con que fueron agraciados nuestros primeros padres.

¿Era mucha la ciencia de Adán y de Eva? Tenían todas las luces naturales y sobrenaturales que, según los fines de Dios, su inteligencia necesitaba en este mundo, y no estaban sujetos al error. “Les llenó de las luces del entendimiento. Crió en ellos la ciencia del espíritu; llenó les el corazón de discernimiento” (Ecle., XVII, 5, 6).

¿En qué consistía la dominación de la voluntad sobre el petito sensitivo? En que el alma no estaba sujeta a los movimientos desordenados de la concupiscencia. En el ser humano existía la armonía más perfecta; los sentidos y las pasiones estaban subordinados a la razón, y la razón lo estaba a. Dios.

¿En qué consistía la incorruptibilidad? En la exención de toda enfermedad, achaque y padecimiento.

¿En qué consistía la inmortalidad? En que el cuerpo, unido siempre al alma, hubiera sido transfigurado y llevado al cielo sin pasar por la muerte. “No es Dios quien hizo la muerte” (Sab., I, 13) – “Dios creó inmortal al hombre” (Sab., II, 23) – “Mas por la envidia del diablo entró la muerte en el mundo” (Sab., II, 24).

¿Era grande la dicha de nuestros primeros padres? Enriquecidos con todos los dones de naturaleza y gracia, pasaban su vida en medio de los goces más puros de la inocencia, de la conversación con Dios, y de la contemplación de las maravillas del universo.

¿Qué puso fin a esta felicidad? El pecado cometido por instigación del demonio.

¿Por qué razón debía tener Adán tanta ciencia? Porque era doctor y padre del gé1lero humano, y como tal, debía conocer todas las cosas divinas y humanas necesarias para cumplir con sus funciones. Él fue, sin duda, quien instruyó a Eva en las revelaciones divinas, y muy particularmente de la prohibición de tocar al fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal.


2 respuestas a «Estado primitivo de nuestros primeros padres »

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad