La «banda de los cinco»

Tras la muerte de Mao, aquel «gran timonel” y criminal, se hizo famosa la “banda de los cuatro” dirigida por su viuda, Jiang Qing, la que fuera su cuarta esposa, bien que sólo una de las centenas de mujeres que se pasó por la piedra emulando a los emperadores que le precedieron –él fue emperador de China y peor que cualquier otro anterior–, haciendo bueno el proverbio chino según el cual “la jodienda no tiene enmienda” incluso entre los marxistas. Dicha banda quiso hacerse con el poder para prolongar la tiranía comunista maoísta en China, con ellos en el machito, claro está, pero acabaron en la picota.

Pues bien, por fin en España, de la mano de ese otro “gran timonel” y primate que es el sociópata de Pedro Sánchez, tenemos nuestra propia «banda de los cinco»; en nuestro caso es pandilla y no son cuatro, sino cinco.

Como no hay socialista ni comunista, o sea, marxista-leninista, que no sea un dictador –lo afirmó Churchill, que bien que los conocía–, Sánchez ha decidido que los españolitos estaban ya preparados para disfrutar de una nueva cucharada de jarabe de dictadura, esta vez un poco más grande que la anterior –ese es el método: poco a poco y despacito, despacito—, por lo que nos ha endiñado, con la excusa de la desinformación –¡quién fue a hablar! y pruebas hay— una ración doble en forma de un organismo cuya similitud con el terrible SIM frentepopulista durante la guerra es total.

Iván Redondo

La cabeza de la “banda de los cinco” es Iván Redondo, actual jefe del Gabinete de Presidencia, individuo manifiestamente amoral, carente por completo del más ínfimo escrúpulo, que después de llevar a las respectivas poltronas a García Albiol (como alcalde de Badalona) y a José Antonio Monago (como presidente de la Junta de Extremadura), o sea, a dos máximos exponentes del PP, en menos de un año pasó a ser el factótum de Pedro Sánchez sin pestañear ni sentir remordimiento alguno; tampoco Sánchez, que conste.

«Comisario Lenin»

Muy a su vera está José Antonio Rodríguez, alias “comisario Lenin” —ojo, que el alias es de sus propios compañeros de la «pasma» que bien que le conocen–, con lo que está todo dicho.

Gral. Santiago Marín

Sometido a ambos está el Gral. Santiago Marín, jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, un paniaguado trepador, bisagrero y también sin escrúpulos, que ya nos mostró lo que es cuando en aquella famosa rueda de prensa nos desveló, sin que se le cayera la cara de vergüenza, que se dedicaba a velar porque cesaran las críticas al Gobierno por su nefasta y criminal gestión del Covid.

Y finalmente dos mujeres, por aquello del feminismo: la inestable e histérica Margarita Robles, ministro de Defensa, que bien que se ocupó de que el CNI dependiera directamente de ella y no de Presidencia, y su mamporrera preferida, la directora de dicha «casa»… de los horrores, Paz Esteban, cuya cara lo dice todo de ella.

Margarita Robles

Paz Esteban

Así pues, la «banda de los cinco» está ya en marcha y a todo ritmo para perseguir la desinformación… ese mal que… no es por casualidad que haya sido siempre, y también ahora, parte esencial y marca distintiva del marxismo-leninismo.

El caso es que España se hunde cada día un poco más en una dictadura de dicho tipo como no podía ser de otra forma, y ello no sólo porque ha cometido la estupidez de colocar a su frente a los hijos de la mentira, la desvergüenza, la intolerancia y la sinrazón, o sea, a los que profesan la ideología más dañina que el hombre ha parido, la marxista-leninista, sino que a su alrededor han surgido, cómo no, los que les sirven, sea por afinidad, ambición, interés, cobardía o estupidez que, como hemos visto, de todo hay en la «banda de los cinco» o mejor decir pandilla barriobajera. Y es que un dictador como lo es Pedro Sánchez, y lo es porque se ajusta a la definición que la RAE da de tal clase de personajes, no se mearía cada día un poco más en la Constitución y demás leyes y normas, si los funcionarios tuvieran la honradez, decencia y valor de decir no a todo aquello que el sátrapa ordena y que vulnera el Estado de Derecho. Así pues, son peores los Iván Redondo, los «comisario Lenin», los Generales Santiago Marín, las Margaritas Robles y las Paz Esteban, que el propio tirano, pues sin ellos ni él haría lo que hace y ni siquiera existiría.

Que a nadie le quepa la duda de que, como a cada cerdo le llega su San Martín, esta «banda de los cinco», esta pandilla de sicarios, como aquella «de los cuatro», será juzgada y condenada sin remisión por sus crímenes de lesa patria… y lesa democracia y libertad.


6 respuestas a «La «banda de los cinco»»

  1. Sobresaliente artículo, que suscribo totalmente.
    Solo un pequeño añadido: creo que la cara (por llamarla de alguna manera) de las dos individuas es similar, cara avinagrada, de personas amargadas, que ven que se les va la vida de las manos sin haber hecho el bien ni por error, y a las que, posiblemente, ciega su ambición desmedida.
    Realmente, las dos me dan pena, más la Robles que la otra, de la que desconozco su estado civil, si ha llegado a realizarse como mujer, si tiene esposo que la aguante, hijos, etc, pero en el caso de Margarita resulta evidente que dentro de X años la veremos (si Dios quiere), EN UNA LUJOSA RESIDENCIA DE ANCIANOS, MÁS SOLA QUE LA UNA…
    ¡Y no me da ninguna pena, la verdad!.

  2. No puedo comentar este artículo como quisiera (respetuosamente pero como quisiera) porque en España no hay libertad de expresión más que para los enemigos de España, y a eso contribuyen, entre otros, el Equipo EDITE de la Guardia civil roja al servicio de estos 5 pájaros, y un Cuerpo que es la Fiscalía del odio, del odio que ellos sienten por los que la propaganda roja califica de «fascistas».

    Entonces me limito simplemente a felicitar al autor sobre todo por su frase final.

    Dios quiera que haya juicios para todos, incluidos para esos que ahora acusan injustamente o miran para otro lado dependiendo del color político sin ningún temor, o presiden Tribunales de arbitrariedad, iniquidad, e injusticia que absuelven injustamente a unos, condenan injustamente a otros, o niegan la tutela judicial efectiva con infracción del Derecho Fundamental a obtener la tutela judicial efectiva (art. 24, 1º CE), a no sufrir indefensión (art. 24, 1º CE), al carácter inviolable de los Derechos Fundamentales (10, 1º CE), y a su protección de tales Derechos F. a través de ls Tribunales de Justicia (art. 7, 2º LOPJ).

  3. Pues parece que la banda y sus extensiones están bien jodidas tras conocerse la implicación de scytl e indra desde Barcelona en las elecciones norteamericanas.Si ya estaban en el punto de mira de la DEA,ahora estàn en el punto de mira de la NSA .

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