Informática y estupidez

ESCUCHAR NOTICIA: Hace dos años formulé una queja ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, CNMC, en relación con un asunto que no viene al caso. A juzgar por el número del procedimiento, debí de presentarla en los primeros meses del 2016, y dada la inacción del organismo en cuestión, posiblemente más interesado en proteger y arropar a los grandes empresas monopolistas que otra cosa, pues la verdad es que ya me había olvidado del tema, y no es extraño, pues han pasado prácticamente dos años, y tengo otros muchos asuntos en la cabeza. Ayer recibí una llamada telefónica de una atenta secretaria, diciéndome que tenía que facilitarles mi documento nacional de identidad y un correo electrónico. La verdad es que me dieron ganas de mandarla a hacer puñetas, pero como la señora era muy educada, y yo soy un caballero, opté por facilitarle esos datos, pues iban a adelantarme electrónicamente la notificación correspondiente. Al momento recibo un mensaje en el móvil, cosa que me jode mucho, la verdad, y seguidamente un aviso de notificación por correo electrónico, con un montón de advertencias legales, que miedo me dio abrirlo. Tras llamarles de nuevo, y decirles que yo quería una notificación en papel, firmada, sellada y registrada, pues soy de la antigua época, y además seguro que tendré que acabar recurriendo contra la resolución, la pobre señora empezó a balbucear, como si yo le pidiera un imposible, o el envío de la notificación a Marte. Al final me dijo que sí, que iban a mandármela por correo, y en esas estamos, pero vamos, como si me hicieran un gran favor… ¿De qué sirve la informática si un procedimiento de queja por una determinada práctica colusoria tarda prácticamente dos años en tramitarse…? ¿Ustedes creen que a estas alturas de la película me importa mucho que la notificación tarde dos o tres días más en llegar? ¿Y qué beneficios obtenemos, y me refiero básicamente a la informática judicial (cada cual sangra por su herida), cuándo el sistema no funciona, cada día se tarda más años en resolver cualquier asunto nimio, y este país funciona cada vez peor…? Lamento ser tan pesimista, pero es lo que hay. De cualquier forma, y salvo excepciones, una cosa tengo clara: a más informatización de la sociedad, más estupidez colectiva. No hay nada más peligroso que , pues se cree que tiene acceso a todo el conocimiento acumulado por nuestra decadente –y ex cristiana- civilización occidental, sin darse cuenta de que lo que la natura no da, la informática no lo presta… En otras palabras, que hay que entender las cosas, ponerlas en su contexto, etc. Y, sobre todo, no fiarse de la primera chorrada que leas o veas en internet, pues cualquier majadero puede colgar lo que le dé la gana. Es el caso de la Wikipedia, por ejemplo, en donde en un artículo excelente sobre un determinado tema, puede entrar cualquier analfabeto funcional, a excretar sus deposiciones, que quedan allí para la eternidad, hasta que alguien con más criterio se decida a borrarlas. En fin, que estamos terminando el año –menos mal-, y no conviene ser tan pesimista. Feliz Año Nuevo les deseo, de todo corazón. Académico, jurista y escritor.  https://www.graueditores.com   Pulse para escuchar el texto Hace dos años formulé una queja ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, CNMC, en relación con un asunto que no viene al caso. A juzgar por el número del procedimiento, debí de presentarla en los primeros meses del 2016, y dada la inacción del organismo en cuestión, posiblemente más interesado en proteger y arropar a los grandes empresas monopolistas que otra cosa, pues la verdad es que ya me había olvidado del tema, y no es extraño, pues han pasado prácticamente dos años, y tengo otros muchos asuntos en la cabeza. Ayer recibí una llamada telefónica de una atenta secretaria, diciéndome que tenía que facilitarles mi documento nacional de identidad y un correo electrónico. La verdad es que me dieron ganas de mandarla a hacer puñetas, pero como la señora era muy educada, y yo soy un caballero, opté por facilitarle esos datos, pues iban a adelantarme electrónicamente la notificación correspondiente. Al momento recibo un mensaje en el móvil, cosa que me jode mucho, la verdad, y seguidamente un aviso de notificación por correo electrónico, con un montón de advertencias legales, que miedo me dio abrirlo. Tras llamarles de nuevo, y decirles que yo quería una notificación en papel, firmada, sellada y registrada, pues soy de la antigua época, y además seguro que tendré que acabar recurriendo contra la resolución, la pobre señora empezó a balbucear, como si yo le pidiera un imposible, o el envío de la notificación a Marte. Al final me dijo que sí, que iban a mandármela por correo, y en esas estamos, pero vamos, como si me hicieran un gran favor… ¿De qué sirve la informática si un procedimiento de queja por una determinada práctica colusoria tarda prácticamente dos años en tramitarse…? ¿Ustedes creen que a estas alturas de la película me importa mucho que la notificación tarde dos o tres días más en llegar? ¿Y qué beneficios obtenemos, y me refiero básicamente a la informática judicial (cada cual sangra por su herida), cuándo el sistema no funciona, cada día se tarda más años en resolver cualquier asunto nimio, y este país funciona cada vez peor…? Lamento ser tan pesimista, pero es lo que hay. De cualquier forma, y salvo excepciones, una cosa tengo clara: a más informatización de la sociedad, más estupidez colectiva. No hay nada más peligroso que , pues se cree que tiene acceso a todo el conocimiento acumulado por nuestra decadente –y ex cristiana- civilización occidental, sin darse cuenta de que lo que la natura no da, la informática no lo presta… En otras palabras, que hay que entender las cosas, ponerlas en su contexto, etc. Y, sobre todo, no fiarse de la primera chorrada que leas o veas en internet, pues cualquier majadero puede colgar lo que le dé la gana. Es el caso de la Wikipedia, por ejemplo, en donde en un artículo excelente sobre un determinado tema, puede entrar cualquier analfabeto funcional, a excretar sus deposiciones, que quedan allí para la eternidad, hasta que alguien con más criterio se decida a borrarlas. En fin, que estamos terminando el año –menos mal-, y no conviene ser tan pesimista. Feliz Año Nuevo les deseo, de todo corazón. Académico, jurista y escritor.  https://www.graueditores.com

Hace dos años formulé una queja ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, CNMC, en relación con un asunto que no viene al caso.

A juzgar por el número del procedimiento, debí de presentarla en los primeros meses del 2016, y dada la inacción del organismo en cuestión, posiblemente más interesado en proteger y arropar a los grandes empresas monopolistas que otra cosa, pues la verdad es que ya me había olvidado del tema, y no es extraño, pues han pasado prácticamente dos años, y tengo otros muchos asuntos en la cabeza.

Ayer recibí una llamada telefónica de una atenta secretaria, diciéndome que tenía que facilitarles mi documento nacional de identidad y un correo electrónico. La verdad es que me dieron ganas de mandarla a hacer puñetas, pero como la señora era muy educada, y yo soy un caballero, opté por facilitarle esos datos, pues iban a adelantarme electrónicamente la notificación correspondiente.

Al momento recibo un mensaje en el móvil, cosa que me jode mucho, la verdad, y seguidamente un aviso de notificación por correo electrónico, con un montón de advertencias legales, que miedo me dio abrirlo.

Tras llamarles de nuevo, y decirles que yo quería una notificación en papel, firmada, sellada y registrada, pues soy de la antigua época, y además seguro que tendré que acabar recurriendo contra la resolución, la pobre señora empezó a balbucear, como si yo le pidiera un imposible, o el envío de la notificación a Marte.

Al final me dijo que sí, que iban a mandármela por correo, y en esas estamos, pero vamos, como si me hicieran un gran favor…

¿De qué sirve la informática si un procedimiento de queja por una determinada práctica colusoria tarda prácticamente dos años en tramitarse…?

¿Ustedes creen que a estas alturas de la película me importa mucho que la notificación tarde dos o tres días más en llegar?

¿Y qué beneficios obtenemos, y me refiero básicamente a la informática judicial (cada cual sangra por su herida), cuándo el sistema no funciona, cada día se tarda más años en resolver cualquier asunto nimio, y este país funciona cada vez peor…?

Lamento ser tan pesimista, pero es lo que hay.

De cualquier forma, y salvo excepciones, una cosa tengo clara: a más informatización de la sociedad, más estupidez colectiva.

No hay nada más peligroso que , pues se cree que tiene acceso a todo el conocimiento acumulado por nuestra decadente –y ex cristiana- civilización occidental, sin darse cuenta de que lo que la natura no da, la informática no lo presta…

En otras palabras, que hay que entender las cosas, ponerlas en su contexto, etc.

Y, sobre todo, no fiarse de la primera chorrada que leas o veas en internet, pues cualquier majadero puede colgar lo que le dé la gana. Es el caso de la Wikipedia, por ejemplo, en donde en un artículo excelente sobre un determinado tema, puede entrar cualquier analfabeto funcional, a excretar sus deposiciones, que quedan allí para la eternidad, hasta que alguien con más criterio se decida a borrarlas.

En fin, que estamos terminando el año –menos mal-, y no conviene ser tan pesimista.

Feliz Año Nuevo les deseo, de todo corazón.

Académico, jurista y escritor.  https://www.graueditores.com


11 respuestas a «Informática y estupidez»

  1. Así es. A más informática, más estupidez…
    LA INFORMÁTICA HA VENIDO PARA QUEDARSE, hacernos la vida «más fácil», y, de paso, IMPEDIDIR QUE PENSEMOS, que saquemos nuestras propias conclusiones, etc.
    ¡Y solo falaba la IA!

  2. Ya hay estudios de universidades prestigiosas (ninguna española, excepto la de Navarra y sólo para algunas carreras) que afirman que el uso frecuente y abusivo de las nuevas tecnologías (sea ordenador, tableta, móvil, incluso libro electrónico…) afectan al desarrollo neuronal del cerebro, impidiendo que el cociente intelectual aumente, o haciendo incluso que disminuya con el tiempo. O sea, más idiotas. Otro factor coadyuvante es la aniquilación de las humanidades en los planes de estudio, y la desincentivación de la lectura en los centros de enseñanza. En tiempos de mi padre, que estudió el bachillerato con el Plan de Pedro Sáinz Rodríguez, de 1938, se les obligaba a leer numerosos libros. Por cierto, con ese plan se formaron innumerables personas instruidas. Un bachiller de Sáinz tenía muchísima más cultura general que un licenciado de hoy.

    Por mi edad soy un bicho raro, ya que sigo leyendo libros impresos, no mierd…de pdf en una pantalla; uso el móvil lo estrictamente necesario (no soy como ésos que van viendo el móvil por la calle arriesgando así su vida o que incluso van con el móvil a defecar al aseo), el ordenador lo mismo: lo uso para el trabajo principalmente, etc.

    Me temo que de aquí a unas cuantas décadas la mayoría de la sociedad estará compuesta mayoritariamente por idiotas.

    ¡Feliz lunes, estimado D. Ramiro!

    1. ¿Solo en unas décadas…?
      Yo creo que esa triste realidad ya está aquí, ahora, mayoritariamente.
      Estamos rodeados de imbéciles, de cobardes y de analfabetos, eso sí, ¡todos con su móvil en la mano, de última «degeneración».
      Algunas incluso se lo cuelgan del cuello, como borregos de un rebaño las esquilas…
      Yo también le deseo lo mejor, amigo.

    2. DON PEDRO SAÍNZ RODRÍGUEZ, cuando cayó en desgracia con FRANCO, y fue cesado como ministro…, ¡tuvo que vender su biblioteca para poder seguir comiendo!
      ¿Se imaginan ustedes lo doloroso que tuvo que ser para él, que era un intelectual…?
      Pertenecía al CONSEJO PRIVADO DE DON JUAN, pero el pretendiente no se caracterizaba por su generosidad, y Don Pedro, seguramente, tendría que pagarse de su propio bolsillo los viajes a ESTORIAL, hoteles, etc., para aconsejar a JUAN III, según ANSÓN.

  3. Yo soy otro afectado por la informática. Abrí una cuenta corriente en Caixabank a finales del mes de julio porque decía mi esposa que me iban a dar un reloj inteligente (especialmente, porque avisan a una central de emergencias de Verisure si uno se cae). Como había que abrir la cuenta con un mínimo de dinero para que te dieran ese reloj, ellos mismos pidieron a Bankinter (donde yo tengo mi cuenta pensión) esa cantidad a través de una transferencia interbancaria A los pocos días quise operar con ese dinero y comprobé que estaba bloqueado durante 60 días. Fui a la sucursal de Caixabank para preguntar a la directora las razones de ese bloqueo y me dijo que yo lo había consentido cuando estampé mi firma en la pantalla del ordenador portátil que usaba el empleado que me atendió. A partir de ahí, me he prometido a mí mismo que jamás firmaré nada en una pantalla de ordenador y exigiré que sea en un papel para que pueda leer todo el contenido antes de firmar. Esta mañana, al haber pasado los 60 días, he ido a Caixabank a extraer mi dinero y a clausurar la cuenta.

    1. Gracias, amigo Santiago.
      Hace un tiempo me consultó otro amigo, también catedrático de universidad, que con estos sistemas informáticos que, por lo visto, los carga el diablo, le dejaron, literalmente en calzoncillos, ROBÁNDOLE TODO SU DINERO, QUE AL PARECER ERA UNA CANTIDAD BASTANTE ELEVADA.
      El banco -creo que era también LA CAIXA-, le «ofreció» una «indemnización» de 30 euros, o algo así, por el fallo informático.
      Obviamente, les ha demandado, para que asuman sus propias responsabilidades y, por supuesto, ha cancelado su cuenta con ellos…

  4. Lamentablemente, don Ramiro, no tiene usted ni un nanogramo de pesimista. Todo lo que refiere, es solo un mínimo ejemplo de la triste realidad nacional a cualquier nivel.

  5. La IA es una supercalculadora, pero su única inteligencia reside en los que la programan y en los que les pagan. Eso de que piensa de forma autónoma es una estupidez; simplemente se la programa para que se auto-alimente de información que los seres humanos dejan en la red. Se le dota de una amplia variedad de fórmulas de comportamiento retroactivo y parece que pensara. En La Maquina del Tiempo, figura un personaje virtual parecido a un holograma que con fórmulas de cortesía trata al que le pregunta, y busca la información de una gran base de datos; prácticamente lo que es la IA.
    Por supuesto se le pueden meter filtros para que busque en un sitio y no en otro, algo que desde luego no van a rechazar, y que probablemente es el desencadenante de tamaño gasto: el pensamiento único para futuras generaciones, evitando así el conflicto, pero también aborregando al ser humano; algo que también aparece en dicho panfleto masónico( diga lo que diga la imbecilidad artificial ). Dicho esto, para el que ya tiene onocimiento y criterio, al IA es una gran herramienta de consulta en temas técnicos, e incluso humanísticos, si se le aplican los filtros correspondientes.

    Las futuras generaciones no tendrán ningún criterio ni referencia y serán víctimas fáciles del invento. Es la calculadora, que impide que la mayoría no sepa hacer una división con decimales en un papel, pero elevada a la enésima potencia. No digamos ya una raiz cuadrada o cubica. O que la gente no sepa escribir si no es con un PC.

    1. Si consiguieran que efectivamente comparara alternativas y eligiera la mejor; y dedujera lo que es verdad; se encontraría con tamaña farsa historico-mundial que buscaría ponerle remedio, a menos que; carente de humanidad; terminara lo que estos han empezado; o sea; Terminator; ya que es ley de este mundo el predominio del más fuerte; sin tener en cuenta la Humanidad; el carácter especifico de nuestra especie( sin distinciones ); algo que considera plenamente el Cristianismo.
      Fuera de todas estas especulaciones, los que controlan la IA son cabalistas/ satánicos, y por tanto ningún fin ni medio es del Bueno; y su principal y continua constante es la mentira.

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