Europa legisla, China gana

China es el gran beneficiario de la decisión de la UE de prohibir la venta de automóviles con motor de combustión a partir de 2035, en favor del vehículo eléctrico (leer Europa legisla contra Europa). La UE es la única región del mundo que ha puesto fecha límite a la venta de vehículos con motor de combustión, junto con California. Ni China, ni ningún otro país fuera de la UE ha tomado una medida similar.

Hasta ahora, la industria automovilística europea ha disfrutado de una superioridad tecnológica con los vehículos de motor de combustión y, como consecuencia, ha logrado exportar gran parte de su producción. China, y el resto de Asia, han sido uno de los destinos destacados, representando más del 50% de las ventas de autos de BMW, y más del 30% de las ventas de Mercedes (datos de 2022). De forma gráfica, un motor de combustión «Mercedes» se valora muy favorablemente en cualquier parte del mundo. Lamentablemente, no ocurre lo mismo con los vehículos eléctricos.

China lleva años invirtiendo y subvencionando toda la cadena de suministro (incluidas las materias primas) y de producción del vehículo eléctrico. Ahora, se erige como la gran amenaza para los fabricantes europeos. China domina toda la cadena de suministro necesaria para la elaboración de las baterías para los vehículos eléctricos: desde el minado y procesado de los minerales necesarios, hasta la propia fabricación de las baterías.

Tanto Europa como EE. UU. corren el riesgo de depender en demasía de China para la fabricación o disponibilidad de las baterías necesarias para los vehículos eléctricos. De hecho, China, además de ser el principal productor de automóviles del mundo, ya se ha convertido en el primer exportador mundial de vehículos, superando a Japón.

Las enormes economías de escala de sus cadenas de suministro, la disponibilidad de los minerales necesarios y la fabricación de baterías en China les da una ventaja competitiva y les permite lograr un precio final de los vehículos eléctricos sensiblemente más baratos que los europeos. Adicionalmente, las eventuales dudas sobre la calidad que podría tener un vehículo «Made in China» quedan totalmente superadas al conseguir, muchos de sus modelos, la máxima calificación otorgada por EuroNCap.

Fuente: https://www.euroncap.com/en

Según se aceleran las ventas de vehículos eléctricos, más se resienten las exportaciones de los fabricantes europeos a China. En el primer trimestre de 2023, las exportaciones de automóviles de productores alemanes a China se han reducido un 26%. Durante los dos últimos meses de 2022, los chinos compraron más vehículos de marcas locales que marcas multinacionales, siendo un tercio de los vehículos vendidos eléctricos. Es la primera vez que sucede desde que China entró en la OMC (Organización Mundial del Comercio).

El presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, advierte de la presión que va a suponer las importaciones europeas de vehículos eléctricos chinos. En sus propias palabras: «Nosotros somos capaces de fabricar vehículos eléctricos, pero estamos peleando para asegurar la disponibilidad de los suministros«.

Con los vehículos con motor de combustión, los fabricantes europeos tenían ventajas competitivas y destinaban una parte significativa de su producción a la exportación. Con la prohibición de la venta en la UE de este tipo de vehículos a partir de 2035 y con la muy exigente normativa Euro7 que entrará en vigor en 2025, los fabricantes europeos tendrán muy difícil mantener su cuota de mercado global.

Por el contrario, las importaciones europeas de vehículos eléctricos chinos, cada vez más competitivos, irán en aumento. Será difícil aplicar medidas proteccionistas a estos vehículos, cuando la propia producción de los vehículos europeos depende de los suministros procedentes de China. La buena situación del sector automovilístico europeo hasta la fecha, como muestra el gráfico de importaciones y exportaciones siguientes, difícilmente podrá mantener sus ventajas competitivas a futuro.

Aunque 2035 esté a doce años vista, la prohibición de vehículos con motores de combustión ya está teniendo muy perniciosos resultados en la industria automovilística europea, sin que se atisbe el beneficio de la medida.

Por cierto, el 63% de la electricidad producida en China procede del carbón. Por lo tanto, aunque China esté a la cabeza en la fabricación y venta de vehículos eléctricos, es difícil considerar dicho resultado como satisfactoriamente «verde».

Para Blog JSQ y Expansión


Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad