La corrupción de la ONU baza clave para Marruecos en el Sahara

Antes de nada dejar claras dos cosas: a) no siento ningún cariño por los saharauis cuya traición –y agresión– a España les ha costado no llegar a ser un país, sino una colonia marroquí, por lo que ahora: ajo y agua, y b) hay que reconocer que tanto Hassan II, como ahora Mohamed VI –y a no tardar mucho seguro que también Hassan III, su hijo y heredero– siempre han velado por Marruecos –que consideran su propiedad privada, todo hay que decirlo– como no lo han hecho nuestras autoridades desde hace décadas.
Joseph Alfred Grinblat

Dicho lo anterior, les reproduzco parte de las memorias que ha sacado a la luz, aunque con bastante retraso por desgracia, Joseph Alfred Grinblat, exfuncionario de la ONU miembro prominente de la misión de dicha organización en el Sahara, aportando datos significativos que explican en buena medida lo afirmado en el punto «b» del párrafo anterior. Que ustedes lo disfruten.

«En abril de 1991, la ONU logró cerrar un acuerdo para un alto el fuego entre las dos partes. El plan preveía la celebración de un referéndum en el que el pueblo saharaui decidiría si quería ser independiente o marroquí, y la ONU creó la Minurso (que significa, en francés, Mission des Nations Unies pour le Référendum au Sahara Occidental).

Zia Rizvi, en la época
Johannes Manz

El jefe de MINURSO era un diplomático suizo, Johannes Manz, y su adjunto era un ex miembro de las tropas paquistaníes de la ONU, Zia Rizvi. Como primer paso, la ONU creó la Comisión de Identificación para la responsabilidad crucial de decidir a quién se le permitiría votar en el referéndum. Una vez que se estableciera la lista de votantes, la Comisión cambiaría su nombre por el de Comisión de Referéndum y luego organizaría y supervisaría la votación.

Fui destituido oficialmente el 1 de agosto de 1991 de la División de Población de la ONU a la Comisión de Identificación de la MINURSO. El presidente de la Comisión era Macaire Pedanou, un funcionario de la ONU de Togo, y había cinco vicepresidentes, incluyéndome a mí.

Estaba previsto que el alto el fuego comenzara a principios de septiembre y se decidió que los vicepresidentes de la Comisión partirían de la ciudad de Nueva York hacia El Aaiún (la capital del Sáhara Occidental) el 7 de septiembre de 1991. El resto de la Comisión, unas 30 personas, se unirían a nosotros más tarde.

Tomamos un avión de Royal Air Maroc en la ciudad de Nueva York, el 7 de septiembre, con 100 kilogramos de equipaje cada uno, suficiente para los seis meses previstos en el Sáhara Occidental. Sin embargo, cuando llegamos a Casablanca, en la mañana del 8 de septiembre, no se nos permitió ir a El Aaiún y la policía secreta marroquí nos llevó por la fuerza a Rabat, la capital. Nos retuvieron allí durante casi dos semanas, hasta el 21 de septiembre, durante lo que equivalieron a sesiones diarias de lavado de cerebro con personas que sólo hablan de la supuesta soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Descubrimos que nuestro secuestro había sido organizado por el ministro del interior de Marruecos, Driss Basri, con el acuerdo de Zia Rizvi, que nos esperaba en Rabat.

Driss Basri con Hassan Ii

Rizvi se había convertido en el jefe de facto de la misión de la ONU en Marruecos porque Manz había concedido una entrevista a los medios de comunicación que el gobierno marroquí consideraba un partidario de la posición del Frente Polisario, y declarado una persona no grata en Marruecos. Si bien Manz inicialmente planeó estar a tiempo completo en el país, pasó solo dos días completos allí.

El 21 de septiembre de 1991 volamos a El Aaiún. Allí, en lugar de quedarnos en una tienda de campaña en el desierto, ¡nos pusieron en un antiguo hotel ClubMed de cinco estrellas!

Durante las siguientes tres semanas, desde nuestra base en El Aaiún, estuvimos muy ocupados visitando las cinco regiones del Sáhara Occidental, así como Tinduf, en Argelia, donde el Frente Polisario tenía sus oficinas. También fui a Nouadhibou en Mauritania, donde también había campos de refugiados saharauis. El propósito era discutir con las autoridades locales cómo implementar la identificación de quienes podrían votar en el referéndum.

El sábado 12 de octubre, de regreso a El Aaiún de un viaje a Boujdour, una ciudad costera en el Sáhara Occidental, el gobernador Azmi, designado por el gobierno marroquí para encargarse de Minurso, nos dijo que Rizvi le había dado instrucciones de que todos deberíamos regresar a la ciudad de Nueva York el lunes 14 de octubre. No se dieron razones.

Ese día, como se ordenó, tomamos el avión a Casablanca y de allí a la ciudad de Nueva York, donde llegamos el 15 de octubre.

Más tarde descubrí que solo un par de días antes de que Rizvi nos ordenara regresar a la ciudad de Nueva York, otro vicepresidente de la Comisión, Gaby Milev, había encontrado una solución a un problema práctico que teníamos que resolver para comenzar la identificación de los votantes. Se lo había mostrado a Rizvi, quien le ordenó no mencionarlo a nadie y le quitó todos los documentos relacionados. Dos días después, se nos ordenó regresar a la ciudad de Nueva York.

Si bien ya no estábamos en el Sahara, seguíamos siendo miembros de la Comisión de Identificación y trabajamos en un informe sobre cómo seguir con nuestro trabajo, que será presentado al Consejo de Seguridad a través del Secretario General Javier Pérez de Cuéllar.

Pérez de Cuéllar

En noviembre, nuestro presidente, Macaire Pedanou, presentó nuestro informe a Pérez de Cuéllar, quien le pidió que lo modificara para hacerlo más amigable con Marruecos. Macaire respondió que no era su informe sino el de la Comisión, y que transmitiría la solicitud a los demás miembros del organismo. Nos reunimos y todos acordamos no modificar nuestro informe.

Sin embargo, el secretario general modificó el informe antes de que fuera presentado al Consejo de Seguridad. El principal cambio fue decir que la ONU ejecutaría el referéndum “después del acuerdo de las partes” (Marruecos y Polisario), en lugar de “después de consultar con las partes”. Significó que a Marruecos se le otorgó el poder de impedir que la ONU organizara el referéndum.

En otro número, descubrí que en mayo de 1991 Rizvi había sido despedido, debido a graves irregularidades financieras, de su puesto en la ONU en Afganistán. Pero luego su amigo Virendra Dayal, quien era el director de la oficina ejecutiva del secretario general, le ofreció el puesto de adjunto de Manz en la Minurso.

Para hacer las cosas aún más extrañas, más tarde en 1992, a Pérez de Cuéllar, quien se había jubilado el 31 de diciembre de 1991, se le ofreció un puesto en una empresa propiedad del rey Hassan de Marruecos, la Omnium Nord-Africain (ONA). Renunció tan pronto como se hizo pública la noticia.

Manz no estaba contento con lo que estaba sucediendo y renunció a su cargo como representante especial del secretario general para el Sáhara Occidental el 20 de diciembre de 1991. Los miembros de la Comisión de Identificación fueron enviados de regreso a sus puestos originales en la ONU el 20 de enero de 1991.

Mitterrand

Hay dos posibilidades para explicar lo sucedido. El que me parece más probable es que Pérez de Cuéllar modificó el informe al Consejo de Seguridad a pedido de Francia, cuyo presidente, François Mitterrand, apoyaba abiertamente a Marruecos (aunque su esposa, Danielle, era la jefa de una organización para apoyar al Frente Polisario), y de Estados Unidos, que oficialmente favorecía el derecho de los pueblos a la autodeterminación pero no quería un Sahara Occidental independiente cerca de Argelia, Libia y la entonces Unión Soviética. La posibilidad menos probable es que Marruecos haya incentivado a Pérez de Cuéllar para abortar el referéndum.

En resumen, si Manz no hubiera concedido su entrevista a los medios de comunicación en 1991, él -y no Rizvi- habría estado a cargo de las operaciones diarias de Minurso en el Sáhara Occidental. Como consecuencia, no hubiéramos sido enviados de regreso a la ciudad de Nueva York después de cinco semanas, y podríamos haber procedido con nuestra misión de organizar el referéndum, de acuerdo con la autoridad otorgada a Minurso por el Consejo de Seguridad.

El país independiente del Sáhara Occidental se habría creado en 1992.

Después de la disolución de la Comisión de Identificación el 8 de enero de 1992, Minurso siguió teniendo una oficina en El Aaiún, con el único propósito de vigilar el alto el fuego entre Marruecos y el Polisario.

En abril de 1993, la ONU decidió reactivar la Comisión de Identificación y nombró a Erik Jensen, un miembro del personal de la ONU, como su presidente. Fui el único miembro de la Comisión original al que se le pidió que se uniera a la nueva, y me asignaron para capacitar a los nuevos miembros, ya que no tenían conocimiento sobre los antecedentes.

Hassan II

Para mi gran sorpresa, descubrí que todos los archivos de la Comisión de Identificación habían desaparecido de la oficina de la ONU en la ciudad de Nueva York. Afortunadamente, había guardado muy buenos archivos conmigo, lo que me permitió brindar información detallada a los nuevos miembros.

Me trasladaron a tiempo completo a Minurso el 16 de mayo. Sin embargo, no pude irme de inmediato porque me iba a casar el 31 de mayo. Me fui el 16 de junio, un día después de que mi esposa y yo regresáramos de nuestra luna de miel. Me quedé allí durante cinco meses, la mitad del tiempo en El Aaiún y la mitad del tiempo en Tinduf, y volví a mi trabajo habitual en la ciudad de Nueva York el 16 de noviembre de 1993.

En septiembre de 2021, Marruecos todavía considera al Sáhara Occidental como parte de Marruecos, mientras que la Unión Africana considera que es un país independiente ocupado por Marruecos, y la Minurso sigue allí con la misión de organizar un referéndum. El Consejo de Seguridad planea renovar su mandato una vez más, el 29 de octubre.»

Traducción Ecsaharaui

3 respuestas a «La corrupción de la ONU baza clave para Marruecos en el Sahara»

  1. Marruecos no es que no esté solo, es que es la punta de lanza de la sajonería rampante que lo potencia y protege desde antes de su independencia (veáse el descarado reconocimiento de su ocupación del Sahara hecho por el republicano-fascista Trump … e Israel)
    Las primaveras árabes del sunismo wahabista y el impulso a Marruecos son parte del mismo plan del mundialismo profundo para cambiar España, Europa y el Mundo que conocemos.
    ¿A que así se entiende mejor lo que pasó y está pasando?

    Y respecto a los saharauis (muchos de ellos aún con DNI español), con sus claros pecados, no olvidemos que antes incluso que el Príncipe los vendiera, y España con él, gran parte de las élites españolas lo estaban haciendo, y así continúan, caiga quien caiga (Canarias, Ceuta, Melilla, agricultura, pesca, etc). Desde su punto de vista puede entenderse, en parte, que no se fiaran de España y la combatieran.

  2. Corrupción en la ONU, pero corrupción también en España porque es verdad que Javier Pérez de Cuéllar ante la negativa del autor a falsear el informe, lo modificó él antes de que fuera presentado al Consejo de Seguridad. El cambio sustancial que Pérez de Cuellar introdujo fue decir que la ONU ejecutaría el referéndum “después del acuerdo de las partes” (Marruecos y Polisario), en lugar de “después de consultar con las partes”. Esta manipulación del informe significó que a Marruecos se le otorgó el poder de impedir que la ONU organizara el referéndum. En diciembre de ese mismo año 1991 Pérez de Cuellar dejó su cargo y en pago a este amaño de corrupción le ofrecieron un puesto en una empresa propiedad del rey Hassan de Marruecos, la Omnium Nord-Africain (ONA), que él aceptó hasta que se vió obligado a dimitir cuando el escándalo se hizo público.
    Pero claro, esto siendo grave y siendo un ejemplo palpable de corrupción política, y de cómo los enemigos de España cierran el anillo sobre nuestra garganta, no fue lo peor, lo peor es que Javier Pérez de Cuellar recibió encima la distinción del Collar de Isabel La Católica otorgado acto seguido de esta traición a España, por el reino corrupto de España en el Gobierno de Felipe González siendo Ministro de Exteriores Francisco Fernández Ordoñez, el de la Ley del Divorcio, mediante Real Decreto 1673/1991, de 22 de noviembre, publicado en el BOE nº 282, de 25/noviembre/1991, página 38110, que se puede comprobar aquí:
    https://www.boe.es/boe/dias/1991/11/25/pdfs/A38110-38110.pdf
    y que decía:
    «Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio al excelentísimo señor Javier Pérez de Cuellar, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas. a propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 22
    de noviembre de 1991, Vengo en concederle el Collar de la Orden de Isabel la Católica.
    Dado en Madrid, a 22 de noviembre de 1991
    JUAN CARLOS R.
    El Ministro de Asuntos Exteriores: FRANCISCO FERNANDEZ ORDOÑEZ

    Esto ocurrió en el gobierno de Felipe Gonzáles, ese que todos dicen que es un hombre de Estado.

    Javier Pérez de Cuellar había recibido anteriormente del Rey Juan Carlos en 1987 el Premio Príncipe de Asturias, y en 1984 mediante Real Decreto 822/1984 (publicado en el BOE nº 102, de 28/abril/1984, página 11712)
    https://www.boe.es/boe/dias/1984/04/28/pdfs/A11712-11712.pdf
    la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, siendo Ministro de Exteriores Fernando Morán, pero lo del Collar de Isabel la Católica a las pocas semanas de lo de Marruecos, es una de las grandes infamias que ha cometido el Rey Juan Carlos y el Gobierno de Felipe González, como hiciera luego Rajoy y su Ministro de Exteriores García Margallo otorgando el Collar de Isabel La Católica a Zapatero (BOE 31/diciembre/2011).

    Todo esto fue oportunamente acallado en los medios de desinformación para que ocultaron la trascendencia de lo ocurrido.

    Todos esos militares y no militares que defienden a Felipe González como «hombre de Estado»(¿?), y que brindan por el Rey en los cuarteles del ejército y la Guardia civil como un gran «patriota»(¿?), y todas esas familias muy pijas que llevan a a sus hijos a los desfiles del día de las FFAA o de la Hispanidad, vestidos todos igual en la semana fantástica del Corte Inglés, y que dan vidas al Rey, habría que preguntarles si conocen estos datos, porque a mí me parece que no, porque si fuera que sí era para que se lo hicieran mirar.

    Si los propios Gobernantes de España y su séquito de aduladores y vasallos que han sustituido el «Todo por la Patria» por el «Todo por el ascenso y por la nómina», no respetan a España cómo vamos a esperar que la respeten los extranjeros.
    Estar por escribir la verdadera historia de España, y lo huérfana que está España de que la defienda nadie porque los que han jurado defenderla y ocupan los puestos del Estado apra ello y cobran un sueldo, esos son los primeros que la han apuñalado por la espalda y la han dejado tirada, violada, y desnuda a su suerte.

  3. Los Saharauis piden JUSTICIA al estado Español por la traición de algunos políticos a la causa justa del pueblo Saharaui reconocida internacionalmente, tanto en el derecho internacional, como en las innumerables resoluciones de la O.N.U. en los últimos 47 años después del abandono de España de su última Colonia (Sahara Occidental).

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