Ignominiosa contradicción

Inspectora García Sánchez

En fechas pasadas, la Dirección General de la Policía, fijó el día 16 de junio como fecha de celebración de la jornada de homenaje a los Policías Nacionales asesinados por la zarpa terrorista.

La fecha, se ha hecho coincidir con aquel triste 16 de junio de 1981 en que resultó muerta, en acto de servicio, en un enfrentamiento con la banda terrorista ETA, en la localidad de Zarauz, la Inspectora Mª José García Sánchez, perteneciente a mi promoción de ingreso en la Escuela General de Policía.

Junto a ella, también se recuerda a los 188 miembros de la Policía Española, víctimas del terrorismo entre 1968 y 2015, y a otros muchos que resultaron heridos en enfrentamientos con bandas asesinas, todas ellas de ideología marxista.

Hay que recordar que el primer asesinado, el 2 agosto de 1968, fue el Subcomisario Melitón Manzanas González y el último, el 19 junio de 2009, el Inspector Eduardo Antonio Puelles García.

Creemos, sin embargo, que la fecha debió servir también para recordar a los cientos de Policías que, a lo largo de los 200 años de historia corporativa, han entregado su vida por España, sirviendo a los españoles. Unos hombres, muchos de ellos casi anónimos, que han escrito sus nombres con letras de oro en la brillante historia de la Policía Española.

En cualquier caso, el recuerdo de nuestros héroes, la evocación de nuestros caídos debe servir, además de como recordatorio de la enorme deuda que tenemos contraída con ellos, como una lección de valor, entrega y abnegación que deberán aprender las nuevas generaciones de policías entre las que se debe exaltar el ejemplo dado por aquellos que entregaron sus vidas en el cumplimiento del deber.

Una estrofa de nuestro himno dice: “visto de España con orgullo su Bandera, doy por su bien hasta la vida sin dudar” y esa es una lección de honor que todos deberíamos no solo aprender, si no, por encima de todo, asumir ya que en ella está condensado nuestro deber más sagrado.

Por ello, el permanente recuerdo de nuestros caídos constituye una lección que debería estar grabada a fuego en nuestras almas y en nuestros corazones y con ella, el recuerdo imperecedero de los que dieron su vida por España.

Pro patria mori eternum vivere. El que muere por la patria vive eternamente, una lección que nadie puede olvidar.

Por eso nos indigna y nos entristece en lo más profundo de nuestros corazones que aquellos que, otrora formaron parte de la banda asesina que segó la vida de tan buenos españoles, estén hoy presentes en las Instituciones del Estado, incluso se hayan constituido en piezas fundamentales para mantener el actual gobierno, es mismo gobierno que pretende lavar la imagen homenajeando a los asesinados por sus socios.

Servirían mejor al recuerdo de nuestros héroes no pactando con aquellos que simpatizan, incluso tienen en sus filas, a los que los han asesinado vilmente, mediante el cobarde tiro en la nuca o la artera y traicionera bomba lapa colocada en los bajos del vehículo.

Nuestros caídos, nuestros muertos tienen que estar retorciéndose en sus tumbas ante tal ignominia al ver como se pacta con aquellos que los asesinaron, con todos los enemigos viscerales de España, esa España que juraron proteger y por la que entregaron sus vidas.

Todavía quedan muchos crímenes sin esclarecer, todavía son muchos los terroristas, los marxistas etarras, que no se sentaron en el banquillo para ser juzgados por los asesinatos que han cometido. Todavía son muchos nuestros compañeros que no pueden descansar en paz al ver que sus asesinos siguen en libertad y, lo que es peor, ver que de poco sirvió su sacrificio ya que los mismos que los asesinaron vilmente no solo ocupan puestos en las Instituciones, si no que deciden el futuro de España, esa España a la que odian y la que anhelan ver desaparecer.

Algunos podrán argumentar –se lleva mucho ahora, en tiempos de cobarde entrega al enemigo– que nos falta perspectiva, que no vemos las cosas desde la óptica que hay que verlas, esa que viene marcando lo llamado “políticamente correcto”; sin embargo, creemos que el respeto y el emocionado recuerdo que nos merecen todos aquellos que entregaron sus vidas por España y, en este caso, nuestros compañeros –policías, militares, guardias civiles, etc.– se han hecho acreedores a nuestra eterna deuda de gratitud, una deuda de agradecimiento que tiene contraída con ellos la totalidad de la sociedad española a la que defendieron y por la que murieron vilmente asesinados por esos que hoy están presentes en el Congreso, Gobiernos Autónomos, Diputaciones y Ayuntamientos y que todavía se atreven a homenajear a los asesinos. Toda una ignominia.

Blog del autor: http://cnpjefb.blogspot.com/


4 respuestas a «Ignominiosa contradicción»

  1. Gran artículo Don Eugenio.
    Gloria a nuestros héroes fallecidos en acto de servicio.
    Son muchos los que nos detestan, pero muchos más los que nos quieren.

  2. Completamente de acuerdo con cuanto se dice en el artículo.
    Pero es que además, no solamente el actual Gobierno de España gobierna con el apoyo de los asesinos… es que ese mismo Gobierno es, y se declara, heredero del Frente Popular.
    Es decir, del mismo PSOE que busco y perdió la guerra tras haber cometido infinitos asesinatos, de los que no arrepiente, sino que intenta ocultar con su sectarias «leyes de memoria»
    Ante tales realidades ¿Qué se podía esperar?

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad