Fiesta de los mártires de la persecución frentepopulista 1934-1939

Hoy, lunes 6 de Noviembre, se celebra de nuevo la, a nuestro juicio, mal y torticeramente denominada «fiesta de los mártires del siglo XX». Y mal y torticera porque tal nombre en principio…

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Ejemplo de sacrilegio cometido por frentepopulistas.

Hoy, lunes 6 de Noviembre, se celebra de nuevo la, a nuestro juicio, mal y torticeramente denominada «fiesta de los mártires del siglo XX». Y mal y torticera porque tal nombre en principio no sólo no dice nada, sino que lo que busca es ocultar la verdad. Qué casualidad que seguimos recordando las persecuciones de Nerón, Diocleciano y otros, con los nombres y apellidos de los que las impulsaron, pero la que tratamos no lo lleva. Pues bien, vamos a ponérselo.

 

Tal fiesta engloba a todos los mártires que lo fueron por la cruentísima persecución religiosa desatada en España entre 1934 y 1939. Y desatada por quién, se preguntarán. Pues por los partidos rojo-separatistas de aquel momento, es decir, por el PSOE –hoy cien años de honradez–, el PCE (hoy IU-PoTemos), los prácticamente extintos anarcosindicalistas de la CNT-FAI, el comunista POUM ya desaparecido a manos del PCE, y los separatistas catalanes de ERC y de vascongadas del PNV ambos vivitos y coleando, más algunos de Izquierda Republicana hoy desaparecida. Es decir, todos los que entonces formaron el llamado Frente Popular que protagonizaron un poco antes, en 1934, la Revolución de Asturias –y Cataluña– y que llevaron a España a la guerra de 1936-39, cuya provocación fue manifiestamente de ellos. Es decir, también, todos aquellos a los que hoy sus sucesores, que nunca han renegado de aquellos hechos, sino que están orgullosos de ellos y conservan hasta los mismos nombres, han conseguido hacer pasar por «demócratas», «luchadores por la libertad», «por la República» y, más todavía, hacer que sus terribles y odiosos crímenes no sólo se hayan olvidado, sino que incluso se achaquen a los otros; todo hay que decirlo con el visto bueno y apoyo de UCD-AP-PP.

 

Hoy, por todo ello, debemos celebrar la fiesta de los mártires de la persecución rojo-separatista 1934-1939; ese debería ser, porque es el que es, su nombre, y no el tan gaseoso de mártires del siglo XX que la Conferencia Episcopal Española ideó en un acto maniqueo penoso y vergonzoso para todos, mártires incluidos.

 

Pero es que además de que cada año son más y más los grupos de mártires que la Iglesia beatifica –y los que quedan–, no hay que olvidar no sólo que muchos quedarán en el olvido por desconocidos, eso sí para los hombres, no para Dios, sino que lo que está haciendo la Iglesia es escoger entre tantas víctimas aquellas de cuya muerte por odio a la Fe se tiene certeza. Lo que quiere decir que en muchos casos no llegarán a contarse cómo mártires a aquellos a los que por cualquier defecto de forma, no suficientemente comprobada, se decida dejarles fuera de tan envidiable apelativo.

 

Sacerdotes vestidos de paisanos detenidos por frentepopulistas cuando intentaban huir.

Por eso, nosotros queremos rendir hoy un homenaje y declarar mártires a esos que por una u otra causa, siéndolo, nunca serán declarados como tales. Y es que para nosotros no sólo son mártires los ya así definidos y los que están en vías de serlo –4.022 sacerdotes; 2.376 religiosos ; 282 religiosas; 95 seminaristas; 2 obispos y un administrador apostólico, o sea 6.788 personas–, sino también todos aquellos que cayeron en los campos de combate por Dios y por España, aquellos soldados, marinos y marineros, aviadores, requetés y falangistas, así como aquellos de cualquier clase y condición, edad o sexo que fueron asesinados en zona roja y yacen en esos monumentales cementerios como el de Paracuellos, aquellos que aparecieron sin nombre ni posibilidad de identificar en las cunetas de aquella parte de España que tuvo la desgracia de probar lo que era y es de verdad, la real cara del PSOE, de IU, de PoTemos o de los separatistas ERC, CUP, PNV, BILDU y BNG.

 

Así pues, recemos hoy fervorosamente por aquellos que dieron su vida en aquella ocasión por Dios y por España, de una u otra forma, pero mejor aún, pues con su sacrificio merecieron pasar a estar sobre los luceros, pidámosles que recen ellos por nosotros, por la conversión de esta España paganizada, por la vuelta a la Fe del pueblo español y, con ello, por su unidad y prosperidad; también que nos otorgue Nuestro Señor, por su mediación, el ánimo y el valor que ellos demostraron para, si llega el caso, dar la cara y la vida por Él y por España sin titubear.

 

¡Mártires y caídos por Dios y por España! ¡Presentes!

 

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One thought on “Fiesta de los mártires de la persecución frentepopulista 1934-1939”

  1. ¡Presentes!
    A ellos rezamos y por ellos imploramos, pues no somos dignos descendientes suyos y no hemos sabido defender su herencia.

    Pdta: los «fascistas de postín» detenidos por los rojos cuando «pretendía huir» eran la curia seguntina, muchos de los cuales acompañaron a su obispo en el martirio.

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