Juan Fernández, Robinson Crusoe y el Galeón de Manila

Todo el mundo conoce la novela de Daniel Defoe, Robinson Crusoe, que está basada en las vivencias de un personaje real. Muchos saben qué fue el Galeón de Manila. Probablemente sean menos los que hayan oído hablar del marino Juan Fernández. En este breve artículo enlazamos las tres historias.

Juan Fernández (c.1528/1530-1599) fue un marino natural de Cartagena, famoso por haber encontrado una ruta marítima que permitía realizar el viaje entre El Callao (Perú) y Valparaíso (Chile) en una fracción del tiempo empleado hasta entonces.

Durante años, los barcos bordearon la costa navegando hacia el sur contra lo que hoy se denomina corriente de Humboldt. Para completar el viaje se requerían tres o más meses. Juan Fernández, que tenía mucha experiencia en tan lenta y difícil navegación, decidió dar un rodeo, alejándose de la costa y evitando así la corriente. La travesía se redujo a sólo 30 días.

Entre 1563 y 1574, Juan Fernández descubrió también las islas de San Félix y San Ambrosio y el archipiélago que hoy lleva su nombre.

El archipiélago de Juan Fernández está situado a más de 600 Km de la costa de Chile y consta de dos islas principales, Más Afuera y Más a Tierra, y varios islotes (ver Nota 1).

En 1703, durante la Guerra de Sucesión de España (1701-1713), el corsario y explorador inglés William Dampier organizó, con el beneplácito del Almirantazgo, una expedición al Pacífico para atacar allí al tráfico español.

El segundo de a bordo de uno de los barcos de la expedición, el Cinque Ports, era un corsario escocés llamado Alexander Selkirk (1676-1721). La expedición no fue un éxito y el capitán del Cinque Ports se separó de Dampier.

En 1704, el Cinque Ports hizo escala en la isla deshabitada de Más Afuera para reponer agua y provisiones. Por discrepancias con su capitán sobre el estado del buque (que de hecho naufragó poco después), Selkirk fue abandonado en la isla, en la que pasó cuatro años y cuatro meses.

La novela de Daniel Defoe La vida y aventuras de Robinson Crusoe, publicada en 1719, está basada en las vivencias y el personaje de Alexander Selkirk.

El rescate de Selkirk llegó en 1709, cuando otra flotilla corsaria inglesa recaló en la isla de Más Afuera para aprovisionarse y recuperarse del escorbuto. La componían dos barcos, el Duke, capitaneado por el jefe de la expedición Woodes Rogers, que llevaba a Willian Dampier como piloto, y el Duchess.

Rogers nombró a Selkirk segundo del Duke y posteriormente capitán de un barco español capturado, pero que fue devuelto tras cobrar un rescate.

La expedición continuó navegando hacia el norte. A la altura de la costa de Baja California, cerca del cabo San Lucas, tras estar dos meses al acecho, el 1 o 2 de enero de 1710 (ver Nota 2) lograron capturar a una de las presas más codiciadas de todos los mares, un galeón de Manila, el Nuestra Señora de la Encarnación y Desengaño (ver Nota 3). Fue un breve combate, pero en el que Rogers recibió un balazo en la mandíbula que le dejó desfigurado. Gran parte de los tripulantes y pasajeros del galeón español fueron liberados en la costa californiana.

Unos días después, localizaron y se dispusieron a capturar también al Nuestra Señora de Begoña, el segundo galeón que ese año hacía la ruta Manila-Acapulco. Pero el Begoña se defendió bravamente, el Duke y el Duchess sufrieron graves daños y tuvieron que retirarse, pudiendo el barco español continuar su viaje hacia Acapulco.

Una vez reparados los barcos de Rogers, y con Selkirk como piloto del galeón capturado, navegaron hacia Guam, donde entraron con bandera blanca y fueron bien recibidos por el gobernador español, que de todas formas tampoco disponía de medios de defensa. Allí canjearon a casi todos los tripulantes españoles y filipinos restantes del Nuestra Señora de la Encarnación y Desengaño, rebautizado Bachelor, por suministros, sobre todo comida, agua y leña. Continuaron después hasta Batavia, en la actual Indonesia, entonces bajo dominio holandés, donde Woodes Rogers fue operado de su herida.

El Duke, el Duchess y el Bachelor, regresaron a Inglaterra por la ruta del cabo de Buena Esperanza. Selkirk era el piloto del Duke. Llegaron a su destino en octubre de 1711 con lo que completaron la vuelta al mundo.

Galeón Andalucía (2010)

Notas

  • El 1 de enero de 1966, a fin de atraer turismo, el presidente de Chile, Eduardo Frei, renombró Robinson Crusoe a la isla Más a Tierra, y Alexander Selkirk a la isla Más Afuera.
  • La fecha, 1 o 2 de enero de 1710, varía según la fuente. Además, como los ingleses no habían adoptado todavía el calendario gregoriano (Gran Bretaña y sus colonias lo hicieron en septiembre de 1752), su historiografía se refiere al 22 de diciembre de 1709.
  • El galeón de Manila (o nao de la China, o nao de Acapulco, o nao de la seda) unió las Filipinas con Acapulco entre 1565 y 1815. Constituyó una proeza de la navegación de gran trascendencia económica y cultural. En sus 250 años de existencia, a pesar de los continuos intentos de sus enemigos, sólo 4 galeones fueron capturados, todos ellos por los británicos, durante las diferentes guerras que mantuvieron España e Inglaterra:
  • Thomas Cavendish capturó al Santa Ana en 1587.
  • Woodes Rogers al Encarnación en 1710.
  • George Anson al Covadonga en 1743.
  • Samuel Cornish, en realidad, dos de sus buques, al Santísima Trinidad en 1762.

Un quinto galeón, el San Felipe, fue saqueado y se perdió en Japón en 1596.

Bibliografía y enlaces
El galeón de Manila. William Lytle Schurz. Ediciones de Cultura Hispánica. Madrid 1992. Edición original en inglés: Nueva York 1939
Juan Fernández. Wikipedia (inglés)
Juan Fernández. Wikipedia (español)
Juan Fernández Islands. Wikipedia (ingles)
Archipiélago Juan Fernández. Wikipedia (español)
Alexander Selkirk. Wikipedia (inglés)
Alejandro Selkirk. Wikipedia (español)
Woodes Rogers. Wikipedia (inglés)
Woodes Rogers. Wikipedia (español)

4 respuestas a «Juan Fernández, Robinson Crusoe y el Galeón de Manila»

  1. Gran artículo, por cuya redacción le doy fervosamente las gracias.
    Y también a EL ESPAÑOL DIGITAL, por hacer los honores, y publicarlo.
    Los pueblos que ignoran su Historia, acaban repetiéndola, y por desgracia para todos, me temo que es el caso de nuestra desventurada Patria.

  2. Interesante, ameno y bien documentado artículo que nos da a conocer (que buena falta nos hace) las gestas de los marinos españoles y los tradicionales ataques enemigos.
    ¡Enhorabuena a su autor!

  3. Se pueden sacar muchas conclusiones de este interesante relato, una de ellas es que Inglaterra es una nación que se ha dedicado a la piratería, es decir al robo o al atraco en el mar, y España la ha tenido que hacer frente a esta practica criminal. Dice mucho de ambas naciones, aunque no en el mismo sentido, porque no es lo mismo ser un delincuente que un combatiente de delincuentes.

  4. Las islas Bahamas deberían llamarse las islas de SAN SALVADOR
    La isla de Haití debería ser LA ESPAÑOLA
    América debería llamarse INDIAS OCCIDENTALES; y el vespucio debería echarse al desguace.
    El Océano Pacífico podría llamarse MAR U OCEANO DEL SUR
    Méjico debería ser NUEVA ESPAÑA
    y Colombia, NUEVA GRANADA

    Magallanes no dio la vuelta al mundo, el Cano y 18 compañeros, si.

    Mientras el inglés, financiado por los marranos que nos timaban en las aduanas y en toda ocasión, saqueaba los pesados cargueros españoles, por necesidad armados; España llevó al Nuevo Continente el trigo, la vid, el olivo, el arroz, los caballos. cerdos, vacas, ovejas, etc.; además de la fe cristiana y la civilización, con los enormes conocimientos y técnicas que conlleva para quienes estaban aún con taparrabos y descalzos, y comiéndose entre si, con muchos siglos de retraso.
    El cristiano mestizaje característico del Imperio Español, trajo consigo el inevitable traspaso de enfermedades, pero también la llegada de remedios desde el lado civilizado.
    La esclavitud, era habitual en todos los países de la época y por tanto llegó también a esos lares; pero mucho menos opresiva que en el resto de la ya infectada Cristiandad, debido los fundamentos cristianos españoles, menos accesibles a la continua conspiración marrana; y por tanto, ajenos y enfrentados a protestantismos humanistas basados en el sacrificio materialista, normalmente a francés y al inglés.
    La Leyenda Negra que niega los beneficios y agiganta los errores españoles (de algunos españoles traidores a su fe y a su patria, que casi siempre estaban y están al servicio del marrano, hoy anglosionista, que precisamente promueve esa leyenda y reescribe la historia), es de aquellos que, bajo la dictadura del mal, han segado de raíz a pueblos enteros, sin la menor empatía ni consideración; guiados siempre por el materialismo y el odio racista que les impide siquiera pensar en mestizar con quienes consideran, inferiores, casi animales. Desñpués todo lo lavan con propaganda y cine.

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