Indignación

Anjem Choudary

Con mucha perplejidad y más indignación leí, en fechas pasadas, que un imán que reside en no sé que parte de la podrida Europa pretende elevar una queja ante el Tribunal de Estrasburgo exigiendo la supresión de nuestras procesiones de Semana Santa porque constituyen una ofensa para la religión del islam.

Realmente, la noticia es inaudita y, en todos los casos, cabreante ya que es el colmo que un tipo venido de fuera, que hemos acogido de forma benevolente, se permita el lujo de tratar de trazar nuestros usos y costumbres.

Vivimos en una Nación que se ha distinguido tradicionalmente por su tolerancia a las costumbres de aquellos que nos visitan, tanto sea de forma esporádica como para quedarse. Lo diga quien lo diga, los españoles jamás hemos sido racistas ni nos ha molestado convivir con gentes de otras razas, culturas, usos y costumbres, circunstancia esta que, lamentablemente, no suele suceder a la inversa.

En lo que a la práctica religiosa se refiere no hay excepciones y siempre hemos sido tolerantes, faltaría más, con el derecho que asiste a cada ser humano de practicar su religión y sus creencias sean cuales sean. De hecho, por doquier, se alzan en nuestras ciudades mezquitas, sinagogas y centros para ejercer ese sagrado derecho que asiste a toda colectividad humana.

Esa permisividad nuestra nos ha permitido, en la mayoría de los casos, una convivencia pacífica con otras culturas que se asientan en nuestro territorio a las que les asiste la libertad de culto sin cortapisa alguna aun a sabiendas del riesgo potencial que, en determinadas circunstancias, puede entrañar.

En la misma medida, cuando alguno de nosotros se traslada, bien sea por trabajo, bien por turismo a uno de los países en los que se practica de forma mayoritaria una religión distinta a la nuestra, somos respetuosos con las normas que nos dictan que, en ningún caso, tratamos de modificar.

Sin embargo, hete aquí que un individuo, que mejor estaría callado, se permite el lujo de exigirnos, bajo amenaza, que cambiemos nuestras costumbres más inveteradas porque el personaje en cuestión se puede sentir ofendido y nosotros, tan buenos o tan tontos como siempre, callamos la boca y agachamos la cerviz.

Mire usted, nosotros respetamos sus creencias y costumbres, incluso aquellas que nos parecen aberrantes hasta el punto de permitir que, en nuestro suelo, dentro de algunos de sus centros de culto se haga apología y proselitismo no solo religioso, sino también terrorista. No es el primer caso en que nos topamos con que una mezquita se convierte en un centro de adoctrinamiento radical que tiene su continuación en la ejecución de atentados.

Incluso tenemos que soportar -hasta lo hacen, por cobardía, esas feminazis que tanto claman por los derechos de las mujeres- a esos países en los que se veja a la mujer convirtiéndola en un objeto, cubierta de pies a cabeza con velos negros, al servicio del hombre o esos otros en los que se obliga a casar a una niña de doce años con un viejo de ochenta.

Todo eso sin contar otras prácticas aberrantes como la mutilación legal de las mujeres en determinados países o incluso, como en el caso reciente de Afganistán que se legalice la lapidación para castigar a las adúlteras. Eso y muchas cosas más.

Y ahora, a este señor. que todo eso lo trae al pairo y por lo que no eleva la voz ni lo denuncia ante el Tribunal de Derechos Humanos, le ofenden nuestras procesiones de Semana Santa, Venga, hombre, váyase usted a…, creo que ya me entiende.

Sin embargo, tal vez lo más grave no sea que un imán de no dónde venga con esta cantinela, lo peor es que actitudes como esta han tenido su eco en nuestra Patria. No debemos olvidar, por ejemplo, cuando algunos de los integrantes de la maldita y casi desaparecida “podemía” pedían perdón públicamente al moro por las ofensas que pudieran causarle nuestras procesiones de Semana Santa, El colmo de la estupidez y el colmo de la miseria humana.

Tampoco podemos olvidar aquella otra estúpida indocumentada, concurrente a las elecciones andaluzas de hace un par de legislaturas en una lista de la canalla “podemía”, que señalaba que si ganaban aquellas elecciones ya se vería si se volvía a celebrar la Semana Santa.

Tipas como esa y como todos/todas los que secundan esa ideología miserable y criminal como es el comunismo constituyen una lacra de la que debemos deshacernos a la mayor brevedad. Es verdad que, a cada paso más, van cayendo como fruta podrida pero todavía, lo poco que les queda, hay que barrerlo cuanto antes por el bien de España pues constituyen, junto a los separatistas y filoterroristas, el peor enemigo de España.

En cuanto al imán ese, barra primero su casa que tiene mucho que barrer y, de paso, váyase usted a…, bueno ya sabe dónde.

Blog del autor: http://cnpjefb.blogspot.com/


7 respuestas a «Indignación»

  1. Esta chusma solo entiende un idioma,la plomoterapia.
    Llamar cultura a lo de estos bárbaros se las trae en lata y a los bárbaros solo se les vence de una manera,siendo más bárbaros que ellos.Estamos tardando en echar a esta escoria de España y de Europa.

  2. Desde hace un siglo – 1923, con exactitud – Coudenhove Kalergi y su plan PanEuropa ya estaba previsto el gran reemplazo, sustituyendo las poblaciones cristianas y blancas de Europa por otras musulmanas y coloreadas …
    Nada nuevo, ni «buenismo», ni torpezas, ni ignorancia …. TODO responde a un Plan deliberado estudiado por las diferentes sectas y obediencias de masones desde los EE.UU. , «nuestros amigos americanos» y desde Europa sierva consciente de los anteriores…
    La U.E. ya desde su inicio en 1950 – la inicial CECA – y el Plan Robert Scuman (por cierto beatificado por el papa Francisco) que fue redactado por Jean Monnet, asesor principal de Roosevelt en Washington y firmado en la embajada de esos Estados Unidos en Paris para que detalle alguno se escapara al Departamento de Estado y su brazo armado – insinuante y «suicidante»…
    No crean los ingenuos que la alargada sombra de la CIA y de su Departamento iban a dejar en paz a esta desdicahda tierra de garbanzos, pues en esa misma fecha comenzaron sus trabajos/actuaciones para instalar las bases americanas… claro era para protegernos del comunismo horrible.
    En esas fechas la presidenta del Partido Comunista de Nueva York iba a recoger «las instrucciones» de su partido de la URSS… en las oficinas de Rockfeller… los mismos lobos con distintas etiquetas.
    No seamos ingenuos

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad