Falta manifiesta de decoro y decencia

He sabido, con mucho alborozo, de la dimisión de la “tucán” ferrolana como jefa de filas del macabro “sumar” lo que, en la práctica, supone, afortunadamente, el comienzo del fin de toda esta tropilla comunistoide de salón, siguiendo la senda oscura de sus predecesores, la malvada “podemía”, que, como se suele decir, ya está criando malvas.

Sin embargo, la “nieta de doña Rogelia” ha puesto en evidencia, una vez más, su falta absoluta de decoro y de decencia ya que, si abandona su partido, al menos su cabeza visible, lo honesto sería poner su cargo de vicepresidenta a disposición ya que lo ocupa, no merced a su valía que no la tiene, sino al puesto que ocupaba en ese grupo del que ahora se larga.

Dice un viejo dicho marinero que las ratas son las primeras en abandonar el barco cuando este se hunde y eso es, precisamente, lo que le está sucediendo a la tropilla de “sumar”, con su lideresa al frente, que, tras haber zozobrado, de forma harto elocuente y escandalosa, en cuantas citas electorales ha concurrido, comienza a hundirse de proa para desaparecer, definitivamente, para siempre en ese mar oscuro y tenebroso que ellos mismos han creado con sus salidas de tono y sus gilipolleces de las que estamos hartos la inmensa mayoría de los españoles.

Al parecer, pues yo no conozco de nada al personaje -ni puñetera falta que me hace-, este personajillo ha sido siempre igual y la traición o la venta descarada de sus correligionarios ha sido siempre el “deporte” que mejor ha practicado, como evidencia el “cariño” con que la distinguen en Ferrol o en su propia tierra natal, Fene, donde no ha logrado jamás obtener representación.

Una individua, en principio de apariencia revolucionaria, vestida ad hoc -de auténtica zarrapastrosa-, como mandan los cánones de la ultraizquierda, de repente, cuando comenzó a pisar moqueta, tornó su indumentaria por la de un maniquí estereotipado, estrenando modelitos todos los días y tratando, pese a que no lo logró jamás, de presentar una nueva imagen, más amable, de esa teórica izquierda revolucionaria y contestaria que ella dice representar.

Antes fue la miserable “podemía”, aquellos que juraban y perjuraban que seguirían viviendo en barrios obreros, circunstancia que mantuvieron hasta cobrar la primera cuantiosa nómina de ministro lo que les sirvió para mudarse a un chalet con piscina incluida, aduciendo que era lo mejor para sus hijos, y para los de los demás, no te jode.

Pero así es esta izquierda y ultraizquierda que tenemos. Todos vestidos con ropa de marca, pagada por todos los españoles que incluso les abonamos los elevados costes de mejora de la imagen -maquillajes, peluquerías, manicuras, etc.- y que encima pretenden darnos lecciones de ética y moral cuando ellos ni tan siquiera conocen el significado de estas palabras.

Ha comenzado la cuesta debajo de la “tucán” ferrolana y pronto no será más que un triste y amargo recuerdo de la peor época de la historia reciente de España, un recuerdo que deberemos procurar olvidar para siempre.

Es posible que el tal “Antonio” la recupere para su partido de abducidos lameculos; sin duda, ella, para mantenerse en el machito y seguir viviendo de la sopa boba, no tendrá nada que objetar y a la que primero fue bloquera y más tarde comunistoide de salón, no le importará sumar una muesca más para convertirse en recalcitrante sociata, eso sí, vestida con ropa de domingo. Realmente, da asco.

La falta de dignidad, ética, decoro y honestidad de toda la casta izquierdosa es clamorosa e insultante, aunque lo es más la de todos esos subsidiados por el régimen que los siguen votando, importándoles una mierda que la deriva tomada por España nos lleve directamente a la ruina.

La nieta de “doña Rogelia”, también conocida como la “tucán” ferrolana es un claro ejemplo del alarmante deterioro de la casta política y de la falta más absoluta de valores y principios por los que se rige.

España no puede estar gobernada por esta gentuza cuyo único interés es vivir a cuerpo de rey a cuenta de los demás.

¿Dónde estás esos supuestos valores de los que nos tiene hartos la perorata izquierdosa?, ¿dónde está su teórica superioridad moral? En ninguna parte ya que jamás los han tenido, tan solo se trata de una ensoñación que, a base de repetirlo, algunos españoles se lo han creído, aunque cada vez sean menos.

Blog del autor: http://cnpjefb.blogspot.com/


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