José Antonio Girón de Velasco: titán de la justicia social de Franco

Se cumplen 25 años del fallecimiento de José Antonio Girón de Velasco. Además de héroe del Alto de los Leones, y combatiente en primera línea durante toda la Cruzada, su labor al frente del Ministerio de Trabajo durante 16 años (1941-1957), es decir, en los años más difíciles, enterró el materialismo marxista y la lucha de clases que inyectaron en España los partidos revolucionarios bolcheviques frentepopulistas durante la primera mitad del siglo XX y especialmente durante la II República, tapadera para imponer un régimen marxista-leninista soviético, el mismo que trajo la guerra civil y que destruyó la parte de España que durante casi tres años tuvo la mala ventura de quedar bajo su dominio totalitario de 1936 a 1939.
Con su acción política, Girón de Velasco demostró, entre otras muchas cosas, que capital y trabajo podían complementarse, y que la libertad económica y empresarial no eran incompatibles con la justicia social que anhelaban los obreros estafados por la izquierda estalinista del PSOE y del PCE, de la CNT-FAI y de los secesionistas ERC y PNV. También, que se podía construir más y mejor alejándose del marxismo tanto como del capitalismo, y siempre velando por enaltecer de verdad la inalienable dignidad humana
Universidad laboral de Gijón, una de muchas aún hoy casi increíbles

Bajo su prolongada y eficacísima gestión ministerial puso en práctica los principios sociales de la Falange con un éxito difícilmente inigualable máxime dadas las circunstancias de aquellos años: se alzaron millones de viviendas sociales, una extensa red de universidades laborales para los hijos de obreros cuyas características de todo tipo aún hoy parecen increíbles, las mutualidades laborales, el Seguro de desempleo, el Seguro de Enfermedad, la cobertura por vejez, invalidez, orfandad y viudedad, la reglamentación para la Seguridad laboral, la Sanidad Universal para toda España, las vacaciones retribuidas o las pagas «extra» del 18 de julio y Navidad. El puesto de trabajo era fijo, por ley. Los trabajadores tenían derecho al «plus salarial» por cargas familiares (los famosos «puntos») y un largísimo etcétera para el que no hay espacio aquí, en realidad toda una verdadera revolución social, buena parte de lo cual sustenta aún hoy, después de décadas, el tejido social español; eso sí, cada vez más mermado por las políticas liberales y socialistas-podemíticas que quieren volver al punto de partida, o sea, a la explotación de los ciudadanos y a su conversión en números sin alma ni dignidad para mejor manipularlos.

Las citadas a modo de ejemplo, son sólo algunas de las conquistas legislativas sociales potenciadas por Girón de Velasco, siempre bajo el firme y sereno patronazgo del Caudillo, que se instauraban a la vez que España impulsaba la inversión empresarial privada, la entrada de capitales extranjeros y los bajos impuestos, inexistentes para las clases trabajadoras exentas de IRPF, IVA o Sucesiones.
La revolución económica y el desarrollismo industrial masivo de los años 60 -que nos convirtieron en octava potencia económica mundial, y con tan sólo un dos por cien de desempleo en 1975-, crearon a la CLASE MEDIA española gracias a los derechos sociales y laborales impulsados por Girón de Velasco y Franco.
Así, la etapa de gobierno del Generalísimo, con ministros y políticas como Girón, nos enseñaron y enseñan que la Justicia social y la libertad económica son compatibles. El Estado fuerte y protector de su pueblo no es incompatible con la libre empresa. La empresa privada creció en España junto a la estatal mediante una inteligente política comercial y arancelaria destinada a proteger a los productores españoles; desde 1971 a 1984 (en que la liquidó el PSOE) esa política soberanista y patriótica nos dio un esplendoroso superavit comercial, jamás recuperado.
Cuando la dignidad humana, la moral y el patriotismo se conjugan en el gobierno de la nación se hace posible el logro que cosechó el Caudillo: enarbolar la verdadera bandera de la justicia social, de la protección de las clases más débiles, desterrar la infame doctrina marxista de la lucha de clases y salvar a trabajadores y ciudadanos a la vez de la esclavitud económica del marxismo socialista o comunista, tanto como de la explotación capitalista.
En los países socialistas-comunistas, así como en los netamente capitalistas, los trabajadores eran esclavos sin alma ni dignidad; en España eran dueños de su destino, de su hogar y del fruto de su trabajo. La creación de la CLASE MEDIA española, la derrota del veneno ideológico marxista y la Justicia social deben a Jose Antonio Girón de Velasco y a Franco ser arquitectos de la LIBERTAD y DIGNIDAD del trabajador español. Dignidad que el PSOE y el PP y este infecto régimen del 78 fulminó, junto a la propia España, cuando a partir de 1982 introdujo el contrato basura, el despido masivo, desmanteló nuestra industria y mucho más.

3 respuestas a «José Antonio Girón de Velasco: titán de la justicia social de Franco»

  1. Espectacular artículo, a partir del renglón nº 2 ya lo he tenido que leer brazo en alto.
    Los españoles vivimos de las rentas de lo que se hizo en tiempos de Girón y de Franco, si hoy hubiera que crear todas esas conquistas sociales, (que se han ido desmontando poco a poco, pero eran tantas que todavía quedan muchas de las más importantes), podíamos esperar sentados.
    A lo que se va es a ir cargándose la Seguridad social, (después de que se comieron el oro del banco de España y las monedas antiguas de los museos, después ya tras la Transición, se han comida las empresas del INI, y últimamente las Cajas de Ahora), se han dado muchos pasos en este sentido, el último pasar la gestión del Régimen de las Clases Pasivas del Estado del Ministerio de Hacienda al de la Seguridad social, pronto harán desaparecer este régimen.

    No se ha reparado, que en la crisis económica de 2010-17 (el PSOE es llegar al poder y arruinar al Estado, no sé cuántas veces tiene que pasar para que los españoles tomen nota) los abuelos pensionistas han podido sostener a sus hijos casados con hijos que se habían quedado en el paro, gracias a que estos abuelos habían vivido en la época de Franco y habían podido comprar su vivienda en propiedad, una de las millones de viviendas construidas por el Ministerio de la Vivienda (porque en tiempos de Franco en lugar de haber como ahora ministerios absurdos como el de «Igual-dá» lo que había era ministerios de las materias que importaban a la gente y servían para mejorar la calidad de vida de los españoles, como era algo tan importante como una vivienda digna) y la «Obra Sindical del Hogar» de Franco a precios económicos. al ser propietarios de su propia vivienda (un hecho que hasta en los paises escandinavos, con su alto nivel de vida, provocaba sorpresa), y al tener su vivienda en propiedad podían emplear toda su pensión en el sostenimiento de la familia y salir al rescate de sus hijos casados, sin distraer dinero en alquileres porque la vivienda la tenían en propiedad.
    Con la concepción de la vivienda en el actual Estado rojo como un negocio de donde sacar los políticos tajada, el esfuerzo económico que tiene que hacer una familia para poder adquirir un piso es tan enorme y tan desproporcionado que se tiene que hipotecar por 30 años, y muchas familias sin trabajos estables solo pueden aspirar a una vivienda en alquiler, y ello no sin grandes sacrificios.
    Eso significa que las siguientes generaciones no podrán sostener a sus hijos en paro porque buena parte de sus pensiones (si es que los políticos no hacen desaparecer también las pensiones como se han comido las Cajas de Ahorro) tendrán que emplearlas en pagar el alquiler de su vivienda. Es decir el drama social de la España actual es tremendo, pero no es todavía mayor gracias a que todavía perviven los efectos beneficiosos del régimen de Franco. Cuando estos efectos desaparezcan ya completamente, entonces la sociedad española se va a enterar bien del error que ha cometido de haberse dejado engañar por quienes en 1976 desmontaron aquél régimen al servicio del pueblo, pero de verdad, sin demagógias como los rojos.
    Enhorabuena al autor de este artículo (y a la página por publicarlo) porque de su contenido queda patente que sabe de lo que habla.

  2. Enhorabuena por su artículo. Lamentablemente, en el cementerio del Carmen, de Valladolid, su tumba casi olvidada , está cerca de la del caudillo de Castilla Onésimo Redondo. El » león de Fuengirola » rugió patriotismo durante su vida y un sentido de la Justicia social, profundamente joseantoniano .
    Los desmemoriados, los desagradecidos y los ignorantes, no sabrán nunca de este gran hombre.

Deja una respuesta

Su dirección de correo nunca será publicada. Si la indica, podremos contestarle en privado en caso de considerarlo oportuno.*