Josep Asens Giol, Companys y Tarradellas, entre canallas andaba el juego

ESCUCHAR NOTICIA: Josep Asens Giol Josep Asens Giol era le jefe chekista de la CNT de Barcelona. Responsable de las Patrullas de Control del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, (eufemismo para designar los grupos chekistas de asesinos y pistoleros), responsables del asesinato de más de 100 personas diarias. En julio de 1936 era secretario de la Federación Local de Sindicatos de Barcelona, miembro del Comité Regional de Cataluña de la CNT y del Comité de Defensa Confederal. Cuando fracasó el Movimiento Nacional en Barcelona, y el Coronel Escobar de la Guardia Civil roja, despues de sofocar los últimos focos de resistencia, y su superior el General Aranguren, entregaron el poder a Companys y a la CNT, se desató en Barcelona una persecución y una cacería de las personas señaladas como católicos. El obispo fue detenido y asesinado, con él cientos de católicos, las iglesias saqueadas e incendiadas, incluida la Sagrada Familia de Gaudí. Tarradellas y Companys en 1937 En tales circunstancias, los Superiores de la congregación de los Maristas en Francia, alarmados por las noticias que llegaban de España de matanzas de católicos y de curas, (entre ellos 37 maristas), se pusieron a través de los consulados en contacto con el Presidente de la Generalidad Catalana, Luis Companys, para que permitiera que los sacerdotes que habían sobrevivido por haberse escondido en domicilios particulares de forma clandestina o secreta, salieran de sus escondites y se les permitiera salir de España en un barco que los maristas desde Francia fletarían para que recogieran a los sacerdotes desde el puerto de Barcelona. Companys estuvo de acuerdo pero a cambio exigió que los maristas de Francia pagaran un rescate por la vida de estos sacerdotes, como ocurre en el caso de los secuestros que se deja en libertad al secuestrado a cambio de una cantidad de dinero. Algunos maristas asesinados Se pactó un rescate de 200.000 francos franceses. Tarradellas, como Conseller de Finanzas (Ministro de Hacienda) de Companys, cobró el dinero, pero una vez cobrado el dinero y que los maristas confiados en la palabra dada y esperanzados en las garantías que les prometían desde Francia, salieron de sus escondites y se concentraron en el barco «Cabo San Agustín» que supuestamente los llevaría a Francia. Sin embargo, en lugar de respetar lo pactado, los 172 maristas allí concentrados fueron llevados a la Cheka de San Elías (así denominada por estar ubicada en el monasterio de las Monjas clarisas de la Calle San Elías nº 22 de Barcelona), y asesinados por los pistoleros de la CNT capitaneados por este personaje. Tarradellas, «Ja soc aquí» saluda a la multitud desde el balcón de la Generalidad Tarradellas y Companys huyeron de España al final de la guerra porque tenían las manos manchadas de sangre, otra cosa es que éste y otros crímenes se taparan al poco de terminar la guerra y cuando Tarradellas regresó a España en 1977 (Companys había sido detenido en Francia en 1940 por la Gestapo, y entregado a España, juzgado y ejecutado), muy poca gente sabía, y los medios taparon este tremendo crimen que sitúa la catadura de gente que dominó Cataluña cuando la dominación roja, porque matar a gente inocente es malo, pero matar a sangre fría y despues de cobrar y quedarse con el rescate entregado a cambio de respetar estas vidas, ya te delata la clase de canalla de la peor clase que era esta gente. Sin embargo para la masa de españoles desinformados, que todo esto se había tapado por la prensa, en 1977 llegó como el «Honorable» Tarradellas. El Rey Juan Carlos por Real Decreto 1518/1986 , de 24 de julio, (página 26664 del BOE nº 177, de 25 de julio), siendo Ministro de Justicia el masón (según el mismo tenía confesado), Fernando Ledesma, nombró Marqués de Tarradellas a Tarradellas. Y Companys tiene un estadio de futbol en Barcelona, y una gran avenida. Así es este pais, y así es la propaganda sostenida por los medios de comunicación. Joseps Asens Giol nunca respondió de sus crímenes, huyó a Francia donde vivió muy cerca de la frontera con Suiza, y murió en 1985. Josep Asens (en los 50) Pinchar para ampliar Cobrado el rescate de los 200.000 €, Companys y Tarradellas encargaron a Josep Asens Giol que llevara el dinero a Suiza para ingresarlo en un banco. Ya en territorio suizo Josep Asens Giol tuvo un accidente con el coche en el que viajaba, la policia al acudir advirtió la enorme cantidad de dinero y también las armas que llevaba, por lo que quedó detenido e ingresó en una cárcel. Como la Internacional Comunista Komintern tenía agentes por todos lados, también en la cárcel, Josep Asens Giol consiguió meter un mensaje en el interior de una sobra de patatas que los agentes del Komintern hicieron llegar a España. Entonces para presionar al Gobierno Suizo los rojos procedieron a secuestrar a ciudadanos suizos que se encontraban en España (entre ellos al Sr. Braget, director de Hispano-Suiza), con la amenaza que si no soltaban a Josep Asens Giol y le devolvían el dinero, los ciudadanos suizos serían asesinados. Las autoridades suizas cedieron al terror y al chantaje, y liberaron a Josep Asens Giol y el dinero. Esto es lo que luego llaman «la legalidad republicana» y el «Gobierno legítimo de Cataluña». Cuando el General Yague liberó Barcelona, no es de extrañar que las mujeres jóvenes se le acercaran sin decir nada simplemente para besar sus manos y volver al gentío que lo aclamaba. Todo esto está relatado en el libro en catalán “El precio de la traición: la FAI, Tarradellas y el asesinato de 172 maristas”, de Miquel Mir y Mariano Santamaría (edición 2010 en catalán). Y de los mismos autores, más resumido «La otra memoria histórica» (2011).   Pulse para escuchar el texto Josep Asens Giol Josep Asens Giol era le jefe chekista de la CNT de Barcelona. Responsable de las Patrullas de Control del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, (eufemismo para designar los grupos chekistas de asesinos y pistoleros), responsables del asesinato de más de 100 personas diarias. En julio de 1936 era secretario de la Federación Local de Sindicatos de Barcelona, miembro del Comité Regional de Cataluña de la CNT y del Comité de Defensa Confederal. Cuando fracasó el Movimiento Nacional en Barcelona, y el Coronel Escobar de la Guardia Civil roja, despues de sofocar los últimos focos de resistencia, y su superior el General Aranguren, entregaron el poder a Companys y a la CNT, se desató en Barcelona una persecución y una cacería de las personas señaladas como católicos. El obispo fue detenido y asesinado, con él cientos de católicos, las iglesias saqueadas e incendiadas, incluida la Sagrada Familia de Gaudí. Tarradellas y Companys en 1937 En tales circunstancias, los Superiores de la congregación de los Maristas en Francia, alarmados por las noticias que llegaban de España de matanzas de católicos y de curas, (entre ellos 37 maristas), se pusieron a través de los consulados en contacto con el Presidente de la Generalidad Catalana, Luis Companys, para que permitiera que los sacerdotes que habían sobrevivido por haberse escondido en domicilios particulares de forma clandestina o secreta, salieran de sus escondites y se les permitiera salir de España en un barco que los maristas desde Francia fletarían para que recogieran a los sacerdotes desde el puerto de Barcelona. Companys estuvo de acuerdo pero a cambio exigió que los maristas de Francia pagaran un rescate por la vida de estos sacerdotes, como ocurre en el caso de los secuestros que se deja en libertad al secuestrado a cambio de una cantidad de dinero. Algunos maristas asesinados Se pactó un rescate de 200.000 francos franceses. Tarradellas, como Conseller de Finanzas (Ministro de Hacienda) de Companys, cobró el dinero, pero una vez cobrado el dinero y que los maristas confiados en la palabra dada y esperanzados en las garantías que les prometían desde Francia, salieron de sus escondites y se concentraron en el barco «Cabo San Agustín» que supuestamente los llevaría a Francia. Sin embargo, en lugar de respetar lo pactado, los 172 maristas allí concentrados fueron llevados a la Cheka de San Elías (así denominada por estar ubicada en el monasterio de las Monjas clarisas de la Calle San Elías nº 22 de Barcelona), y asesinados por los pistoleros de la CNT capitaneados por este personaje. Tarradellas, «Ja soc aquí» saluda a la multitud desde el balcón de la Generalidad Tarradellas y Companys huyeron de España al final de la guerra porque tenían las manos manchadas de sangre, otra cosa es que éste y otros crímenes se taparan al poco de terminar la guerra y cuando Tarradellas regresó a España en 1977 (Companys había sido detenido en Francia en 1940 por la Gestapo, y entregado a España, juzgado y ejecutado), muy poca gente sabía, y los medios taparon este tremendo crimen que sitúa la catadura de gente que dominó Cataluña cuando la dominación roja, porque matar a gente inocente es malo, pero matar a sangre fría y despues de cobrar y quedarse con el rescate entregado a cambio de respetar estas vidas, ya te delata la clase de canalla de la peor clase que era esta gente. Sin embargo para la masa de españoles desinformados, que todo esto se había tapado por la prensa, en 1977 llegó como el «Honorable» Tarradellas. El Rey Juan Carlos por Real Decreto 1518/1986 , de 24 de julio, (página 26664 del BOE nº 177, de 25 de julio), siendo Ministro de Justicia el masón (según el mismo tenía confesado), Fernando Ledesma, nombró Marqués de Tarradellas a Tarradellas. Y Companys tiene un estadio de futbol en Barcelona, y una gran avenida. Así es este pais, y así es la propaganda sostenida por los medios de comunicación. Joseps Asens Giol nunca respondió de sus crímenes, huyó a Francia donde vivió muy cerca de la frontera con Suiza, y murió en 1985. Josep Asens (en los 50) Pinchar para ampliar Cobrado el rescate de los 200.000 €, Companys y Tarradellas encargaron a Josep Asens Giol que llevara el dinero a Suiza para ingresarlo en un banco. Ya en territorio suizo Josep Asens Giol tuvo un accidente con el coche en el que viajaba, la policia al acudir advirtió la enorme cantidad de dinero y también las armas que llevaba, por lo que quedó detenido e ingresó en una cárcel. Como la Internacional Comunista Komintern tenía agentes por todos lados, también en la cárcel, Josep Asens Giol consiguió meter un mensaje en el interior de una sobra de patatas que los agentes del Komintern hicieron llegar a España. Entonces para presionar al Gobierno Suizo los rojos procedieron a secuestrar a ciudadanos suizos que se encontraban en España (entre ellos al Sr. Braget, director de Hispano-Suiza), con la amenaza que si no soltaban a Josep Asens Giol y le devolvían el dinero, los ciudadanos suizos serían asesinados. Las autoridades suizas cedieron al terror y al chantaje, y liberaron a Josep Asens Giol y el dinero. Esto es lo que luego llaman «la legalidad republicana» y el «Gobierno legítimo de Cataluña». Cuando el General Yague liberó Barcelona, no es de extrañar que las mujeres jóvenes se le acercaran sin decir nada simplemente para besar sus manos y volver al gentío que lo aclamaba. Todo esto está relatado en el libro en catalán “El precio de la traición: la FAI, Tarradellas y el asesinato de 172 maristas”, de Miquel Mir y Mariano Santamaría (edición 2010 en catalán). Y de los mismos autores, más resumido «La otra memoria histórica» (2011).
Josep Asens Giol

Josep Asens Giol era le jefe chekista de la CNT de Barcelona. Responsable de las Patrullas de Control del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, (eufemismo para designar los grupos chekistas de asesinos y pistoleros), responsables del asesinato de más de 100 personas diarias. En julio de 1936 era secretario de la Federación Local de Sindicatos de Barcelona, miembro del Comité Regional de Cataluña de la CNT y del Comité de Defensa Confederal.

Cuando fracasó el Movimiento Nacional en Barcelona, y el Coronel Escobar de la Guardia Civil roja, despues de sofocar los últimos focos de resistencia, y su superior el General Aranguren, entregaron el poder a Companys y a la CNT, se desató en Barcelona una persecución y una cacería de las personas señaladas como católicos. El obispo fue detenido y asesinado, con él cientos de católicos, las iglesias saqueadas e incendiadas, incluida la Sagrada Familia de Gaudí.

Tarradellas y Companys en 1937

En tales circunstancias, los Superiores de la congregación de los Maristas en Francia, alarmados por las noticias que llegaban de España de matanzas de católicos y de curas, (entre ellos 37 maristas), se pusieron a través de los consulados en contacto con el Presidente de la Generalidad Catalana, Luis Companys, para que permitiera que los sacerdotes que habían sobrevivido por haberse escondido en domicilios particulares de forma clandestina o secreta, salieran de sus escondites y se les permitiera salir de España en un barco que los maristas desde Francia fletarían para que recogieran a los sacerdotes desde el puerto de Barcelona. Companys estuvo de acuerdo pero a cambio exigió que los maristas de Francia pagaran un rescate por la vida de estos sacerdotes, como ocurre en el caso de los secuestros que se deja en libertad al secuestrado a cambio de una cantidad de dinero.

Algunos maristas asesinados

Se pactó un rescate de 200.000 francos franceses.

Tarradellas, como Conseller de Finanzas (Ministro de Hacienda) de Companys, cobró el dinero, pero una vez cobrado el dinero y que los maristas confiados en la palabra dada y esperanzados en las garantías que les prometían desde Francia, salieron de sus escondites y se concentraron en el barco «Cabo San Agustín» que supuestamente los llevaría a Francia. Sin embargo, en lugar de respetar lo pactado, los 172 maristas allí concentrados fueron llevados a la Cheka de San Elías (así denominada por estar ubicada en el monasterio de las Monjas clarisas de la Calle San Elías nº 22 de Barcelona), y asesinados por los pistoleros de la CNT capitaneados por este personaje.

Tarradellas, «Ja soc aquí» saluda a la multitud desde el balcón de la Generalidad

Tarradellas y Companys huyeron de España al final de la guerra porque tenían las manos manchadas de sangre, otra cosa es que éste y otros crímenes se taparan al poco de terminar la guerra y cuando Tarradellas regresó a España en 1977 (Companys había sido detenido en Francia en 1940 por la Gestapo, y entregado a España, juzgado y ejecutado), muy poca gente sabía, y los medios taparon este tremendo crimen que sitúa la catadura de gente que dominó Cataluña cuando la dominación roja, porque matar a gente inocente es malo, pero matar a sangre fría y despues de cobrar y quedarse con el rescate entregado a cambio de respetar estas vidas, ya te delata la clase de canalla de la peor clase que era esta gente. Sin embargo para la masa de españoles desinformados, que todo esto se había tapado por la prensa, en 1977 llegó como el «Honorable» Tarradellas. El Rey Juan Carlos por Real Decreto 1518/1986 , de 24 de julio, (página 26664 del BOE nº 177, de 25 de julio), siendo Ministro de Justicia el masón (según el mismo tenía confesado), Fernando Ledesma, nombró Marqués de Tarradellas a Tarradellas. Y Companys tiene un estadio de futbol en Barcelona, y una gran avenida. Así es este pais, y así es la propaganda sostenida por los medios de comunicación. Joseps Asens Giol nunca respondió de sus crímenes, huyó a Francia donde vivió muy cerca de la frontera con Suiza, y murió en 1985.

Josep Asens (en los 50)
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Cobrado el rescate de los 200.000 €, Companys y Tarradellas encargaron a Josep Asens Giol que llevara el dinero a Suiza para ingresarlo en un banco. Ya en territorio suizo Josep Asens Giol tuvo un accidente con el coche en el que viajaba, la policia al acudir advirtió la enorme cantidad de dinero y también las armas que llevaba, por lo que quedó detenido e ingresó en una cárcel. Como la Internacional Comunista Komintern tenía agentes por todos lados, también en la cárcel, Josep Asens Giol consiguió meter un mensaje en el interior de una sobra de patatas que los agentes del Komintern hicieron llegar a España. Entonces para presionar al Gobierno Suizo los rojos procedieron a secuestrar a ciudadanos suizos que se encontraban en España (entre ellos al Sr. Braget, director de Hispano-Suiza), con la amenaza que si no soltaban a Josep Asens Giol y le devolvían el dinero, los ciudadanos suizos serían asesinados. Las autoridades suizas cedieron al terror y al chantaje, y liberaron a Josep Asens Giol y el dinero. Esto es lo que luego llaman «la legalidad republicana» y el «Gobierno legítimo de Cataluña».

Cuando el General Yague liberó Barcelona, no es de extrañar que las mujeres jóvenes se le acercaran sin decir nada simplemente para besar sus manos y volver al gentío que lo aclamaba.

Todo esto está relatado en el libro en catalán “El precio de la traición: la FAI, Tarradellas y el asesinato de 172 maristas”, de Miquel Mir y Mariano Santamaría (edición 2010 en catalán). Y de los mismos autores, más resumido «La otra memoria histórica» (2011).


Una respuesta a «Josep Asens Giol, Companys y Tarradellas, entre canallas andaba el juego»

  1. Pues esta gentuza asesina ha pasado a ser, gracias a las leyes de Memoria democrática, el héroe del pueblo y víctimas de la «vesania» franquista.
    Esta repugnante y cínica forma de trastocar la historia para que los asesinos sean las víctimas y las víctimas basura fascista que había que eliminar para el bien del «pueblo» es la que hoy esta imponiendo el régimen español y aceptado mansamente hasta por las familias de los españoles de bien, que fueron juntos a los sacerdotes y monjas, los que pagaron con su sangre la revolución socialista que ahora les impone la versión según la cual el curilla del pueblo era merecedor de ser cortado en cachitos mientras la bestia asesina es el defensor del bien común y la «democracia»
    Lo que es difícilmente entendible es el motivo por el que el español medio acepta ser vejado, escupido desde el poder, sin siquiera hacer una ligera protesta, esta siendo cómplice de su propia destrucción

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