La infamia frentepopulista no tuvo límite

Es posible que haya pasado desapercibido, pero nuestro colega en esta web, Juan Cruz, insertó en su último artículo (AQUÍ) algo que merece la pena resaltarse y que vamos a ampliar para que quede constancia, una vez más, de hasta qué punto de infamia y miseria llegaron socialistas, ugetistas y comunistas durante su dominio de aquella parte de España que tuvo la mala suerte de quedar bajo su control entre 1936 y 1939.

Durante la guerra, en la zona frentepopulista siguió publicándose La Gaceta de la República, es decir, el boletín oficial del Estado, lo que en realidad supuso una falacia más, toda vez que la II República había muerto el 19 de Julio en aquella zona en el mismo instante en que el ilegal e ilegítimo, por proceder de un pucherazo electoral monumental, presidente de su Gobierno, entregó armas a los militantes de los partidos del Frente Popular, instaurando en dicha parte de España un régimen socialista-soviético revolucionario al servicio además de una potencia extranjera como era la URSS. En todo caso, el nombre de Gaceta hubiera válido si le hubieran añadido “de la República Socialista Soviética Ibérica” que era lo que en realidad era, porque era el proyecto final del Frente Popular; o al menos del PSOE y del PCE.

En dicha Gaceta se siguieron publicando, para general conocimiento, los decretos que el gobierno frentepopulista adoptaba, firmándolos, según el caso, Azaña o el presidente del Gobierno o los ministros correspondientes.

Vicente Uribe

El 8 de Octubre de 1936 se publicó, firmado por Azaña y rubricado por el ministro de Agricultura, a la sazón el comunista Vicente Uribe, todo un canalla, un decreto (AQUÍ) del Ministerio de Agricultura cuyo preámbulo, todo él un eufemismo vil, era el siguiente:

“Desde la Implantación del nuevo régimen se ha venido manteniendo una pugna entre los elementos sinceramente republicanos y los que no lo eran; éstos, oponiéndose a la inevitable transformación política y social que España tenía que experimentar, dentro de una perfecta legalidad. Los republicanos leales a los principios democráticos han realizado a través de cinco años de incesante labor todos los esfuerzos imaginables para gobernar dentro de la Ley y con el máximo respeto a sus principios. En contraste, los desafectos al Régimen, lo mismo desde el Poder, cuando lo usufructuaron, y fuera de él cuando el sufragio universal hubo de lie-, varios a la oposición, se han’ movido siempre fuera de la Ley, y han sido mora] y materialmente los promotores del desorden y los generadores de las más condenables rebeldías. Culmina esta criminal conducta en el movimiento subversivo militar-fascista que se inició el 18 de Julio último, y que tiene sus antecedentes en la resistencia y ataque a la República, de las castas reaccionario-militaristas, desde la instauración del Régimen democrático, Buena parte de los sublevados y financiadores de la rebelión la constituyen grandes propietarios latifundistas, militares de graduación y alto clero, dueños de riquezas considerables. Pues bien, así corno los Tribunales de Justicia ejercen su recta función contra los insurgentes, es necesario que la República castigue en sus medios económicos a los más destacados fomentadores y participantes del movimiento faccioso, logrando de ese modo resarcir al país de una parte de los perjuicios que la subversión le ocasiona. Lo que está sucediendo m España pone de relieve que no es posible contemporizar con esos elementos perturbadores, que, incompatibles con el progreso de la República, tratan de llevarla en el momento presente a la más completa ruina económica* Ellos han mantenido én el suelo español un régimen de explotación semi-feudaí, puesto de relieve en las formas de contrato conocidas con él nombre de Rabassa morta, foros, etc. Es, pues, indispensable para asegurar la existencia de España como país libre e independiente, privarles de una fuerza que en sus manos tiene tan censurable empleo; por lo que antecede, de acuerdo con el Consejo de Ministros y a propuesta del de Agricultura”.

Tras de lo cual, sus dos primeros artículos lo decían todo:

“Artículo 1.° Se acuerda la expropiación sin indemnización y a favor del Estado de las fincas rústicas, cualesquiera que sea su extensión y aprovechamiento, pertenecientes en 18 de Julio de 1936 a las personas naturales o sus cónyuges y a las jurídicas que hayan intervenido de manera directa o indirecta en el movimiento insurreccional contra la república.

Artículo 2.° Para la determinación de las personas incursas en las medidas que se señalan en el artículo anterior se reunirá, en cada término municipal, una Junta calificadora, integrada por el Ayuntamiento, el Comité del Frente Popular y una representación de cada una de las organizaciones sindícales de obreros del campo y agrupaciones de pequeños cultivadores y colonos, legalmente constituidos. Dicha Junta formará la relación de propietarios que, por haber prestado su colaboración en cualquier forma al movimiento subversivo o su ayuda con recursos en moneda o especie, auxilios, servicios, confidencias o simple resistencia o desobediencia a las disposiciones o acuerdos del Gobierno legítimo de la República, deban ser clasificados como enemigos del régimen y comprendidos en el grupo de insurrectos a que se contrae el artículo primero…”.

Es decir, que por este decreto, se creaba la nueva figura delictiva de “insurrecto”, lo que para los frentepopulistas ya sabemos lo que era y significaba, al tiempo que para determinarlo se erigía en jueces, y parte, claro, a los dirigentes de cada localidad de los partidos de dicho Frente Popular, es decir, a esa caterva de fanáticos sectarios, de asesinos, de zumbados y de delincuentes, que vestidos con un mono y armados con una pistola fueron dueños de vidas y haciendas en aquella parte de España en la que la única norma fue el terror de las checas y comités revolucionarios y de defensa sin otra sujeción que a la de sus más básicos y primitivos instintos.

Pues bien, sobre base tan dudosa como sectaria, con fecha ya tan adelantada de la guerra como el 30 de Enero de 1938, la citada Gaceta publicaba (AQUÍ) una larga relación, una más de otras anteriores y de otras posteriores, de “insurrectos” a los que se les expropiaba sus bienes, tierras, casas, etcétera, sin miramiento ni piedad alguna, ni menos aún justiprecio, sólo porque los dirigentes frentepopulistas de sus respectivas localidades así lo habían decidido y porque el famoso decreto de 1936 se lo permitía.

En dichas relaciones figuran, claro, terratenientes que se pueden identificar por sus títulos nobiliarios a los cuales la Gaceta coloca un «ex» delante porque ya se los habían arrebatado. Hay apellidos de varias personas que indican pertenecer a la misma familia, bien fueran hermanos o primos. Los hay de mujeres a las que se suma los bienes de sus maridos y viceversa, así como hijos. Y hay nombres solitarios tanto de hombres como de mujeres.

Herminia Sánchez

Para darnos una idea de quiénes eran de tales «insurrectos», Juan Cruz, en su magnífico artículo, tal vez sólo como pequeño detalle, nos descubre la verdadera naturaleza de, al menos, no pocos de dichos expropiados a los que se despojaba de todo, al encontrar en la extensa relación a Herminia Sánchez Moraleda, de Turleque, de 35 años de edad, cuyos «méritos», según el Frente Popular, para se declarade “insurrecta” y por ello quitarle todo era que siendo viuda con tres hijos, católica reconocida, dedicada a asistir a cuantos necesitados pudo, en Septiembre de 1936 fue detenida por unos milicianos que la separaron del hijo de 10 años, con el que estaba en ese instante, propinando al chaval un culatazo en la cabeza, llevándola a ella a un pueblo cercano en el que la encerraron en una casa, sola, sometiéndola a toda clase de vejaciones, violándola repetidas veces, propinándole palizas y torturas, siendo sus gritos, llantos y lamentos odios desde fuera por los vecinos, hasta que cansados tras varios días así, la llevaron en un estado lastimoso a las afueras y la remataron acabando con su vida.

Desde luego no se puede ser más vil, no habiendo palabras para descalificar a tales canallas, desde Azaña hasta el último frentepopulista, que no contentos con asesinar vilmente a tan desvalida e inocente mujer, posteriormente la tacharon de «insurrecta» y despojaron a sus herederos, tres chiquillos, de todo. No hay palabras para señalar por toda la eternidad a tales miserbales a los que hoy se reivindica por mor, en realidad, de una derecha cobarde y connivente sobre la base de unas leyes de desmemoria que han aceptado y consolidado en vez de combatir y derogar, porque de haberlo hecho otro gallo cantaría, que como vemos convierten a las víctimas en verdugos y viceversa en la mayor de las infamias que el régimen del 78 ha cometido, y mira que las hay.


Una respuesta a «La infamia frentepopulista no tuvo límite»

  1. La basura de hoy no es mejor que esa otra salvaje republicana, de la escoria Disraeli Rothschild, más útil antes que las bombas; es sólo que no se dan( ¿aún? )las circunstancias. Ahí tenemos a ‘la cajera’, con lo de ‘arderéis como en el 36’… a la espera del momento, amedrentando a los fieles que tan solo se limitaban a rezan en una iglesia… Es evidente la hipocresía, las contradicciones descaradas… hay que negar la verdad para aceptar la sinrazón, la consigna ciega, vacía; la brutalidad demente de grupo… no sorprende en la gentuza, pero si llama poderosamente la atención la masa social progre/socialista/fabiana alucinada a diario con la ingeniería social, que, no solo admite lo que sea y mira para otro lado, sino que se ríe y carga a su vez contra la victima, contra el débil, contra la razón. Ahí está que ni pintado el Verbo:

    ‘La lámpara( guia )del cuerpo es el ojo( el entendimiento ); si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado( por la Verdad ); pero si tu ojo estuviere enfermo( iluminado por la penumbra de la lechuza, de Lucifer, de lo oculto a los hombres, que no al Padre ), todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti es tinieblas( es falso ), que grandes serán las tinieblas’. Y así se explican esas atrocidades y todo lo demás.

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