Historia negra del PSOE (y VII-2)

En 1995 siguen los indicios de la connivencia del PSOE con las cloacas del estado. Al Kassar era un traficante de armas sirio, al que el juez Baltasar Garzón procesó por una posible vinculación indirecta con el secuestro del buque Achille Lauro. Al Kassar era conocido como “el príncipe de Marbella”, todos sospechaban de él como un traficante de armas con vínculos con el terrorismo internacional. Estaba afincado en España desde 1984, y aunque varias veces detenidos acusado de blanqueo de capitales y de terrorismo, siempre había quedado absuelto.

Garzón, que tras romper con el PSOE volvió a la Audiencia Nacional, lo mantuvo entre rejas hasta 14 meses, con el objetivo de utilizar el caso Al Kassar, como forma de promocionar su visión de ‘justicia internacional’. Garzón pretendía demostrar que aquel sirio había sido quien había vendido las armas que usaron los terroristas del Frente de Liberación de Palestina-Abou Abbas, en su acción en el secuestro del buque Achille Lauro.

Lo llamativo de aquel caso, fue que la cúpula del ministerio del Interior del PSOE, partido al que Garzón había estado aliado hasta su ruptura en mayo de 1994, se puso del lado de Al Kassar, y trató de torpedear todo lo que pudo la instrucción de Garzón. Desde la prensa se señalaba la posibilidad de que Al Kassar hubiera sido un aliado del ministerio del Interior en la lucha contra ETA, lo cual podía justificar esa actitud.

Las ‘cloacas’ de Interior trataron de desacreditar a Baltasar Garzón,elaborando el llamado ‘Informe Veritas’, encargado al comisario Villarejo, con el objetivo de que reuniera información perjudicial contra aquel instructor que beneficiara a Al Kassar, atribuyendo a Baltasar Garzón la condición de mujeriego y adicto a fiestas sexuales. El informe Veritas, situaban al juez Baltasar Garzón en orgías con ciudadanas marroquíes. Rafael Vera escogió mal compañero de viaje, a la hora de encargar este informe al comisario Villarejo, porque el comisario Villarejo, pese a redactar aquel informe, advirtió a Garzón y al diario El Mundo de la operación, convirtiéndose a partir de ese momento en una de las fuentes habituales tanto de aquel juez, como de aquel periódico, y enfrentado por tanto a la entonces cúpula de Interior, a la que pertenecían Rafael Vera, su abogado Manuel Cobo del Rosal o Emilio Alonso Manglano. Como pudimos comprobar años después, “la amistad del juez Baltasar Garzón” con el comisario Villarejo, se mantuvo por mucho tiempo, como demuestran aquellas grabaciones en la entonces marisquería Rianxo, en presencia de la que luego sería ministra de justicia, fiscal general del estado y actual pareja del ex Juez prevaricador Baltasar Garzón, donde se reían abiertamente de la red de extorsión vaginal que tenía montado el comisario, y de como la propia Dolores Delgado, siendo miembro de la Audiencia Nacional, dijo ser testigo de la posible comisión de un delito, en ese “mítico” viaje a Cartagena de Indias en Colombia, cuando aseguró que varios de sus compañeros en la Audiencia Nacional, se habían acostado con menores. Por cierto, hechos que Dolores Delgado, teniendo la obligación de denunciarlo, nunca lo puso en conocimiento de la justicia, a pesar de según ella, haberlo presenciado. Lo preocupante de todo esto, es que si el informe Veritas es cierto, y las confesiones de Dolores Delgado también lo son, los miembros de la entonces Audiencia Nacional, deberían haber sido investigados, pues si sus conductas eran públicamente conocidas por algunos, sus resoluciones judiciales podrían haber estado contaminadas.

José Amedo

Con anterioridad, José Amedo decide tirar de la manta en el asunto de los GAL. Las consecuencias son las siguientes en las distintas causas donde por este motivo se involucro a insignes socialistas. La sentencia fue la siguiente:

  • José Barrionuevo – Condenado a 10 años de cárcel.
  • Rafael Vera – Condenado a 10 años de cárcel.
  • Julián Sancristobal – Condenado a 10 años de cárcel.
  • José Amedo Fouce – Condenado a 9 años y 6 meses de cárcel.
  • Francisco Álvarez – Condenado a 9 años y 6 meses de cárcel.
  • Miguel Planchuelo – Condenado a 9 años y 6 meses de cárcel.
  • Ricardo García Damborenea – Condenado a 7 años de cárcel.
  • Julio Hierro – Condenado a 5 años de cárcel.
  • Francisco Saiz – Condenado a 5 años.
  • Luis Hens – Condenado a 5 años.
  • Ramón Corujo – Condenado a 5 años.
  • Michel Domínguez – Condenado a 2 años

El 10 de septiembre de 1998, José Barrionuevo se convirtió en el primer ex ministro socialista que ingresaba en la cárcel, y lo hacía arropado por la plana mayor del PSOE que le acompañaba hasta la misma puerta del presidio. No sólo el ex presidente Felipe González, sino también Alfonso Guerra, Joaquín Almunia, Josep Borrell, José Luis Corcuera, que estaba imputado junto a Barrionuevo en el caso ‘Fondos Reservados’, o Rosa Conde.

Los únicos crímenes de los GAL que tendrían juicio en España a los presuntos organizadores, serían los juicios por los asesinatos de Lasa y Zabala en 1983, y por el asesinato de Santi Brouard en 1984. La sentencia por los crímenes de Lasa y Zabala serian las siguientes:

  • Julen Elgorriaga – 71 años de cárcel.
  • Enrique Rodríguez Galindo – Condenado a 71 años de cárcel.
  • Ángel Vaquero – Condenado a 69 años de cárcel.
  • Enrique Dorado – Condenado a 67 años de cárcel.
  • Felipe Bayo – Condenado a 67 años de cárcel.

En el juicio, Julen Elgorriaga tuvo que escuchar como el que fue su sucesor como Gobernador Civil de Guipúzcoa, el también socialista Juan María Jáuregui, declaraba contra Enrique Rodríguez Galindo y contra él. Eso no impidió que ETA asesinara a Jáuregui, pocos meses después de hacerse pública esa sentencia, a pesar de ser alguien que había ayudado a encarcelar a Rodríguez Galindo y a Elgorriaga.

La socialista Carmen Salanueva, fue la persona a la que Felipe González puso al frente del Boletín Oficial del Estado (BOE), y su nombre también se convertiría en sinónimo de corrupción.

El 19 de julio de 1994, se hacía público que Carmen Salanueva era procesada por indicios de malversación, en relación con la compra de papel prensa, para la publicación del BOE. Según la investigación judicial, Carmen Salanueva había hinchado el precio en la compra de ese papel, más de 500 millones de pesetas, por encima de su valor real. También cobró de empresas papeleras en especie, a través de joyas compradas en la Joyería Durán.

Junto a la estafa con la compra de papel del BOE Carmen Salanueva había cometido un caso de corrupción mucho más ridículo que, por puro ridículo iba a resolverse judicialmente de manera mucho más rápida: el robo de cuadros con valor de trece millones de pesetas, utilizando los nombres de la Reina Sofía y de Carmen Romero, la esposa de Felipe González. El episodio de los cuadros fue el primero que llevó a Salanueva al banquillo de los acusados, en un juicio cuya sentencia fue hecha pública el 7 de diciembre de 1995.

La última institución de la cúpula del Estado en quedar destrozada y su credibilidad seriamente afectada durante la etapa socialista de Felipe González, fue el CentroSuperior de Información de la Defensa (CESID), el centro de espionaje secreto del ministerio de Defensa, ministerio que desde 1983 a 1991, había quedado bajo el control del socialista Narcís Serra y que desde 1991, había pasado a regentar Julián García Vargas, aunque siempre bajo la tutela de Narcís Serra, que había visto incrementado su poder como vicepresidente del gobierno. Era Serra el que había nombrado y mantenido a Emilio Alonso Manglano como director del CESID.

Resultaba que el CESID, cuya principal labor era detener intentos de golpe de Estado de la ultraderecha y detectar tramas etarras, también había puesto en marcha una labor de espionaje masivo a todo tipo de figuras de relevancia de España. Entre los espiados se encontraban políticos, empresarios, diplomáticos y hasta periodistas. El gabinete de escuchas, coordinado por Juan Alberto Perote, había espiado a figuras como Pablo Castellano (dirigente de Izquierda Unida, y dirigente del PSOE crítico), a José Antonio Segurado (presidente de la patronal madrileña, CEIM), Pedro J. Ramírez, Melchor Miralles y Luis María Anson. Pero es que incluso habían espiado a dirigentes del PSOE como el ‘guerrista’ Enrique Múgica.

Lo más destacado es que la unidad de Manglano y Perote, mantenía una “colección de cintas” con centenares de conversaciones privadas de todas las autoridades del Estado español, desde conversaciones del ex presidente Adolfo Suárez, con sus oscuros negocios de intermediario en el sector eléctrico, pasando por el Rey Juan Carlos I, con conversaciones en las que este se jactaba de toda su relación de amantes encabezadas por Marta Gayá y terminando con personajes como Manuel de Prado y Colon de Carvajal, Mario Conde o Javier de la Rosa, que también estaban entre los espiados, al igual que el presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza. Una biblioteca de cintas de audio ideal para realizar cualquier tipo de chantaje. El 29 de junio de 1995, Narcís Serra dimitía como Vicepresidente del Gobierno. Su sueño de reemplazar a Felipe González como presidente y líder del PSOE, nunca se realizaría. Con Serra también dimitían Julián García Vargas como ministro de Defensa, y también Emilio Alonso Manglano como director de CESID, sabiendo que, en su caso, le tocaba afrontar un futuro en el banquillo de los acusados.

En el año 1996 salta el caso Otano que detona al ya muy tocado Partido Socialista de Navarra, Otano sustituyo en el liderazgo del partido a Gabriel Urralburu, cuya imagen quedo muy deteriorada por su amistad con Luis Roldan. En 1996 salta a la luz que Otano tenía una cuenta en Suiza a su nombre y a nombre del encarcelado Antonio Aragón y también a nombre de Jesús Malón, presidente del PSOE de Navarra ya fallecido. También la esposa de Otano tiene otra cuenta en Suiza con dinero para el PSOE, lo que suponía reconocer que el PSOE tenía una caja B. Toda la ejecutiva del PSOE quedo disuelta y destituyo a todos sus miembros.

En 1996 empiezan a salir a la luz las primeras corruptelas del PSOE en Andalucía. Aunque aún habría que esperar décadas para que se descubrieran las grandes tramas de corrupción del PSOE Andaluz, que gobernó de manera ininterrumpida la comunidad autonómica de Andalucía desde 1982 a 2019, ya vivieron un primer avance de todo aquello que se descubriría tiempo después, en julio de 1996, cuando el consejero andaluz de Obras Públicas, Jaime Montaner y el que fuera vicepresidente de la Junta con José Miguel Salinas, ambos socialistas del Gobierno de Manuel Chaves, tuvieron que ser obligados a dimitir, tras ser acusados de haber cobrado comisiones ilegales.

Carlos Piquer

En 1997 se destapan las orgias del senador socialista Carlos Piquer. Carlos Piquer había sido uno de los pesos pesados del PSOE de Aragón. Había convivido con el ‘guerrista’ José Marco y el ‘felipista’ Rodríguez Triviño, tratando de mantener la paz en el socialismo aragonés. En ese periodo ocupaba el cargo de Secretario de Organización del PSOE de Aragón. Tras el desplome de Marco por sus escándalos de corrupción, trabajaba para la reconstrucción del partido. Pero el nombre de Carlos Piquer salió a la fama en toda España el 10 de enero de 1997, cuando se hizo público que Carlos Piquer había usado la cuenta de la tarjeta Visa del Grupo Parlamentario Socialista de Aragón, para pagar a una prostituta por sus servicios sexuales. Los importes eran de 93.000 y 19.000 pesetas.

La participación de Carlos Piquer en fiestas para las que se contrataban los servicios de prostitutas, y en las que se consumía grandes cantidades de cocaína y alcohol, destrozaron su imagen en un momento en el que Piquer era, diputado en el parlamento de Aragón y miembro del Senado. La noticia fue difundida por el Heraldo de Aragón. La prensa hablaba claramente de orgías con prostitutas.

Ante aquella situación, el PSOE procedió a expulsar del partido a Carlos Piquer. Este se negó a renunciar a su acta tanto de diputado autonómico como de senador, por lo que en ambas cámaras pasó al grupo mixto. Desde el estallido del escándalo, el socialista Piquer no volvió a poner un pie en las Cortes de Aragón ni en el Senado, pero eso sí, siguió cobrando de ambas instituciones, La magnitud del escándalo le hizo caer en una profunda depresión, y esta le llevó a suicidarse. Tras dos intentos fallidos, Carlos Piquer se quitó la vida en el cuarto de baño de su vivienda, el 10 de noviembre de 1997. Sería el mayor caso de suicidio ante un escándalo de corrupción en España, hasta el caso Blesa.

En 1997, un nuevo escándalo salpica al PSOE. En octubre de 1997, se distribuyeron por toda España cintas de vídeo de Pedro J. Ramírez, manteniendo relaciones sexuales con Exuperancia Rapú, siguiendo maneras y estilos poco habituales, que incluían el uso de un corpiño rojo y ver la orina de uno cayendo sobre el rostro del otro. La imagen había sido grabada por un individuo llamado González Sánchez-Cantalejo, que se había puesto de acuerdo con Exuperancia Rapú, amante de Ramírez en ese periodo en el que el periodista mantenía una relación de manera simultánea con la diseñadora Ágata Ruiz de la Prada. El tal González Sánchez-Cantalejo, había vendido aquella cinta de VHS de Ramírez montándoselo con Rapú al PSOE. Tras una intermediación llevada a cabo por Agustín Valladolid y el ex comisario Martorell, fueron los dirigentes socialistas José Ramón Goñi Tirapu y Ángel Patón, ex asesor presidencial de Felipe González, los que pagaron a aquel busca fortunas la cantidad de 50 millones de pesetas. Después, Goñi Tirapu y Patón le pasaron la cinta al abogado Emilio Rodríguez Menéndez, que fue el encargado de difundir las imágenes, repartiendo aquel VHS por toda España, Menos Rafael Vera, que sería absuelto en este caso, el resto serian condenados a distintas penas de prisión.

Felipe González, el hombre de moda del socialismo europeo, el hombre fuerte del PSOE desde 1974 hasta 1997, abandona la presidencia de España en 1996, apenas unos meses antes de abandonar la secretaria general del partido. Deja tras de sí, un legado con más sombras que luces, un legado marcado por la corrupción y los crímenes de estado, y la eterna duda de ser la X en la ecuación de los GAL. Con la marcha de González, ni mucho menos desaparece la corrupción en el socialismo español. Se inicia una fase de transición, donde después de una “travesía del desierto” de ocho años, con la victoria del Partido Popular y la presidencia de José María Aznar, retomarían el poder en el 2004, después de los fatídicos atentados del 11 de marzo, de la mano del que hasta entonces era un auténtico desconocido, de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero. Zapatero culminaría dos mandatos, siendo desalojado después de la arrolladora y con posterioridad, decepcionante victoria de Mariano Rajoy. En el 2018, el socialismo vuelve de nuevo al poder en España, en esta ocasión, de la mano del actual presidente Pedro Sánchez.

Ante la imagen de corrupción que había dejado el PSOE en la etapa felipista, en un intento por mejorarla, la ejecutiva del PSOE encabezada por Joaquín Almunia, decidió instalar un sistema de primarias para elegir quien sería su líder y, como tal, su candidato a la presidencia del Gobierno en las siguientes elecciones previstas para el año 2000.

Estas elecciones primarias entre los militantes del PSOE, se celebraron en el año 1998, y en ellas Josep Borrell fue elegido líder con la misión de levantar la moral de las filas socialistas. Entonces se habló del ‘efecto Borrell’, como la persona que iba a lograr dar imagen de renovación en el partido y quien disputaría la presidencia a José María Aznar del Partido Popular. Pero Borrell no llegaría “vivo” políticamente a las elecciones del año 2000. Para empezar, porque tenía a todo el ‘aparato felipista’ en contra, encabezado por el propio secretario general del partido, Joaquín Almunia. Pero no serían las luchas internas, sino la corrupción lo que causaría su final. Y es que a pesar de querer dar imagen de renovación, Josep Borrell había formado parte del Gobierno de Felipe González como ministro y, antes, como Secretario de Estado de Hacienda en el Gobierno donde Carlos Solchaga era su jefe, aunque posteriormente tratara de distanciarse de él. Durante su etapa como Secretario de Estado, los principales colaboradores de Borrell habían sido José María Huguet (Jefe de la Inspección de Hacienda) y Ernesto de Aguiar (Director de Coordinación con la Hacienda Territorial). EL 17 de abril, Aguiar y Huguet tuvieron que emitir un comunicado reconociendo que tenían 470 millones de dinero negro en cuentas en Suiza, asegurando que no lo habían declarado por “un error de apreciación”.

Aquella situación tocaba de muerte la carrera de Borrell como líder del PSOE, aunque como todos sabemos, no sería su final político.

De los casos de corrupción más irónicos que ha sufrido el PSOE, está el que padeciera la que fuera líder indiscutible del PSOE en Marbella desde 1990 a 2003, Isabel García Marcos. Durante toda esa etapa, Isabel García Marcos fue la principal opositora y detractora política de Jesús Gil y Gil en Marbella, que gobernaba la ciudad con su partido, el Grupo Independiente Liberal (GIL). No sólo desde el punto de vista político, sino también desde el punto de vista judicial, presentando reiteradas querellas contra este. Gil y Gil la acusó muchas veces de ser ‘una ladrona’. Pero sonaba más como una bravata, que como una acusación sólida. Con el tiempo y después de la ruptura entre Jesús Gil y Julián Muñoz, la sorpresa la daría el PSOE de Marbella encabezada por Isabel García Marcos y otros dos concejales que se aliaron con Gil para que Marisol Yagüe fuera alcaldesa. El PSOE la acabaría expulsando e Isabel García Marcos seria recompensada como primera teniente alcalde. En 2006 fue detenida por la policía dentro de la Operación Malaya, cuando volvía de su viaje de novios. Y tras el juicio, sentenciada a 4 años de prisión.

Entre el 2002 y el 2003 la corrupción salpica al PSOE madrileño a través de lo que conocemos como el Tamayazo, que supuso la repetición electoral en la comunidad de Madrid y la mayoría absoluta de Esperanza Aguirre. La sentencia de la Gürtel puso de manifiesto la corrupción del PP madrileño en el periodo 2003-2007, pero la situación en el principal partido de la oposición en la capital de España en aquella época, no se quedaba demasiado atrás. El 2003 fue el año del ‘Tamayazo’.

Es imposible entender el ‘Tamayazo’, sin entender las luchas intestinas que hubo en el seno del PSOE de Madrid entre 1978 y 2015. No obstante, la mayor parte de esas batallas, eran luchas por el poder político. Pero conforme se acercaba el complejo año 2003, aparecían algunas luchas que tenían más que ver con cuestiones económicas, que con la política propiamente dicha.

En este papel es interesante ver la influencia en el PSOE de Madrid de varios sectores.

–       Uno era el sector de Ramón Espinar Gallego, (heredero del ‘leguinismo’), ahora sentado en el Consejo de Caja Madrid, donde llegó a ser Vicepresidente y cuyo principal referente era la joven Ruth Porta, casada con el empresario Enrique Benedicto Mamblona. También pertenecía a ese corriente el alcalde de Móstoles, José María Arteta Vico.

–       Otro era el sector de José Acosta Cubero (heredero del ‘guerrismo’), también sentado en la Asamblea de Caja Madrid, cuyos primeros espadas eran Antonio Romero Lázaro y Rafael Simancas.

–       Y otro el sector del empresario José Luis Balbás, en su caso excluido de Caja Madrid, y del que Eduardo Tamayo era su principal líder.

Lo llamativo es que tanto José Luis Balbás como Enrique Benedicto, el marido de Ruth Porta, eran empresarios vinculados al sector inmobiliario que competían entre sí por ofrecer sus servicios en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid. En el congreso del PSOE de Madrid del año 2000, el sector de Ramón Espinar Gallego y el sector de José Acosta, unieron sus fuerzas frente alsector de Balbás y Tamayo, logrando obtener la victoria y hacer a Rafael Simancas nuevo Secretario General de los socialistas madrileños, y a Antonio Romero Lázaro vicesecretario general. Ruth Porta publicó una tribuna en El País, advirtiendo que no se incluyera en la ejecutiva del PSOE a representantes del sector derrotado, porque sólo sabían trapichear. Pero el grupo de Tamayo tenía un aval muy importante: el respaldo de José Luís Rodríguez Zapatero, que recordaba que en su lucha para ser secretario general del PSOE, contó con el apoyo de Tamayo y Balbás, apoyo que fue clave para ganar la batalla en la parte de delegados de la agrupación de Madrid, al igual que lo fue el PSC de Maragall. Así pues, Zapatero impuso el consenso y forzó a incluir en la misma ejecutiva de Simancas y Antonio Romero, tanto a Ruth Porta como a Eduardo Tamayo. Pero estos, lejos de reconciliarse, mantuvieron su odio político empresarial hasta el estallido de 2003. Diversos escándalos en distintos municipios de la comunidad de Madrid, acabaron sentenciando a conocidos dirigentes socialistas madrileños. La sentencia llegó en febrero de 2017. Los miembros del PSOE que habían sido consejeros de Caja Madrid obtuvieron las siguientes condenas:

  • Tamayo

    Antonio Romero Lázaro – 3 años y 2 meses de cárcel.

  • Jorge Gómez Moreno – 3 años y 2 meses de cárcel.
  • José María de la Riva – 3 años de cárcel.
  • José Acosta Cubero – 2 años de cárcel.
  • María Enedina Álvarez – 2 años de cárcel.
  • José Ricardo Martínez – 2 años de cárcel.
  • Miguel Ángel Abejón – 2 años y 6 meses de cárcel.
  • José María Arteta Vico – 1 año y 6 meses de cárcel.
  • Ramón Espinar Gallego – 1 año de cárcel.
  • Virgilio Zapatero – 8 meses de cárcel.

La risa de Eduardo Tamayo y José Luis Balbás, ante el final de sus grandes enemigos, debió ser descomunal. Además, Tamayo y Balbás sólo habían padecido expulsión, mientras que para Ramón Espinar y para Antonio Romero, además de la expulsión, les tocaba una pequeña instancia en prisión y la conocida como “pena de telediario”.

Entre los condenados estaba también un ministro de Felipe González, Virgilio Zapatero, que se convertía así en el segundo ministro del PSOE condenado a prisión, tras José Barrionuevo. En su caso por cobrar en negro 36.000 euros de Bankia.

Los de Caja Madrid no fueron los únicos directivos de Cajas de Ahorro controladas por el PSOE, que se sentaron en el banquillo de los acusados.  Tanto el presidente de la Caja Castilla La Mancha, el socialista Juan Pedro Hernández Moltó, como el de Catalunya Caixa, el socialista Narcís Serra, fueron destituidos de sus puestos ante los números rojos que asomaban por aquellas entidades y con una gestión por la que asomaban irregularidades.

Durante su etapa al frente de Catalunya Caixa, Narcís Serra aprobó un incremento salarial, cuando la caja estaba en pleno hundimiento (600.000 euros anuales). En una gestión que dejó a Catalunya Caixa con un agujero de 720 millones de euros por ruinosas operaciones. Y es que aquellas cajas de ahorros, avalaban operaciones millonarias confiando únicamente en la palabra de los socios de la inversión, sin informes previos externos independientes al proyecto, y sin llevar a cabo análisis exhaustivo de aspectos como la solvencia y capacidad de los asociados.

En el 2007 estalla el caso de los maletines. Rafael Vera, el ex secretario de Estado de Defensa durante 11 años y ex dirigente del PSOE, se sentó en el banquillo de los acusados por quinta vez, tras el ‘caso del secuestro de Segundo Marey’, el ‘caso Lasa-Zabala’, el ‘caso Fondos Reservados’ y el ‘caso del vídeo de Pedro Jota’. Esta última y quinta vez de Vera en el banquillo, fue conocido como el caso de los Maletines. En este caso se juzgaba a Rafael Vera y a su secretario Juan de Justo, por haber usado dinero público para sobornar a testigos y evitar que estos tiraran de la manta del caso GAL, durante la primera etapa de la investigación, cuando estos estaban en el culmen de su poder, en la etapa 1987-1991.

El PSC también se vio implicado en un caso de corrupción, cuando en octubre de 2009 se realizó la operación Pretoria, por la que fue detenido el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet, una de las capitales más históricas para el socialismo catalán. La capital, que durante años había regentado Manuela de Madre y que, desde 2002, asumía la alcaldía Bartomeu Muñoz.

Bartomeu Muñoz encabezaba la lista de detenidos en octubre de 2009, acusado de cohecho y blanqueo.

Entre los detenidos también estaban otros dirigentes del PSC, como Manuel Dobarco, veterano concejal de Santa Coloma, militante de UGT y hombre de confianza de la fallecida Manuela de Madre primero, y ahora de Bartomeu Muñoz. Dobarco ocupaba el cargo de concejal de Urbanismo cuando fue detenido.

El mismo camino siguió Pascual Vela, también dirigente del PSC, que había dirigido todas las campañas de los socialistas catalanes a nivel local y que en el momento de su arresto era Director Gerente de Servicios.

Por último, está Luis García, ‘Don Luigi’, ex diputado del PSC en el Parlamento autonómico catalán entre 1980 y 1992. Pese a haber sido expulsado del PSC en 1999, por sospechas de estafa cuando dirigía la empresa AGT Construcción i Obres, por lo visto había seguido vinculado a las prebendas y a Bartomeu Muñoz, a Manuel Dobarco, y a Pascual Vela, todo ellos, posibles cómplices de ‘don Luigi’. En el apartado de la corrupción del PSC, también hay que incluir los espionajes de José Zaragoza. El 4 de septiembre de 2013, José Zaragoza tuvo que dimitir como miembro de la ejecutiva del PSOE, donde representaba al PSC, por su implicación en el escándalo de los espionajes en Cataluña.

José Zaragoza, como secretario de organización del PSC, había sido el encargado de concertar espionajes a rivales políticos a través de la agencia de espías Método 3. Entre los espiados por orden de Zaragoza, estaban el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, al que la agencia de detectives vigiló en varias ocasiones en los alrededores del edificio donde residía en Barcelona.

También apareció una factura a nombre del PSC de José Zaragoza, por la grabación del encuentro entre Alicia Sánchez Camacho y la ex novia de Oriol Pujol, Victoria Álvarez, para hablar de corruptelas de la familia Pujol.

En el 2011 tenemos el chivatazo del bar Faisan. Siendo Alfredo Pérez Rubalcaba ministro del Interior, y Antonio Camacho Secretario de Estado de Defensa, se produjo el incidente conocido como ‘caso Faisán’.

Se realizaba una redada contra ETA a través de un bar, el bar Faisán, que era usado por los etarras para cobrar de su red de extorsión. El encargado de llevar esa recaudación era el etarra Joseba Elosua. En el año 2006 estaba prevista una redada para detenerle, cuando se produjo un episodio esperpéntico. Minutos antes de que llegara la policía para proceder a su detención, entró el inspector José María Ballesteros en el bar Faisán, y le entregó a Elosua un teléfono móvil. El etarra Elosua escuchó de ese móvil la voz de Enrique Pamiés, Jefe Superior de la Policía del País Vasco, y este le informó que en pocos minutos iba a producirse su detención. Ante ese chivatazo, el etarra trató de eludir la redada, aunque sería detenido más tarde en una operación posterior. Pamiés y Ballesteros, fueron condenados a un año y medio de prisión y a cuatro años de inhabilitación. Una pena que, si se confirmaba en firme, suponía su expulsión de la policía. Rechazaron señalar a sus superiores, sin dar una explicación convincente de cuál fue el motivo por el que decidieron ayudar a un miembro de la banda asesina ETA.

En el 2013 salta el caso Amy Martin, que afecta de lleno a la fundación del PSOE. El 25 de enero, es expulsado del PSOE Carlos Mulas, que desde su posición de Director de la Fundación Ideas, cuya cabeza visible era el ex ministro socialista Jesús Caldera, aprovechó para encargar trabajos a precios desorbitados a Irene Zoe Alameda, su esposa, que escribía artículos para la fundación a través del seudónimo Amy Martin. Ese mismo otro gran escándalo que afecta a la UGT en Andalucía. Manuel Pastrana abandonó la dirección de UGT de Andalucía, tras varios años al frente, al verse salpicado en el caso de los EREs de Andalucía. Su sucesor en el cargo iba a ser Francisco Fernández Sevilla. Su mandato iba a ser breve. El motivo iba a ser el caso de los cursos de Formación. UGT recibía grandes cantidades de dinero, a cambio de organizar cursos de formación para trabajadores en paro y lograr así su incursión en el mundo laboral. Pero durante el año 2013, el periódico El Mundo descubrió, como tanto en la etapa de Pastrana, como en la etapa de Fernández Sevilla, la UGT decidió dedicar gran parte de ese dinero público, destinado a pagar cursos de formación, a pagar gastos del propio sindicato y de sus dirigentes.

En el 2014 salta un nuevo caso de corrupción de la UGT, en este caso en Asturias, que acabaría costándole el puesto al histórico dirigente minero Ángel Fernández Villa, el que organizaba los encuentros en Rediezmo y donde prácticamente todos los años podíamos ver a Alfonso Guerra, puño en alto cantando La Internacional. El mito de Fernández Villa se derrumbó en octubre de 2014, cuando se descubrió que el veterano minero, tras décadas de poder omnímodo en Asturias, tenía 1,4 millones de euros en dinero negro bajo su propiedad. Cándido Méndez tuvo que anunciar que abandonaba su cargo como Secretario General de UGT, tras todos los escándalos de corrupción que estaban apareciendo en prensa.

El 27 de octubre de 2014, se produjo la redada conocida como Operación Púnica, una presunta trama de sobornos a cambio de adjudicaciones en materia informática, a empresas de David Marjaliza. Aquel hombre aseguraba haber sobornado a cargos públicos del PSOE en Madrid, así como también a miembros de Izquierda Unida y del PP, del que Francisco Granados sería el más conocido. El PSOE se apresuró a asegurar que el caso Púnica era un caso de ‘corrupción del Partido Popular’. Pero para su desgracia, en aquella redada también fueron detenidos dirigentes del PSOE. En la actualidad el caso Púnica aún está pendiente de juicio. Pero la imputación de Fraile terminó de destrozar la imagen de Tomás Gómez, líder del PSOE en Madrid, tras la marcha de Rafael Simancas. Tomas Gómez ya que no podía usar el caso Púnica contra el Partido Popular, si su heredero político, aquel al que había denominado como ‘un hermano’, estaba involucrado en el caso. Fraile fue expulsado del PSOE.

Tomás Gómez perdió la confianza de la dirección nacional y fue destituido unos meses después.

De corrupción en corrupción y llegamos al mayor caso de corrupción política y económica nunca antes conocido en España, llegamos a los ERE de Andalucía, entre los años 2012/2017. Ningún caso de corrupción ha pesado tanto en la historia del Partido Socialista Obrero Español, como el llamado caso de los EREs. Aquel escándalo atacaba al ‘granero de votos del PSOE’. La comunidad de Andalucía, la región de los jornaleros que parecía ser patrimonio de la izquierda, que había gobernado desde la fundación de la autonomía en 1982.

Andalucía construyó una red clientelar para que, usando el dinero público que debía destinarse a ayudar a los pardos, este se repartiera de manera discrecional para crear un gran número de dependencia de grandes sectores de la población hacia la comunidad.

En teoría el fondo de millones de euros de los EREs, se diseñó para evitar el cierre de empresas. Era una propuesta de la Junta de Andalucía por el que se acordaba que la empresa que despidiera a la mitad de sus empleados, pero evitara el cierre, la Junta de Andalucía seria quien costeara el adelanto de la pensión de los despedidos: esas “jubilaciones anticipadas”. Esos ERE, ese sistema no tenía que haber sido legal.

Fue entonces cuando empezaron a circular entre las empresas y la junta de Andalucía, listas de nombres de personas a las que había que pagar dinero de ese fondo de ERE. Fue en ese momento cuando una serie de personas se dieron cuenta lo fácil que era ‘colar nombres’ en esas listas. Dado que sólo tenía que figurar un nombre en esos listados para que la persona percibiera euros a pesar de no haber trabajado en ninguna de las empresas por las que, en teoría, se estaba pagando tal cantidad. Se podían colar nombres de familiares o de amigos. El caso de los EREs no era sólo un escándalo para el PSOE, era también un escándalo para la UGT. Los sindicatos cobraban comisiones, afín de cuentas, por cada ERE, por lo que aquella trama, aquella forma de funcionar, también era un negocio para ellos. El principal detenido era Salvador Mera, secretario general de UGT en Cádiz. Juan Lanzas, dirigente histórico de UGT y gran comisionista, también padecía cárcel de manera preventiva.

Pero las piezas más importantes de la manada por el caso de los EREs, eran los ex presidentes de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Los dos habían sido ministros, en el caso de Chaves en dos ocasiones, tanto con Felipe González como con José Luis Rodríguez Zapatero, y los dos habían sido presidentes del PSOE en deferencia a la federación andaluza del PSOE, que era la más numerosa. Ambos fueron imputados, acusados de haber montado el sistema de los EREs. El principal argumento contra ellos, era el de haber ignorado durante años las advertencias, incluso de interventores, sobre los riesgos que tenía el fondo de los EREs y la ausencia de controles. En el momento del proceso, Manuel Chaves era diputado y José Antonio Griñán era senador.

En junio de 2015, Manuel Chaves y José Antonio Griñán entregaron sus actas de diputado y como senador respectivamente, y anunciaron que se daban de baja del PSOE, al ser procesados formalmente por los tribunales.

También el ex consejero de Presidencia Gaspar Zarrías, renunció a su acta de diputado por el mismo motivo. La corrupción del caso de los EREs, no era el cohecho (soborno) de recibir comisiones a cambio de adjudicaciones, como en los casos Roldán, Urralburu o Gürtel, aquí se trataba de dilapidar sin control el dinero del contribuyente.

Manuel Chaves y Gaspar Zarrías, no eran condenados por ser cómplices del robo sino por prevaricar, es decir, dictar resoluciones injustas a sabiendas de que lo eran, en este caso, para crear todos los mecanismos necesarios para facilitar el fraude.

  • José Antonio Griñán (Presidente de Andalucía) – 6 años de cárcel.
  • Javier Guerrero (Director General de Trabajo) – 7 años y 11 meses de cárcel.
  • Juan Márquez (Director General de Trabajo) –7 años y 1 día de cárcel.
  • Antonio Fernández (consejero de empleo) – 7 años y 11 meses de cárcel.
  • José Antonio Viera (Consejero de Trabajo) – 7 años de cárcel.
  • Carmen Martínez (Consejera de Hacienda) – 6 años de cárcel.
  • Agustín Barberá (Viceconsejero de empleo) – 7 años de cárcel.
  • Francisco Vallejo (Consejero de Innovación) – 7 años de cárcel.
  • Miguel Ángel Serrano (Director de la Agencia Idea) – 6 años y 6 meses de cárcel.
  • Jesús María Rodríguez (Viceconsejero de Innovación) – 6 años de cárcel.
  • Manuel Chaves (Presidente de Andalucía) – 9 años de inhabilitación.
  • Magdalena Álvarez (Consejera de Economía y Hacienda) – 9 años de inhabilitación.
  • Gaspar Zarrías (Consejero de Presidencia) – 9 años de inhabilitación.

Con aquella sentencia, Manuel Chaves, José Antonio Griñan y Magdalena Álvarez, se unían no sólo a la lista de ex ministros socialistas sentados en el banquillo, sino también a la lista de ex ministros condenados.

Y Gaspar Zarrías acompañaba a Rafael Vera, en la lista de Secretarios de Estado condenados.

En la actualidad José Antonio Griñan no ha entrado en prisión por motivos de salud, pero también se especula con un posible indulto como el ya concedido a los separatistas catalanes. La historia corrupta del PSOE parece no tener fin. Recientemente hemos conocido el caso Koldo García, el asesor del ministro Abalos y su supuesto negocio de mascarillas en plena pandemia, que está siendo investigado y que podría afectar al ministro Marlaska, a la presidente de las cortes Paca Armengol, al ministro Víctor Torres e incluso al que fuera ministro de sanidad Salvador Illa. El PSOE carece de escrúpulos. Ahora podemos entender porque España fue de los últimos países en quitar la obligatoriedad de llevar mascarilla. También podíamos recoger aquí la sumisión del gobierno Sánchez a Marruecos en contra de los intereses de España y las declaraciones de algunos ex ministros socialistas de Zapatero pidiendo que Ceuta y Melilla debieran pertenecer al reino de Marruecos y no a España. Al igual que desconocemos el espionaje a través del sistema pegasus, que Marruecos realizo al presidente Sánchez, al ministro Planas y a la ministra Margarita Robles. También sería interesante conocer el patrimonio del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, sus continuos viajes a la Venezuela de Nicolás Maduro y su relación con el ex embajador en Venezuela Raúl Morodo y su hijo, y las relaciones de estos con la empresa pública de petróleos venezolanos.

Suele decirse que no están todos los que son pero si son todos los que están. El PSOE ha demostrado a lo largo de su dilatada existencia, que cuando le conviene recurre al crimen, a la violencia y a la corrupción. Un partido que está detrás de los acontecimientos más negros y oscuros de la propia historia de España.

Parte 1 // Parte 2 // Parte 3 // Parte 4 // Parte 5 // Parte 6-1 // Parte 6-2 // Parte 7-1 //


Una respuesta a «Historia negra del PSOE (y VII-2)»

  1. El PSOE es un partido de masones, de origen, como los partidos separatistas (el PP/AP se fue infiltrando desde arriba). Los masones son agentes del anglosionismo( o sea, lacayos, lo sepan o no, de los amos marranos ). En sus Protocolos, afirman hasta la saciedad la conveniencia de emplear siempre la mentira hipócrita, el crimen, la violencia y la corrupción. No otra cosa son las clamorosas mentiras de la Agenda, NOS/S que todos los partidos obedecen sumisos por encima de la voluntad de sus votantes/víctimas. Nunca existió probablemente nadie que mienta con tal descaro/hipocresía como el sucesor de ZP, otro vendrá que le hará bueno.
    Mienten, matan, roban… saben que las víctimas lo saben, muchas víctimas saben que saben que lo saben, etc.; así toda la cuestión política se muda en una broma… macabra, donde solo la gentuza lo disfruta. Nada ni nadie les importa salvo servir a su amo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad