Falta de preparación en las clases de tropa por nula selección a principios de la profesionalización

Los perfiles del problema han sido minuciosamente analizados por la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y se pueden apreciar de forma muy clara en el gráfico que acompaña esta información. En los próximos años, de aquí a 2033, cerca de 40.000 soldados profesionales verán extinguirse su relación laboral con el Ejército al llegar a los 45 años de edad. El fenómeno empezará con trazo suave – para 2017, por ejemplo, se esperaba la extinción de 403 contratos de la escala de tropa y marinería – pero luego se irá acelerando: 4.045 militares pasarán a la reserva entre 2018 y 2021, a razón de un millar cada año; entre 2022 y 2025, el ritmo se duplicará y abandonarán el Ejército 9.583 soldados; entre 2026 y 2029 la cifra se elevará a 13.172; y en el segmento 2030-2033, otros 9.793 se desvincularán del Ejército, según las estimaciones de la AUME.

El principal problema a resolver es la escasa probabilidad de encontrar un empleo en el ‘mercado civil’ que tienen estos soldados. Se trata de profesionales con preparación técnica específica para desarrollarse en puestos de las Fuerzas Armadas, sin cualificación oficial por el Ministerio de Educación, y que no pueden acreditar una dilatada experiencia laboral en puestos demandados en el mercado de trabajo, ya que  no tienen la titulación requerida y eso les cierra las puertas.

Esta carencia ha desactivado alguna de las iniciativas adoptadas desde el Gobierno para facilitar la reinserción laboral del colectivo. El Ministerio de Hacienda, por ejemplo, ha lanzado ofertas de promoción interna con reservas específicas de plaza para militares de tropa y marinería que han quedado desiertas al constatar la unidad contratante que este personal no cumplía los requisitos de titulación previstos en el pliego. Algo similar ha ocurrido con la oficina creada por el Ministerio de Defensa para facilitar la transición de militares a puestos ajenos a las Fuerzas Armadas, conocida como Sapromil. La oficina rastrea oportunidades de empleo público y suscribe acuerdos con empresas que se comprometen a incorporar personal proveniente de las Fuerzas Armadas, pero no se ha revelado demasiado útil para los soldados de tropa y marinería por los mismo motivos ya mencionados. Al final, Sapromil se ha convertido más en una oficina de colocación para oficiales del Ejército que agotan sus posibilidades de promoción profesional muy jóvenes y que prefieren ‘pasarse’ al sector privado para seguir progresando, que para resolver el problema del personal de tropa y marinería.

El 19% de los candidatos inscritos en Sapromil es oficial, mientras que el 16% es suboficial y el 65% restante pertenece a las escalas de Tropa y Marinería.

Si tenemos en cuenta que en el total de las Fuerzas Armadas el 14% de los integrantes es oficial, el 24% es suboficial y el 62% es personal de Tropa y Marinería, podemos inferir la desigual incidencia de Sapromil por categorías militares.

Por otra parte, otra salida que tenían los militares de Tropa era la Guardia Civil; La ESO ya no será suficiente para entrar en la Guardia Civil a partir del 2022, año a partir del que se produce el mayor número de personal militar de la Escala de Tropa que cumple 45 años, 30.000 efectivos,  y que, por tanto, cierra otra salida a estos como se ve en el gráfico, en el que se muestra que sólo un 15% de los reemplazos tiene el mismo o la titulación equivalente.

La nueva Ley de Régimen de Personal exigirá el Bachillerato a partir de 2022 a quienes vayan a ingresar en la Escala de Cabos y Guardias. Cambio importante para los aspirantes a ingresar en la Guardia Civil. Hasta el momento el requisito académico para entrar en el cuerpo era tener aprobada la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), el mismo que en el Ejército a partir de la Ley de Tropa. Sin embargo, con los cambios que prepara la Dirección General ese nivel formativo no será suficiente.

La Dirección General de la Guardia Civil reunió recientemente a las asociaciones en una mesa de trabajo para tratar el proyecto de modificar la Ley 29/2014, de Régimen de Personal de la Guardia Civil.

Fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) explican a El Confidencial Digital que en ese encuentro los mandos les presentaron un borrador con los cambios que la dirección pretende introducir en dicha ley.

Una de las modificaciones de mayor calado es la que hace referencia a la exigencia de titulaciones académicas para acceder a la Escala de Cabos y Guardias. Hasta el momento, para ingresar en la Guardia Civil en esta escala, la más baja, bastaba con tener el título de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria).

De ESO a Bachillerato

La Dirección General de la Guardia Civil va a endurecer este requisito: si se llega a aprobar la reforma de la ley que está preparando, para acceder al cuerpo ya será necesario, al menos, contar con el título de Bachilleratoo equivalente (Grado Medio de FP).

Desde AUGC indican que la suya y otras asociaciones llevaban tiempo reclamando esta elevación de la exigencia para acceder al cuerpo. Por un lado, porque consideran que los agentes de la Guardia Civil, aunque sean de la escala inferior, deben tener un nivel de formación académica mayor a la ESO.

Por otro, porque al elevarse la formación mínima de acceso se da un paso para que los guardias civiles puedan, en el futuro, pasar de ser catalogados como funcionarios tipo C a funcionarios tipo B: una categoría superior que les permitiría, entre otras ventajas, recibir una mayor retribución económica en todas las escalas.

A partir de 2022

 

Este cambio se empezaría a aplicar en los procesos selectivos para la Escala de Cabos y Guardias que se convoquen a partir de 2022, según aparece contemplado en la disposición transitoria sexta del proyecto de reforma de Ley de Régimen de Personal de la Guardia Civil, consultado por ECD.

De esta forma habrá unos años de transición entre la aprobación de la reforma de la ley y la entrada en vigor de este endurecimiento de las condiciones para acceder al Instituto Armado, para que los aspirantes puedan preverlo y sepan que deben conseguir ya no sólo del título de la ESO, sino el de Bachillerato.

La modificación también supondrá que una vez que salgan de la academia, los cabos y guardias tendrán un título de Grado Superior de Formación Profesional.

Asimismo, el coste presupuestario de tener que abonar el subsidio hasta su jubilación a los 54.237 efectivos que entre 2012 y 2033 se fueran incorporando a la condición de reservistas de especial disponibilidad supondría un coste para el Estado de 7.810 millones de euros, que se dispararía hasta los 9.532 millones si los cerca de 12.000 efectivos que tienen hoy un compromiso inicial o pendiente de renovación con las Fuerzas Armadas decidieran acogerse a la opción de cerrar un compromiso de larga duración.

¿No sería consecuente pedir la misma titulación a las Clases de Tropa a la vez que se les equipara el sueldo, como defiendo en mis artículos publicados en “Alerta Digital” las dos últimas semanas relativos a la necesidad de cualificar a la Tropa como medida previa a la inserción laboral en el mercado civil?

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2 thoughts on “Falta de preparación en las clases de tropa por nula selección a principios de la profesionalización”

  1. El tema que toca este artículo daría lugar para comentar largo y tendido, pero no poseo tiempo para ello; sólo comentar dos cosas:
    – la primera que me llama la atención que se cite a la AUGC (Asociación Unificada de Guardias civiles), cuyo portavoz hasta diciembre de 2015 ha sido el actual Diputado de Podemos por Cádiz Juan Antonio Delgado Ramos. Es decir, lo sepan la masa de afiliados o no, la AUGC es una especie de CCOO cuando no directamente «Podemos» dentro de la Guardia civil. Para la AUGC los Guardias civiles no son militares ni poseen los valores de la milicia sino que son «trabajadores», y lo único que les inculcan a sus afiliados son los derechos «laborales», como si la guerras (o la actividad policial) se pudieran desarrollar en jornada de 8 horas, con exclusión de domingos y festivos

    – La segunda que creo que es un error en el seno de las Fuerzas Armadas ese culto por las «titulitis» académicas civiles, y en especial de los títulos universitarios, o para ser más exactos si se me permite la grosería los títulos universitarios «de mierda», porque eso es lo que son una buena parte de ellos. No lo digo por envidia ni por resentimiento, poseo un título universitario va para casi 30 años.
    Yo creo que los Valores de la vida militar son otros, quizás en estos tiempos en los que los militares (con honrosas excepciones) tienen menos «espíritu militar» que un cartero eventual, se supla con el B2 de inglés y con un grado, (como se llaman ahora las licenciaturas universitarias), en Derecho por la Uned, o en Historia (roja, porque los planes de estudios de las Universidades en manos de la ultraizquierda, son rojos), o en Ciencias de la (des)información.
    Creo que cuando se creó la Legión, no se le pidió a la tropa que tuviera el bachiller, ni el Máster en no sé qué. Ahora bien, aquellos soldados (algunos de ellos caballeros con estudios de verdad con un contenido académico y científico que los títulos de hoy en buena parte carecen) que importaba poco que tuvieran o no el bachiller, son los que defendieron los blocaos como el de Tifaruin. Cuando se defendió el Alcázar de Toledo, saliendo más de una noche a la ciudad a jugarse la vida en lo que fue una defensa «operativa», poco importaba si se tenía el bachiller o no, es más creo que el cura Camarasa (hablo de memoria), ese miserable que trató de quebrantar la moral de los sitiados, ese creo que sí tenia estudios, pero las mujeres del alcázar le dieron una lección de moral aunque ellas no tuvieran estudios académicos como el cura traidor.
    Yo tengo un hermano que es Subteniente de la Guardia civil en la reserva, en 2017 le fue anulado su ascenso por antiguedad de Brigada a Subteniente, de plano, sin trámite de audiencia ni posibilidad de haber podido alegar en su defensa con carácter previo a la decisión. En junio de 2015 había sido denunciado por el Portavoz de la AUGC (hoy Diputado de Podemos y camarada del ocupa Cañamero) en comandita con el «Gran» (?) Wyoming de la SEXTA (léase la SECTA) por supuestamente poseer en su página Twitter particular unos supuestos tuits calificados por el denunciante como «franquistas» y contra Pablo Iglesias. A la Dirección General de la Guardia civil y al General de la IV Zona les faltó tiempo de hacerles el juego a Podemos (con el PP en el Gobierno) y tirarse de cabeza para hacer todo lo que exigía el denunciante Podemita: suspenderlo en funciones por el periodo máximo, abrile un expediente disciplinario, dar traslado no a la fiscalía sino directamente al juzgado etc etc, curiosamente contra el denunciante, en ese momento Guardia civil en activo, no se adoptó un comportamiento equivalente a pesar que «podía» haber cometido, además de varios delitos, 7 faltas disciplinarias en su denuncia, la más evidente de las cuales, la falta disciplinaria de hacer una denuncia relacionada con la institución a través de un medio de comunicación social como era la televisión que está tipificada como falta grave en el art. 8, 22º de la Ley Org. 12/2007 Disciplinaria de la Gc, sobre la que no podía alegarse ignorancia cuando precisamente a la vista de la misma se actuaba solamente contra el Brigada.
    Todavía en mayo 2017 al Brigada le fue anulado su ascenso por antiguedad a Subteniente, el motivo esta denuncia a pesar de que no había sanción ni en la denuncia penal ni en el procedimiento disciplinario (este último suspendido tras el Acuerdo de iniciación hasta tanto el procedimiento penal se resolviera). Por tanto no había sanciones ni firmes ni «no firmes». Aún así la Junta de Evaluación de Brigadas acordó por unanimidad que no ascendiera. La decisión era completamente ilegal, pero se adoptó igualmente. El Vocal de aquella Junta de Evaluación con mayor graduación después del Presidente (que era Coronel) era un Comandante de la Gc, doctor en Derecho, creo que ha sido escolta de Zapatero, y que impartía máster de Derecho penal económico en la tristemente famosa Universidad Rey Juan Carlos.
    La pregunta es, de qué sirve poseer un Máster o impartir clases para los demás si en el ejercicio de tus funciones como Vocal algo tan básico como el principio de presunción de inocencia, o que no se pueden tomar en consideración las sanciones mientras no sean firmes y en este caso no había sanciones, ni «firmes» ni «no firmes» porque los procedimiento están sin instruir, te lo saltas cuando es algo tan elemental y básico que no se puede desconocer ni como Vocal de tal órgano colegiado ni como Doctor en Derecho qeu vas dando clases por ahí. Es decir si faltan los principio éticos que debe tener un militar qué sentido tiene las titulaciones universitarias (vuelvo a insistir: «de mierda», y perdón por la ordinariez pero es que no merecen otro nombre muchas de ellas)
    Los Valores que debe tener un soldado, sea soldado raso o sea Oficial, o Jefe, cada uno en su nivel, no son valores «académicos» que se contienen en un título, creo que plegarse a ello es como vender los derechos de primogenitura por un plato de lentejas, además en este caso frías y con gusanos, porque las universidades son de las instituciones más corruptas y con menos nivel, basta sólo echarle un vistazo a la Vicepresidenta del Gobierno. Cuando el Capitán Palacios de la División Azul se adelantó a sus hombres cuando vió que éstos para evitarse problemas con los rusos al ser interrogados negaban su condición de voluntarios, de cristianos o de anticomunistas, y él se adelantó para dar una lección de honor y de valor militar y se puso el primero para responder con lo que tales respuestas en aquellas circunstncias del gulag podían significar, declarando para sorpresa de todos que era católico romano y que había venido a Rusia a luchar contra el comunismo. Permitame que eso no se aprende en una universidad, y menos si la clase la da Monedero o Carmen Calvo, ni se obtiene con un título de papel. Yo creo que en las Academias militares se estudia mucha Física, y mucho inglés, pero muy poco espíritu militar.

    Por otra parte, el problema social que se crea con los soldados que han alcanzado su edad máxima para el servicio activo, trae causa también de la propia consideración que el Estado -los imperantes y su séquito- han tenido y tienen de la clase de tropa, una carne de cañón a la que exprimir, y luego tirar como un despojo, abandonándolos a su suerte. Poco importa que tuvieran el bachiller la mayoría de ellos, porque aunque así fuera con 45 años no podrían ingresar en la GC, porque salvo que yo esté en un error el límite está en 40 años cumplidos en el año de la convocatoria.

    Creo que fue en junio de 2017 que un comandante del Ejército español que estaba en la piscina de un hotel resort en Mali se hizo merecedor de la mayor condecoración que otorga la Unión Europea porque el hotel sufrió un ataque terrorista yihadista, y el Comandante pidió prestada una pistola a un colega, otro militar húngaro más previsor que él, y en bañador se enfrentó a los terroristas. No le voy a quitar mérito al Comandante por lo que hizo, posiblemente yo no habría sido capaz de hacer ni la cuarta parte, ahora bien qué clase de militar en Mali, es decir en territorio «enemigo» se va a un resort como si estuviera en Suiza, y se deja atrás el armamento como para tenérselo que pedir a otro militar húngaro menos confiado que él. Yo no soy militar «profesional», ni he estado en una academia militar, pero no se me ocurre hacer lo que hizo. En valor militar un 10, pero en «formación militar» un 0, a estas actitudes más propias de civiles que de militares profesionales conduce ese afán por las titulitis universitarias del mundo civil, haciendo dejación de los verdaderos valores de la milicia que son otros muy diferentes y muy SUPERIORES.

    Es mi improvisado punto de vista, no pretendo que sea compartido.

    1. Los tiempos han cambiado. Ya no tenemos recluta obligatoria donde se daba prioridad a las enseñanzas doctrinales que impartíamos los Mandos a la Tropa. Ahora un soldado lleva y maneja un arma que cuesta millones de euros y, por lo tanto debe estar cualificado para llevarla. El artículo no se refiere a Mandos sino a clases de Tropa. Si el MINISDEF quiere cumplir con lo que prometió hace 12 años respecto a la titulación de las Clases de Tropa deberá de proporcionarles un título compatible con el Sistema Nacional de Educación para que se pueda competir en el mercado de trabajo civil.
      Respecto a quién dice o hace los comentarios y el estudio empírico de los datos proporcionados para analizar la problemática, vengan de donde vengan son datos objetivos y rigurosos, Me da excatamente igual si vienen del MINISDEF, como es el caso, o de una Asociación de tendencia comunista o de extrema derecha.

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