Joe Biden: el tiro por la culata de la Iglesia

Fue el gran torero Rafael Guerra «Guerrita», quien dejó para la posteridad no sólo su mayúsculo arte, sino también una frase lapidaria que recordamos hoy porque viene al pelo: «Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible».

Pues bien, aplíquensela a Francisco I, a la Conferencia Episcopal Norteamericana, a la española también con su COPE, Carlos Herrera y 13TV a la cabeza y…. a la Iglesia en general, porque todos los nombrados demonizaron a Trump y santificaron a Joe Biden a pesar de las pruebas en forma y fondo verbales, escritas y gráficas evidentes y reiteradas que dio semejante personaje desde siempre, porque la cosa no es nueva, de no ser, ni por asomo, católico de verdad; a no ser que el tipo de católico «Biden» sea el que los citados quieren… desde luego fomentar lo fomentan.

El caso es que después de haberse deshecho en apoyar a Biden frente a Trump, de haber hecho todo lo posible porque el electorado católico le votara y de haberse felicitado por su siempre sospechosa victoria, ahora —«a  buenas horas, mangas verdes»— la Conferencia Episcopal Norteamericana está pensando en debatir y decidir en Junio si excomulga o no pública y oficialmente a Biden.

Kamala Harris, vicepresidenta de Biden, abortista acérrima

Y es que la conmoción por los nombramientos efectuados por el anciano y chocho presidente siguen coleando y generando escándalo entre los católicos estadounidenses que permanecen ojipláticos y boquiabiertos y… comienzan a mirar cada día con peor ojo a sus pastores, les envían quejas, les acusan de haberles engañado y su cabreo no cesa. El hecho es tal que al menos dos obispos ya han «excomulgado» a Biden negándole la Comunión públicamente, mientras que algún otro, más tibio pero no menos asustado, exige a Biden que se pronuncie pública y abiertamente sobre su posición en relación con el aborto… como si no lo hubiera hecho pública y radicalmente a favor desde que fuera Vicepresidente con el ínclito Obama, que para más señas y claridad era y es un abortista impenitente.

La jerarquía eclesiástica norteamericana, como las demás en general –salvo honrosas excepciones, que por escasas lo son aún más–, anda tan perdida en su mundialismo, buenismo y tibieza, cuando no caídos en la pura herejía, que no saben cómo salir de su propio laberinto en el que se sumieron hace mucho por haber abandonado el Evangelio o, pero aún, escoger de él lo que les interesa para «caer bien», «ser guays», «no dar problemas», «llevarse bien», «dialogar» –como los besugos o sordos– y, en definitiva, evitar ser perseguidos que es la cuarta característica de la Iglesia junto con las de católica, apostólica y romana, pero que se olvida porque… a nadie le gusta que le persigan, claro.

Y el trans Rachel Levin, otro abortista radical, Secretario de Sanidad de Biden,…que esa es otra… u otro

Veremos si el agua bendita de la merecidísima excomunión oficial y pública con todo su ceremonial trasmitido vía internet de Joe Biden llega al río y la Iglesia norteamericana, y el Papa refrendándola, dan un primer ejemplo y paso que se continúe con todos los políticos y no políticos, periodista incluidos, culpables desde hace décadas del genocidio más brutal, injusto, criminal y repugnante que jamás ha visto la Humanidad en toda su historia que es el del aborto «legal» sea cual sea su pretendida causa, pues no hay ninguna. Ah, y que esas excomuniones tengan carácter retroactivo para incluir en ella a nuestro rey a la fuga, al actual desaparecido y junto con ellos, hacia abajo, a todos los dirigentes, funcionarios y demás españoles de cualquier nivel que desde 1985 han sido cómplices por acción u omisión del aborto.

Pero… qué les apostamos a que los obispos estadounidenses se arrugan, los demás igual, más aún los españoles, el Papa Francisco I sigue a lo suyo, Pachamama incluida, y… la industria abortista, holocausto a Satanás como nunca hubo otro, a pleno rendimiento.


Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad